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Salud | Comunidad

Superbacterias en el aula

19 de mayo de 2017

Celia Rosa Fierro Santillán y Santiago Alfredo Diaz Azuara
Ciudad de México, México.
IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica.
Hoy por hoy, las bacterias han tomado las aulas de clase y no para incrementar sus conocimientos, sino para tomar a nuestros alumnos como parte de su proceso para sobrevivir en nuestro mundo, ha iniciado la guerra de los mundos y esta vez no es una película es la vida real.

Uno de los retos de salud que enfrentamos en la actualidad son las superbacterias, cada vez más resistentes a los antibióticos; la falta de una cultura científica básica en la población en general, ha contribuido a agravar este problema. El grueso de la población en México y otros países de Hispanoamérica, confunde virus con bacterias y por lo tanto, la forma de tratar enfermedades causadas por unos o por otras.

A pesar de que en el nivel básico educativo (las escuelas primarias, secundarias) y el medio superior (bachillerato) se abordan temas referentes tanto a virus como a bacterias, su forma de contagio, reproducción y formas de prevenir las enfermedades causadas por estos microorganismos. Aparentemente la mayoría de los estudiantes lo disocia de su experiencia cotidiana. Por lo regular esto se debe a las ideas incorrectas que se aprenden en el seno familiar.

A mediados del semestre pasado tuve una experiencia peculiar con uno de los grupos de matemáticas a los que imparto clases. La mayoría de los estudiantes presentaron síntomas de resfriado o gripe común. Sin embargo, en el transcurso de dos semanas, observé que algunos de ellos tosían o estornudaban con frecuencia.

Al principio eran unos los enfermos y al transcurrir los días unos mejoraron mientras que otros se enfermaron. Llego el momento en que la mayoría de los estudiantes de ese grupo estaban enfermos, realicé una serie de preguntas preguntas al grupo con el fin entender la situación y encontrar el patrón.

Lo que descubrí, fue que:

  1. Ninguno alumno había dejado de ir a clases a pesar del malestar, la razón: sus padres consideraban que perder clases se reflejaría negativamente en sus calificaciones y los presionaban para cumplir con los deberes escolares a pesar del malestar físico que experimentaban.
  2. Al continuar asistiendo a clases, contagiaron a otros compañeros y cuando los primeros se sentían mejor, otros ya estaban enfermos y a su vez contagiaron a otros. 
  3. Menos de un tercio de los que habían enfermado acudieron a una consulta médica.
  4. De los que tuvieron consulta médica, más de la mitad tomó incorrectamente los medicamentos, abandonado el tratamiento porque ya se sentían mejor o no siendo disciplinados con el horario de los medicamentos.
  5. Algunos de ellos no acudieron a un médico porque sus padres consideraron que no era importante, otros porque en casa sus padres les dieron medicamentos de venta libre.

Los efectos colaterales, fueron desastrosos, los síntomas eran más agresivos con cada estudiante recontagiado; pero no solo la enfermedad mutó, también lo hizo el aula ya que de lugar de aprendizaje paso a ser incubadora de virus y bacterias; al final de la tercera semana, todos estábamos contagiados y lo que se pudo corregir con un par de días en casa bajo cuidados de los padres o de una vista al médico y tomar los medicamentos de forma correcta o ponerse un cubre bocas; pasó a casi dos meses de medicamentos (pastillas, píldoras, vitamina c), inyecciones e inclusive pruebas de laboratorio y muchas visitas al médico para dar seguimiento.

Si eso pasa en un aula, ¿qué pasa en todo el plantel? o ¿en todos los planteles educativos de la CdMX en la temporada invernal? Bueno, si esto te ha causado miedo o pánico, en el 2014 en el rio Sowe Inglaterra encontraron bacterias resistentes a los antibióticos, en el 2016 en a un mes antes del as Olimpiadas de Río de Janeiro, Brasil encontraron otra cepa. La investigadora Renata Picao comento que en el caso de esta superbacteria su ingreso a las playas de Río fue porque mezclaron las aguas residuales de los hospitales al desembocar en aguas costeras. Supongo que ahora si estás aterrado, bueno se calcula que cerca de 70,000 pacientes han muerto a causa de estos supe micro organismos, Las autoridades sanitarias en Reino Unido han publicado que de continuar así estos micro organismos podrán regresarnos al siglo XIX en cuestiones de salud. SI realizamos una analogía, a las nuevas cepas de virus y bacterias les paso lo mismo que a Steve Roger (el capitán América) se de micro organismos comunes a súper microorganismos.

Las causas principales, como se describió al inicio del documento, son una mala administración y uso de antibióticos, la automedicación, el desecho de antibióticos sin un control adecuado, una mala administración de las aguas residuales de las ciudades, entre muchos otros factores.

En el salón de clases se pueden prevenir y evitar los contagios mediante acciones simples:

  1. No auto diagnosticarse y mucho menos auto medicarse. El profesional indicado para ello es el médico, quien puede aplicar criterios clínicos para determinar si la enfermedad es causada por un virus o por una bacteria.
  2. En caso necesario, el médico recomendará hacer análisis clínicos que permiten encontrar qué tipo de bacteria está presente y cuál es el antibiótico adecuado para eliminarlo. Actualmente son muchos los microorganismos resistentes a la penicilina y otros antibióticos.
  3. Evitar en lo posible, el uso de antibióticos de amplio espectro. Es mejor atacar al microorganismo específico con el antibiótico específico. Muchos médicos recetan antibióticos de amplio espectro para dar una solución más inmediata a los pacientes y evitar la espera de los resultados del análisis clínico, sin embargo esta práctica ha fomentado el desarrollo de superbacterias.
  4. Descansar en casa, lo cual implica tolerancia de los docentes para que los estudiantes no se vean afectados en su evaluación. En la mayoría de los casos la angustia de perder puntos en su calificación es lo que motiva a los estudiantes a acudir a clases estando enfermos.

Teniendo estas precauciones evitaremos que las superbacterias tomen nuestros salones de clase.

Ilustración 1 estudiantes enfermos.

Nota: La Comunidad de Educadores para la Cultura Científica es una iniciativa de adhesión libre y gratuita de la OEI a través de IBERCIENCIA. Abierta en julio de 2009, desde 2012 funciona con el decidido apoyo de la Consejería de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía


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