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Hoy como todos los días una cita con ella, la más fiel y desconocida: la matemática

25 de mayo de 2016

Adriana Ivón Ospina Hernández Bogotá, Colombia. Colegio Las Américas I.E.D. Ingeniera de Alimentos de la Universidad INCCA de Colombia. Estudiante de la Maestría Didáctica de la Ciencia, Universidad Autónoma de Colombia.
IBERCIENCIA: Comunidad de Educadores para la Cultura Científica
“Había una vez un chico que preguntaba a su padre si, dieciseis cuartos era un hotel. El padre sin comprender muy bien por qué su hijo creía que 16/4 era un hotel, procedió a explicarle de la siguiente manera. Mira hijo si yo tengo deiciseis bombones para repartirlos entre tu madre, tu hermana, tu y yo, comienzo dando uno a cada uno, y así sucesivamente hasta que se me agoten. Al final cada uno de nosotros tenemos cuatro bombones. Por lo tanto 16/4 es igual a cuatro. El chico agradece a su padre la explicación tan dedicada y suave. Sin embargo, se aleja diciendo muy contento: ¡Para mí, dieciseis cuartos es un hotel!”

Este corto cuento encierra un algo olvidado de las matemáticas y es su presencia en la cotidianidad. Volviendo al cuento, para el padre es una operación matemática sencilla, para el hijo es una cuestión de diseño.

Hasta en algunas rondas infantiles hay tintes matemáticos, que se podrían aprovechar para acercar a los niños en esta divertida área del conocimiento. Juzguen ustedes mismos. Dice la ronda:

“¿Dónde está la margarita? 
Glea, glea, glea 
Pensamiento espacial: relaciones con los objetos situados en el espacio. Permite desarrollar variadas
 Ella está en su casita  
Glea, glea, glea 
Representaciones (estudio de conceptos y propiedades del espacio geométrico).
 ¿Cómo hicieramos pa’ verla? 
 Glea, glea, glea 
Pensamiento aleatorio: ayuda a tomar decisiones en situaciones de incertidumbre.
Las paredes están muy altas Pensamiento métrico: manejo de magnitudes.
Quitaremos una piedra” (bis)  Pensamiento variacional: estudio de regularidades. 

Las matemáticas, como todos los demás cuerpos de conocimiento, están presentes en la naturaleza misma de la humanidad, puesto que todos ellos han sido construidos colectiva y culturalmente por ésta. Sin embargo, como lo anota González (1991) “...mucha gente no la considera como una disciplina cultural más, sino simplemente como un lenguaje de expresión de las demás ciencias y lo que es más grave como el arma utilizada por el sistema educativo para filtrar selectivamente al alumnado” (p. 285).

Sin embargo, la matemática es MAGICA, tanto así, que se puede asegurar que cuando se entiende y se da a conocer se convierte en la melodía de las canciones, en la métrica de los poemas, en la belleza de los diseños y en la armonía de las vivencias.

La matématica es tan sorprendente en su desarrollo y en sus resultados, que hace muchos años, más que mágica se consideraba cuestión de brujería. Cuenta Rebière, que el zar Iván IV, conocido como el Terrible, propuso una vez un problema a un geómetra de su corte. El problema era, determinar cuántos ladrillos se necesitarían para la construcción de un edificio ordinario, cuyas dimensiones eran conocidas. La respuesta fue rápida, y se llegó, después de la construcción, a demostrar la exactitud de los cálculos. Iván el Terrible, impresionado con este hecho, mando quemar al matemático, convencido que había liberado al pueblo Ruso de un brujo peligroso (Citado en Tahan Malba, s.f).

¿Pero cuál es la causa para que las matemáticas sean consideradas, la ciencia de unos pocos? La respuesta a esta pregunta es compleja, ya que pueden incidir muy variados factores que merecen un estudio exhaustivo.

Como narra Eduardo Sáenz Cabezón en su vídeo “Las matemáticas son para siempre”, existen tres clases de matemáticos. Los matemáticos con postura de ataque, los matemáticos con postura a la defensiva y los matemáticos raros.

Cuando a estos matemáticos se les pregunta, por qué y para qué del estudio de las matemáticas sus respuestas son:

Los matemáticos con postura de ataque dicen que, las matemáticas tienen un sentido propio en sí mismas, tiene una lógica propia que construyen y no es necesario ver siempre las posibles aplicaciones.

Los matemáticos con postura a la defensiva responden que, aunque muy pocos se den cuenta, las matemáticas están detrás de todo y siempre esgrimen la estabilidad de los puentes y la magía de las computadoras.

Los matemáticos raros dicen que, ambos tienen la razón, pero tratan de hacer más accequible, para todos, este cuerpo de conocimiento.
 
Desde mi modesto punto de vista, el mayor factor que influye para considerar las matemáticas como ciencia de unos pocos, es el carácter serio y rígido que se le ha dado en su estudio, de tal manera que se ha negado la oportunidad de presentarla de una manera agradable y divertida.

Como expresa Lakatos (1981), la enseñanza de las ciencias y de las matématicas está desfigurada por la usual presentación autoritaria.

