|
El cuidado del Medio Ambiente comienza
en los años escolares
Mensaje del Secretario General de la OEI, Álvaro Marchesi,
con motivo del Día del Mundial del Medio Ambiente de 2008
La
responsabilidad se ha convertido en uno de los conceptos morales
básicos de nuestro tiempo y posiblemente en el principal
valor en la sociedad actual debido principalmente a los cambios
sociales y tecnológicos que se han producido en las últimas
décadas. Frente a una ética orientada al presente,
a la contemporaneidad, expresión de una naturaleza y de unas
sociedades estables, ha surgido la necesidad de una ética
del futuro, que se cuide del porvenir, que prepare a las nuevas
generaciones un mundo habitable y que se preocupe, por tanto, por
las consecuencias de nuestras acciones presentes. La responsabilidad
por el bienestar de las nuevas generaciones se convierte en uno
de los valores primordiales de la sociedad.
El libro de Hans Jonas sobre "El principio de responsabilidad"
es un referente claro de esta propuesta. En él se defiende
una ética no utópica de la responsabilidad en la que
la integridad futura del hombre, el cuidado del medio ambiente y
la permanencia de una vida auténtica sobre la tierra orienten
la acción de los hombres responsables. La sensibilidad ante
los problemas del medio ambiente, la preservación de la naturaleza
y la defensa de un mundo que sea habitable para las futuras generaciones
no es producto de una moda ni se plantea como un debate exclusivamente
científico, sino que es expresión de un compromiso
ético ante el futuro de la humanidad y refleja la altura
moral de las generaciones actuales en relación con las futuras.
Vivimos en un mundo con el grave riesgo de dejar de ser habitable.
Los procesos de deterioro del medio ambiente pueden llegar a ser
irreversibles si no se adoptan las medidas adecuadas. El progreso
económico e industrial de la humanidad de forma descontrolada
y desequilibrada amenaza tanto a la vida de centenares de millones
de personas, sobre todo aquellas que viven condiciones más
vulnerables, como a la superviviencia de las especies animales.
Ante una dramática situación, no sólo es necesario
actuar ahora de forma responsable sino también educar a niños
y jóvenes para que sean capaces de vivir con respeto al medio
ambiente y puedan decidir en el futuro con mayor rapidez y firmeza
en beneficio de la gran mayoría. La formación de las
nuevas generaciones con profunda conciencia medio ambiental es la
tarea ineludible que puede evitar el deterioro irreversible de la
situación que ahora vivimos.
No se trata sólo de realizar algunos actos anuales por necesarios
e importantes que sean. Es preciso situar la protección
de la naturaleza entre las prioridades de la acción escolar:
en las actitudes y comentarios de los profesores, en las actividades
cotidianas, en la reflexión del grupo de clase, en las reuniones
con las familias, en la edición de materiales, en la lectura
y comentario de informes, en la participación en redes escolares
y en el apoyo a las acciones que los alumnos pueden realizar para
proteger y mejorar su entorno medio ambiental.
No es una tarea para unos pocos, con mayor conciencia o capacidad
de presencia social. Es un proyecto colectivo para millones de
ciudadanos que consideran que dejar un mundo mejor a las nuevas
generaciones es una buena razón para vivir con dignidad.
|