Mariano Martín Gordillo: 'Es ilusionante crear redes
educativas de futuro y ahora la tecnología nos lo va a
facilitar'
Mariano Martín Gordillo, profesor de Educación
Secundaria y miembro de la Comisión de Expertos de la OEI
JPA/OEI-AECID/DICYT
Mariano Martín Gordillo da clase en un instituto de Educación
Secundaria de Avilés (Asturias), es licenciado en Filosofía
y Psicología y miembro de la Comisión de Expertos
de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (OEI). En la actualidad, una de las tareas
que tiene entre manos es un gran proyecto de fomento de la cultura
científica entre los jóvenes auspiciado por la OEI
y la Agencia Española de Cooperación Internacional
para el Desarrollo (AECID). Cerca de un millar de profesores iberoamericanos
participan en la tarea que tiene como fuente de los materiales
didácticos a los medios de comunicación: noticias,
reportajes, entrevistas
Un banco de documentos periodísticos
(divididos en contenedores temáticos) y una propuesta abierta
para trabajar con ellos, para ser usados en las aulas de
una manera versátil, afirma.
La idea de este proyecto es que los profesores tomen todo este
material lo adapten, se lo apropien, lo trabajen y realicen
un informe de la experiencia que han tenido con él en sus
aulas. Además, se trata también de legitimar
al profesor innovador que hasta ahora se ha podido sentir
solo o poco respaldado si intentaba introducir cambios que se
salieran de las clases convencionales y que ahora ve que cientos
de colegas de otros países están haciendo lo mismo.
Gracias a estas acciones de comunicación de la ciencia
a través de Internet, dispondrán de materiales y
prácticas, es hacer posible una educación
2.0 con pocos requerimientos tecnológicos, puesto
que sólo necesitan una simple conexión a la red
para recibir los materiales, pero luego pueden trabajar con ellos
como quieran.
En estos momentos, cuando la mayoría de los ciudadanos
parece estar de acuerdo en que es necesario mejorar la educación
y hasta se habla de pactos de Estado sobre esta materia en España,
este experto considera que es fundamental introducir una buena
formación científica en los currículos. En
el mismo contexto que la asignatura de Educación para la
Ciudadanía, también aparecida recientemente, se
trata de formar ciudadanos que sean capaces de entender y tomar
parte en las decisiones relacionadas con la ciencia y la tecnología,
asegura. A la hora de educar ciudadanos hay que entender
la relación estrecha que tienen la Ciencia y los
dilemas del mundo de hoy, porque incluso las cuestiones
éticas están cada vez más relacionadas con
el avance científico.
Vocaciones y participación como ciudadanos
Lograr que los alumnos estén bien formados en cuestiones
de Ciencia supone fomentar las vocaciones y prepararles para poder
tomar decisiones políticas, aunque estos dos aspectos
no están separados, sino todo lo contrario. Son
dos caras de una misma moneda, no se trata de hacer únicamente
una formación científica propedéutica. Mostrar
que la ciencia es apasionante la hace atractiva e interesante
tanto para quienes se van a dedicar profesionalmente a ella como
para los ciudadanos que deberán participar en muchas decisiones
relacionadas con la ciencia.
Por eso, Mariano Martín Gordillo considera que hay que
empezar a enseñar Ciencia cuanto antes, a edades tempranas.
Es como preguntarnos cuándo enseñar a leer,
pues muy pronto, en cuanto se comienza a entender lo que contiene
un texto, pero claro, cada lectura, igual que cada conocimiento
científico, tiene su edad y su público.
En cualquier caso, la educación es un proceso lento centrado
en los más jóvenes, pero el resto de la sociedad
no debe renunciar a tener también una cultura científica,
así que, los medios de comunicación han de jugar
un papel fundamental en la extensión del conocimiento científico.
La responsabilidad no es, por lo tanto, de los profesores, de
los políticos ni de los periodistas, sino de todos. La
tentación fácil es pensar que es una tarea de los
demás, pero aquí tenemos un ejemplo claro de colaboración,
desde las aulas hay que fomentar la cultura científica,
pero en nuestro país es evidente que también ha
mejorado la información en los medios de comunicación
en cantidad y calidad, afirma el experto.
Para seguir profundizando en esta dirección, son buenas
las iniciativas que promueven espacios escolares con una
idea fronteriza del conocimiento, por ejemplo, en España
tenemos la asignatura de Ciencias para el Mundo Contemporáneo,
de Bachillerato, en la que se puede innovar aprovechando la buena
información científica de los medios de comunicación
para introducirla en la dinámica de las clases.
En este sentido, el experto rechaza la tradicional división
que en la educación se ha establecido entre Ciencias y
Letras, sobre todo a partir de las enseñanzas medias, así
que apuesta por establecer puentes entre esas dos culturas
y pone como ejemplo la película Ágora, de Alejandro
Amenábar, para reivindicar la visión de la época
clásica del sabio, científico o filósofo
sin hacer distinciones entre tipos de conocimiento. Por eso apuesta
por los contenidos fronterizos, como puede ser la lectura
de la prensa en clase. En ese sentido, estamos en
un tiempo en el que se trabaja más en el territorio de
la frontera que en disciplinas separadas, cada vez conozco a más
docentes que no se preguntan si lo que están enseñando
es de un ámbito o de otro.
La lengua, lugar de encuentro
Con respecto a otros países, pensando sobre todo en Iberoamérica,
que es el ámbito que conoce mejor, Mariano Martín
Gordillo asegura que hay enormes desigualdades, pero no
sólo entre países, sino también dentro de
un mismo país, aunque las condiciones y posibilidades
de implantación de las materias son muy diferentes en unos
lugares y otros. A pesar de todo, tenemos un lugar
de encuentro que es la lengua, en realidad dos, español
y portugués, ese es un activo muy importante. Con
ella y con las nuevas tecnologías, ahora sabemos
que lo que uno quiere hacer ya lo hace otro a mucha distancia,
de manera que le está mostrando el camino.
En este sentido, el experto destaca también que los modelos
pedagógicos son similares en casi todos los países
iberoamericanos, de manera que tanto los éxitos como
los fracasos se trasladan. Además, destaca la oportunidad
que supone la propuesta de la OEI denominada Metas Educativas
2021 en el contexto de la celebración de los Bicentenarios
de las independencias latinoamericanas. Es ilusionante crear
redes de futuro y ahora la tecnología nos lo va a facilitar,
agrega.
Ante todo, optimismo. El problema era que estábamos
aislados, pero ahora, con la fuerza de la lengua e internet, que
es un activo impresionante, podemos hacer lo que hace 15 años
era impensable.
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