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Como un espacio de intercambio de experiencias e información, de conocimiento de procesos y de resultados, entre el 3 y el 6 de julio de 2001 se realizó en Cartagena de Indias el Foro Subregional de Cultura: La construcción participativa de políticas culturales.
El Foro se estructuró en dos jornadas diarias de trabajo, en las que se trabajaron, sucesivamente, tres temas: la formulación participativa de políticas públicas en cultura, la participación ciudadana y la planeación participativa en cultura. En las mañanas, los funcionarios responsables de los procesos de participación ciudadana, dieron a conocer a los asistentes las distintas experiencias realizadas en sus países; se presentaron los orígenes, los avances prácticos y los resultados obtenidos en cada uno de los procesos. En las tardes, conferencistas invitados, académicos e investigadores, plantearon distintas miradas teóricas sobre los temas ejes de las exposiciones realizadas en las mañanas.
El último día se presentaron dos informes sobre los sistemas nacionales de cultura (Colombia y Venezuela) y una conferencia final que planteó la necesidad de reconceptualizar y clarificar las categorías básicas que se utilizan en los discursos y enfoques sobre la participación ciudadana y la formulación de políticas culturales.
Fueron, entonces, un total de once exposiciones y cuatro conferencias, que permitieron conocer las vivencias empíricas de los procesos y, a la par, las reflexiones teóricas sobre la pertinencia, viabilidad y consistencia de los procesos de participación ciudadana en cultura.
Puesto que los procesos de consulta ciudadana adelantados en Colombia y Chile representaron el grueso de las exposiciones y se constituyeron como las experiencias centrales a conocer, a continuación vamos a glosar brevemente las intervenciones respectivas. Por otro lado, el tema de participación ciudadana en cultura fue el eje de las ponencias y de los debates, por lo que registraremos algunos de los argumentos planteados por los ponentes. En los dos casos se cuenta con los textos básicos (en word y power point) para la consulta directa de las fuentes. Finalmente, transcribiremos las propuestas planteadas como tareas a seguir.
Colombia: Plan Decenal de Cultura 2001-2010
El Plan Decenal de Cultura de Colombia se sustentó en dos aspectos: Contexto-antecedentes y proceso participativo de formulación. Del primero hacen parte las condiciones del país, el marco legal y algunos estudios de diferentes entidades. Del proceso de formulación se destaca la propuesta de los Diálogos de Nación impulsada desde el Ministerio de Cultura y los tres momentos de consulta ciudadana llevados a cabo secuencialmente: los foros municipales, departamentales y regionales. Los expositores resaltan tres logros de la formulación del Plan: el valor del proceso pedagógico de los foros, la institucionalización del Consejo Nacional de Cultura y el proceso de reflexión al interior del Ministerio.
Se planteó que el tema de la participación se constituye en un reto para la formulación de las políticas públicas en cultura. En Colombia, hasta ahora la participación ha sido dirigida por el Estado; así, la Ley General de Cultura (Ley 397) es resultado de un amplio proceso de participación y consulta e integra tres proyectos de ley (creación del Ministerio de Cultura, del Sistema Nacional de Cultura y del Consejo Nacional de Cultura). La Ley General, a su vez, institucionaliza espacios de participación.
Del proceso de planeación de la cultura se señalan los factores que más han incidido en su regulación, agrupándolos en los siguientes frentes: de orden jurídico, conceptual, administrativo, de participación, de concertación, de difusión, de competencia del recurso humano. El gran avance es la participación ciudadana, pero ésta está amenazada permanentemente, al igual que los procesos de descentralización, por contar con profundas dificultades que no ofrecen ninguna garantía de éxito.
Como factores que posibilitan la formulación se encuentran: el avance tecnológico y los estudios sociales. Se tienen elementos comunes en la formulación de políticas, en los diferentes niveles administrativos y se espera que en el proceso de formulación del plan se pueda dar una integración.
El Estado es el llamado a cumplir el propósito de articular las propuestas gubernamentales con las iniciativas empresariales y con los sectores de la sociedad civil.
