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Patrimonio Cultural  

Introducción

Por su particular posición geográfica y su evolución histórica, Nicaragua cuenta con un rico y variado Patrimonio Cultural. Este se encuentra integrado por los vestigios de las culturas prehispánicas que desde hace milenios poblaron el territorio nacional sumado a los aportes de la colonización española ocurrida entre los siglos XVI al XIX y que en conjunto a los efectuados por otras nacionalidades y por los inmigrantes de origen africano, han producido un variado legado histórico que pervive en la esencia de sus habitantes.

Los principales exponentes del Patrimonio Cultural nicaragüense son los bienes arqueológicos de las culturas prehispánicas, especialmente cerámica y estatuaria; la arquitectura, pintura, escultura y orfebrería de la época colonial y de los siglos XIX y XX; la literatura de los siglos XIX y XX, y el rico legado de manifestaciones de carácter intangible, entre los cuales se destacan las fiestas patronales, los bailes tradicionales y la gastronomía típica, entre otros.

Situación Actual

En vista de su importancia como elemento manifestador de la identidad cultural e instrumento de desarrollo del pueblo nicaragüense, el Patrimonio Cultural se encuentra protegido por la Constitución Política de la República. Esta señala en sus artículos 126 y 128 el deber del Estado de promover el rescate, desarrollo y fortalecimiento de la cultura nacional en todas sus manifestaciones y de proteger el Patrimonio arqueológico, histórico, lingüístico, cultural y artístico de la nación.

Este papel lo ejerce el Estado a través del Instituto Nicaragüense de Cultura, que de conformidad a su ley creadora (Decreto No. 427, publicado en La Gaceta, Diario Oficial, No. 61 del 3 de abril de 1989) tiene entre sus funciones generales el velar por la conservación del patrimonio cultural del país en coordinación con las instituciones correspondientes. A nivel ténico-operativo esta función la ejerce principalmente por medio de la Dirección de Patrimonio Cultural,  principal órgano estatal especializado en conservación y protección de los bienes integrantes del patrimonio cultural, así como por otras instituciones especiales pertenecientes a su estructura orgánica como el Museo Nacional de Nicaragua, la Biblioteca Nacional “Rubén Darío”, el Archivo General de la Nación y la Cinemateca Nacional de Nicaragua.

La protección al Patrimonio Cultural nicaragüense se encuentra garantizada a nivel jurídico por el Decreto 1142 “Ley de Protección al Patrimonio Cultural de la Nación”, publicado en La Gaceta, Diario Oficial, número 282 del 2 de diciembre de 1982, que contiene normas de conservación al Patrimonio paleontológico, arqueológico, histórico y artístico a nivel nacional. Si bien es cierto esta Ley vino a marcar un hito importante en esta labor, actualmente se encuentra en un proceso de actualización por parte de las autoridades culturales, civiles y políticas pertinentes.

Es necesario destacar que la labor de protección del Patrimonio Cultural depende en gran medida del interés y aporte social ya que los particulares e instituciones públicas y privadas son los vinculados directamente, y  en primera instancia con los bienes culturales. El  saqueo y destrucción de sitios arqueológicos, la comercialización ilegal de bienes culturales y el tráfico ilícito de los mismos  van mermando considerablemente el acervo cultural de Nicaragua  y nos van empobreciendo patrimonialmente. La depredación de nuestros recursos  culturales se extiende también a los aspectos intangibles, caso demostrado por la extinción de lenguas indígenas durante los dos últimos siglos y el peligro latente en la actualidad, de  extinción de las lenguas garífona y rama en nuestro país.

El Patrimonio Arqueológico Nicaragüense

En los últimos años algunos investigadores se han dado a la tarea de proteger nuestro patrimonio arqueológico, estudiando a fondo a nuestros antepasados. Así mismo se están formando nuevos especialistas en esta área tan importante para la reconstrucción de nuestra historia y para la solidificación de nuestra identidad. El Patrimonio arqueológico incluye bienes muebles y bienes inmuebles.

En los primeros encontramos los materiales fabricados por el hombre y alimentos consumidos por ellos. En Nicaragua tenemos cerámicas, instrumentos líticos, esculturas, materiales que nuestros antepasados tenían como herramientas e instrumentos decorativos:

Cerámicas: En Nicaragua encontramos la cerámica más temprana entre los 500 aC. y los 300 dC. En el periodo Tempisque. La cerámica nicaragüense se distingue por el uso de la policromía con un resultado vistoso y bello, con influencias tanto del norte como del sur. Como decoración en las mismas se encuentran cerámicas que representan animales y deidades en general. Además se encuentran pesas de hilar y otros instrumentos como ocarinas y silbatos con representaciones zoomorfas y antropomorfas, en algunas ocasiones se encuentran figurillas y efigies de cerámica.

Lítica: Este término incluye todos los instrumentos de piedra, pero en este caso se utilizará en los instrumentos y herramientas, dejando para más adelante la escultura y petroglifos. Entre las herramientas encontramos bifaces tallados y puntas de flechas hechas de calcedonia y jaspe, basaltos pulidos que se utilizaron como hachas y mazos; metates o instrumentos de moler que en muchas ocasiones  representaban animales que formaron parte de las deidades de la época.

Esculturas y petroglifos: En todo el territorio nacional se han encontrado esculturas con representaciones antrópicas y zoomorfas, se destacan las de Ometepe, Zapatera y Chontales. Estas representaciones alcanzan gran perfección artística. También a lo largo de la geografía de Nicaragua se localizan bajo relieves y pinturas rupestres, que representan todo tipo de figuras, geométricas, antrópicas, zoomorfas, abstractas, etc.

Elementos decorativos: Como sellos para la piel, cuentas de collar, esculturas de jade y oro con representaciones de peces, aves, mamíferos, humanas, etc

En el patrimonio Arqueológico inmueble encontramos sitios que se pueden clasificar como: necrópolis, centros ceremoniales, centros habitacionales, arte rupestre, etc.

Sitio El Apante: Se trata de un montículo único de unos 3.4 mts. de alto por unos 16 mts. de ancho. Se encuentra ubicado en la Comunidad El Apante, del municipio de Telica, del Departamento de León. Fue estudiado por docentes y estudiantes de la UNAN Managua. Con una cronología de 1200 dC.

Managua: En la capital encontramos diversos sitios de gran importancia como el de Acahualinca, que además es un museo de sitio. En este se pueden apreciar huellas humanas y de animales de unos 4000 años.

Ometepe, Zapatera: Ambas son islas ubicadas en el Lago Cocibolca, presentan grandes similitudes en las esculturas y petroglifos. Se encuentran Esculturas de gran perfección artística y gran cantidad de arte rupestre. Además de montículos y cerámicas e instrumentos líticos.

Sitio Ayala: Ubicado en el Departamento de Granada, estudiado en una primera etapa por Willey y Norwed, de unos 4 Km. de extensión . Este fue excavado por la arqueóloga Silvia Salgado y posee una cronología de entre 300 dC hasta 1550 dC.

Miraflor: Tiene gran cantidad de montículos que al parecer forman un conjunto de pequeños centros habitacionales diseminados en toda la reserva, ubicada a unos 32 km de la ciudad de Estelí. En ellos se encuentran cerámicas, lítica y una gran cantidad de metates con representación zoomorfa.

Chontales: Este departamento de Nicaragua presenta gran cantidad de esculturas y arte rupestre, además de centros ceremoniales y habitacionales. Posee cerámica de gran calidad e instrumentos líticos.

Arte Nicaragüense

La arquitectura, escultura y pintura nicaragüense,  absorben la influencia artística española que la conquista trae consigo. Esto se evidencia en las construcciones de las ciudades de León y Granada principalmente y en la cantidad de pinturas y esculturas que exaltan los valores religiosos distinguiéndose varias escuelas (la Sevillana, la antigüeña y la quiteña)  y el barroco popular, local y nicaragüense, a través del cual cada artista define su propio estilo.

La pintura colonial nicaragüense del Siglo XVII evidencia la confluencia de varios estilos: influencias bizantinas  y góticas y un estilo barroco, lleno de dramatismo y profundo claroscurismo en las pinturas del Siglo XVIII y principios del XIX. Las pinturas más tempranas  son probablemente  obra de algún monje devoto, por la falta de pericia, por el colorido poco resuelto, dibujo de contorno primitivo y ausencia de claroscuro, las de siglos posteriores en plena asimilación del barroco tardío, algunas denotan la plena formación académica del artista. Existe además una clara influencia virreinal en las pinturas del XVIII y XIX.

