Luis Roberto Vega González. Revista Digital Universitaria.
Las primeras manifestaciones de ingeniería de las cuales
se tiene registro en México son los diversos tipos de
obras hidráulicas que construyeron nuestros antepasados
indígenas en las épocas prehispánica y
colonial. Entre las más importantes tenemos los chultunes
o cisternas mayas subterráneas, los jagüeyes o depósitos
artificiales de agua de lluvia a cielo abierto, excavados en
terrenos cercanos a cerros en los que se canalizaban pequeñas
corrientes pluviales o el agua de los techos, los acueductos
artificiales para llevar agua a las poblaciones a partir de
manantiales, tales como los acueductos de agua potable en la
ciudad de Tenochtitlán, que se abastecían del
manantial de Chapultepec, o los de los cerros Tezcutzingo y
Purificación, en la zona de Texcoco, conocidos como los
"baños de Nezahualcóyotl".
En esa época también se construyeron caminos
como las rutas de los sacerdotes mayas o las calzadas que enlazaban
a Tenochtitlan y presas de almacenamiento como la de Santa Clara
Coatitlan, en el Estado de México, que data del 900 A.
C. y la de Teopantecuanitlan, al norte de Guerrero, cuya cortina
es de piedras y tierra y que almacenaba agua de manantial y
de los escurrimientos de los cerros circundantes. Otras presas
prehispánicas importantes fueron construidas en Tlaxcala
y Xoxocotlan en Monte Albán, Oaxaca. Además fueron
perforados pozos verticales para surtir de agua a las poblaciones
al alcanzar los ríos subterráneos o los cenotes.
(Rojas, 2008)
En la Cuenca de México se desarrollaron obras monumentales
tales como los diques de protección ylas obras de riego
de gran escala que llamaron poderosamente la atención
de los españoles a su llegada en 1519. Las obras hidráulicas
incluían diques y calzadas-dique interconectadas, que
también funcionaban como caminos, grandes canales de
navegación, de riego y de drenaje; presas, puentes, embarcaderos
y compuertas. Esta compleja red de obras permitió la
vida urbana en los islotes lacustres y el crecimiento de las
ciudades y pueblos ribereños gracias a la construcción
artificial de suelo, tanto agrícola como urbano. Al oriente
de la ciudad de Tenochtitlan fue construido un gran dique para
evitar las inundaciones, el cual fue demolido por los españoles
y nunca más fue reconstruido. Su destrucción fue
la causa de grandes inundaciones en la capital.
La primera escuela de constructores de la época prehispánica
fue llamada Texcalco ó casa de obras públicas.
En Texcalco, el joven aprendiz era aceptado como oficial a cargo
de un maestro y después de tres años de oficialía
comprobada, solicitaba al cabildo el examen teórico-práctico
para ser maestro para, esta manera, convertirse en técnico
y educador.
Una vez que terminó la etapa bélica de la conquista,
los españoles empezaron a hacer exploraciones para localizar
yacimientos de oro, pero al no tener conocimiento de minería
ni de metalurgia usaron las técnicas indígenas
de minado. Por esta razón en sus principios la producción
fue escasa ya que los conocimientos especializados empezaron
a surgir hasta el siglo XVI. Existen datos de que en 1525 hubo
explotación en las minas de Tehuantepec; en Zumpango,
Guerrero; en Sultepec en el Estado de México y en Tlapujahua,
Michoacán. En 1534 se descubrieron las minas de Taxco.
El producto principal de estas era la plata. El auge minero
se dio a mediados del siglo XVI pues se descubrieron minas en
Zacatecas y Guanajuato. Hacia el año de 1555 en Pachuca
se desarrollaron nuevas tecnologías, como el sistema
conocido como beneficio de patio, el cual permitía
extraer la plata del mineral usando sal y pirita de hierro y
mercurio, lo cual produjo más demanda de este último.
Por lo tanto, durante la época colonial el sector industrial
que tuvo mayor desarrollo fue el de la minería. No es
extraño entonces que, desde la fundación de la
universidad, las primeras carreras de ingeniería hayan
estado ligadas con las ciencias de la tierra.
En 1780 se empezó a gestar en México la primera
escuela de ingeniería, en el Colegio de San Miguel el
Grande, en la que se promovieron la física, la lógica,
las matemáticas y la filosofía. El 1° de enero
de 1792 se inauguró oficialmente la ingeniería
minera con el Real Seminario de Minería o Colegio Metálico
en el Hospicio de San Nicolás.