Al final de estas intervenciones se plantearon algunas inquietudes relacionadas con: El modo de evaluación y seguimiento del proceso, la vinculación del sector productivo en el proceso, la convalidación del Plan, la participación de la sociedad civil. Se señaló que los procesos de diálogo intercultural no deben soslayar la existencia de poderosos y excluidos. Se insiste en cómo vamos a garantizar que la participación lleve a la decisión.
Se sugiere la creación en cada uno de los países de Observatorios Nacionales de Políticas Culturales orientados a desarrollar tres aspectos básicos: historia de la participación comunitaria, documentación de los procesos de participación y sistematización de los soportes legislativos.
Chile: Cabildos Culturales
Los cabildos culturales son espacios de diálogo y quienes participan en ellos son voceros de la ciudadanía.
La iniciativa de los cabildos surge, en 1999, desde el interior de la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación de Chile. La iniciativa, una idea fuerza, se propagó rápidamente como un rumor entre las comunidades, y en poco tiempo se transformó en un proceso de apropiación y convalidación desde la base popular.
En el primer Cabildo, los pasos iniciales que se dieron fueron de diagnóstico y discusión. Sin embargo, está situación se va transformando cuando se evidencia que de esa manera no se logran metas oportunas y precisas. En el segundo año el Estado estimula la participación y su acción en los cabildos está orientada más a la formación. Se continúa avanzando y los Cabildos se convierten en espacios de planeación. En el próximo cabildo el ciudadano que ha participado de ellos debe dar cuenta de los objetivos alcanzados.
Los cabildos son instituciones ciudadanas y se está tratando de volverlos autónomos, igualmente se pretende establecer una red de intercomunicación. En el aspecto metodológico se trabaja con instrumentos abiertos, dejando que el sujeto sea quien ponga las preguntas y las respuestas. La técnica es la conversación. Como esencia de la política cultural se da la posibilidad de participar para jerarquizar prioridades, no para eliminar.
Se tienen Cabildos Regionales y el Cabildo Nacional en el que participan los representantes de las regiones. Se analizó el significado del voto y se aclaró que en Chile éste tiene un significado, pero que en el cabildo éste no es sólo el derecho a elegir, sino a pensar, se participa en la pregunta y en la respuesta.
El tema central del Foro fue, sin lugar a dudas, el de participación ciudadana en la formulación de políticas culturales. Hemos tratado de recoger en esta síntesis de las ponencias algunas de las ideas planteadas alrededor del tema. Para una mayor profundización remitimos a los textos.
La ponencia de M. E. Wills se centró en cuatro puntos. A) Cultura y poder. Una relación no excluyente entre estos conceptos. Se debe buscar una dimensión constructiva entre ambos conceptos. B) Cultura, Nación y democracia: se planteó la necesidad de concebir la diversidad cultural y de intereses como un camino para construir la democracia, y la democracia como una alternativa para manejar la diferencia. La diferencia no debe excluir la búsqueda de igualdades. C) Poder, institución y cultura: En el caso colombiano los partidos políticos fueron los primeros semilleros de la participación. Sin embargo, se generó una dinámica de política incluyente y una cultura excluyente. Aparece una dicotomía entre la gran política y la pequeña política, dicotomía que terminó llevando, a pesar del discurso democrático, a limitar la participación democrática, además de las barreras de tipo cultural que se crearon. E) Existe la necesidad de diseñar instrumentos que permitan vincular real y eficientemente los procesos de participación con los de toma de decisiones.
Las intervenciones desarrollaron distintos aspectos de la participación, la vinculación del pensamiento crítico en la reflexión marco de las políticas de participación; la frecuencia de las convocatorias de participación que terminaban siendo dirigidas; la necesidad de visualizar el problema de la participación en un espacio de inter-fase entre demandas y organizaciones de la sociedad civil y respuestas de las instituciones del Estado (un espacio político construido como espacio de negociación de pluralidades).
