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Década de la Educación para
el desarrollo sostenible. Algunas ideas para elaborar una estrategia
global.
Daniel Gil Pérez y Amparo Vilches Universitat de València
José María Oliva Centro de Profesorado de Cádiz
Introducción
La institución por Naciones Unidas de una Década
de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014),
de cuya promoción es responsable UNESCO, responde a un doble
hecho: por una parte, a las fundamentadas llamadas de atención
de los especialistas y sectores dinámicos de la ciudadanía
acerca de la gravedad de los problemas a los que se enfrenta hoy
la humanidad que obligan a hablar de auténtica emergencia
planetaria; por otra, a la constatación de que estas
llamadas de atención, que vienen prodigándose desde
hace ya algunas décadas, no están teniendo, en general,
el debido eco ni en la ciudadanía, ni en sus representantes
políticos.
Es preciso,
pues, proporcionar una visión global que permita la comprensión
de la gravedad de los actuales procesos, estrechamente relacionados,
de contaminación y degradación de los ecosistemas,
de acelerado cambio climático, de agotamiento de recursos,
de desequilibrios insostenibles y conflictos destructivos, de pérdida
de diversidad biológica y cultural
que amenazan muy
seriamente la continuidad de nuestra especie.
Por tanto, la Década de la Educación para el Desarrollo
Sostenible no es una década más, sino que subsume
los objetivos de otras campañas de Naciones Unidas (erradicación
del hambre, plena escolarización, protección de la
biodiversidad
) que están estrechamente relacionadas
y que exigen hoy urgentes medidas.
Resulta así esencial que el conjunto de la ciudadanía
hagamos nuestros los objetivos de la Década, que sepamos
hacerlos asumir a los sectores sociales que siguen pensando y actuando
en términos de intereses particulares a corto plazo, sin
comprender que ello constituye hoy un comportamiento suicida. Es
importante, muy en particular, evitar que legítimos debates
entre los sectores ya concienciados, en torno al concepto mismo
de desarrollo sostenible o de la amplitud de las medidas
a adoptar, etc., nos hagan perder de vista lo esencial. Y lo
esencial es convencer al conjunto de la ciudadanía de la
necesidad de romper con comportamientos que hoy suponen un grave
peligro para todos: desde la ignorancia del principio de prudencia
(que ha llevado y sigue llevando a la puesta en práctica
de tecnologías cuyas graves consecuencias pagamos inevitablemente
después) al unilateralismo de quienes siguen apostando por
la insostenible y destructiva defensa de sus intereses particulares
contra los de otros. Son precisos cambios urgentes en los ámbitos
educativo, tecnológico, político....
Cambios
que permitan avanzar hacia el logro de una vida digna para el conjunto
de los seres humanos, sin hambrunas, sin guerras, sin dejar herencias
envenenadas a las futuras generaciones. Ésa es la apuesta
de la Década: convertir a los ciudadanos y ciudadanas
en impulsores y sujetos activos de unos cambios que hagan posible
la supervivencia de la especie y la plena universalización
de los Derechos Humanos.
En lo que sigue presentamos, sin ninguna pretensión de exhaustividad,
algunas ideas para establecer una estrategia global de la Década
de la Educación para el Desarrollo Sostenible, en coherencia
con el Compromiso
por una Educación para la sostenibilidad publicado en
estas mismas páginas de la revista.
Una campaña dirigida a toda la ciudadanía
1. Sería muy conveniente comenzar con una campaña
masiva de difusión de la Década de la Educación
para el Desarrollo Sostenible (DEDS) y de las razones que la
justifican, orientada a desarrollar una conciencia ciudadana acerca
de la necesidad y posibilidad de la sostenibilidad. Dicho con otras
palabras, es preciso crear un clima social de atención
permanente a esta problemática para que las distintas
acciones incluidas las que ya se vienen realizando, en las
que es preciso apoyarse- se potencien mutuamente y se cree una expectativa
de continuidad. Sin esta acción masiva de choque inicial,
seguida de un esfuerzo continuado, se corre el peligro de que las
actividades de la DEDS queden reducidas a pequeñas islas,
sin capacidad para modificar significativamente la actual cultura
de limitar la atención a lo más próximo (espacial
y temporalmente), ignorando la situación de emergencia planetaria.
