Hace exactamente quince años en este lugar nació
la RICYT: en diciembre de 1994 se realizó en este salón
el I Seminario Iberoamericano de Indicadores de Ciencia y Tecnología,
con el cual la RICYT comenzaba sus actividades. Al año
siguiente, era adoptada por el CYTED como Red Iberoamericana
y por la OEA como Red Interamericana. La OEA ha sido durante
muchos años el principal sostén económico
de la RICYT. El CYTED ha brindado siempre su apoyo institucional.
En 1996 la UNQ, en convenio con UNESCO, creó la Cátedra
UNESCO de Indicadores de Ciencia y Tecnología, con el
propósito de promover un sistema integrado de actividades
de investigación, formación, información
y documentación en el campo de la medición y de
los indicadores de ciencia y tecnología, incluyendo la
evaluación de programas de investigación y enseñanza.
La RICYT nació como una red con múltiples actores
y diferentes apoyos. Por lo tanto, la RICYT pertenece a todos
los que se suman a ella. A lo largo de los años se han
sumado académicos, funcionarios, expertos, gestores de
universidades y representantes de organismos internacionales.
Hemos construido una compleja trama institucional, estableciendo
numerosos vínculos. Un convenio modélico de cooperación
vincula la RICYT con el Instituto de Estadísticas de
la UNESCO. La OCDE concedió a la RICYT el carácter
de observador permanente en la NESTI. Durante estos años
se ha recibido financiamiento de muchas instituciones; el más
reciente, del BID, ha permitido la realización de un
diagnóstico completo de la situación de los indicadores
en América Latina y el Caribe, además de hacer
posible la realización varios cursos de capacitación.
El último de ellos, en el Caribe, se está llevando
a cabo en este mismo momento. UNESCO, OEI, CYTED y otras tantas
agencias internacionales sumaron también su aporte.
Hace quince años, el escenario internacional era el
de un vacío informativo en la región. Quince años
después, el escenario internacional ha cambiado. La presencia
de ustedes, hoy aquí, es prueba de ello. En esta sala
hay expertos pertenecientes a todos los países iberoamericanos,
sin faltar más que Honduras, por razones de dominio público
que escapan a la red.
Pero hay circunstancias del contexto que también han
cambiado. En este momento la comunidad iberoamericana está
embarcada en el ambicioso proyecto de creación del Espacio
Iberoamericano del Conocimiento (EIC), como producto de la decisión
de la Cumbre de Jefes de Estado. Hoy la RICYT es parte de ese
espacio y de hecho su actividad se realiza desde hace un año
en paralelo con el Observatorio Iberoamericano de la Ciencia,
la Tecnología y la Sociedad, que forma parte del Centro
de Altos Estudios Universitarios de la OEI (OCTS/CAEU).
El plan de acción aprobado a principios de esta semana
por los Jefes de Estado Iberoamericanos en Portugal encomienda
al EIC la coordinación de todas las acciones que configuran
la cooperación Iberoamericana en ciencia y educación
superior (CYTED, Pablo Neruda y los próximos programas
a desarrollar). La RICYT y el OCTS/CAEU seguramente habrán
de contribuir a producir la información necesaria para
apoyar a estos programas.
La conjunción del OCTS/CAEU y la RICYT habrá
de permitir el abordaje de temáticas más complejas
que la sola construcción de indicadores. Se podrán
abordar estudios de diagnóstico que permitan orientar
las decisiones a tomar, sin dejar de lado el trabajo que se
viene realizando con los técnicos de los países
y con los expertos que elaboran conceptos y desarrollan normativas
o manuales.
En ese sentido, puedo anunciar la convocatoria al VIII Congreso
Iberoamericano de Indicadores de Ciencia y tecnología,
que se llevará a cabo en Madrid en el último trimestre
de 2010.
Este es nuestro marco actual. La RICYT continúa vital,
como siempre, aunque afronta la necesidad de realizar ciertas
adecuaciones necesarias para afrontar las nuevas circunstancias
y los nuevos desafíos que plantea la construcción
del EIC.
Sabemos, sin embargo, que nuestra credibilidad depende de nuestro
trabajo y de la calidad de la información que se produce
en los países de la región. Por eso, mientras
exploramos nuevos horizontes, debemos afianzar la calidad de
la información que se produce y para esto no hay mejor
método que el aprendizaje recíproco. Esto es lo
que realizaremos en este taller y lo que da sentido a la cita
de hoy.
Mario Albornoz