Luis Balbuena: 'Diseñamos un programa para formar a 40.000 profesores en Iberoamérica en un plazo de cuatro años'

Luis Balbuena es el coordinador del área de Matemáticas de un proyecto de Fomento de Vocaciones Científicas de la OEI y la AECID

AMR/OEI-AECID/DICYT Secretario General de la Federación Iberoamericana de Sociedades de Educación Matemática, Luis Balbuena (Moya, provincia de Las Palmas, 1945) coordina en la actualidad las actuaciones relacionadas con el área Matemática de un proyecto de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura dedicado al fomento de vocaciones científicas, en el que colabora la AECID. Durante tres años, ha dirigido un trabajo para la mejora de docentes de educación Secundaria en Paraguay y ahora prepara el gran salto que califica de "gigantesco": "Diseñamos un programa para formar a 40.000 profesores en toda Iberoamérica en un plazo de cuatro años". La experiencia paraguaya se ha circunscrito a 300 y ha dado buenos resultados, explica.

P: ¿En qué consistió ese trabajo desarrollado en el marco del proyecto de Fomento de Vocaciones Científicas?

R: Perseguía, de forma resumida, la formación científica y didáctida de los profesores de Secundaria de la asignatura de Matemáticas. Las bases que se pretendían cubrir eran varias. En primer lugar, estaba como objetivo actualizar el conocimiento de este colectivo. En segundo lugar, se pretendía facilitar pautas de tipo didáctico, como por ejemplo, saber introducir al alumnado en conceptos como la trigonometría o las derivadas. También se quería proporcionar materiales para que el profesorado pueda acercar de forma más eficaz las Matemáticas a sus alumnos. En cuarto lugar, teníamos la intención de dar temas para la reflexión y que el conjunto de los profesores pudieran emitir sus opiniones para evaluar la teoría educativa. Por último, se buscó introducirlos en el manejo de las nuevas tecnologías.

P: ¿Cómo se ha desarrollado la iniciativa en este tiempo y cuál era el objetivo final?

R: La iniciativa se puso en marcha hace tres años y ha dado interesantes resultados. Por poner un ejemplo, en 2008 fueron 43 los profesores de Matemáticas paraguayos, de los que 41 llegaron hasta el final. En 2009, hemos tenido a entre 110 y 120 participantes y hemos implementado una parte de nuevas tecnologías que facilita la labor a los docentes. En todo momento, hemos intentado que el profesor se forme y que alumnado se acerque de otra manera a las matemáticas, para que perciba que son muy útiles en la vida cotidiana, y no una materia de examen a olvidar cuando termina éste.

P: Dada la experiencia en Paraguay, ¿ha previsto la OEI ampliar esta iniciativa a otros países de Iberoamérica?

R: En estos momentos, nos encontramos diseñando un curso para un total de 40.000 profesores que se desarrollará a lo largo de cuatro años. La OEI ha visto que el sistema ha funcionado y ha apostado por ampliarlo. La verdad es el que salto es gigantesco. Un sólo dato: el curso en Asunción contaba con cuatro sesiones presenciales para todos los docentes. Ahora, necesitamos una plataforma muy ágil y tutores cada zona. Los retos serán cómo substituir estas las sesiones presenciales y acercar al profesorado las nuevas tecnologías, ya que todos manejan la informática.

P: La asignatura de Matemáticas tiene fama, entre los estudiantes a los que se dirige el programa, de dura y poco atractiva. ¿Cómo hacen ustedes para endulzar esta materia?

R: Comprendemos que las Matemáticas tiene una serie de dificultades intrínsecas: exige un grado de abstracción y es necesario que, en las edades a las que nos dirigimos, entre 13 y 18 años, los cimientos de los conocimientos estén bien asentados. No a todos los alumnos le disgusta las Matemáticas. Los niños pequeños, en las etapas de la guardería y la Educación Infantil, tienen una capacidad muy elevada en esta materia y les gusta jugar con los números. El principal problema es la falta de base en otras etapas de la educación: hay un número importante de alumnos que no retiene lo aprendido en cursos anteriores. El problema llega cuando el profesor entra un día en el aula y dice: "Como ustedes ya saben de cursos anteriores, pasaremos a..." Ahí se estropea el cimiento. Los profesores debemos ser conscientes de que los conceptos claves de otros cursos se mantengan con constancia.

P: ¿Qué proporciona las Matemáticas a una persona en esta etapa de formación?

R: La capacidad fundamental del ser humano es la de razonar. Cuando acudimos a un zoológico y vemos a un loro o a un mono realizar acciones que son atribuibles a un ser humano, como escoger acertadamente entre varias acciones, nos sorprende esta capacidad de razonamiento, porque la entendemos como propia de los humanos. Las Matemáticas son una disciplina que mejora la capacidad de razonamiento y de abstracción. La tendencia utilitarista, por la que uno se pregunta "¿qué me proporciona a mí conocer las derivadas?", por ejemplo, es totalmente rechazable bajo esta perspectiva.

P: Usted perteneció al primer Gobierno autonómico de Canarias, que presidía Jerónimo Saavedra, con la cartera de Educación, en 1983. ¿cuál fue la situación que se encontró al asumir esta responsabilidad?

R: En esos momentos, contábamos en Canarias con 17.000 funcionarios y, lo más importante, con cerca de 50.000 niños mal escolarizados. Realizamos un trabajo intenso de construcción de nuevos centros educativos y de estimulación del profesorado. No puedo valorar por mí mismo lo realizado esos años, pero observadores externos consideran que, visto con perspectiva, el trabajo realizado fue muy positivo. De estar en el furgón de cola en la Educación española, nos hemos situado en la locomotora.

P: ¿Se puede extrapolar esta experiencia de crecimiento a los países de Iberoamérica?

R: Quizá se pudiera establecer algún paralelismo entre la situación de Canarias entonces y de algún país de Iberoamérica ahora, como, por ejemplo, la en situación ancestral de dejadez de la Educación. Sin embargo, las situaciones sociopolíticas son otras. Existe una conciencia educativa profunda en bastantes gobiernos de la región. Muchos países han comprendido que la redención es la educación. La experiencia de España, desde la dictadura, ha sido una referencia, donde el cambio ha sido brutal no sólo en la educación. El salto educativo es fundamental en el crecimiento de un país.

 

 

      

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