2. Esta campaña no habría de ir dirigida exclusivamente
a los educadores, aunque se trate de una década de la educación,
porque no debemos ignorar que la actuación de los educadores
depende, en buena medida, del clima social en el que estamos inmersos.
La campaña ha de destinarse, pues, a todos los sectores de
la sociedad: instancias académicas, políticas, sindicales,
asociaciones, museos, medios de difusión, ONG,
con
objeto de llegar, por todos los medios posibles, a la ciudadanía
y a los futuros ciudadanos y ciudadanas
Cabría hablar,
quizás, de campañas, en plural, pero estrechamente
coordinadas.
3. Habría de ser una campaña capaz de generar implicación,
es decir, capaz de involucrar a un número creciente de
activistas que contribuyan al efecto mancha
de aceite que se logró, por ejemplo, en la convocatoria
de la primera manifestación mundial contra el unilateralismo
y por la paz (15 de febrero de 2003).
4. Se puede pensar en encuentros sistemáticos, por parte
de UNESCO, con responsables y miembros activos de los distintos
sectores sociales para explicar la situación y recabar su
participación en la campaña, dando la máxima
publicidad a estos encuentros y a sus acuerdos. Pero conviene pensar
también en que cada sujeto, (individual o colectivo) que
asuma los objetivos de la DEDS, se convierta en propagador.
Por ejemplo, unos profesores pueden llevar la campaña a sus
centros y promover que éstos se impliquen en la DEDS. De
este modo, un departamento universitario, una facultad, una universidad,
un instituto de secundaria o un colegio de primaria pueden asumir
explícitamente los objetivos de la Década y elaborar
sus propios planes de actuación. Y lo mismo puede hacerse
en el seno de cualquier comunidad o empresa.
5. En particular, sería muy importante lograr acuerdos en
las comunidades científicas para impulsar la reorientación
de las investigaciones e innovaciones hacia el logro del Desarrollo
Sostenible.
6. Y es igualmente esencial vincular a las iniciativas de la década
todo lo que ya se está haciendo en pro de una educación
de la ciudadanía en torno a esta problemática. Así,
por ejemplo, los servicios de educación ambiental existentes
en muchos municipios, el movimiento de ciudades por la sostenibilidad,
etc., pueden contribuir de forma particularmente eficaz a la creación
de un clima social favorecedor del Desarrollo Sostenible.
7. Para que estas iniciativas alcancen una masa crítica
y se produzca la reacción en cadena, es esencial
que haya un seguimiento de las mismas, es decir, que existan instancias
permanentes de coordinación, difusión y reactivación,
conectadas, en última instancia, a UNESCO.
8. Es importante, también, favorecer los gestos visibles
como potenciar un día mundial del DS, lograr que científicos,
escritores, cineastas, músicos, deportistas
expresen,
individual y colectivamente, su apoyo a los principios de la Década,
etc.
9. Sería importante, en particular, implicar a artistas
gráficos y publicistas en la elaboración de pósters,
pins, etc., que se conviertan en llamada de atención sobre
los problemas y, sobre todo, de afirmación de apoyo a la
Década, de apoyo al Desarrollo Sostenible.
10. Desde ONG y otros grupos comprometidos, se podrían confeccionar
tarjetas en diferentes idiomas, sobre los problemas
que afectan a la humanidad y sobre la necesidad de soluciones en
los diferentes ámbitos, para distribuir por todo el mundo,
en particular a empresas, a responsables de medio ambiente, instituciones,
(concejalías, ministerios...), mercados, comercios, restaurantes
y cafeterías, etc.
11. Es imprescindible implicar de forma decidida a responsables
de la educación no reglada: directores y equipos técnicos
y pedagógicos de museos, de medios de comunicación,
de prensa, de grandes exposiciones, etc. También interesaría
lograr que las publicaciones periódicas, noticieros de TV,
Museos, etc., expresen de forma constante y destacada su apoyo a
la Década y que desde los media e Internet se dé información
periódica de los avances (y también de las dificultades).