Durante el siglo XIX, la economía nacional se basaba
en la minería y en las actividades comerciales. El control
estaba en manos de los negociantes españoles quienes
vendían plata, azúcar, cacao, pieles de ganado
y adquirían vinos, herramientas, telas finas y aceite
de oliva. En el gobierno de Benito Juárez se introdujo
la carrera de ingeniero civil en 1867 y el Colegio de Minería
se transformó en la Escuela Especial de Ingenieros. En
1883 el presidente Manuel González transformó
la Escuela Especial de Ingenieros en Escuela Nacional de Ingenieros.
El nombre de la carrera de ingeniería civil se transformó
al de ingeniero de Caminos, Puertos y Canales. (Jaime &
Tinoco, 2005). En 1897 Porfirio Díaz promulgó
la Ley de Enseñanza Profesional de la Escuela de Ingenieros.
Históricamente la carrera de ingeniería con mayor
número de alumnos inscritos ha sido la de ingeniería
civil. En 1904 de 203 alumnos inscritos en la Escuela Nacional
de Ingenieros, 136 lo estaban en ingeniería civil.
La Universidad Nacional y la Escuela Nacional de Ingenieros (ENI)
En septiembre de 1910, con el impulso de Justo Sierra, se creó la Universidad Nacional a la cual se anexó la Escuela Nacional de Ingenieros. En 1915 se creó la carrera de ingeniero Constructor e Hidráulico.
Para el año de 1929, la Universidad Nacional de México logró, a través de un decreto presidencial, su autonomía, para cumplir los propósitos de desarrollo cultural y educación científica, quedando su nombre como hoy lo conocemos: Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). (UNAM, Patrimonio cultural de la Humanidad, 2007).
Muy pronto se crearon nuevas carreras y la matrícula de la ENI empezó a crecer, en la Tabla I puede observarse el comportamiento de la oferta y la demanda estudiantil en la misma durante los años de 1940 a 1948. Prácticamente todas las carreras que se impartían en la ENI tenían que ver con las ciencias de la tierra; al igual que en las décadas previas, la carrera más poblada era la de ingeniería civil.
Por su parte, la carrera de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (IME), trataba de dar respuesta a las necesidades de las incipientes industrias de generación, transmisión y distribución eléctrica, de comunicaciones y acompañar al proceso de industrialización del país.

Figura 1. Escuela Nacional de Ingenieros (actualmente Palacio de Minería)
Además de la explotación de minas y petróleo existían obrajes e Ingenios en México, de manera que los IME tuvieron que hacerse cargo del montaje, arranques, operación y mantenimiento de bombas, turbo máquinas, motores de gasolina, diesel, plantas de emergencia y de las diversas maquinas y circuitos que constituían las plantas. Un dato curioso es que en la ENI se impartió la carrera de Ingeniería Aeronáutica.
El proceso de industrialización en México se intensificó durante la segunda mitad del Siglo XX, por lo que poco a poco fueron creándose nuevas carreras.
Además de la ENI, la UNAM albergaba otras Escuelas, como la de Medicina y la de Ciencias Químicas. Debido al crecimiento de sus diferentes Escuelas, fue necesario trasladar a la UNAM al domicilio que hoy ocupa en Coyoacán, al sur de la ciudad de México, por lo que a mediados de la década de los cincuentas se inauguró la Ciudad Universitaria. En la Tabla II se muestra la evolución de la matrícula y la evolución de las diferentes carreras de ingeniería que ofreció la Facultad de Ingeniería de la UNAM entre 1964 y 2004.
Es importante notar que las carreras relacionadas con ciencias de la tierra siguen siendo teniendo mucha demanda. La carrera de ingeniería civil concentra entre un 70% y un 80% de la matrícula por lo que es la más solicitada, aún por encima de la carrera de computación y sistemas. Las carreras de ingeniería geológica, geofísica y topográfica son carreras que desarrollan datos, estudios, informes y reportes para otras carreras, por lo que su evolución sigue un patrón muy parecido al de las carreras de ingenieros mineros y metalurgistas y de los ingenieros petroleros, con pequeñas variaciones en las matrículas anuales.