En el Siglo XIX ,  la pintura dio una evolución notoria en el ámbito del retrato, destacándose entre ellos, Toribio Jerez, como uno de los más notables retratistas nicaragüenses, cuyas pinturas muestran sobre todo los símbolos de poder, como la naciente burguesía rural y criolla, vestida con austera elegancia; Ramón de Santelices, con el retrato de matrimonios, ejecutados con minucioso detallismo; Adolfo León Caldera, dedicado al retrato y tema religioso.  A través de las obras de estos pintores se manifiesta un estilo de vida y una forma de vestir por medio de lo cual se podría reconstruir una historia del vestuario nicaragüense decimonónico. 

El Siglo XIX se cierra con el florecimiento cultural de Managua como capital de la República. En la primera mitad del siglo XX las artes plásticas en Nicaragua se mantuvieron al margen de los principales movimientos de vanguardia que revolucionaron el arte latinoamericano, debido en gran parte a la inestabilidad política y social, lo que no propicia el desarrollo de  de ningún movimiento artístico renovador.

Los artistas más destacados de principio de siglo, considerados como los precursores, estuvieron apegados a la tradición realista de corte decimonónico colonial sin introducir muchas innovaciones artísticas y temáticas.

Hasta mediados del Siglo XX, el afán de reproducir fielmente la realidad se manifestó en pintores como Juan Bautista Cuadra (1887 – 1952) Y Alejandro Alonso Rochi (1898 – 1973), ambos con temas tradicionales de paisajes, bodegones y naturalezas muertas.

En las décadas de 1930 y 1940 a pesar de existir buenos pintores, no se manifestó dentro del arte ningún  movimiento rupturista a excepción de las xilografías de Joaquín Zavala Urtecho (1910 – 1971), a través de las cuales se experimento el cubismo.

Las bases de la modernidad de las nuevas corrientes artísticas, se sientan con el retorno al país de Enrique Fernández Morales, quien estudio en el Art Students League de Nueva York, e incidió en la iniciación de muchos artistas; así se forma Rafael Mejía Martí (RAMEM), 1920 – 1993) , pionero del op art.

Los verdaderos cambios hacia la modernidad se inician después de la Segunda guerra mundial, con la llegada del maestro Rodrigo Peñalba como director de la Escuela Nacional de Bellas Artes que se inauguro en 1939.  A partir de 1948  Nicaragua salio de su aislamiento para entrar de lleno en las corrientes contemporáneas. A Peñalba se le reconoce como el Padre de la pintura moderna en Nicaragua. Inicio a los alumnos en la apreciación y valoración de lo nicaragüense, fomento una crítica objetiva y de respeto al talento y creatividad de cada estudiante.

La primera promoción de pintores formados en la Escuela se da en 1950, destacándose Fernando Saravia, notable paisajista; Armando Morales quien converge en sus obras lo real maravilloso y lo barroco, la figuración y la abstracción, los duros contrastes de luces  y sombras, los colores resplandecientes y el equilibrio clásico, , es considerado como el Rubén Darío de la pintura nicaragüense y Omar de León, magnífico colorista, hace uso de un cromatismo estridente y contrastante.

La consolidación de la modernidad se da con la formación del grupo PRAXIS en 1963, cuya influencia en el ámbito nacional y continental fue notoria y de especial relevancia, es la primera vanguardia pictórica que adopta una posición rupturista de lo estético.

El fundador y líder  fue Alejandro Arósteguí, quien junto a Amaru Barahona y César Izquierdo manifiestan con sus obras una actitud contestataria ante la opresión dictatorial del régimen somocista y ante la pobreza y desigualdad  que aquejaba el país.

A este grupo se suman: Leoncio Sáenz, Genaro Lugo, Luis Urbina, Arnoldo Guillén, Leonel Vanegas, Orlando Sobalvarro y Róger Pérez de la Rocha. La tendencia de estos pintores fue lo materico, el collage, lo abstracto.

Paralelo a Praxis, se destacan Bernard Dreyfus, que reúne en su obra las corrientes abstractas norteamericanas y europeas, con un estilo muy propio donde se combina la pincelada gestual y ondulante con un colorido contrastante; Carlos Montenegro, que mantiene una línea figurativa, dibujante por excelencia, sus plumillas recogen toda una diversidad de gentes y paisajes urbanos y Julio Vallejo, muestra un gusto por lo exuberante y por un realismo no tradicional, donde lo enorme y desmesurado representan una nueva  concepción artística.

Entre 1960 – 1970 nace espontáneamente la pintura Naif o Primitivista, teniendo como precursoras a Asilia Guillén, Salvadora Henríquez de Noguera y Adela Vargas de Icaza.

Las características inherentes al primitivismo universal, como la falta de perspectiva, el colorido subjetivo, la precisión y el detalle están presentes en sus obras.

La Escuela de Solentiname inicia a los primeros pintores formales: Eduardo Arana, la familia Guevara, Marina Ortega y Carlos García. Como una expansión al éxito logrado por esta escuela, surgen los primitivistas urbanos, entre estos Manuel García, Julie Aguirre, Hilda Vogl, los Arburola, Luis Alvarado,  quienes conservan el estilo y técnica del primitivismo de Solentiname; June Beer con el primitivismo del Caribe nicaragüense quien aporta un nuevo concepto del primitivismo distinto al del Pacífico.

Una tiempo muy trágico lo constituyo la década de  1970, por efecto del terremoto de 1972 y el derrocamiento de la dictadura somocista en 1979. Se consolidan artistas surgidos de la década anterior, entre ellos Alejandro Aróstegui, Orlando Sobalvarro y Róger Pérez de la Rocha, quienes se dedican a reconstruir un pasado mítico apropiándose del rico caudal iconográfico del mundo prehispánico.

Surge la Galería Tagüe, que representa a artistas de notable calidad, donde destacan: Ilse Ortiz de Manzanares, quien adquiere notable maestría en la representación de metales, optando por una técnica diferente;  Claudia Fuentes de Lacayo, elige como tema de sus obras el material arqueológico del mundo precolombino y Rosario Ortiz de Chamorro, quien mantiene un planteamiento más fantástico y surrealista.

También destacan Alfonso Ximénes que partiendo de un realismo fantástico recrea la arquitectura vernácula nicaragüense, haciendo uso de un colorido fuerte y estridente; Pablo Beteta, quien hace gala de una precisión fotográfica. De un estilo hiperrealista pasa a un estilo realista representando la marginación y miseria de una Managua desvastada por el terremoto; Alberto Icaza con abstracciones orgánicas y cuadros tenebristas, luego retoma elementos prehispánicos para después retomar el arte barroco como fuente de identidad.

Otros pintores como Leonel Cerrato, Efrén Medina, Alejandro Canales, Rolando Castellón, Julio Quintero y Armando Mejía Godoy, con un común: una vertiente prehispánica.

En el dibujo destacan Silvio Bonilla y Donaldo Altamirano. Inician también las carreras artísticas de Arturo Portocarrero,  Jorge Tablada y Johnny Villares quien sobresale por sus dibujos a plumilla así como Hugo Palma. Como es notorio esta década fue  fértil y de notoria calidad.

 En la década de los ochenta, el apoyo institucional a la cultura, facilita la proyección del arte Nicaragüense.  Se organizaron varias exposiciones en el extranjero, para dar a conocer la pintura nicaragüense. Se dio prioridad a la pintura Naif, la que recorrió con una producción vasta, muchos países;  y al muralismo cuyo aspecto positivo fue el hecho de llevar el arte a las calles para propiciar la educación artística de la población, destacan los artistas Reynaldo Hernández y Federico Matus.

Florece un interesante desarrollo artístico bajo un signo pluralista, sin la imposición de ningún estilo determinado. Destacan Rafael Castellón; Denis Núñez con un informalismo matérico, más tarde desarrolla una pintura de acción. En su última obra esta presente el elemento lúdico y un bioformismo fantástico que evidencian una fértil imaginación;  Raúl Marín,  Ernesto Cuadra y  Boanerges Cerrato de tendencia abstracta.

