Sobre el Espacio Iberoamericano del Conocimiento

Oneyda J. Mengo P. Docente FAGRO-UCV Reflexiones sobre Ciencia, tecnología e innovación para el desarrollo y la cohesión social Programa Iberoamericano en la década de los bicentenarios
Alcanzar el conjunto de los 10 objetivos propuestos en el programa de ciencia y tecnología para el desarrollo sostenible, la equidad y la cohesión social, aplicable a escala iberoamericana, representa un gran desafío para la región y su institucionalidad.

Al hablar de la construcción de espacios internacionales para la cooperación, en torno a metas de desarrollo y equidad, se destaca el tema de la transformación universitaria para el desarrollo. Sobre este aspecto, quiero reflexionar pues pienso que es necesario comprender, a profundidad, las implicaciones que sobre la institucionalidad universitaria, tiene el actual cambio de época histórica, para contribuir a estructurar las nuevas referencias que se requieren para conducir adecuadamente el pensamiento y la acción.

Como lo señalan Castells (1996), Silva (2009), Rifkin (2000) y Silva et al., (2001) la humanidad experimenta un cambio de época histórica en la que se intensifican revoluciones de naturaleza tecnológica, económica y cultural que desafían al sistema de ideas, al sistema de técnicas y a la institucionalidad dominantes en la época histórica del industrialismo y que dan paso a una serie de contradicciones y fuerzas, que están dando forma a la época emergente, la del informacionalismo. 

Dada sus implicaciones en la construcción de espacios comunes, es necesario reconocer la génesis de la actual época histórica, así como de las fuerzas que la moldean, pues esto es determinante para la construcción de propuestas y estrategias adecuadas a la heterogeneidad estructural de los países e instituciones que conforman la región iberoamericana.

Las presiones de cambio hacia los países, derivadas de esas fuerzas emergente, son enormes; no solo en lo técnico y comercial, sino en aspectos más básicos como lo son la educación y el desarrollo sostenible en toda su amplitud. En el campo y la ciudad, en los niveles básico, técnico y científico, la educación demanda nuevas perspectivas que exigen un nuevo esquema de valores, habilidades, aptitudes y comportamientos.

Con base en los desafíos que el cambio de época trae para los países y sus institucionalidad, el Programa Iberoamericano en la década de los bicentenarios, ha venido consolidando el Espacio Iberoamericano del Conocimiento, que pasa, entre otros aspectos; por la necesidad de considerar la transformación de la educación superior, cuya estrategia de integración contempla el apoyo a programas de movilidad, a la conformación de redes de investigación y a la cooperación interuniversitaria. Propósitos estos muy desafiantes, a los que ha mi modo de ver habría que agregar una estrategia centrada en alcanzar la ansiada vinculación entre las instituciones de educación superior y la sociedad.

En la sociedad actual, denominada por muchos “sociedad del conocimiento”, se destaca la “emergencia” de un nuevo modo de producción de conocimiento el cual, a diferencia del modo predominante en el que la investigación se justificaba por si misma y que era validada por la opinión de los llamados “colegios invisibles”, se caracteriza por encarar la necesidad permanente, por parte de la sociedad, de nuevos conocimientos cada vez más sofisticados, aunado al aumento del número y variedad de los encargados de producirlo, acrecentándose así los actores sociales con esa función, lo cual hace menos diáfana la distinción entre oferentes y demandantes porque los mismos usuarios se incorporan al proceso de generación de innovaciones, de allí que a esto se le denomine “nuevo modo de producción de conocimiento socialmente distribuido”; es decir, en el contexto de su aplicación, dirigiéndose a solucionar problemas al incorporar la compleja red de interacciones entre especialitas, usuarios y financistas.

Con base en esas consideraciones, y del análisis de las estrategias 6.7 a 6.10 del documento “Ciencia, tecnología e innovación para el desarrollo y la cohesión social”, quiero realizar mi reflexión final centrada en la necesidad de promover en las propuestas de acción regionales, aquellas que permitan lograr los cambios necesarios en la institucionalidad universitaria. La Universidad debe “acomodarse” para encarar problemas y no solo y principalmente para “organizarse” en función de los intereses que se derivan desde cada una de las diversas disciplinas, lo cual replantea la actual división por facultades, escuelas e institutos, así como los métodos de enseñanza y aprendizaje. También, es necesario que las instituciones de educación superior se desempeñen como un actor más en la división social del trabajo innovativo y no como si les tocara suministrarlo en forma casi exclusiva, que es lo que han hecho hasta ahora. Esto supone, que las instituciones de educación superior desarrollen una investigación menos concebida y ejecutada dentro de las paredes de la academia, y por el contrario, más pensada en términos de temas y problemas suscitados por la sociedad y llevados a redes que agrupen a actores sociales diversos. Se trata de investigaciones que deben: procurarse alternativas de financiamiento, contribuir al desarrollo económico y social de los países, operar en condiciones de mayor eficacia y eficiencia, realizando cambios en sus estructuras organizativas y en sus principales mecanismos de funcionamiento.

 

Referencias:

Castells M. 1996. The Rise of the Network Society. Malden, MA: Blackwell Publishers, vol. 1.

Rifkin, J. 2000. The Age of Access: the new culture of hypercapitalism where all of live is a paid-for experience. New York: Penguin Putnam.

Silva, J. de S. (1999). El Cambio de Época, el Modo Emergente de Producción de Conocimiento y los Papeles Cambiantes de la Investigación y Extensión en la Academia del Siglo XXI. Trabalho enviado para a "I Conferencia Interamericana de Educación Agrícola Superior y Rural", organizada pelo Instituto Interamericano de Cooperação organizada por el Instituto Interamericano de Cooperação para a Agricultura(IICA). Panamá, Novembro/1999.

Silva, J. de S; Cheaz, J.; y Calderón, J. 2001. La cuestión institucional: de la vulnerabilidad a la sostenibilidad institucional en el contexto del cambio de época. Introducción a la Serie Innovación para la Sostenibilidad Institucional. San José, Costa Rica: Proyecto ISNAR “Nuevo Paradigma”.

Ciencia, Tecnología e Innovación para el desarrollo y la cohesión social. Programa Iberoamericano para la década de los bicentenarios

24 de agosto de 2012
El documento que aquí se presenta tiene el propósito de constituir un aporte para una discusión amplia y generosa, cuyo resultado sea un diagnóstico compartido y un conjunto de propuestas que puedan transformarse en un programa común, en este momento histórico en el que se conmemoran los bicentenarios.
El conocimiento científico y tecnológico es una de las principales riquezas de las sociedades contemporáneas y un elemento indispensable para impulsar el desarrollo económico y social. La ciencia, la tecnología y la innovación se han convertido- en herramientas necesarias para la transformación de las estructuras productivas, la explotación racional de los recursos naturales, el cuidado de la salud, la alimentación, la educación y otros requerimientos sociales.

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