Población escolar |
1940 |
1941 |
1942 |
1943 |
1944 |
1945 |
1946 |
1947 |
1948 |
Escuela Nacional de Ingeniería |
685 |
785 |
901 |
1119 |
1324 |
1423 |
1510 |
1539 |
1594 |
Ingeniería Civil |
555 |
618 |
696 |
886 |
1009 |
1058 |
1059 |
1088 |
1172 |
Ingeniería Geológica |
|
|
10 |
7 |
10 |
17 |
27 |
19 |
21 |
Ingeniería Mecánica Eléctrica |
36 |
53 |
81 |
109 |
147 |
180 |
191 |
195 |
234 |
Ingeniería Petrolera |
38 |
37 |
31 |
29 |
53 |
48 |
66 |
57 |
42 |
Ingeniería Topográfica y Geodésica |
13 |
22 |
34 |
38 |
49 |
35 |
37 |
47 |
57 |
Ingeniería de Minas y Metalurgia |
39 |
52 |
48 |
46 |
45 |
40 |
58 |
55 |
25 |
Ingeniero Municipal y Sanitario |
4 |
3 |
1 |
4 |
11 |
11 |
23 |
35 |
18 |
Ingeniero Aeronauta |
|
|
|
|
|
34 |
49 |
43 |
25 |
Tabla I Población escolar de la Escuela Nacional de Ingenieros (1940-1948)
Entre 1964 y 1996, la carrera de Ingeniería Mecánica Eléctrica era la siguiente con mayor matrícula. Un comportamiento muy parecido al de la década de 1940 a 1948. Parece que la razón de esta situación fue el intenso desarrollo tecnológico en todos los órdenes y sectores de la industria. Inicialmente la carrera de IME otorgaba el título de ingeniero mecánico electricista con opción en ingeniería industrial, mecánica ó eléctrica. Hacia fines de los años setenta del siglo pasado también existían las opciones de electrónica e inclusive de comunicaciones. Esta situación resultaba insostenible en la década de la globalización ya que la industria necesitaba profesionales cada vez más especializados. Así, poco a poco se instalaron oficialmente las carreras independientes de ingeniero mecánico, eléctrico, industrial, en electrónica, y en telecomunicaciones. El fenómeno provocó que la matrícula de la carrera de ingeniería mecánica eléctrica disminuyera paulatinamente, al grado que en el año 2003 ya no se tuvo a ningún alumno inscrito.
La carrera de ingeniería en computación inició formalmente en 1981 con 1337 alumnos inscritos y su matrícula se ha mantenido con un ascenso moderado. La carrera de ingeniería en telecomunicaciones inició en 1994 con 17 alumnos inscritos. La carrera de ingeniería mecatrónica se inauguró formalmente en 2004 con 32 alumnos inscritos. La carrera de ingeniero aeronauta desapareció y ya no se dictó en el campus de ciudad universitaria. Probablemente esta carrera tuvo su origen en los intentos de fabricación de aviones fumigadores del Grupo Industrias Unidas IUSA, quienes abandonaron esta empresa. La actividad de los ingenieros aeronáuticos se remitió al mantenimiento mecánico, eléctrico y de los sistemas de instrumentación y navegación de los aviones de las líneas comerciales, lo cual podría ser cubierto por los IME. Actualmente en la FI de la UNAM se imparten doce carreras.