En la tendencia figurativa destacan Juan Rivas y David Ocón. La participación de la mujer,  destaca en esta década a , María Gallo quien alterna la pintura al óleo con el grabado y sus xilografías con collages, Cecilia Rojas con gran inclinación por lo prehispánico, Blanca García opta por un llamativo expresionismo, Patricia Belli, quien presenta una serie de aportes renovadores dentro de las artes plásticas nicaragüenses.

La década de 1990 marco tanto la aparición de un neovanguardismo como la de nuevos espacios alternativos. La transculturización impone determinadas prácticas artísticas que iban desde lo tradicional a lo más heterogéneo. Se evidencia un auge galerístico  y el inicio de un mercado artístico de ámbito tanto nicaragüense como centroamericano.

Muchos artistas que regresan al país y traen consigo las influencias de la transculturización. Destacan Federico Nordalm, Mario Madrigal, María José Zamora y Bayardo Blandino.

En estos años una gran cantidad de artistas plasman en sus obras diferentes estilos y técnicas que hacen una variedad exquisita para la plástica nicaragüense, destacan Luis Morales, Javier Sánchez,  Mario Adolfo García, Aparicio Arthola, Reynaldo Fernández,  David Salvador Espinoza, Salvador Castillo, Julio Martínez, Rodrigo González y Mauricio Rizo.

A partir de 1997, surge una serie de pintores que muestran un futuro prometedor, entre ellos Javier Valle, Winston Miranda, Oscar Rivas, Leónidas Correa, Robert Barberena de la Rocha, David Ocón, patricia Villalobos.

En el siglo XX se observa la importante trayectoria artística del país, donde cada artista busca su arte propio para construir una identidad cultural sólida contrarrestante al  fenómeno de la globalización.

Instituciones de preservación, conservación y restauración

Nicaragua cuenta con la Dirección de Patrimonio Cultural como el Órgano administrativo de protección, conservación y restauración de los bienes culturales patrimoniales.

La Dirección de Patrimonio es un organismo jerárquico dirigido por un Director (nombrado por el Director General del INC), quien tiene a su cargo la representación y administración de la Dirección. Su estructura orgánica depende del INC y está compuesta por los siguientes departamentos:

1.1) Registro Nacional de bienes culturales.
1.2) Control y salvamento arqueológico.
1.3) Control de obras de infraestructura y proyectos.
1.4) Conservación urbana y edilicia, sitios históricos y museos.
1.5) Patrimonio intangible.
1.6) Normas y procedimientos administrativos.
1.7) Inspectorías de Patrimonio Cultural, en las ciudades de León y Granada.

La Dirección de Patrimonio es un organismo técnico que tiene funciones específicas en la rama de la administración  del acervo cultural nicaragüense. Estas funciones son:

a)       El mantenimiento, protección y conservación del Patrimonio Cultural existente en el país en coordinación con las instituciones públicas o privadas vinculadas a esta labor.

b)       Declarar a los bienes culturales dentro de la categoría de Patrimonio Cultural de la Nación.

c)       Llevar y administrar el Registro Nacional de los bienes culturales.

d)       Emitir las normativas legales administrativas y proponer las disposiciones legislativas necesarias para la protección del acervo cultural nicaragüense, así como coordinar y supervisar su cumplimiento.

e)       Autorizar o denegar las solicitudes de intervención, de cualquier tipo sobre bienes inmuebles de carácter histórico o artístico.

f)         Autorizar o denegar las solicitudes de investigaciones o proyectos arqueológicos propuestos a realizarse en el territorio nacional.

g)       Regular la exportación de bienes culturales y de los bienes declarados patrimonio cultural.

h)       Regular y controlar los actos traslaticios de dominio, principios de enajenación o de mera posesión que se realicen a cualquier título sobre los bienes que formen parte del patrimonio cultural.

Principales centros de preservación, conservación, restauración, documentación e investigación del Patrimonio Cultural en Nicaragua.

  Principales Centros de Preservación, Conservación y Restauración

Departamento de Conservación Urbana y Edilicia
Dirección de Patrimonio Cultural de la Nación.
Palacio Nacional de la Cultura. 3er Piso
Plaza de la República, frente a Casa Presidencial
Managua, Nicaragua
Telf. (505) 222 29 05, 222 62 90
Fax (505) 222 44 77
E-mail: culturni@ibw.com.ni
Director: Arq. Flor de María Rivera

Departamento de Restauración de Bienes Muebles
Museo Nacional de Nicaragua.
Palacio Nacional de la Cultura. 1er Piso
Plaza de la República, frente a Casa Presidencial
Managua, Nicaragua
Telf. (505) 222 29 05, 222 65 55
Fax (505) 222 44 77
E-mail: culturni@ibw.com.ni
Director: Lic. Edgard Espinoza

Escuela Taller de León
Ex comando de la Guardia Nacional. Costado Oeste Hospital Oscar Danilo Rosales ½ cuadra al sur.
León, Nicaragua.
Telf.: (505) 0 311 34 67
Fax: (505) 0 311 34 67
E-mail: etleon@ibw. com. ni
Director: Arq. Gustavo Rodríguez

Escuela Taller de Granada
Antigua Estación del Ferrocarril
Granada, Nicaragua
Telf.: (505) 0 552 65 21
Fax: (505) 0 552 65 76
E-mail: etg@tmx.com.ni
Director: Arq. Esther Armijo

Oficina del Centro Histórico de León
Ex comando de la Guardia Nacional. Costado Oeste Hospital Oscar Danilo Rosales ½ cuadra al sur.
León, Nicaragua.
Telf.: (505) 0 311 57 86
Fax: (505) 0 311 57 86
E-mail:  cenhleón@ibw.con.ni
Director: Arq. Carolina Madriz

Red de protectores del patrimonio Cultural
Este tendrá acciones a nivel nacional en lo que respecta a la conservación y cuido del
patrimonio nacional con vínculo directo con el INC y los demás organismos que se ven
involucrados en este tema.

Oficina del Centro Histórico de Granada
Edificio Alcaldía Municipal
Granada, Nicaragua.
Telf.: (505) 0 552 58 48
Fax: (505) 0 552 58 48
E-mail: ochg@tmx.com.ni
Director: Arq. Auxiliadora Reyes.

Principales Centros de Documentación e Investigación

Biblioteca Nacional de Nicaragua “Rubén Darío”
Palacio Nacional de la Cultura. 2do Piso
Plaza de la República, frente a Casa Presidencial
Telf. (505) 222 29 05, 222 27 22
Fax (505) 222 44 77
E-mail: culturni@ibw.com.ni
Director: Lic. Jimmy Alvarado

Archivo General de la Nación
Palacio Nacional de la Cultura. 2do Piso
Plaza de la República, frente a Casa Presidencial
Managua, Nicaragua
Telf. (505) 222 29 05, 222 65 55
Fax (505) 222 44 77
E-mail: culturni@ibw.com.ni
Director: Lic. Luis Latino

Archivo Fílmico de la Cinemateca Nacional de Nicaragua
Cinemateca Nacional de Nicaragua
Centro Cultural Managua. 1er piso.
Costado suroeste Palacio Nacional de la Cultura
Managua, Nicaragua
Telf. (505) 222 29 05, 222 65 60
Fax (505) 222 44 77
E-mail: culturni@ibw.com.ni
Director: Arq. Rafael Vargasrruiz

Biblioteca del Banco Central de Nicaragua
Banco Central de Nicaragua
Km 7 carretera Sur
Managua, Nicaragua
Telf.: (505) 265 05 00, Ext 447
Fax: (505) 265 01 23
E-mail: biblioteca@bcn.gob,ni
Director: Lic. Lucía Hurtado

Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica
Universidad Centroamericana (UCA)
Rotonda Rubén Darío 150 mts al oeste.
Managua, Nicaragua
Telf.: PBX (505) 278 39 23
Fax: (505) 267 01 06
E-mail: comsj@ns.uca.edu.ni
Director: Lic.Margarita Vannini

Archivo Histórico Diocesano de León
Contiguo al Colegio San Ramón.
León, Nicaragua
Telf.: (505) 0 311 42 21
Fax: (505) 0  311 11 32
Director: Lic. Silvia Morales Munguía

Centro Arqueológico de Documentación e Investigación (CADI-UNAN)
Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN)
Semáforos Enel Central 1500 mts al sur.
Managua, Nicaragua
Telf.: (505) 278 67 64  Ext. 137
Director: Lic. Sagrario Balladares N.

