|
Energía
y desarrollo sostenible
José Ignacio Pérez Arriaga
Todas las organizaciones globales en el ámbito energético
están incidiendo en la importancia de mejorar la eficiencia
en la utilización de la energía. En el Informe
mundial de la energía la ONU y el Consejo Mundial de
la Energía han puesto recientemente de manifiesto que, a
pesar de las mejoras anteriormente citadas que ha experimentado
la eficiencia energética, particularmente en los países
más desarrollados, todavía queda un amplio margen
para lograr una reducción adicional de la energía
consumida por unidad de producto interior bruto. El 30% de la energía
se malgasta por el uso ineficiente en casas, edificios, empresas
y vehículos, apuntando directamente a que los problemas de
intensidad energética y de eficiencia de una economía
se producen en la utilización final de las energías
por los consumidores. La cantidad de energía primaria requerida
para un servicio dado puede ser reducida, en forma rentable, entre
un 25 por ciento y un 35% por ciento en los países industrializados.
El ahorro puede llegar al un 45 % en los países menos desarrollados.
Acceder al PDF
|