Población escolar |
1964 |
1981 |
1984 |
1987 |
1990 |
1994 |
1995 |
1997 |
1999 |
2000 |
2001 |
2002 |
2003 |
2004 |
Facultad de Ingeniería |
6687 |
9593 |
10280 |
12355 |
11378 |
9798 |
9603 |
9125 |
9199 |
8329 |
7376 |
8249 |
8501 |
8663 |
Ingeniería Civil |
2547 |
2767 |
2872 |
2893 |
2526 |
2323 |
2349 |
2362 |
2276 |
1903 |
1555 |
1654 |
1588 |
1509 |
Ingeniería Geofísica |
|
283 |
314 |
287 |
252 |
230 |
229 |
233 |
269 |
249 |
226 |
254 |
274 |
276 |
Ingeniería Geológica |
89 |
592 |
651 |
546 |
414 |
322 |
313 |
297 |
318 |
293 |
222 |
258 |
258 |
256 |
Ingeniería Industrial |
|
|
|
|
|
|
|
572 |
633 |
580 |
549 |
670 |
733 |
798 |
Ingeniería Mecánica |
|
|
|
|
|
|
|
600 |
682 |
604 |
620 |
726 |
801 |
869 |
Ingeniería Mecánica Eléctrica |
1528 |
3548 |
4279 |
4431 |
4102 |
3445 |
3341 |
451 |
19 |
121 |
2 |
1 |
|
|
Ingeniería Petrolera |
156 |
760 |
1096 |
1052 |
804 |
577 |
519 |
439 |
459 |
452 |
437 |
536 |
612 |
661 |
Ingeniería Topográfica y Geodésica |
20 |
182 |
284 |
309 |
292 |
286 |
276 |
270 |
288 |
253 |
186 |
203 |
203 |
198 |
Ingeniería de Minas y Metalurgia |
17 |
124 |
241 |
191 |
180 |
156 |
154 |
166 |
234 |
200 |
170 |
189 |
198 |
198 |
Ingeniería en Computación |
|
1337 |
2519 |
2646 |
2808 |
2442 |
2391 |
2266 |
2271 |
2067 |
1835 |
1991 |
2011 |
2000 |
Ingeniería Eléctrica y Electrónica |
|
|
|
|
|
|
|
1394 |
1621 |
1414 |
1344 |
1539 |
1624 |
1692 |
Ingeniería en Telecomunicaciones |
|
|
|
|
|
17 |
31 |
75 |
129 |
193 |
230 |
228 |
199 |
174 |
Ingeniería Mecatrónica |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
32 |
Tabla II. Matrícula en la Facultad de Ingeniería de la UNAM. (1964-2004)
Relación entre la industria, su plataforma tecnológica y las carreras de ingeniería
En las tablas de tiempo de las Figuras 2, 3 y 4 se resume muy sintéticamente la relación global que ha existido entre la evolución de la industria, su plataforma tecnológica y las carreras de ingeniería para atender la demanda de ingenieros desde el año 800 DC hasta nuestros días. Se incluyen las tendencias tecnológicas globales.
Durante los años 800 a 1600 la tendencia tecnológica mundial fue la revolución agrícola, la participación de la ingeniería fue la de proveer las obras hidráulicas y caminos necesarios para su desarrollo.
La primera carrera de ingeniería impartida por la universidad fue la de ingeniero constructor e hidráulico la cual está vigente hasta la fecha con el nombre de ingeniería civil.
Durante los siglos XVI al XVIII la industria principal fue la explotación minera. La Universidad Nacional dio respuesta con sus carreras de ingeniería minera, topográfica y geodésica. No fue sino hasta mediados del siglo XVIII, con el advenimiento de la revolución industrial, que se dio inicio a una escalada de desarrollos tecnológicos y de innovaciones radicales e incrementales que dieron un fuerte impulso a la economía global. (Schumpeter, 1961). Este proceso estuvo vigente desde el fin del siglo XVIII y hasta los años setentas del siglo pasado. La innovación se estableció como una estrategia corporativa (Utterback, 1986; Foster, 1986) por lo que, poco a poco, la industria global ofrecía nuevos productos disminuyendo el ciclo de vida de los existentes y provocando una era de discontinuidad. (Drucker, 1992).
Con el advenimiento de las computadoras personales, las redes de comunicaciones satelitales (Geisler, 1992; Ruelas, 2005), y su convergencia (Saito, 1997), en la última década del siglo pasado se inició la revolución de las tecnologías de la información y comunicación (TIC’s). (Chareonwongsak, K., 2002; Sánchez, 2003).
Con el Internet fue posible disponer de información en cualquier momento y en cualquier parte del mundo, lo que motivó el establecimiento de redes de trabajo y de organizaciones virtuales para el diseño de nuevos productos. (Rothwell, 1992; Hinterhuber & Levin,1994; Kondo, 2005). Para dar respuesta a los requerimientos de la industria, la Facultad de Ingeniería estableció las carreras independientes de ingeniería en computación, en telecomunicaciones y electrónica.