Centro de Documentación Antropológica (CDA-UNAN)
Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN)
Semáforos Enel Central 1500 mts al sur.
Managua, Nicaragua
Telf.: (505) 278 67 64 
Director: Msc. Josefina Hidalgo

Centro de Investigaciones de la Costa Atlántica (CIDCA-UCA)
Universidad Centroamericana (UCA)
Rotonda Rubén Darío 150 mts al oeste.
Managua, Nicaragua
Telf.: PBX (505) 278 3923,  278 04 04
Fax: (505) 267 0106
E-mail: comsj@ns.uca.edu.ni
Director: Msc. Dennis Williamson

Monumentos Nacionales

En las principales ciudades Nicaragüenses, se manifiestan,  tanto en su traza como en su arquitectura, signos de la colonización española que les dio origen. Actualmente en  Nicaragua, existen cuatro Centros Históricos  declarados  Patrimonio Nacional,  de los cuales,  dos de ellos, cuentan con programas específicos de conservación, y oficinas técnicas de seguimiento y control. Estos Centros Históricos se localizan en las dos Ciudades más antiguas del país, Granada y León.

Nuestro patrimonio inmueble está catalogado en tres categorías básicas: Patrimonio Histórico, Patrimonio Artístico,  o bien , Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación.  La mayoría de nuestras edificaciones patrimoniales corresponden a la tipología habitacional, que representa un 27% , del total. En este mismo orden, le sigue la arquitectura religiosa, representando un 25% del total. El porcentaje restante lo constituyen edificaciones de diversas tipologías, entre las que se destacan, la arquitectura civil, militar y conjuntos de carácter urbano. La mayoría de estas edificaciones se concentran en los dos Centros Históricos más importantes del país, León y Granada.

La arquitectura civil, las casas de los conquistadores eran sencillas, de ladrillo y tierra, de una sola planta pero altas y anchas, con un patio claustral para la familia y otro para la servidumbre y los corrales. Algunas tenían galerías porticadas  al exterior.

En Granada y León no faltan algunas casas de dos pisos con balcones corridos, construidas con adobe y en algunos casos mezclando los sistemas constructivos de adobe y taquezal.

Las  iglesias de Nicaragua, son en su mayor parte rurales, largas casonas con tejados a dos aguas, casi siempre sin torres y sin bóvedas, rara vez con cúpulas, con una fachada humilde de tipo espadaña y un  interior de tres naves sobre pilares de madera. Además de su posible riqueza en altares e imágenes, se destaca la talla  en la parte baja de  los  pilares, o en las  zapatas y vigas de la techumbre.  

Departamento de Granada

Ubicado en la macroregión del Pacífico de Nicaragua, posee una extensión de 1,039.68 Kmts2, y una población de 155,683.00 habitantes.

La ciudad de Granada, fundada en el año de 1524, es la cabecera departamental y municipal. Tiene una extensión de 907.86 hectáreas, de las cuales 93.46 corresponden al Área Histórica de la ciudad , la que fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación,  en el año de 1995. Cuenta con 96 inmuebles que por sus características particulares, se consideran de alto valor patrimonial y obedecen a una normativa especial de protección.  

En la arquitectura civil, aquí se optó por un chaflán que al ensanchar las cuatro esquinas, crea en cada encrucijada una mínima plazoleta.

Esta ciudad, posee un entorno con gran variedad de recursos naturales y culturales, que en conjunción con el área histórica, la convierten en la ciudad turística por excelencia de Nicaragua,  fuerte candidata a nominarse como Patrimonio Mixto de la Humanidad.

Iglesia y Convento de San Francisco, único edificio conventual colonial, existente en  el  país, de  gran valor histórico y arquitectónico, constituye uno de los hitos urbanos más importantes de la ciudad de Granada. Alberga la valiosa colección de estatuaria precolombina de Zapatera.  Actualmente desarrolla un uso cultural, centro de convenciones, museo;  y la  iglesia conserva su  uso religioso.

Iglesia La Merced.  Barrio La Merced 1534- 1868, inmueble de origen colonial, representativo de la influencia barroca en la ciudad, con valor histórico y arquitectónico, conserva su uso religioso.

Fortín La Pólvora, 1749, constituyó parte del sistema defensivo de la colonia, sirviendo como almacén de pólvora en la ciudad. De evidente arquitectura militar con valor histórico.

Palacio  Episcopal, data su fisonomía actual de 1913, con valor artístico, se encuentra emplazado en el área central de la ciudad. Tiene uso habitacional.

Palacio del Ayuntamiento, de influencia Colonial, posee valor histórico y arquitectónico. Funcionan  actualmente, las oficinas de la Alcaldía Municipal

Casa de los Leones, periodo Colonial, posee valor histórico y artístico, destacándose por poseer el único portal de piedra existente en el país. Actualmente funciona como Centro Cultural .

Estación de ferrocarril

Departamento de León

Localizado en la zona occidental del país, tiene un área territorial de 5,107 kms2, y se caracteriza por la concentración de estructuras volcánicas que definen su fisonomía.

La cabecera departamental, León Santiago de los Caballeros, es la segunda ciudad en importancia del país. La primitiva ciudad, fue fundada en 1524 a orillas del lago Xolotlán,  junto al poblado de Imabite, siendo la primera capital de Nicaragua por más de 200 años.  Trasladada  a su actual emplazamiento, en el año 1610, junto al poblado indígena de Sutiava, se caracteriza por ser  la cuna de grandes poetas y personajes importantes dentro de la historia política, económica y social del País, lo que le ha merecido el calificativo de,  Capital Intelectual. Fue declarada Patrimonio Histórico y  Cultural de la Nación en 1983.

En León las casas de esquina tienen un pilar de madera, por lo general bellamente tallado, con una hoja de puerta a cada lado. Abundan las ventanas voladas a la manera andaluza.

Su Iglesia Catedral,  es candidata fuerte a nominarse como Patrimonio Mundial, dada la  riqueza histórica y artística,  asociada a la particularidad de ser,  la morada final de personajes insignes del país y el mundo,  como el gran poeta Rubén Darío.

Catedral de León, según Ernesto la Orden Miracle es la única pieza de arte mayor en Nicaragua, a excepción de Guatemala, supera a las demás catedrales de Centro América y sus planos fueron obra del guatemalteco Diego José de  Porres, Maestro Mayor de la Capitanía General. Su construcción inició en 1747 y se concluyó en 1860, es la última de las catedrales coloniales en América

Iglesia de Sutiava, se considera el eslabón entre el período colonial primitivo (1600-1620) y el período barroco propiamente dicho (1700-1800), observándose en ella resabios medievales, románticos y mudéjares en su volumetría y decoración renacentistas en el fraccionamiento del espacio, y barrocos en la verticalidad de su fachada y por su cornisa y columnas ochavadas que demarcan los diferentes cuerpos.

Iglesia La Recolección 1786, el monumento barroco por antonomasia, única fachada labrada en cantería, cuyo hastial corresponde al barroco mejicano y se une admirablemente con la torre, todo ello decorado con los símbolos de la pasión del Señor.

Iglesia La Merced  1613 - S VXIII, es la única iglesia que presenta su torre campanario fuera de la línea de fachada, en un plano anterior; obra del maestro guatemalteco Pascual de Somarriba, La puerta lateral es antigüeña, con arco conopial despuntado y pilastras sobre pedestales bulbosos, su fachada y torres se terminaron por el Obispo Jerez y son neoclásicas dispuestas en forma muy original.

Casa de Salud Debayle, construida en 1814, posteriormente se acondicionó para ser la primera clínica privada de Centro América. Constituye uno de los inmuebles que conservan una serie de detalles arquitectónicos sobresalientes en la arquitectura colonial leonesa. En 1998 la segunda planta fue seriamente dañada por el huracán Mitch y reconstruida recientemente. Actualmente alberga la biblioteca Municipal de León, y algunas facultades de la Universidad Nacional.

Colegio San Ramón 1680-1752 , fue construido y funcionó como seminario, hasta 1812, que pasó a ser sede de la Universidad de León, finalmente la universidad abandonó el edificio para convertirse nuevamente en seminario hasta1945, actualmente es colegio de varones y alberga el Archivo Diocesano. Su fachada es renacentista y neoclásico en perfecto equilibrio.

Colegio la Asunción y capilla, fue construido en 1679, utilizándose como palacio episcopal. En 1892, lo ocuparon las madres de la Asunción. El inmueble lo forman dos edificios anexados, el colegio y la capilla, con volumetría y estilos más bien diferenciados. 

