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Elige energía
positiva
Greenpeace
2000
millones de personas . uno de cada tres que habitamos el planeta
. viven sin servicios de energía básicos como la electricidad
que el resto de nosotros asumimos como normales. Cada día
tienen que satisfacer sus necesidades esenciales con fuentes de
energía sucias, caras y poco fiables, como lámparas
de queroseno, velas y leña. Estas fuentes de energía
dañan la salud de las personas, acentúan el ciclo
de la pobreza, y contribuyen a la destrucción del medio ambiente.
Esta situación puede y debe cambiar.
Romper este círculo vicioso intensificando el uso de combustibles
fósiles como el petróleo, gas ó carbón
sería un grave error. Más aún, quemar incluso
más combustibles fósiles acentuaría el cambio
climático siendo las poblaciones más pobres del mundo
las que más sufran los impactos inmediatos. También
supondría agravar el ciclo de pobreza para muchas naciones.
Los países ricos industrializados deben reducir sus propias
emisiones de gases de efecto invernadero, independientemente de
si los otros lo hacen o no, liderando el camino con pasos grandes
y rápidos; además es su obligación moral hacia
la humanidad y el medio ambiente ya que son los mayores contaminadores.
Al mismo tiempo, la tecnología de las energías renovables
. tales como la energía solar, eólica y pequeña
hidroeléctrica . tienen el potencial para cubrir las necesidades
de las personas más pobres del planeta a un precio asequible.
Limpias, asequibles, y respetuosas con el medio ambiente local,
estas tecnologías renovables tienen más versativilidad
que las basadas en el uso de combustibles fósiles para cubrir
las necesidades de las personas que viven en áreas aisladas
de los países más pobres. La mejora de la calidad
de vida de las personas no tiene porqué significar una intensificación
del cambio climático.
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www.greenpeace.es
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