![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Tabla. Puntuaciones en las competencias científicas evaluadas en PISA 2006 y 2009 obtenidas por las Comunidades Autónomas de España, la OCDE y España. Las puntuaciones de 6 Autonomías (Castilla y León, Navarra, La Rioja, Galicia, Aragón y Asturias) superan a las de la OCDE, tanto en 2006 como en 2009. Cantabria también tuvo una puntuación superior a la de la OCDE en 2006, pero no en 2009. Madrid puntúa más alto que la OCDE en PISA 2009, la única vez que se ha presentado. Las demás Comunidades Autónomas tienen puntuaciones inferiores a las de la OCDE siempre que han participado en PISA. Así mismo, la diferencia entre las puntuaciones máxima y mínima de las Autonomías es bastante amplia: 46 puntos en PISA 2006 y 100 puntos en PISA 2009 (64 puntos si se excluye Ceuta y Melilla).
Figura. Evolución de las puntuaciones en competencias científicas obtenidas por la OCDE, España y las Comunidades Autónomas españolas participantes en las evaluaciones PISA 2006 y 2009. Los datos mostrados son preocupantes, porque revelan diferencias demasiado grandes entre algunas Comunidades Autónomas de España. El sistema educativo español es un sistema descentralizado que se mueve a distintas velocidades en, al menos, dos grupos de Comunidades Autónomas diferenciados; en el pelotón inferior aparecen las del sur y las insulares. Además, todavía hay Autonomías que no han participado en la evaluación PISA nunca. ¿Miedo a mostrar públicamente sus resultados educativos participando en esta evaluación internacional? Pudiera ser, o tal vez sean otros motivos que desconozco. Centraré ahora mi análisis en la evolución de las puntuaciones obtenidas en cada Autonomía que ha participado en las dos evaluaciones PISA, porque permite comprobar si ha habido algún progreso o no después de tres años. En la figura adjunta, se muestran gráficamente las puntuaciones alcanzadas en las competencias científicas por las Comunidades Autónomas españolas participantes en las dos últimas evaluaciones PISA (2006 y 2009). Puede comprobarse que casi todas las Comunidades Autónomas han disminuido su puntuación en 2009, salvo el País Vasco, Cataluña y Galicia que suben algo, aunque la variación es mínima en el caso de las dos últimas. El descenso en las puntuaciones correspondientes a 2009 es más acusado para Cantabria y La Rioja, llegando la pérdida a los dos dígitos. Si se corrige la diferencia entre 2006 y 2009 teniendo en cuenta el pequeño incremento de puntuación de la OCDE, todas las Comunidades Autónomas bajan su puntuación, excepto el País Vasco que sube 1 punto (apenas cambia). Algunas Autonomías casi no varían, como Cataluña y Galicia, que, pero otras empeoran mucho más. Es notable el descenso de Cantabria, La Rioja y Aragón, que se incorpora al grupo de las que descienden su puntuación en dos dígitos. También hay que destacar la bajada de Andalucía, pese a que sus puntuaciones se encuentran en el grupo inferior. En resumen, los resultados en la evaluación de la competencia científica en PISA 2009 muestran un claro estancamiento, cuando no retroceso, de las puntuaciones obtenidas por las Comunidades Autónomas de España que también participaron en la evaluación PISA 2006. Esta situación debería preocuparnos, puesto que el margen de mejora es aún bastante amplio, en general, y muy grande para algunas Autonomías como Andalucía. Me reafirmo, pues, en lo que escribí en otra nota en la que analizaba los resultados alcanzados por las naciones de Iberoamérica (incluyendo a España y Portugal, naturalmente), http://www.oei.es/divulgacioncientifica/opinion0078.htm: “si no se eleva sustancialmente la formación científica básica de los jóvenes persistirá la escasa competencia científica de los ciudadanos y ciudadanas en las generaciones próximas”. Y añadía: “si no hay una nutrida cantera entre la población más joven, tampoco cabe esperar un incremento futuro de profesionales relacionados con la ciencia y tecnología, tal y como se viene demandando con mucha insistencia…”. Con estos datos, no me parecen de recibo las declaraciones de políticos responsables de la educación en las diversas Comunidades Autónomas de España, que se han publicado en la prensa estos días. Me parece exagerado el triunfalismo de algunos; no hay motivos para ello. Tampoco estoy de acuerdo con el conformismo de otros, que siguen poniendo paños calientes y dando excusas falaces para justificar lo que es injustificable. Los resultados no invitan al optimismo ni al conformismo, sino a ponerse a trabajar más y mucho mejor de una vez por todas. ¿A qué estamos esperando?
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||