Teatro Municipal 1884, en ocasión de su inauguración, Rubén Darío leyó su poema “Del Arte”; tenía una capacidad de 600 butacas, 48 palcos y espacio para 500 personas más en el tercer piso; en 1913 fue remodelada la fachada, siguiendo pautas del eclecticismo imperante, en donde se mezclan elementos estilísticos de diferentes épocas, en 1956 se incendió quedando en pie sólo las fachadas, se habilitó su interior y actualmente conserva su uso para teatro y otros eventos culturales.

Casa Cural de Sutiava 1743 -1752 conserva las características de la arquitectura colonial primitiva, a pesar de que su construcción corresponde cronológicamente a la etapa de período barroco. Su concepto espacial está determinado por la jerarquización ambiental de su cubierta, soportada por una serie de columnas espigadas, provocando interesantes efectos de luz y sombra, su estilo es simple y no presenta ningún tipo de ornamento.  Además de su uso habitacional,  actualmente funciona como Museo de Arte Sacro.

Museo Archivo Rubén Darío, inmueble representativo de la arquitectura colonial habitacional, aproximadamente al año 1800.En ella vivió su infancia y adolescencia Rubén Darío con sus tíos abuelos, además habitó allí el poeta Alfonso Cortés y fue lugar de tertulias y conspiraciones en el S: XIX. Actualmente el inmueble está funcionando como el Museo Archivo Rubén Darío.

Reformatorio de Menores, es un inmueble colonial esquinero sobre una parcela de forma irregular que se adapta a la configuración de la plaza de la iglesia del Calvario. Su planta se distribuye en torno a dos patios con galerías porticadas de diferentes dimensiones, adaptándose alas irregularidades del solar. Diego Angulo Iñiguez afirma que data de principios del S. XIX y antepone a su fachada de ángulo un corredor y galería al gusto de Santiago de Cuba. El zócalo o pedestal de volada cornisa es sin embargo, de clara ascendencia antigüeña.

Casa de las Muñoz, originalmente estuvo ocupada por Domingo de Galarza y después por el Lcdo. Norberto Ramírez, es un inmueble donde ha habido mucha actividad, puesto que aquí se fundó el periódico El Correo del Istmo en 1850.
Sus fachadas son muy sencillas como corresponde a las coloniales, pero la influencia neoclásica se manifiesta en las formas del portón lateral, muy representativo de la época. Actualmente es sede de la Fundación Ortiz Gurdián, museo de arte contemporáneo.

El Fortín de Acosasco, fue construido entre 1889- 1890 par la defensa de la ciudad, en la cima del cerro de Acosasco, de planta rectangular que forma una punta de lanza, sencilla. Poses muros anchos en talud con canales en la parte superior que se utilizan como trincheras. Sucesivamente ha sido utilizado como prisión y base militar.

Río San Juan:

El Castillo la Inmaculada Concepción, edificado para cerrarle el paso a los piratas por la entrada del río San Juan, entre los siglos XVII y XVIII sobre una colina, teniendo como foso natural el Raudal del Diablo,. Conserva su aspecto de fortaleza medieval  su torre principal, desde donde se escribieron importantes páginas de la historia de Nicaragua, como la hazaña de Rafaela Herrera disparando el cañón contra los ingleses en 1762.

Managua:

Palacio Nacional de la Cultura, data de principios de S. XX, obra de Pablo Dambach, tiene una fachada de corte clásico. Actual Palacio Nacional de la Cultura, sede de Instituto Nicaragüense de Cultura y Museo Nacional.

Antigua Catedral Santiago 1929- 1940, edificio neoclásico que ha sobrevivido dos terremotos. 

Teatro Nacional Rubén Darío, moderno edificio de principios de los años 70, ubicado a orillas del Lago Xolotlán.

Palacio de Comunicaciones, diseñado por el arquitecto nicaragüense Julio Cardenal, con un marcado estilo Art Déco.

Nueva Catedral de Managua, obra del arquitecto mexicano Ricardo Legorreta, quien a su vez reproduce el estilo de su maestro Luis Barragán. Unido a su monumentalidad se evidencia un collage arquitectónico de variados elementos exóticos, como préstamos del arte islámico y del románico junto con el colorido del arte popular mexicano.

Masaya:

Parroquia la Asunción 1833, iglesia parroquial con buena fachada barroca, decorada con estípites. Con Capilla seudogótica añadida en el S. XIX.

Antiguo Mercado,  1888- 1891, actual Mercado de Artesanías, y sede de noches de verbenas los días viernes.

Niquinohomo:

28 Iglesia de Niquinohomo, construida en 1689, es considerada la más larga de Nicaragua.

San Jorge:

Iglesia La Merced en San Jorge, con campanario adosado a la fachada, sobre horcones y zapatas de madera forman un pórtico utilizado para predicaciones masivas. Es considerada por el español Diego Angulo, como tipo singular de construcción en toda Centroamérica. 

Nandaime:

Iglesia de Nandaime, se finalizó de construir en 1872, es un monumento notable de línea barroca colonial. Sin duda la obra más importante de la escuela de alarifes de la Catedral de León. Torre única, de remate bulboso, colocada bellamente sobre la puerta central, junto a otros dos cuerpos bajos con remates también bulbosos. 

Sébaco:

La Iglesia antigua, de Sébaco Viejo, ofrece una bella estampa misionera en una plaza de casitas en ruinas, con su sencilla fachada y su pequeño campanario de madera, en el que cuelgan dos campanas y una carraca.

Sistemas de Inventarios y Catálogos

La identificación de los bienes culturales que posee un país, reviste especial atención de  la instancia cultural encargada de  precisar, catalogar y registrar estos bienes. Dada esta importancia, en Nicaragua se crea la instancia de Registro Nacional de Bienes Culturales con el objetivo de inventariar oficialmente este patrimonio.

Cabe destacar, que muchos bienes culturales muebles (artísticos, históricos, documentales, etc.), se encuentran no solo en Museos estatales, municipales o privados, sino también en manos de coleccionistas privados que aún no se han acercado a las instancias de cultura con el objeto de sacar a luz sus valiosas colecciones y registrarlas. Esta actitud tiene un trasfondo de temor a ser despojados de sus bienes, restringiendo así la divulgación de esas riquezas, sin embargo, el estado de derecho que actualmente vive Nicaragua, garantiza el respeto a la propiedad privada.

Otra gran cantidad de bienes se encuentran en las iglesias quienes no poseen listado de los bienes que poseen, sin embargo el objetivo de la Dirección de Patrimonio es insistir para lograr un acercamiento que permita asumir compromisos conjuntos y solucionar los problemas de inventarios.

Registro Nacional de Bienes Culturales

Norma creadora: Capítulo III, arto. 20, del Decreto 1142, “Ley de Protección al Patrimonio Cultural de la Nación”.

Carácter: El Registro es de carácter público y esta adscrito al Instituto Nicaragüense de Cultura, Dirección de Patrimonio Cultural.

Obligatoriedad de  Inscripción: Arto. 21 y 22 del Decreto, propietarios o poseedores (nacionales o extranjeros) deben de inscribir en él los bienes culturales que tengan, los traspasos de dominio, posesión o lugar que efectúen a favor de otras personas naturales o jurídicas, arto. 35 de la Ley. Estos actos pueden incluir todo tipo de transacciones de compraventa, cesión de derechos, donación, etc.

Efectos de la inscripción: La salvaguarda de los derechos del propietario sobre los mismos y de publicidad frente a terceros, y no constituye forma alguna de expropiación de dichos bienes. El derecho de propiedad sobre los bienes culturales esta plenamente respetado.

Quién podrá pedir la inscripción?

La inscripción podrá pedirse con excepción de los incisos a y b del artículo 1,  por cualquier persona que tenga interés en asegurar el bien y el derecho que se trata de inscribir.

Para que el derecho sobre el bien cultural registrado, quede debidamente inscrito, se deben presentar los requisitos de fondo y de forma y será presentado por el propietario debidamente identificado o por medio de representante debidamente acreditado, caso contrario la inscripción podrá ser rechazada o denegada.

Requisitos para la inscripción

1.        Solicitud del interesado, presentada por escrito en papel común, expresando:

a.      Nombres y apellidos del solicitante.
b.      Dirección Y Domicilio.
c.      Nombres y apellidos de la persona de quien se halla adquirido el derecho y el documento que acredite tal circunstancia, si lo hubiere.
d.      Tiempo que lleva en propiedad o posesión del bien.
e.      Cualquier otra circunstancia del bien que se pretenda inscribir.