La ponencia de Félix Ovejero se refiere a la comunidad política para apoyar o definir la adecuada toma de decisiones. La democracia necesita dos condiciones: Las instituciones políticas y la comunidad política.
Nos enfrentamos a una desigualdad social aguda, dice Ovejero, que no permite vínculos de reciprocidad entre las personas y que facilita la aparición de mecanismos de distribución económica que generan una polarización social. La diversidad es elemento para que una sociedad se reconozca.
Se analiza el significado de los valores y como éstos no son objeto de la comunidad política, también los tipos de democracia: representativa/deliberativa, representativa/ negociadora.
Las formas de cualificación política para obtener el poder y lo que sucede con los ideales de participación democrática son evaluadas en cada uno de los sistemas.
Los límites de la democracia liberal: El mercado político no es un mercado perfecto porque no existe oferta para una demanda potencial. Es necesario que estén presentes todos los intereses afectados, que los individuos conozcan realmente intereses. Si lo anterior no se cumple, la democracia está en entredicho. La democracia no deja distinguir la diferencia, la democracia liberal no resuelve los problemas. Es necesario obtener una cultura cívica.
Se plantea por el expositor la siguiente pregunta: ¿La cultura está a servicio de la gente o la gente a disposición de la cultura? Todas las opiniones deben ser expresadas, pero lo que vale es el diálogo. El sentido y la connotación del diálogo como medio o posibilidad de negociación, como condición de respeto, y la dignidad de las palabras sencillas fueron tema de análisis.
Tulio Hernández inicia su intervención con un recorrido teórico sobre la participación y lo que se requiere para que ésta sea una estrategia de políticas públicas. La participación es un grado de avance en la cultura política. Los procesos de participación no son un regalo del poder, sino una necesidad en el papel de la política.
Hernández señala algunas dificultades de la participación: las debilidades de los escenarios de confianza entre el Estado y la sociedad, la desintegración del horizonte cultural, la pérdida de transparencia, la dificultad de enunciar objetivos políticos claros y la gran capacidad para definir utopías.
Analiza los motivos para que no todos los contenidos de la política puedan construirse de manera participativa. Todas las formas de participación son limitadas, excluyentes y en muchos casos orientadas. ¿Cómo se constituyen políticas participativas? No es posible constituir políticas de industrias culturales sólo con la participación.
Concluye la intervención sustentando el desarrollo de la conferencia con la experiencia en FUNDARTE y hace un llamado a revisar la cultura política, los sistemas de prácticas de participación y los conocimientos de quienes quieren participar.
La ponencia de Víctor Manuel Rodríguez parte de una aclaración: para referirse a este tema (políticas culturales y textualidad de la cultura: retos y límites de sus temas recurrentes) es necesario repasar el entorno de teorías que lo enmarcan y las interpretaciones que se han hecho, por ello al iniciar la intervención se refiere a algunas teorías y autores del tema.
La crisis del desarrollo y la producción ha llevado a destacar la cultura como el espacio donde se reconcilian formas de actuar, de pensar el pasado y de imaginar el futuro. La cultura se ha vuelto tema fundamental a la hora de diseñar planes y procesos de desarrollo económico.
La globalización es vista como un régimen de circulación económica y cultural, es un nuevo modo de producción de riquezas y de pobreza. Se analizan los conceptos de identidad, diversidad y diferencia cultural.
Para resolver la inquietud de cómo imaginar una democracia cultural, el expositor presenta el modelo de José Joaquín Brunner con su mapa analítico y propuesta de políticas culturales democráticas como arreglos formales.
Los participantes aplaudieron la iniciativa de la OEI al abrir un espacio de carácter internacional y con la participación de altos directivos de cultura de cuatro países para debatir el tema de la participación ciudadana en cultura. La iniciativa debe ir acompañada de acciones que le den continuidad a este primer esfuerzo, se concluyó. Se invitó a pensar y reflexionar en el sentido de las palabras y conceptos unidos al tema de la participación ciudadana.
Entre las acciones a seguir se hizo énfasis en las siguientes:
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