Cabría incidir en la posibilidad de abrir en esos medios,
de forma permanente, una sección dedicada al DS y a las iniciativas
de la Década.
12. En el caso de museos como los de ciencia, tecnología,
etnológicos, etc., habría que impulsar la incorporación
que resulta absolutamente funcional- de la problemática
de la situación del mundo. De hecho existen ya ejemplos en
esa dirección.
13. Especialmente sería preciso contar con las asociaciones
de profesores y con las sociedades y colectivos profesionales del
entorno educativo, por su capacidad para difundir mensajes e impulsar
iniciativas.
14. Una ocasión privilegiada de intervención en este
ámbito de la educación no reglada, lo constituye la
próxima Exposición Universal de Aichi (Japón),
que se celebrará en 2005, bajo el lema: Tecnología,
Cultura y Comunicación: por la creación de una nueva
comunidad global. Sería importante implicar a los responsables
de la misma para lograr su contribución a los objetivos de
la DEDS, extendiéndola a los países participantes.
En particular, la participación del pabellón de Naciones
Unidas, UNESCO, la Unión Europea, etc., debe asegurar su
contribución a las iniciativas de la Década.
15. Del mismo modo, dentro del período de la Década,
sería importante incorporar sus objetivos a las temáticas
de la siguiente Exposición Universal que se celebrará
en Shangai (China) en 2010.
16. Por otra parte, convendría que el mayor número
posible de actividades normales se enmarquen en la perspectiva
del Desarrollo Sostenible. La celebración de un congreso,
por ejemplo, puede ser ocasión de llamamientos para abordar
esta problemática o de manifestar la asunción de los
objetivos de la Década. Lo mismo podría aplicarse
a encuentros de profesionales de diferentes ámbitos, reuniones
anuales de asociaciones, sindicatos, etc. Y, por poner otro ejemplo,
los libros publicados en el campo de la educación pueden
llevar una nota que exprese esta asunción por parte de los
autores.
17. Las medidas adoptadas en pro del DS por un centro de trabajo,
por una municipalidad, etc., podrían ser dadas a conocer,
para que actúen como ejemplo a seguir.
18. Sería importante preparar debidamente algún gran
acto a escala mundial, promovido, si es posible, por UNESCO en colaboración
con ONGs, etc. Insistimos en el preparar debidamente
para que no se caiga en convocatorias precipitadas o demasiado frecuentes
que acaban teniendo efectos negativos.
19. Se puede pensar en campañas ciudadanas concretas, a
lo largo de la Década, como la exigencia a Parlamentos y
Gobiernos de medidas para el desarme nuclear, el control de armas
ligeras, la firma y aplicación universal del protocolo de
Kyoto, la aceptación del papel de control y sanción
de la Corte Penal Internacional, el cumplimiento del compromiso
del 0.7% para el desarrollo, la utilización de determinadas
tecnologías favorecedoras del DS, (como la obligación
legal de incorporar paneles solares en las nuevas construcciones)
etc., etc.
20. Para la difusión e impulso de estas iniciativas, será
particularmente útil aprovechar Internet mediante alguna
WEB y/o el correo electrónico.
Medidas específicas para el mundo de la Educación
Reglada
Aunque, como ya hemos señalado, las iniciativas de la DEDS
han de extenderse a todos los sectores de la ciudadanía,
conviene detenerse, en particular, en detallar las específicamente
dirigidas al mundo de la educación.
21. En la concepción y puesta en práctica de las
medidas educativas habría que implicar a todos los sectores,
desde los responsables ministeriales y de las universidades a los
profesores y estudiantes, impulsando a la vez las medidas oficiales
(cambios curriculares, promoción de cursos para la formación
docente desde los centros de profesores, las consejerías,
las universidades, etc.) y las iniciativas de los distintos actores
de la comunidad escolar (acuerdos de consejos escolares, de centro,
de las asociaciones de padres, propuestas de los propios estudiantes
).