2.        Inventario completo de los bienes que conforman la colección, en original y copia.

3.        Fotografía de cada uno de los bienes a inscribirse.

A falta de documento legal que soporte la procedencia y el dominio de los bienes culturales, deberá la persona interesada, presentar Declaración Jurada, bajo su responsabilidad, de que es el propietario de dichos bienes, alegando las circunstancias o razones por las cuales carece de dicho soporte.

 

Certificación de inscripción de bienes culturales

La Certificación, es el documento que extiende el Registro de Bienes Culturales, una vez que los bienes culturales han sido inscritos. Esta Certificación es el título legal de posesión para los bienes arqueológicos y paleontológicos y el documento legal  que acredita el cumplimiento de la obligación establecida en el decreto 1142, por parte del propietario de una colección de bienes culturales sean artísticos  o históricos.

Alcances de la Inscripción: protección nacional e internacional con la implementación de una serie de medidas que permiten retornar al país bienes culturales exportados ilícitamente o transferidos ilegalmente a la propiedad de otro estado

Colecciones de Bienes Culturales declarados Patrimonio Nacional

Colecciones de bienes arqueológicos y paleontológicos (Decreto 1142 “Ley de    Protección al Patrimonio Cultural de la Nación”)

Patrimonio Artístico y Cultural de la Nación “Colección del Banco Nicaragüense. (Acuerdo Administrativo No. 03 – 98 (La Tribuna, 18/05/98) / Acuerdo que declara Patrimonio artístico y cultural de la nación obras pictóricas de la colección Banco Nicaragüense de Industria y Comercio en Liquidación, S.A. (Acuerdo Administrativo No. 02 – 98)

Patrimonio Artístico y Cultural de la Nación “Colección de Arte contemporáneo Julio Cortázar” (Acuerdo Administrativo No. 02 -98 (END 17/4/98).

Patrimonio arqueológico, histórico, artístico y cultural de la Nación “Colección Banco Central de Nicaragua” (Acuerdo Administrativo No. 04-98 (La Tribuna, 04/06/98)

Patrimonio artístico y Cultural de la Nación “Colección Obra artística Rodrigo Peñalba” (Acuerdo Administrativo No. 10 – 98  (La Tribuna, 26/08/98)

Patrimonio nacional, artístico y cultural “Obra literaria y pictórica de Carlos Martínez Rivas” (Acuerdo Administrativo No. 05 -98  (La Tribuna, 18/06/98)

Cinemateca Nacional

Ley para la protección, promoción de la obra, bienes e imagen del Poeta Rubén Darío y Declaratoria de Patrimonio Cultural de la Nación de su obra y bienes (Ley No. 333 / GDO No. 57 / 21/03/2000)

Colecciones Registradas

 47 Colecciones particulares de Bienes Culturales (Públicas Y Privadas)

14 Colecciones de Bienes Culturales. Sitios Y Museos Administrados por el Instituto Nicaragüense de Cultura.

Principales Colecciones

Colección Pictórica S. XVIII, XIX y XX. Banco Central de Nicaragua. Propiedad Estatal.

Colección de Arte Contemporáneo Julio Cortázar. Instituto Nicaragüense de Cultura. Propiedad Estatal.

Colección de Piezas Arqueológicas. Instituto Nicaragüense de Cultura – Centro Cultural Antiguo Convento San Francisco – Granada. (Decomiso). Propiedad Estatal

Imaginería Religiosa Siglo XVIII  / Pictórica - Primitivismo Siglo XX  /  Fotografía Siglo XX.  Instituto Nicaragüense de Cultura – Centro Cultural Antiguo Convento San Francisco – Granada. Propiedad Estatal.

Museo Archivo Rubén Darío. Objetos personales y de la época del Poeta. Propiedad Semi – Privado.

FORMATOS PARA EL INVENTARIO DE BIENES CULTURALES: el RNBC, cuenta con una Ficha Única de Registro de Bienes Culturales cuyos campos fueron consensuados con la mayoría de países centroamericanos (Acuerdos CECC). Esta ficha posee campos con información general y específica de cada bien inventariado así como la correspondiente fotografía.

A los bienes inventariados se les coloca un código  y un número de registro lo que permite identificarlos de manera individual en las colecciones correspondientes.

CATÁLOGOS: En 1995, se realizaron dos catálogos de bienes inmuebles patrimoniales correspondientes a las ciudades de León y Granada, este último actualizado al 2003.  Actualmente, se esta trabajando en la elaboración del catálogo de una de las más valiosas colecciones de Arte contemporáneo que posee el país, la Colección Julio Cortázar.

Patrimonio cultural de la humanidad

Sitio Histórico Ruinas de León Viejo

Nicaragua cuenta con el Sitio Histórico León Viejo como el único  Patrimonio de la Humanidad.  Es un Monumento Histórico de excepcional importancia, único en toda América Central, debido no sólo a su admirable estado de preservación sino también al hecho de que se trata de una ciudad hispánica inicial del siglo XVI, que al ser abandonada en 1610, después de 86 años desde su fundación, no sufrió alteraciones posteriores propias del desarrollo urbano de otras ciudades.  Por lo tanto, constituye una cápsula de tiempo representativa del proceso de establecimiento, relación y sometimiento de las tierras de Imabite,  recién conquistadas por los españoles  así como un extraordinario testimonio de las estructuras económicas y sociales en los orígenes del imperio español, amén de su inmenso potencial arqueológico.  La mayor parte de la ciudad está preservada, de manera que proporciona la oportunidad inusual de estudiar una comunidad antigua en toda su integridad

Las ciudades hispánicas iniciales fueron, en verdad, auténticas cabezas de puente en el proceso de sometimiento de las tierras recién conquistadas. Su desarrollo refleja el grado de afirmación del proceso de conquista y colonización.  Su conocimiento específico constituye uno de los elementos fundamentales  para la más profunda clarificación histórica, de la cual habrán de desprenderse las claves fundamentales del desarrollo regional. León Viejo, no sólo fue una de las primeras ciudades establecidas en Nicaragua, sino que, en cuanto a rango y jerarquía, fue la principal de todo el territorio.  Sede del gobierno colonial provincial, custodia de la Caja Real, silla del obispado de la provincia y asiento de la Iglesia Catedral.

Los españoles debieron tener en cuenta una serie de condiciones para elegir Imabite como el lugar ideal donde establecer la ciudad capital.  Tales condiciones debieron estar vinculadas a sus propósitos y objetivos de conquista.  Era necesario que el lugar fuera apto para cumplir ciertas funciones residenciales, gubernamentales, logísticas y religiosas.  Imabite era una región rica y con una densidad poblacional alta.  Dadas las aspiraciones de expansión territorial de los españoles, hacia el Oeste del Golfo de Fonseca y hacia el Norte  por Olancho y el Aguán hasta el Caribe, León proporcionaba un lugar central eficiente.

Se debe agregar que, desde la perspectiva de la organización territorial indígena, Imabite era la región más apta para el control del tráfico de gentes y productos entre la costa del Pacífico (tierra de los chorotegas, Sutiabas  y  Nicaraos) y el interior del país hacia el Norte, por la cuenca del Río Viejo hasta Matagalpa y La Segovia (tierra de los Matagalpa).

Los mapas del siglo XVI  muestran que los lagos Cocibolca y Xolotlán estaban unidos por un canal de agua mucho más amplio que lo ahora conocido, al punto de que se les ilustra como un solo lago: el Lago o Laguna de Nicaragua. Así, Imabite constituía el único paso terrestre Sur - Norte del centro del país, dando acceso aunque indirecto, incluso a las tierras de Boaco y Chontales.

También se debe de tener en cuenta que desde la expedición de Gil González, los españoles encontraron un Imabite muy poblado que les recibió pacíficamente, en contraposición a la hostilidad demostrada por los nicaraos, los chorotegas y dirianes de la región central y Sureste del Pacífico.  Aparentemente, hubo entendimiento entre los españoles y los chorotegas nagrandos de Imabite, del cual habría surgido el nombre de "León de Nagrando" con  que se conocía a la ciudad hasta su abandono al empezar el siglo XVII.

