Financiamiento público del sector cultural

Índice del capítulo

Índice general

Presupuesto del organismo superior de cultura

El presupuesto del sector cultural en el Perú se encuentra dentro del presupuesto correspondiente al Ministerio de Educación y está referido casi exclusivamente al funcionamiento del Instituto Nacional de Cultura. A lo largo de la vida republicana siempre ha sido mínima la inversión en cultura, privilegiando como destino de los recursos al sector educación. De acuerdo con la ley vigente son recursos financieros y económicos del Instituto Nacional de Cultura: las asignaciones hechas por Tesoro Público y leyes específicas; las donaciones y legados; los ingresos provenientes de convenios de cooperación nacionales e internacionales; los intereses generados por los fondos depositados en entidades financieras y bancos y los demás ingresos que puede tener el organismo.

En el Presupuesto de la República del año 2000, Sector Educación, se considera como aporte del Tesoro Público al Instituto Nacional de Cultura la cantidad de 14 millones de soles o 4 millones de dólares americanos. También existen presupuestados, recursos directamente recaudados por el sector o Ingresos Propios que alcanzan la cantidad de 18 millones de soles, de lo cuales 11 millones de soles o mas de 2 y medio millones de dólares, corresponden a los ingresos que genera el I.N.C. Cusco, mientras que el saldo procede de Lima y el resto del país.

Cabe señalar que los recursos directamente recaudados provienen de los diferentes servicios que presta el I.N.C., así como también del ingreso de público a diversos sitios arqueológicos, museos y demás lugares dependientes del Instituto.

El presupuesto del I.N.C. correspondiente al año 2001 llega a los 38 millones de soles, descomponiéndose en 17 millones correspondientes al Tesoro Público y 21 millones por recursos directamente recaudados, de los cuales 14 millones corresponden al Cusco.

La ejecución de los gastos se realiza mes a mes cumpliendo con los dispositivos emanados del Ministerio de Economía. Dentro del total presupuestado, la inversión en patrimonio es mínima frente a lo gastado en planilla y pago de servicios; proyectos de investigación, restauración, conservación, publicaciones, entre otros gastos, son recortados frente al predominio de las cuentas generales relativas a personal, servicios y mantenimiento.

Otros presupuestos públicos destinados a cultura

Existen algunos organismos e instituciones del Estado que dedican algunos recursos al sector Cultura, sin embargo no lo hacen, salvo contadas excepciones, de manera permanente y representativa. Uno de los casos mas importantes es el del Congreso de la República, que en los últimos años ha desarrollado una intensa tarea de publicación de libros a través de un Fondo Editorial y ha realizado seminarios, conferencias y diversos certámenes académicos de gran proyección.

El presupuesto del Congreso de la República para la Dirección de Trabajo en Cultura ha destinado para 2001 aproximadamente 950 mil soles, siendo la mayor parte de la cifra, 692 mil soles destinada a la publicación de tres libros mensuales, también se produce dentro del monto total, un video mensual y se financian conferencias, eventos diversos y cursillos. La Comisión de Cultura del Parlamento puede también tener iniciativas de gasto por las exigencias de su labor legislativa.

Otro organismo oficial que también aporta al sector cultura, es el Banco Central de Reserva del Perú, que fundamentalmente coopera a través del mantenimiento de su Museo, que alberga una importante colección que comprende objetos prehispánicos, monedas y pintura republicana.

Dentro del Ministerio de Industria, Turismo, Integración (MITINCI) existe la Comisión de Promoción del Perú (Prom Perú), que tuvo en los últimos años una participación importante en actividades culturales, apoyando la organización de exposiciones en el exterior, edición de publicaciones, realización de congresos y grandes eventos culturales.

Petróleos del Perú (Petro Perú), apoya también a la cultura a través de su galería de arte, su centro de conferencias y con la organización de concursos a nivel nacional en algunos campos de la cultura.

 

Política fiscal

En ningún momento en su historia republicana el Perú ha tenido claramente definida una política fiscal en relación a Cultura; en determinadas etapas se han aplicado incentivos que después han sido anulados por los gobiernos siguientes. Las decisiones en este terreno tienen que ver con la percepción personal que tienen los gobernantes sobre el sector; con las propuestas concretas de algunos legisladores y con la contundente decisión del sector economía, que dentro de su política tributaria y las coyunturas que vive el país, propone los cambios que considera pertinentes.

Desgravamientos o incentivos fiscales para el sector cultural

Si bien existen mecanismos a través de los cuales se pueden obtener deducciones tributarias en relación a inversiones o actividades referidas al sector cultura, los dispositivos correspondientes obligan a trámites complejos, que mas que incentivar disuaden a los posibles beneficiarios. En el pasado hubieron determinadas etapas en donde se estableció un trato preferente a la inversión en cultura, sin embargo en los últimos años, la política emanada del Ministerio de Economía y la situación económica del país determinaron que dichos beneficios fueran desapareciendo, al privilegiarse la necesidad de una mayor liquidez para cubrir los gastos del país.