Hoy en día se realizan intensas actividades de investigación y desarrollo tecnológico en los campos de nanotecnología, supercómputo, telecomunicaciones satelitales y redes de fibra óptica (Segarra, 1999), las empresas han establecido una cultura permanente de innovación para el desarrollo de nuevos productos. (Zien & Buckler,1998), a través del desarrollo de competencias críticas (Campbell & Sommers,1997) y del uso de las técnicas de ingeniería concurrente. (Riedel & Pawar, 1991). En el futuro más o menos cercano se prevé un nuevo fenómeno de convergencia tecnológica, la bioconvergencia. (Martín, 2006; pp.199). Desde el punto de vista productivo se estandarizan los sistemas de producción y se requiere del uso de tecnologías limpias y sistemas autosustentables. Estamos viviendo dentro de la Sociedad de la Información, dentro de la Economía basada en el Conocimiento (Zack, 1999) en la que se ha dado una gran importancia a las organizaciones que aprenden. (King & Zeithaml, 2003). Para hacer frente al presente y al futuro cercanos, la Facultad de Ingeniería de la UNAM estableció la carrera de mecatrónica a principios del siglo XXI y la carrera de ingeniería en tecnología se aprobó para su impartición en la Facultad de Estudios Superiores, Cuatitlán de la UNAM.

Figura 2. Evolución de la ingeniería y de la plataforma tecnológica industrial (800-1800 DC)

Figura 3. Evolución de la ingeniería y de la plataforma tecnológica industrial (1800-1980 DC)

Figura4. Evolución de la ingeniería y de la plataforma tecnológica industrial (1980-2010 DC)
Conclusiones
México se encuentra bajo un proceso de desarrollo industrial, lo que le ofrece un gran potencial para realizar progresos tecnológicos. Normalmente en los países desarrollados el progreso tecnológico fue más intenso en sus etapas tempranas de desarrollo económico. Según Kondo (op. cit.), la estrategia tecnológica requiere ser modificada de acuerdo con la etapa de desarrollo del paìs y debe cambiar a la par que su nivel se vaya incrementando. Esto representa una gran oportunidad si se reconoce que la tecnología es una máquina de crecimiento y que el papel fundamental de los ingenieros ha sido hasta ahora el de asimilar, poner en servicio, operar y mantener la plataforma tecnológica industrial; eso significa que si hoy en día el paìs desea seguir prosperando, se deben enfocar los esfuerzos de forma intensiva al desarrollo de nuevos productos tecnológicos. Por lo tanto, si bien es cierto que la ingeniería universitaria ha fortalecido y respaldado el desarrollo económico a lo largo de los siglos, el papel que jugará en el siglo XXI resulta extraordinariamente importante. El cambio tecnológico que inició a fines del siglo pasado se sigue intensificando. En consecuencia, las tecnologías y las plataformas tecnológicas industriales han seguido creciendo en complejidad. La respuesta que dio la universidad para abordar el cambio tecnológico en los años ochenta del siglo pasado fue la de ofrecer carreras de ingeniería especializadas en una sola rama del conocimiento, a saber: computación, electrónica, mecánica, eléctrica, telecomunicaciones, industrial, etcétera. Los ingenieros altamente especializados podrían cumplir la misión de operar y mantener sistemas. Poco después, a principios de este siglo, los dirigentes de las facultades de ingeniería universitarias reconocieron que para operar, diseñar y desarrollar nueva tecnología, el ingeniero debería poseer un conocimiento más amplio, es decir que requería de más de un área de conocimiento específico. Esto dio origen a la carrera de mecatrónica, en la que se conjuntan los conocimientos de electrónica y mecánica aplicados a la manufactura industrial.
Todo parece indicar que en este siglo de transición el proceso de cambio continuo se intensificará, por lo que se enfrenta el reto de orientar, ajustar y sintonizar continuamente la formación de los ingenieros. Seguramente se requerirán nuevas carreras de ingeniería de formación más general, menos especializada, en las que converjan diferentes campos del conocimiento. Probablemente un buen ejemplo sea la carrera de ingeniero en Tecnología, que se dicta en la Facultad de Estudios Superiores Cuatitlán, y que tiene una orientación dirigida hacia la investigación y el desarrollo.
En el proceso de planeación también se deberán considerar las variables económicas por lo que tal vez será necesario considerar la necesidad de ofrecer carreras de ingeniería que además de las materias formativas, ofrezcan nuevas habilidades empresariales y administrativas a los estudiantes. En todos los casos seguramente la UNAM seguirá haciendo su mejor esfuerzo para respaldar el crecimiento económico del país a partir de su respaldo a la plataforma tecnológica industrial. Según Yusuf (2009), el talento y la creatividad de los ingenieros aplicados al desarrollo tecnológico y la innovación redundará en la mejora de la calidad de vida y del índice de satisfacción de la sociedad.
Referencias
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ISSN: 1607-6079.