Las singularidades históricas de León Viejo y su extraordinaria preservación física, favorecida por la sobre posición de capas de cenizas volcánicas y de sedimentos depositados por el lago en sus crecidas, hacen del sitio un lugar de interés científico en diversas líneas de investigación, incluyendo los modos de vida y relación con las poblaciones indígenas, patrones funerarios, arqueología, patrones constructivos y estilos arquitectónicos, población y asentamientos humanos, actividades productivas y dinámica sociopolítica.

Las Ruinas de León Viejo son un excepcional testimonio de la cultura material de uno de                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     los más antiguos asentamientos españoles en América, lo que lo hace constituir un aporte de una tradición cultural desaparecida; además de ser un ejemplo de preservación de la forma y naturaleza de este tipo de asentamiento y de la adaptación de la arquitectura europea con el entorno de las nuevas tierras conquistadas, lo que lo convierte en un ejemplo de construcción o técnica arquitectónica ilustrativa de un pasado o período significativo de la historia de la humanidad.

Desde una perspectiva pragmática, el sitio ofrece potencialidades importantes en cuanto a elevar la conciencia de la población centroamericana acerca de su pasado;  desarrollar el turismo, la educación y la investigación científica y perfeccionar técnicas innovativas de preservación y restauración de monumentos coloniales.

Gracias al valor de este sitio y la importancia para el estudio del Patrimonio Cultural nicaragüense, fue declarado Patrimonio Histórico y Cultural de la Nación por la Ley No. 167 publicada en La Gaceta, diario oficial No. 100 del 31 de Mayo de 1994. Y gracias al esfuerzo del Instituto Nicaragüense de Cultura y a la importancia de ciudades coloniales del siglo XVI, el Sitio Histórico Ruina de León Viejo fue reconocido al ser  incluido en la Lista del Patrimonio Mundial durante la 24ava sesión del Comité del Patrimonio de la Humanidad, celebrada en París, Francia, en Junio de 2000. En el informe presentado a ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios) para la 24 ava. Sesión, se recomendó la inscripción de León Viejo basándose en los criterios iii y iv de la guía operacional de la convención del Patrimonio Mundial:

Criterio iii: Ser un aporte o testimonio único o excepcional de una civilización o una tradición cultural desaparecida.

León Viejo constituye un testimonio excepcional de la cultura material de uno de los más antiguos asentamientos coloniales hispánicos. El Sitio es un ejemplo único de la implantación cultural de los españoles en esta zona del continente y su interrelación con la cultura indígena preexistente, debido a la circunstancia de la conservación sin alteración posterior del contexto cultural de la época por efecto del abandono de la ciudad en el siglo XVII, y su consecutivo enterramiento por diversos fenómenos naturales.

Criterio iv: Ser un ejemplo eminente de un tipo de construcción o estilo arquitectónico ilustrativo de un periodo significativo de la historia de la humanidad.

La forma y naturaleza de los asentamientos españoles en el nuevo mundo, adaptaron la arquitectura europea y sus conjuntos al potencial material de las regiones. El sitio nos da un ejemplo de la forma de cómo los españoles se adaptaron al medio circundante dentro del esquema general de la fundación de ciudades para efecto de reafirmar su conquista en los territorios del nuevo mundo.

La ciudad de León de Nagrando, fue uno de los primeros centros urbanos en el Nuevo mundo y es el único en Latinoamérica que conserva su traza original, sin haber sufrido alteraciones o evoluciones como otros sitios.  No se trata de estructuras  monumentales, ya que León Viejo en el primer siglo de su existencia fue una ciudad modestísima, construida solamente de ladrillo de barro sin ningún lujo arquitectónico, pero sus edificios tanto civiles como eclesiásticos marcaron un modelo para las construcciones posteriores en Nicaragua.

El Sitio Histórico León Viejo fue declarado  Patrimonio de la Humanidad, máximo nombramiento otorgado por la UNESCO, el 2 de Diciembre del año 2000,

Bienes nicaragüenses declarados como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad

La cultura Garífona:  En el año 2000, en el marco del programa “Obras Maestras del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”, la UNESCO proclamó bajo esta categoría a la cultura Garífona, candidatura presentada por Belice y apoyada por Honduras y Nicaragua. Nuestro país es depositario de importantes comunidades garífonas que conservan patrones culturales reconocidos por esta organización internacional como de extraordinario valor universal. Estas comunidades se encuentran situadas en Orinoco, Square Point y La fe, todas ellas a orillas de Laguna de Perlas, Región Autónoma del Atlántico Sur

Su celebración más importante es el Walagallo, que consiste en ceremonias danzarias para eliminar los espíritus que causan enfermedades a las personas. A la música la acompañan los banquetes con carne de res, cerdo y tortuga.

Bienes nicaragüenses inscritos en la Lista Indicativa de UNESCO (posibles nominaciones)

En cumplimiento de lo dispuesto por la Convención del Patrimonio Mundial y Natural, nuestro país remitió el 19 de junio de 1995 al Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO la LISTA INDICATIVA de los bienes culturales, naturales y/o mixtos posibles a ser incluidos en la Lista del Patrimonio de la Humanidad que lleva dicha organización internacional. Posteriormente, en el año 2003 se incorporó  a esta Lista el bien de categoría mixta “Granada y su entorno natural”.

La Lista Indicativa de la República de Nicaragua contiene los siguientes bienes:

1.- Catedral y Calle Real de León: La Catedral está considerada como el más importante monumento histórico-arquitectónico del país. Construida entre 1747 y 1820, mantiene su estructura original hasta el día de hoy. Los planos fueron elaborados por el arquitecto Diego Joseph de Porres, miembro de una de las familias de arquitectos más importante de la Hispanoamérica colonial. Su estructura contiene las características del denominado “barroco antigüeño”, aunque la decoración de la fachada anuncia ya la presencia el “neoclasicismo”. Constituye un importante referente de identidad cultural nacional y fue declarado por el Poder Legislativo como “monumento nicaragüense del milenio”.

2.- Parque Nacional Volcán Masaya: Consiste en un complejo volcánico con tres cráteres formados en distintos períodos de tiempo, algunos en constante actividad. El parque contiene varias especies en peligro de extinción y es un ejemplo representativo del bosque tropical seco. El volcán, por su gran belleza y su importancia ecológica y geológica además de su facilidad de acceso desde Managua, fue el primer parque nacional constituido en Nicaragua y en el presente es la mejor área protegida del país. Por sus características volcánicas es único, comparable sólo con el volcán Kilahuea de Hawai.

3.- Reserva Natural de Bosawás: Esta área representa la mayor superficie protegida de selva tropical húmeda en Centroamérica (especialmente en conjunto con las áreas colindantes de Honduras). Contiene un gran número de especies endémicas así como importantes plantas medicinales conocidas por dos etnias indígenas que habitan el área: Miskitos y Mayangnas. Por su dimensión (8000 km2) presenta la oportunidad de observar procesos naturales  especiales reflejados en la existencias de especies propias de la zona. A su valor hidrológico y su importancia binacional se le suma una belleza escénica incomparable.

4.- Reserva Natural Cayos Misquitos: Se encuentran ubicados frente a las costas de la Región Autónoma del Atlántico Norte, a unos 40-50 km al noreste de Bilwi. Este archipiélago abraca unas sesentas islas cuyo ecosistemas principales son manglares y bancos de coral. El archipiélago contiene importantes especies en peligro de extinción, principalmente a la tortuga marina (chelonia mydas) que tiene en el archipiélago su lugar de mayor concentración en el Mar Caribe.

5.- Fortaleza de la Inmaculada Concepción: Fue construida entre los años 1670-1675 en los límites del área considerada actualmente Reserva de la Biosfera Río San Juan, integrante de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera de la UNESCO.  Este sitio fue parte de la línea de fortificaciones españolas del caribe establecida en función de luchar contra los ataques de los piratas. Jugó un papel importante en la defensa de la entonces provincia de Nicaragua ante las intenciones del Imperio Británico de dominar una ruta entre los océanos Atlántico y Pacífico.

6.-  Granada y su entorno natural: La Ciudad de Granada constituye una de las más antiguas ciudades fundadas por los españoles en el nuevo mundo y la de mayor antigüedad en tierra firme americana que conserva su asiento original. La fecha de su fundación data del año 1524 y constituyó una de las principales ciudades de la época colonial y del S. XIX en la América Central. Se encuentra ubicada al extremo noroeste del Lago de Nicaragua, rodeada de un entorno natural excepcional consistente en islas, archipiélagos, bosques, volcanes, lagos y lagunas que han influido en su evolución histórica y han convertido a este lugar en uno de los más extraordinarios escenarios natural-cultural que existen a nivel mundial.