Así mismo, el paradigma de considerar que sólo las personas “super dotadas” pueden comprenderlas, olvidando que esta ciencia ha sido uno de los mayores esfuerzos colectivos que el ser humano ha hecho a lo largo de la historia. Que seguirá siendo construida por la humanidad, en general, que busca respuesta a su inquietudes, a sus observaciones, a sus necesidades. Bien lo menciona González (1991)

La Matemática, como una de las manifestaciones de la mente humana, refleja la voluntad activa, la razón contemplativa y el deseo de perfección estética; sus elementos básicos son la lógica y la intuición, deducción y construcción, análisis y síntesis, generalidad y particularidad. La exclusión o infravaloración de alguno de ellos y en particular la imposición del rigor a ultranza como valor fundamental y casi único de la Matemática, ha tenido serias consecuencias en el ámbito escolar (p. 285).

Las ciencias funcionan por intuición, por creatividad, pero las matemáticas, doman la intuición y la creatividad, dando rigor a las ciencias con sus teoremas que son verdades eternas (Sáenz, 2014).

Si se rompe la familiaridad de las matemáticas desde la escuela, será muy difícil, encontrar su presencia en la vida cotidiana, pues, es una ciencia básica que sirve de soporte para las demás ciencias y se seguirá preguntando una y otra vez la finalidad de su estudio. Es una tarea de ahora y en adelante, presentar los temas de las matemáticas sin ese aire autoritario, con el que se ha hecho hasta el momento y enseñar su cara más amena, ya que como dice De Guzmán (2003) “Si los matemáticos de todos los tiempos se lo han pasado tan bien jugando y contemplando su juego y su ciencia, ¿por qué no tratar de aprenderla y comunicarla a través del juego y de la belleza?”

Al rememorar tan siquiera, cuáles fueron los libros sugeridos para el estudio de las matemáticas, sólo recuerdo aquellos que estaban cargados de explicaciones terminadas, de teoremas, axiomas y ejercicios por realizar. Nunca tuve la oportunidad de leer y escudriñar a “Alicia en el país de las maravillas” de Charles Ludwidge Dogson, o “El hombre que calculaba” de Malba Tahan seudónimo de Julio César de Mello y Souza. Mucho menos se contaba con una literatura tan variada como la que existe hoy en día como “Contar bien para vivir mejor” de Claudi Alsina, o “Cuento con cuentas” de Miguel De Guzmán, o tantos otros que presentan las matemáticas de una manera emocionante, donde no se esconde la lucha ni se oculta la aventura. Estos textos, de alguna manera reflejan la misma historia de las matemáticas, una historia que por tradición se pretende desvanecer.

¡Qué ironía de la vida! Las matemáticas son consideradas en muchos ámbitos, como el lenguaje del que se sirven otras ciencias para darse a entender, pero su lenguaje sólo le ha servido para darse a entender a unos pocos. Sin embargo, si se leen las obras antes mencionadas se puede comprender que las matemáticas pueden ser divertidas, entendidas y un arma imprescindible para el diario vivir.

Lo anterior, lleva a ratificar que es la manera cómo se presentan las matemáticas, lo que origina un distanciamiento entre la ciencia más antigua de la humanidad y el interés de quienes la estudian. Por eso, hay que tener presente que en el mismo momento, que la enseñanza es capaz de enamorar a los que participan en ella, deja de ser sólo una profesión o una vocación, para convertirse en arte.

El arte de emocionar, no sólo a los estudiantes, sino también a la gente del común con respecto a las matemáticas, está relacionado con las narraciones o relatos que se hagan de ella.

Dicen los neurocientíficos y psicólogos, que no hay nada más emocionante que escuchar historias y aventuras. Esto se debe, al parecer, a que nuestro cerebro está programado para disfrutar de cualquier relato, ya que estos inciden directamente en las emociones y reviven momentos pasados, estableciendo una conexión e identificación con los sucesos narrados. Entonces, ¿por qué no contar la historia de las matemáticas, con sus aciertos y desaciertos, con sus momentos de lucidez y sus miserias?, tal vez de esta manera, se llegue a apasionar no solo el espíritu de los estudiantes, sino también el del profesor, y sólo tal vez, se cambie la visión de las matemáticas devolviéndole su status de actividad cultural y humana.

Referencias Bibliográficas.

Alsina Claudi. (1998). Contar bien para vivir mejor. Cataluña: Rubes.

De Guzmán Miguel. (2003). Cuentos con cuentas. Madrid: Nivola.

González Urbaneja. (1991). Historia de la matemática: Integración cultural de las matemáticas, génesis de los conceptos y orientación de su enseñanza. Enseñanza de las ciencias, 9, 281-189.

Lakatos I. (1981). Matemáticas, ciencia y epistemología. Madrid: Alianza Universidad.

Saénz Eduardo (2014). Las matemáticas son para siempre. Vídeo TEDxRiodela Plata. Sitio web: https://www.youtube.com/watch?v=jej8qlzlAGw

Tahan Malba. (S. F). Matemática divertida y curiosa. Mayo 3 de 2016, de Libros maravillosos Sitio web: http://www.librosmaravillosos.com/matematicadivertidaycuriosa/pdf/Matematica%20divertida%20y%20curiosa%20-%20Malba%20Tahan.pdf

 

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