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Antecedentes
Consciente de la
necesidad de aumentar significativamente
la inversión en educación
para conseguir los objetivos de
equidad, pertinencia y calidad,
la XIII Conferencia Iberoamericana
de Educación (Tarija, septiembre
2003), a propuesta de los ministros
de educación de Argentina
(Daniel Filmus) y de Brasil (Cristovam
Buarque), acordó promover
un movimiento iberoamericano
a favor de la educación,
que tenga como eje la movilización
de actores y la participación
social, que instale la temática
educativa en el centro del debate
público y en la vida y desarrollo
de nuestras sociedades. El
movimiento apunta a conseguir para
todos una educación de calidad,
equitativa y pertinente, para lo
cual, sigue diciendo la Declaración
de Tarija,
es necesario
aumentar y mejorar la eficiencia
de la inversión en educación
y proteger la ya efectuada en programas
educativos con el fin de asegurar
su sostenimiento y profundización.
Pocos meses después,
en noviembre de 2003, tuvo lugar
en Santa Cruz de la Sierra la XIII
Cumbre Iberoamericana de Jefes de
Estado y de Gobierno. En la Declaración
de Santa Cruz de la Sierra, los
jefes de estado y de gobierno de
América Latina, España
y Portugal se comprometen a
resolver, de manera efectiva,
justa y duradera, el problema de
la deuda externa que afecta a los
países de la región,
teniendo en consideración
que los planes de ajuste económico
preserven los principios de equidad
y justicia social así como
la lucha contra la pobreza, el hambre
y la desocupación.
Para ello instan
al
Fondo Monetario Internacional, el
Banco Mundial y el Banco Interamericano
de Desarrollo a que intensifiquen
los mecanismos de prevención
y resolución de las crisis
financieras por las que atraviesan
determinadas economías latinoamericanas,
evaluando, en cada caso y con los
países afectados, fórmulas
para aliviar cargas insostenibles
de la deuda
Conscientes,
por otra parte, de la importancia
de la educación como factor
de inclusión social para
la erradicación de la pobreza,
el logro del desarrollo sostenible
y la construcción de sociedades
prósperas y democráticas,
reiteran su compromiso de
impulsar
un Movimiento en favor de la Educación.
y destacan . . la posibilidad
de llevar adelante estudios técnicos,
diálogos y negociaciones
conjuntas ante organismos internacionales
con el objeto de explorar la viabilidad
y puesta en marcha de estrategias,
iniciativas e instrumentos de conversión
de la deuda externa por inversión
en educación, ciencia y tecnología,
según sea del interés
de los Estados, con el doble objetivo
de reducir y aliviar el nivel de
endeudamiento de nuestros países
y a la vez aumentar la inversión
genuina en dichos sectores críticos
para el desarrollo.
Dado el interés
que el tema de conversión
de deuda está teniendo la
OEI, con el inestimable apoyo de
Diego Filmus (Argentina), ha renovado
este espacio dividiendo los enlaces
en las siguientes secciones:
- Reuniones
- Publicaciones
- Perspectiva Multilateral
- Perspectiva Bilateral
- Perspectiva Sociedad Civil
- Críticas
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