22. En aquellos centros en los que exista un grupo de docentes
con capacidad para lanzar iniciativas, sería muy conveniente
dedicar un tiempo al comienzo de cada curso para establecer, junto
con los alumnos y, si corresponde, con representantes de los padres
y del barrio, la estrategia anual de actuación. Un camino
útil podría ser el lanzamiento de esas iniciativas
desde los Consejos Escolares, las Asociaciones de Estudiantes, de
Padres y Madres, los Claustros... En el caso de las Universidades,
los Claustros, las Juntas de Centro, los Consejos de Gobierno, etc.
23. Especial atención se podría prestar a aquellos
centros que mantienen una cierta tradición de innovación
y preocupación en temas medioambientales, los cuales podrían
servir como impulsores y caja de resonancia para exportar iniciativas
a otros centros. Tal es el caso, por ejemplo, de los centros adscritos
a la red de Ecoschools Ecoescuelas- que mantienen una sensibilidad
y una dinámica muy propicias para este tipo de labor.
24.
En la medida en que se comience a crear un clima social, las acciones
educativas regladas e informales se harán más eficaces
y contribuirán, a su vez, a reavivar dicho clima. Las referencias
al DS en los currículos perderán su carácter
escolar, desligado de la vida. Sobre todo si esas referencias
no son puramente informativas y dan ocasión a los estudiantes
de discutir, tomar decisiones y llevar a la práctica acciones
concretas (de ahorro energético, de cuidado del medio...),
pero también de protagonismo ciudadano (en el barrio, en
la ciudad, de intercambio con estudiantes e otros lugares, etc.).
25. En esa dirección, el diseño y realización
de jornadas del DS, con exposiciones y otras acciones dirigidas
a la comunidad (representaciones teatrales, concursos literarios
y fotográficos, juegos, edición de revistas, CDs,
elaboración y distribución de pósters en los
comercios, excursiones, visitas a museos, etc., etc.) por parte
de los estudiantes de un centro (o conjunto de centros), constituye
un instrumento de implicación particularmente eficaz.
26. Cabe pensar, pues, en la conveniencia de encuentros entre educadores
para la concepción, ensayo y seguimiento de estrategias adecuadas.
27. Un objetivo fundamental es, por supuesto, impulsar las visiones
holísticas, superadoras de los reduccionismos y de la tendencia
a limitar la atención a lo más próximo espacial
y temporalmente, atendiendo a intereses particulares a corto plazo.
Ello puede y debe favorecerse, en el ámbito de la educación
reglada, con la realización de talleres específicos
de discusión acerca de la situación del mundo, sus
causas y posibles medidas a adoptar.
28. Talleres, foros de debate, etc., que hay que programar tanto
para los educadores como para otros profesionales y, por supuesto,
para los estudiantes, contando con la posible ayuda de expertos
y representantes de diferentes sectores implicados.
29. También debe pensarse en la confección de breves
opúsculos, programas interactivos, etc., concebidos para
favorecer la reflexión y el debate. Conviene a este respecto
pensar en la preparación de fondos documentales, con la recopilación
de publicaciones sobre el DS, monográficos, vídeos,
películas, ...
30. El diseño de estos materiales y la experimentación
y revisión de los mismos por parte de los docentes se convierte
en un requisito básico. Y ello remite, una vez más,
a la necesidad de encuentros, talleres, etc., dirigidos a los educadores.
31. Y remite igualmente a la necesidad de impulsar decididamente
la investigación e innovación en torno a esta problemática:
sobre las percepciones de los ciudadanos y ciudadanas, de los docentes,
de los estudiantes, sobre estrategias para modificarlas, sobre la
atención prestada por los media, por los museos, etc., su
orientación y sus efectos;
La atención a la
situación del mundo debería convertirse, en definitiva,
en una línea prioritaria de investigación e innovación,
con convocatorias específicas para lograr la máxima
participación de los educadores y la más amplia difusión
de los resultados.
32. Una convocatoria concreta susceptible de incorporar a
numerosos profesores- podría dirigirse a estimular la incorporación
de la problemática del DS en los currículos vigentes,
la discusión y regulación de las propuestas, su ensayo
y análisis, comunicación de los resultados en congresos,
páginas web, etc.