Tráfico Ilícito de Bienes Culturales

El Tráfico Ilícito de Bienes Culturales está constituido por un conjunto de acciones tendientes a la obtención ilegal y puesta en manos de coleccionistas privados (nacionales o extranjeros) de bienes culturales de carácter mueble  en violación a las normas de protección establecidas en la legislación nacional e instrumentos internacionales.

Las acciones constitutivas del tráfico ilícito de bienes culturales son:

Robo y/o hurto de bienes culturales: Son una serie de acciones destinadas al apoderamiento ilegítimo de bienes muebles empleando o no violencia en los objetos o personas.

Excavaciones ilícitas: Se entiende por excavaciones ilícitas aquellas labores de excavación, remoción del suelo o de cualquier otra índole que se ejecutan en terrenos, zonas o sitios arqueológicos sin contar con la autorización de la Dirección de Patrimonio. Es lo que popularmente se denomina “huaquerismo” y está ejecutado por personas sin conocimiento en arqueología.

Comercio no autorizado: el comercio no autorizado consiste en efectuar dichos actos traslativos de derechos de propiedad o posesión sobre bienes culturales muebles sin contar con la autorización de la autoridad competente.

Exportación ilegal: Por exportación ilegal debe entenderse la que se efectúa en contradicción a las normas que regulan la exportación de nuestros recursos culturales. En el caso de Nicaragua, la Ley establece la prohibición absoluta de exportación de aquellos bienes culturales declarados Patrimonio y en el caso de los que no están declarados, la necesidad de contar con un permiso de exportación emitido por la Dirección de Patrimonio.

1) Sujetos activos en el combate al tráfico ilícito de bienes culturales

De conformidad con el artículo 128 de la Constitución Política de la República, el Estado tiene la obligación de velar por el cuido y resguardo de estos bienes y en este caso la institución encargada de este papel lo realiza el Instituto Nicaragüense de Cultura a través de la Dirección de Patrimonio Cultural y con el auxilio del Museo Nacional de Nicaragua. Sin embargo cabe aclarar que toda la sociedad y demás instituciones públicas o privadas tienen la responsabilidad de contribuir con esta obligación, en función de que los bienes culturales son de uso y beneficio del pueblo.

Entres estas instituciones podemos mencionar

Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA): (control sobre los casos de exportación de bienes culturales, evitando la salida fuera del país de aquellos cuya exportación se encuentra prohibida).

Policía Nacional: Es la entidad del Estado encargada de la investigación de los hechos que constituyen delitos o faltas según la legislación correspondiente, así como la investigación de las responsabilidades, captura y puesta a la orden de la autoridad competente (según el caso) de las personas posibles responsables de dichos actos.

c) Procuraduría General de la República: Bajo el nuevo Código Procesal Penal, la Procuraduría tiene la función de comparecer en todos los casos de procesos de delitos en perjuicio del Estado y sus instituciones, en representación de los mismos.

d) Alcaldías Municipales: El artículo 7 numeral 6 de la Ley de municipios vigente otorga competencias a las municipalidades para velar por la protección del patrimonio cultural situado en su territorio. Es importante que los poderes locales se involucren en el control del tráfico ilícito puesto que son las entidades políticas con mayor cercanía a los bienes culturales.

e) Fiscalía General de la República: En base a su ley orgánica, el Ministerio Público representa a la sociedad civil en todos aquellos casos judiciales en que existe una lesión social. En el caso del tráfico ilícito sus efectos lesionan gravemente los intereses sociales: destruye, deteriora y empobrece el Patrimonio Cultural de todo un pueblo. Por lo tanto, más que una lesión particular, el daño es a la sociedad en su conjunto, es la nación la que sale perjudicada por el accionar de este delito y sus responsables.

f) Sociedad civil: Por último es muy importante que la sociedad civil adquiera la conciencia necesaria para apreciar el daño que el Tráfico Ilícito provoca en los bienes culturales que son manifestadores de la esencia social de un pueblo. El involucramiento de la sociedad civil en este problema está directamente relacionado con el éxito de las acciones de las entidades encargadas de la protección: sin una sociedad concientizada sobre la necesidad de luchar contra este flagelo las acciones de las entidades estatales serán de poca efectividad.

2) Medidas de protección del patrimonio cultural ante las acciones el trafico ilícito de bienes culturales

Las principales medidas que la Ley de Protección al Patrimonio Cultural de la Nación establece para el combate al tráfico ilícito son las siguientes

2.1) Inventarios, listas y registros de bienes culturales

En los artículos 20, 21 y 22 del Decreto 1142, “Ley de Protección al Patrimonio Cultural de la Nación”, establece la creación del Registro de Patrimonio Cultural, cuyo carácter es público y esta adscrito al Instituto Nicaragüense de Cultura, Dirección de Patrimonio Cultural y  la obligatoriedad de propietarios o poseedores (nacionales o extranjeros) de inscribir en él los bienes culturales que tengan, los traspasos de dominio, posesión o lugar que efectúen a favor de otras personas naturales o jurídicas.

La existencia del Registro de Bienes Culturales se relaciona directamente con el éxito en la protección de los bienes culturales en el país.  En casos de robo, los registros brindan la descripción e identificación del bien y su propietario, lo que tiene mucha utilidad a la hora de ejecutar los actos de investigación o recuperación judicial, sea a nivel nacional o internacional. Distintas convenciones internacionales exigen el requisito de registro para poder acceder a la recuperación de los objetos.

2.2) Seguridad en museos y sitios culturales

Los museos, principalmente los locales, son objeto constante de robo o saqueo. Las medidas de seguridad en éstos se deben enfocar en dos vías. La primera en torno a la existencia de inventarios de los bienes culturales que integran sus colecciones. La segunda, en torno a elementos básicos de seguridad (candados, vitrinas adecuadas, vigilantes, etc.)

2.3) Control de las excavaciones arqueológicas

De conformidad al artículo 32 del Decreto 1142 para poder realizar legalmente excavaciones en Nicaragua se debe contar con permiso de la Dirección de Patrimonio. Las excavaciones que no cuenten con esta autorización son de carácter ilegal y constituyen lo que conocemos como Huaquerismo.

¿Qué hacer en casos de descubrimiento de bienes arqueológicos?

El artículo 11 del Decreto 1142 señala que ante casos eventuales de descubrimiento de bienes arqueológicos o paleontológicos, el particular debe informar de inmediato a la Dirección de Patrimonio, sus delegaciones departamentales o bien a la Alcaldía Municipal o delegación de Policía más cercana. Estás últimas entidades deberán ejecutar medidas preliminares de protección a estos bienes, en tanto las autoridades de la Dirección de Patrimonio Cultural pueda enviar a los expertos correspondientes

2.4) Control del comercio de bienes culturales

El control sobre el comercio de bienes culturales se basa en el requisito establecido en el artículo 35 del Decreto 1142, que establece para la validez y legalidad de todas las transacciones sobre bienes culturales, sean actos de compraventa, venta de derechos posesorios y toda clase de enajenaciones, deberán estos actos ser autorizados de previo por la Dirección de Patrimonio Cultural. La Ley sanciona la falta de esta autorización con la nulidad del acto.

2.5) Control de la exportación de bienes culturales

Según el Decreto 1142, en sus artos. 24, 25 y 26,  define claramente la prohibición de exportar definitivamente  los bienes culturales declarados patrimonio, salvo en casos de canjes de gobierno o instituciones científicas y extranjeras, siempre y cuando exista acuerdo del gobierno y bajo condición de que  existan varios ejemplares iguales o similares, necesarios para su conocimiento y consulta.

Requisitos para exportar un bien cultural: En casos de salida fuera del país de bien cultural no declarados Patrimonio Cultural se deberá solicitar Permiso de Exportación al Registro Nacional de Bienes Culturales, el que autorizará dicho permiso en los formatos que esta instancia extiende.

Control aduanero a la exportación de bienes culturales: El artículo 30 de la Ley de Protección al Patrimonio Cultural faculta a los funcionarios de aduanas a retener los bienes culturales que pretendan salir del país sin contar con los correspondientes permisos de exportación, de conformidad a la Ley.

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