OEIBoletín Nº 24

10 de diciembre de 2007
Día Universal de los Derechos Humanos:
Reivindiquemos una Fiesta de la Humanidad

El 10 de diciembre se celebra el Día Universal de los Derechos Humanos. Es uno más de los muchos días que Naciones Unidas promueve para recordar y celebrar oficialmente centenares de causas necesarias: desde la lucha contra el sida a la protección de la infancia. Pero los derechos humanos subsumen, en sus tres generaciones, todas las causas con las que los seres humanos intentamos hacer frente a los problemas que dificultan una existencia satisfactoria para el conjunto de la especie en una perspectiva sostenible.

Dicho con otras palabras, el logro de la sostenibilidad aparece hoy indisolublemente asociado a la necesidad de universalización de los derechos humanos. Así, la primera generación de Derechos democráticos, civiles y políticos (de opinión, reunión, asociación…) para todos, sin limitaciones de origen étnico o de género, es una condición sine qua non para la participación ciudadana en la toma de decisiones que afectan al presente y futuro de la sociedad. La expansión de las libertades constituye, pues, un pilar fundamental para abordar la problemática de la sostenibilidad.

Pero para avanzar hacia la sostenibilidad de las sociedades, será necesario reconocer y garantizar otros derechos igualmente imprescindibles. Nos referimos a los Derechos económicos, sociales y culturales, o "Derechos humanos de segunda generación". ¿Se puede exigir a alguien, por ejemplo, que no contribuya a esquilmar un banco de pesca si ése es su único recurso para alimentar su familia? No es concebible tampoco, por citar otro ejemplo, la interrupción de la insostenible explosión demográfica sin el reconocimiento del derecho a la planificación familiar y al libre disfrute de la sexualidad. Y ello remite, a su vez, al derecho a la educación.

En definitiva, la preservación sostenible de nuestro planeta exige la satisfacción de las necesidades básicas de todos sus habitantes. Pero esta preservación aparece hoy como un derecho en sí mismo, como parte de los llamados Derechos humanos de tercera generación, que se califican como derechos de solidaridad y que incluyen, de forma destacada, el derecho a un ambiente saludable, a la paz y al desarrollo para todos los pueblos y para las generaciones futuras, integrando en éste último la dimensión cultural que supone el derecho al patrimonio común de la humanidad. Se trata, pues, de derechos que incorporan explícitamente el objetivo de un desarrollo sostenible.

El Día de los Derechos Humanos merece, pues, una atención muy especial para quienes nos hemos implicado en la construcción de un futuro sostenible. Por ese motivo, desde el inicio de la Década de la Educación por un futuro sostenible, hemos aprovechado la fecha del 10 de diciembre para reivindicar, a través de nuestros boletines, una Fiesta de la Humanidad por la Universalización de los Derechos Humanos. Una fiesta real, no un mero "día oficial", que ya existe.

Hemos justificado esta reivindicación recordando que las tradiciones religiosas y los acontecimientos políticos -como la independencia de un país o la aprobación de una constitución- han determinado festividades para grupos humanos específicos, pero que no existe ninguna fiesta mundial que sea expresión de la unidad de la especie humana. Necesitamos una Fiesta de la Humanidad, una fiesta que apueste por la universalización de todos los Derechos Humanos, sin discriminaciones de ningún tipo, como idea clave para orientar el presente y futuro de la humanidad. Una fiesta que exprese la voluntad de un futuro sostenible, promoviendo la riqueza que representa tanto la diversidad biológica como la cultural y favoreciendo su disfrute.

El 10 de diciembre de 2006 comenzamos a recoger apoyos a una petición al Director General de UNESCO y al Secretario General de NACIONES UNIDAS para que promuevan esta Fiesta de la Humanidad. Las adhesiones se multiplicaron en pocos días, mostrando que el proyecto era muy bien recibido en el conjunto de la ciudadanía de los países iberoamericanos.

Este año podemos celebrar el 10 de diciembre notificando un importante paso adelante en el proceso para el establecimiento de la Fiesta de la Humanidad: La OEI, a través de su Secretario General, Álvaro Marchesi, ha hecho suya esta iniciativa y la trasladará a los distintos foros educativos, científicos y culturales para recabar el apoyo de los países de la Región. Estamos convencidos de que el esfuerzo merece la pena porque la institución de esta Fiesta de la Humanidad puede marcar un hito en la historia de la construcción de un futuro sostenible.

¡Ojalá muy pronto el 10 de diciembre -o la fecha que la comunidad internacional considere más conveniente- podamos celebrar en todo el planeta la Fiesta de la Humanidad y la plena universalización de los Derechos Humanos!

¡Trabajemos y brindemos por esa fiesta universal que hemos de convertir en realidad!

 

Educadores por la sostenibilidad
http://www.oei.es/decada/