33. Se podría recurrir a la técnica Delphi o similar
(recogida de sugerencias individuales o grupales, valoración
del conjunto de las propuestas por cada uno de los participantes,
etc.) para favorecer discusiones colectivas de los contenidos a
incorporar en los currículos y formas de hacerlo.
34. Resulta fundamental estudiar cuidadosamente el papel de la
evaluación, es decir del seguimiento cuidadoso de las acciones
realizadas, de su valoración por parte de los sujetos a quienes
iban dirigidas, introducción de las necesarias rectificaciones
y mejoras, etc.
Éstas son unas primeras ideas que estamos seguros convergerán
en parte con las contribuciones de otros equipos y se verán
enriquecidas por las mismas y por los resultados de las primeras
acciones. Es preciso seguir pensando y comenzar a actuar. Es preciso,
en particular, ir más allá de estas consideraciones
generales y concretar las medidas en los distintos niveles de
actuación: nuestros centros de trabajo, las asociaciones
de las que formamos parte, etc.
La Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible
ha de constituir un punto de inflexión en el tratamiento
de los problemas que marcan la actual situación de emergencia
planetaria. Está en nuestras manos.
Posibles medidas a desarrollar en un centro educativo
Concretaremos en este apartado las medidas contempladas hasta aquí,
con objeto de orientar la intervención en los centros educativos.
En aquellos centros en los que existan personas con capacidad para
lanzar la iniciativa de la DEDS, sería muy conveniente dedicar
un tiempo al comienzo de cada curso para establecer, junto con los
alumnos y, si corresponde, con representantes de los padres y del
barrio, la estrategia anual de actuación. Ello es particularmente
necesario en el momento inicial de incorporación a la década.
Estructuraremos las sugerencias, siempre a modo de borrador, en
los siguientes apartados (sin que ello suponga establecer jerarquía
o prioridad alguna, pues se trata de medidas interdependientes):
- Creación de un clima de centro
- Implicación de los componentes de la comunidad escolar
- Participación en tareas de innovación e investigación
- Atención al DS en el currículo
Creación de un clima de centro favorable a la incorporación
a la DEDS
35. Una medida que debe prepararse adecuadamente, sin precipitaciones,
es la adhesión del centro a los objetivos de la década.
Una adhesión explícita, recogida como acuerdo de sus
órganos de representación (claustro, consejo escolar)
para ser hecha pública, remitida a las autoridades académicas,
a otros centros, sindicatos, Asociaciones de Madres y Padres, etc.,
con objeto de contribuir al clima social de apoyo a la Década.
Éste sería ya un primer logro.
36. La iniciativa de la adhesión del centro puede corresponder
a un grupo de profesores, a un seminario, etc. Una iniciativa que
debe ir precedida, insistimos, de una preparación tan detenida
como haga falta (proporcionando información formal e informal,
recabando sugerencias, organizando charlas, estimulando los debates
),
hasta crear un clima favorable, es decir, hasta crear las
condiciones para una aprobación muy mayoritaria y lograr
una buena participación para la concepción, ensayo
y seguimiento de estrategias de actuación adecuadas.
Esta creación de un clima de centro está estrechamente
vinculada, por una parte, a la implicación real de todos
los miembros de la comunidad escolar, lo que requiere su apropiación
de una visión global que permita la comprensión de
la gravedad de los actuales procesos y la necesidad y posibilidad
de reorientarlos. Por otra parte, el clima de centro será
el resultado, en buena medida, de las actividades que se organicen
en torno al DS. Abordaremos sucesivamente estos aspectos.
Implicación de los miembros de la Comunidad Escolar
37. Un objetivo fundamental es, como acabamos de señalar,
impulsar las visiones holísticas, superadoras de los reduccionismos
y de la tendencia a limitar la atención a lo más próximo
espacial y temporalmente, atendiendo a intereses particulares a
corto plazo. Ello requiere una percepción adecuada de los
problemas y desafíos del planeta lo que puede favorecerse
con la realización de talleres específicos de discusión
acerca de la situación del mundo, sus causas y posibles medidas
a adoptar. Talleres, foros de debate, etc., que hay que programar
tanto para los educadores como para los estudiantes y, si fuera
posible, implicando al resto de miembros de del comunidad escolar
(personal no docente, padres y madres) cuyos representantes forman
parte del consejo escolar del centro.