Así, por ejemplo, en la Ley 24047, Ley General de Amparo al Patrimonio Cultural de la Nación, el Art. 24 señala que las donaciones en dinero o en especie hechas a favor del gobierno central o las municipalidades, para la conservación y restauración de bienes culturales, pueden deducirse como gasto para el cálculo del impuesto a la renta del donante. Sin embargo, estos aspectos quedan limitados cuando en el Art. 29 se señala que las exoneraciones estarán vigentes hasta 1999.

Por Decreto Supremo N° 054-99. Ley de Impuesto a la Renta., se establece en su Art. 88, que las donaciones a instituciones con fines culturales pueden tomarse como créditos contra el impuesto a la renta, aunque sin exceder del 10% de la renta global del donante, pero, para ello la donación debe ser aprobada por Resolución Suprema (firma del Presidente de la República), y refrendada por el Ministro de Economía y Finanzas; finalmente, en ese Decreto Supremo se precisa que las exoneraciones tendrán vigencia hasta el 31 de diciembre del año 2002. Fácilmente se comprenderá que cumplir con los requisitos exigidos y llegar hasta la obtención de una Resolución Suprema, disuade a cualquier posible donante de llegar a concretar sus buenos deseos.

Sin embargo, existen algunos beneficios tributarios a los que pueden acogerse los organizadores de eventos culturales, previamente calificados como tales por el Instituto Nacional de Cultura. De acuerdo a un reglamento específico, el auspicio del I.N.C. a uno de esos eventos implica la exoneración de tributos, y así queda claramente establecido en el Art. 19 del Decreto Supremo N° 054-99. Al respecto, se debe señalar, que siempre ha sido materia de debate las evaluaciones que establece el organismo cultural en relación a esos posibles beneficios tributarios. Finalmente, también el libro se ha beneficiado con una limitada exoneración tributaria.

Otras disposiciones fiscales aplicables a la cultura

Como se ha señalado anteriormente, existe en la Ley de Impuesto a la Renta, la exoneración tributaria a espectáculos culturales en vivo, que cumplen con los requisitos para la obtención del auspicio del Instituto Nacional de Cultura. Por otra parte, de acuerdo a la Ley General de Amparo al Patrimonio Cultural de la Nación (Ley 24047), en su Art. 25 se exonera de todo impuesto y aranceles aduaneros al internamiento de bienes culturales al país.

Otro rubro especial en la Ley 24047, está constituido por la obligación que tienen los Bancos estatales y la Banca asociada a otorgar créditos en las mejores condiciones, para la restauración de bienes culturales inmuebles. En esa línea, la misma Ley en su Art. 28, establece que inmuebles, museos y colecciones privadas pueden ser calificadas como Centros Culturales y así lograr los beneficios de la exoneración tributaria.

Tendencias de la presencia y el financiamiento privado al sector cultural

En los últimos años se ha incrementado el financiamiento privado al sector cultural; varias son las razones de esta cada vez mayor presencia, entre otras podemos señalar la razón tradicional que es la de proyectar una imagen positiva al entorno social, por lo que el financiar actividades culturales es cada vez mas tomado como una inversión y no un gasto, pero al lado de ello poco a poco van apareciendo relaciones cada vez mas directas entre los objetivos y funciones de las empresas y las actividades culturales que financian, dentro de ello puede mencionarse como ejemplo, la difusión de textos o libros de interés cultural general al lado de una actividad productiva de carácter editorial, o en el caso de apoyo tecnológico a la investigación o restauración que nace de empresas vinculadas a la comercialización de tecnología de punta.

Cualquiera sea la circunstancia o razón, la empresa privada ha empezado a dedicar ciertos recursos al sector cultura, a pesar de no tener ventajas concretas y sólidas en el terreno tributario, beneficiándose con ello algunos campos específicos del sector, especialmente aquellos que se relacionan con los intereses de los donantes o mecenas; en ese sentido, las áreas culturales menos visibles y de alcance limitado no gozan de los beneficios de dicha inversión.

Es imposible por el momento cuantificar la inversión privada en el sector cultural, pues al margen de la información dispersa en muchos presupuestos, en algunos casos no está registrada específicamente, diluyéndose en rubros generales o situándose bajo mecanismos que en algo facilitan esa inversión, tales como Fundaciones y Patronatos. En todo caso, en un listado básico de los principales contribuyentes privados al sector cultura se pueden considerar: Telefónica del Perú S.A., Banco de Crédito del Perú, Southern Perú Copper Corporation, Banco Wiese Sudameris, Banco Continental, Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston, Bellsouth Perú, Corporación Financiera de Desarrollo, entre otros.