Copenhague busca el compromiso global y efectivo contra el
cambio climático
Se pretende reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero y recaudar miles de millones de dólares para
limpiar la contaminación del aire y obtener una tecnología
más limpia.
Diego
Delgado Valor | OEI-AECID Desde este
lunes hasta el día
18 de diciembre la capital medioambiental mundial es Copenhague.
15.000
personas de 192 países entre líderes políticos,
científicos, expertos, ONG y periodistas buscan en la
ciudad danesa un remedio para luchar contra el cambio climático.
Este acuerdo sería un Kioto II o la prolongación
del protocolo de Kioto, que entró en vigor en 1997 y concluirá en
2012. El acuerdo, a priori, parece complicado tras doce años
de polémicos cumplimientos e incumplimientos del protocolo
de Kioto.
Los organizadores de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
el Cambio Climático en Copenhague (COP15) propondrán
a las naciones desarrolladas recortar hasta 2020 sus
emisiones entre el 25 y 40% por debajo de los niveles
de 1990 para limitar el aumento de la temperatura a dos grados
centígrados por encima de los valores de la era preindustrial.
Para ello se pretende reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero y recaudar miles de millones de dólares para
limpiar la contaminación del aire y obtener una tecnología
más limpia.
La Unión Europea, al frente
Pese al optimismo que se intentaba insuflar a última
hora, el jefe de la conferencia, Yvo de Boer,
ya situaba la fecha para un acuerdo jurídicamente vinculante
en junio de 2010. Esto significa que en Copenhague sólo
se podrán aunar voluntades políticas.
La Unión Europea es de momento, el frente
más comprometido, y ofrecerá reducir sus emisiones
un 20% ampliable al 30% si el resto de países hacen compromisos
similares. EE UU y China, los dos países
que suman el 40% de las emisiones globales de CO2 vienen con
ganas de comprometerse por primera vez, pero sus propuestas no
serán tan generosas como sus intenciones: Barack
Obama tendrá que asegurar un
compromiso que sea capaz de refutar en el Senado y China
ha ofrecido una importante reducción, pero utilizando
un baremo distinto.
Por otra parte, los países exportadores de petróleo,
que aún no tienen una postura común, no ven con
demasiados bueno ojos unos compromisos que, pese a que no son
de los países más contaminantes, harían
retroceder sus beneficios del "oro negro". Algunos
analistas apuntan a que algunos exportadores como Arabia Saudí exigirían
compensaciones económicas a las posibles pérdidas
derivadas de un futuro compromiso.
La enorme brecha entre los países industrializados y
en desarrollo para frenar el calentamiento global y negociar
una reducción de las emisiones de CO2 en la atmósfera
es el principal escollo de este encuentro.
Las naciones ricas deberían aportar 10.000 millones de
dólares al año para paliar las consecuenicas del
cambio climáticoLas cantidades multimillonarias anuales
que deberían aportar las naciones ricas a las pobres para
paliar las devastadoras consecuencias del calentamiento global,
cuyos efectos ya son visibles, han sido rebajadas por de Boer
y otros expertos a 10.000 millones de dólares
al año.
Esta propuesta es una cifra "modesta" pero es un inicio
y es importante como "señal de confianza" hacia
los países emergentes que no han causado los problemas
del cambio climático, comentó a Kandeh Yumkella,
director general de la ONUDI, la organización de ayuda
industrial de la ONU.
Los efectos del cambio climático
Con la industrialización ha aumentado el volumen de gases
de efecto invernadero en la atmósfera, sobre todo de dióxido
de carbono, metano y óxido nitroso, fundamentales
para la vida en la Tierra, y que impiden que parte del calor
solar regrese al espacio.
El mar podría invadir litorales fuertemente poblados
como Bangladesh. Además, el nivel del mar subió una
media entre 10 y 20 centímetros en el siglo XX,
y para 2100 se prevé que aumente de 9 a 88 centímetros
más por la subida de las temperaturas, con lo que se expandirá el
volumen del océano, aparte de que la fusión de
los glaciares y casquetes polares incrementará el volumen
de agua.
En el peor caso, el mar podría invadir los litorales
fuertemente poblados de países como Bangladesh, provocar
la desaparición total de algunas naciones,
como las islas Maldivas, contaminar las reservas de agua dulce
de miles de millones de personas y provocar migraciones en masa,
considera la comunidad científica.
Sobre las causas del calentamiento global hay
diversas opiniones, pero muchos expertos aducen que la razón
principal de la subida de la temperatura es la industrialización
iniciada hace siglo y medio y, en particular, la combustión
de cantidades cada vez mayores de petróleo y carbón,
la tala de bosques tropicales y métodos poco ortodoxos
de explotación agrícola.
C02, nocivo para la salud
La Agencia de Protección Medioambiental, dependiente
del Gobierno federal norteamericano, declaró ayer oficialmente
que los gases de efecto invernadero suponen una seria amenaza
para la salud de los seres humanos y para la estabilidad del
planeta, consumando el importante giro en la política
ecológica de la Casa Blanca acometido por Barack Obama
y dándole a éste la potestad de imponer límites
a la contaminación al margen del Congreso.
El hecho de que esa agencia del Gobierno, creada en 1970 con
el cometido de aprobar normas ejecutivas para proteger a la población
y al medio ambiente, reconozca los efectos perniciosos de la
contaminación, supone que la Administración de
Obama podrá tomar medidas en contra del calentamiento
global independientemente del Congreso y aunque éste no
apruebe legislación al respecto.
La Cámara de representantes aprobó el pasado mes
de mayo una normativa que impondría límites a la
emisión de CO2 a automóviles, fábricas y
plantas energéticas, pero ese proyecto de ley debe ser
aprobado aun por el Senado. Obama, que acudirá a la clausura
de la cumbre mundial del clima en Copenhague, se ha mostrado
dispuesto a secundar allí un acuerdo político internacional
vinculante para reducir la contaminación.
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