38. También puede pensarse en la utilización de breves
opúsculos, programas interactivos, etc., concebidos para
favorecer la reflexión y el debate. Conviene a este respecto
pensar en la preparación de un fondo de documentos de uso
frecuente a nivel de centro y, sobre todo, en el acceso a fondos
documentales más amplios sobre el DS que dispongan monográficos,
vídeos, películas, recortes de prensa, ...
Pero no se trata de pensar únicamente en la utilización
de material disponible que otros hayan preparado, sino de impulsar
y favorecer la participación en tareas de innovación
e investigación para el diseño, puesta en práctica
y análisis de los materiales y estrategias adecuados.
Participación en tareas de innovación e investigación
39. El diseño de materiales y programas de actuación
y la experimentación y revisión de los mismos por
parte de los docentes se convierte en un requisito básico.
Y ello remite, una vez más, a la necesidad de encuentros,
talleres, etc., dirigidos a los educadores y a su implicación
en los objetivos de la DEDS. De ahí la importancia de que
las administraciones, universidades, centros de formación
del profesorado, sindicatos, organizaciones del profesorado, docentes
o personas con capacidad para lanzar en sus centros las iniciativas,
impulsen la organización de actividades que puedan llegar
a los centros, favoreciendo la participación real de los
docentes e implicándolos en la organización y desarrollo
de los mismos.
40. Y remite igualmente a la necesidad de participar decididamente
en la investigación e innovación en torno a esta problemática:
sobre las percepciones de los ciudadanos y ciudadanas, de los docentes,
de los estudiantes, sobre estrategias para modificarlas, sobre la
atención prestada por los media, por los museos, etc., su
orientación y sus efectos;
Se trataría, pues,
de impulsar la participación del personal del centro en los
estudios sobre la situación del mundo como línea prioritaria
de investigación e innovación, atendiendo a las convocatorias
específicas que puedan producirse al respecto... y reclamándolas
cuando sean insuficientes.
41. Una tarea básica, en esa dirección, ha de ser
la incorporación de la problemática del DS en los
currículos ordinarios, estudiando las propuestas que ya existan,
formulando y discutiendo las propias propuestas, analizando y comunicando
sus resultados en encuentros, páginas web, congresos
Abordaremos seguidamente algunas características que debería
tener esta atención al DS en el currículo.
La atención al DS en el currículo
42. Conviene recordar al respecto que, aunque no se les preste
la suficiente atención habitualmente, en la mayor parte de
las disciplinas existen objetivos y criterios de evaluación
señalados en la LOGSE que hacen referencia a muchos de los
problemas que caracterizan la situación del mundo y a la
necesaria toma de decisiones al respecto. También la existencia
de objetivos transversales en lo que se refiere a la formación
de ciudadanos y ciudadanas responsables, la protección y
cuidado del medio, las relaciones CTSA, la educación para
la salud, etc. Todo ello con el fin de recordar que es algo contemplado
en las finalidades de la educación para todos los ciudadanos
y ciudadanas y que, por tanto, no se trata de incorporar nuevos
contenidos a añadir al currículum, sino de reorientarlo
para que esta problemática adquiera la relevancia imprescindible
frente a una situación de emergencia planetaria.
43. No se trata, pues, de añadir algunas actividades
complementarias, como se ha hecho tan a menudo, en las materias
científicas, con las relaciones ciencia-tecnología-
sociedad-ambiente, permaneciendo los contenidos fundamentales
al margen. Por el contrario, se trataría de integrar tanto
como posible esa atención al DS en dichos contenidos. En
algunos casos, como ocurre, por ejemplo, al abordar temas como el
de la energía en física o el de las sustancias de
síntesis en química, ello resulta absolutamente funcional
y no hacerlo contribuye a transmitir visiones deformadas y empobrecidas
de la ciencia.
