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Cultura y Desarrollo
La cultura comienza a redefinir su papel frente a la economía
y al desarrollo. La idea de espacio cultural común y compartido
como lugar de encuentro de diversas prácticas, condensación
de valores construidos históricamente, despliegue de múltiples
facetas y desarrollo de diversas identidades, nos otorga el marco
para presentar aunados estos conceptos.
Existe consenso entre los expertos del tema acerca de la necesidad
de llegar a síntesis creativas y pragmáticas entre
los conceptos de cultura y desarrollo. Aún cuando se están
realizando esfuerzos en esta línea, este enfoque no se ha
reflejado aún suficientemente en las políticas públicas
ni ha penetrado en la lógica del desarrollo económico..
Los últimos tiempos vienen demostrando crecientemente la
importancia que se otorga a la vinculación entre la economía,
cultura y desarrollo, a raíz de la propia incidencia de la
propia cultura en éstos ámbitos. Esta tendencia se
percibe particularmente, en la dinámica que se genera en
el plano de los intercambios de bienes y servicios culturales entre
las economías de las naciones.
Parece así imprescindible ahondar en este trabajo, pues
las políticas culturales se presentan como elementos claves
de las estrategias de desarrollo integral y requieren necesariamente
de una articulación con otras políticas culturales,
sociales y económicas
Los conceptos de cultura y desarrollo han ido evolucionando a lo
largo del tiempo, incorporando elementos particulares de distintas
disciplinas y prácticas sociales. Aún así,
tienen mucho trabajo por delante para superar la brecha que les
separa y encontrar un espacio común para su desenvolvimiento.
La cultura no puede estar ajena al tema del desarrollo ni desconocer
los factores económicos que ella guarda, evitando así
caer en los errores del pasado.
El concepto de cultura se ha ido desprendiendo paulatinamente de
su estricta y parcial vinculación y asimilación a
las Humanidades y a las Bellas Artes. Se trataría de otorgarle
su lugar como dimensión que cuenta decisivamente en todo
proceso de desarrollo, tanto como en el fortalecimiento institucional,
como en la formación y existencia de tejido y capital social
y en la participación de la ciudadanía.
Una de las experiencias más interesantes, según Germán
Rey, a las que se enfrentan hoy las propuestas de desarrollo "es
la existencia de mezclas, de sociedades cada vez mas heterogénas.
Pero especialmente el reconocimiento de que para los proyectos de
desarrollo es fundamental la consideración de las hibridaciones".
Esta experiencia de hibridación es precisamente, según
Néstor García Canclini "
.una de las características
de la cultura como también una de las formas mas habituales
de la vida social contemporánea.
"La dimensión cultural del desarrollo -nos dice Jesús
Martín Barbero - se ha convertido últimamente en un
tema central tanto en el ámbito político como académico.
Pero ese interés disfraza en muchos casos un profundo malentendido:
el que reduce la cultura a dimensión del desarrollo sin el
menor cuestionamiento de la cultura del desarrollo que sigue aún
legitimando un desarrollo identificado con el crecimiento sin límites
de la producción, que hace del crecimiento material la dimensión
prioritaria del sistema social de vida y que convierte al mundo
en un mero objeto de explotación. Pensar ahí la cultura
como dimensión se ha limitado a significar el añadido
de una cierta humanización del desarrollo, un parche con
el que encubrir la dinámica radicalmente invasiva -en lo
económico y en lo ecológico- de los modelos aún
hegemónicos de desarrollo".
Los proyectos de la OEI en el marco de la cooperación cultural
internacional y las redes de cultura entre ciudades, presentan propuestas
de trabajo en esta línea que busca procesos que logren aunar
los espacios de la cultura, la economía, el desarrollo.
Campus Euroamericano de Cooperación
Cultural
Red Iberoamericana
de Ciudades para la Cultura: Interlocal
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