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Boletín
Nº 15 - 12 de enero de 2007
La educación por un futuro
sostenible
es cosa de todos
Las
razones que llevaron a Naciones Unidas a instituir la Década
de la educación por un futuro sostenible (2005-2014)
son claras y continúan desafortunadamente vigentes: estamos
viviendo una situación de auténtica emergencia planetaria
frente a la que es preciso reaccionar con urgencia, antes de que
el proceso de degradación sea irreversible. Es necesario,
pues, que los educadores contribuyamos decididamente a formar una
ciudadanía consciente de la gravedad de la situación
y preparada para participar en la adopción de las decisiones
y medidas adecuadas.
Desde que el primero de enero de 2005 entró en vigor la Década,
se han conseguido, a través de la web www.oei.es/decada que
la OEI ha organizado en su apoyo, más de 6000 adhesiones personales y
más de 200 institucionales a los objetivos de la Década. Y en este
mismo periodo se han multiplicado los congresos, cursos, publicaciones, actividades
en centros, etc., destinados a impulsar la educación por la sostenibilidad.
En la sección “Documentos y
acciones” de la misma web se hace
referencia a muchas de estas acciones.
Son resultados positivos… pero estamos todavía muy lejos de una
auténtica marea de adhesiones, muy lejos de haber logrado que la generalidad
de los educadores responda positivamente al llamamiento de Naciones Unidas. Muy
lejos, pues, de que la ciudadanía haya tomado conciencia de la gravísima
situación a la que nos enfrentamos, pese a la insistente denuncia de instituciones
y paneles de expertos. Se necesitan, obviamente, acciones más visibles,
de mayor impacto.
Esto es lo que persigue la reciente petición al Director
General de Unesco y al Secretario General de Naciones Unidas
para que promuevan un día oficial
de Fiesta de la Humanidad que se celebre en todos los países.
Un día
de reivindicación por la universalización de los
Derechos Humanos y de celebración de los pasos que se vayan
dando para avanzar en su consecución,
indisolublemente ligada al logro de la sostenibilidad. Una fiesta
real, no un mero “día oficial”. Una fiesta mundial
que sea expresión
de la unidad de la especie humana (ver
boletín Nº 14).
Una petición como ésta no incumbe exclusivamente a los educadores,
sino que puede y debe ser apoyada por toda la ciudadanía. Es preciso,
pues, difundir la iniciativa más allá de nuestro ámbito
profesional e implicar a todos los ciudadanos y ciudadanas con quienes estamos
en contacto. La naturaleza de la petición y la búsqueda de una
mayor efectividad lo exigen.
Pero no se trata exclusivamente de esta iniciativa concreta:
el llamamiento de Naciones Unidas para impulsar la sostenibilidad
va dirigido a toda la educación,
tanto la formal como la no reglada, es decir, la que proporcionan los museos,
los media… y también la que tiene lugar en el seno de las familias,
la que impartimos y recibimos en nuestras conversaciones con colegas y amigos,
etc. Esta educación no reglada es, con frecuencia, más efectiva
que la formal en cuestiones que, como en este caso, implican actitudes y comportamientos.
Es preciso, pues, romper con una concepción lineal de las
estrategias para impulsar la Década (primero los profesionales
de la educación y, después, la ciudadanía).
Debemos, por el contrario, dirigirnos a toda la sociedad, porque
la educación por un futuro sostenible es cosa de todos
y porque ello favorecerá la mutua potenciación de
los distintos sectores.
Podemos comenzar por difundir la petición de un día oficial de
fiesta para toda la humanidad (www.oei.es/decada/boletin014.htm).
El impacto de esta medida, incluso de su simple enunciado, puede
suponer un notable apoyo a la toma de conciencia de la ciudadanía hasta lograr la necesaria
masa crítica.
Educadores por la sostenibilidad
http://www.oei.es/decada/
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