44. Un segundo error consistiría en contemplar cuestiones
como la contaminación, el agotamiento de recursos, o la pérdida
de diversidad cultural, sin referirnos a cuestiones estrechamente
vinculadas (consumo, crecimiento de la población
).
Habría que contribuir a una visión completa, sin reduccionismos,
de la situación de emergencia planetaria, de sus posibles
causas y de las acciones necesarias. (Sería muy conveniente
utilizar una red de análisis, como las que manejamos en la
investigación, para detectar y corregir posibles olvidos).
45. Esta incorporación de la problemática del DS
no ha de ser puramente informativa ni quedar compartimentalizada
en las distintas asignaturas, sino que ha de dar ocasión
a los estudiantes de discutir, tomar decisiones y llevar a la práctica
acciones concretas de ahorro energético, de cuidado del medio
y también de protagonismo ciudadano (en el barrio, en la
ciudad, de intercambio con estudiantes e otros lugares, etc.).
46. En ese sentido puede ser una buena ayuda la utilización
en las clases de la prensa, donde existen numerosos artículos
y noticias relativas a los diferentes problemas y soluciones, así
como algunos ejemplos de trabajos que contribuyen a la visión
global de los problemas. Lo mismo sucede con algunas exposiciones,
museos, etc.
Los estudiantes pueden realizar recopilaciones, murales, etc., y
darlos a conocer al resto de alumnos y alumnas del centro (y de
otros centros) y al barrio mediante exposiciones o en convocatorias
del centro para la década, así como, en el trabajo
de aula, a modo de evaluación, analizar los distintos materiales
y completarlos, en su caso, para que contribuyan a la visión
más adecuada de los problemas.
47. En esa dirección, el diseño y realización
de jornadas del DS, con exposiciones y otras acciones dirigidas
a la comunidad (representaciones teatrales, concursos literarios
y fotográficos, juegos, edición de revistas, CDs,
elaboración y distribución de pósters en los
comercios, excursiones, visitas a museos, etc., etc.) por parte
de los estudiantes de un centro (o conjunto de centros), constituye
un instrumento de implicación particularmente eficaz.
48. Más concretamente, se podría organizar, con la
participación de algún grupo o grupos de estudiantes
una exposición global acerca de la situación del mundo
y de las medidas a adoptar, que convendría abrir a la comunidad
en la que se ubica el centro. De hecho, todo el trabajo realizado
en los centros y desde los centros será más eficaz
en la medida en que exista un clima social favorable, pero puede
a su vez contribuir muy eficazmente a la creación de dicho
clima.
49. En el mismo sentido, se podría proponer a partir de
la comisión de actividades del consejo escolar o de una formada
por miembros de los distintos estamentos, la preparación
de un día de actividades centradas en los problemas
del mundo y las posibles soluciones para avanzar hacia el desarrollo
sostenible. En él se podrían organizar actividades
diversas a lo largo del día sobre los diferentes aspectos
(exposiciones, concursos de fotografía, recitales poéticos,
actuaciones teatrales, debates, etc.), con participación
de expertos, y la máxima implicación de todos, que
culminarían en una mesa de debate sobre la problemática
y la necesidad de la visión global y la adopción de
medidas urgentes.
50. En el caso de los centros que celebran una semana cultural,
también se podría aprovechar para desarrollarla bajo
el lema de la DEDS.
51. Del mismo modo, sería importante la incorporación
en la revista del centro de una sección permanente, además
de la posibilidad de un número especial dedicado a los objetivos
de la década, que recogiera los diferentes aspectos y propuestas...
52. En los centros que dedican un tiempo semanal para actividades
de alumnado y profesorado tales como: deportivas, grupos de teatro,
juegos diversos, etc., se podría proponer la realización
de actividades permanentes abiertas a todos sobre la DEDS.
53.
Digamos, para terminar, que resulta fundamental realizar una cuidadosa
evaluación, es decir un seguimiento continuado de las acciones
realizadas, de su valoración por parte de los sujetos a quienes
iban dirigidas, introduciendo las necesarias rectificaciones y mejoras,
etc.
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