Ovidiu Vaduvescu: “Ha llegado la hora de los telescopios de dos metros para estudiar asteroides cercanos a la Tierra”

Ovidiu Vaduvescu, astrónomo del ‘Isaac Newton Group of Telescopes’ en La Palma (Canarias)

Enrique Sacristán - SINC | Los asteroides cercanos a la Tierra (NEA, por sus siglas en inglés: Near Earth Asteroids) suponen un peligro potencial para nuestro planeta. Prácticamente todos los NEA los han descubierto científicos estadounidenses, pero un grupo de investigadores europeos lucha por crear la red EURONEAR de investigación de este tipo de objetos, tanto en el cielo como en viejas placas fotográficas. El astrónomo de origen rumano Ovidiu Vaduvescu (Craiova, 1967) explica a SINC esta iniciativa.

¿Qué es EURONEAR?

Ovidiu VaduvescuEs un proyecto europeo, que nació en Francia hace tres años por iniciativa propia y del doctor M. Birlan del Observatorio de París, y que ha ido creciendo hasta alcanzar hoy 14 instituciones de 7 países de la Unión Europea, incluido España.

El objetivo de EURONEAR es observar y descubrir asteroides cercanos a la tierra mediante la creación de una red que incluya dos telescopios de 2 metros de diámetro, uno en cada hemisferio, con un tiempo de observación “dedicada” de al menos cien noches al año. Los americanos lideran desde hace 15 años este tipo de investigación, con 5 proyectos, y han descubierto el 99,8% de los NEA conocidos. Europa prácticamente 0.

¿Y en qué fase se encuentra esta iniciativa?

De momento estamos buscando financiación, y confiamos que pueda llegar desde el Séptimo Programa Marco de I+D (FP-7) de la Comisión Europea, y de las instituciones involucradas en el proyecto. En los últimos días también hemos contactado con la Agencia Espacial Europea para colaborar.

La prioridad es encontrar un telescopio de 2 metros en el hemisferio norte y hay dos posibilidades. Una es buscar un telescopio antiguo y actualizarlo (mejorar el sistema óptico, electrónico, cámara más grande, etc) para poder realizar las observaciones, con un coste de 3 ó 4 millones de euros en unos 5 años. Y la otra opción construir un telescopio nuevo, que costaría unos 10 millones y tardaría más en construirse. Una de las opciones es en Tenerife o La Palma, cuyos observatorios dependen del IAC.

Estamos en negociaciones con los directivos del Isaac Newton Group of Telescopes (ING), grupo al que pertenece el telescopio INT (Isaac Newton Telescope) de 2,5 metros en el que trabajo aquí en El Roque de los Muchachos de La Palma.

¿Por qué es necesario que el telescopio sea de dos metros de diametro?

No descartamos trabajar con otros más pequeños, pero la mayor parte de los asteroides catalogados tienen más de 1 kilómetro de diámetro y se han localizado con telescopios de 1 metro o algo más (hasta 1.8). Ha llegado la hora de que empiecen a operar los de dos metros para estudiar los asteroides cercanos a la Tierra de menor tamaño. Los de un tamaño próximo a cien metros podrían ser potencialmente peligrosos en un encuentro con nuestro planeta.

¿Todos los asteroides son peligrosos?

De los cerca de 8.000 NEA conocidos (situados a un distancia del Sol de menos de entre 1.3 unidades astronómicas –aproximadamente la distancia entre la Tierra y el Sol-), unos mil son potencialmente peligrosos (PHA), ya que se pueden acercar a menos de 0.05 unidades astronómicas. La probabilidad de que impacten con la Tierra es muy reducida, pero hay que vigilarlos y seguir sus movimientos de forma regular.

Es importante mirar el espacio lejano, la cosmología, pero no hay que olvidar que todos dependemos de lo que sucede en nuestro espacio próximo. Existen cerca de 200 cráteres en la Tierra creados por el impacto de un meteorito. El año pasado, por ejemplo, un asteroide de 3 metros se desintegró al chocar con la atmósfera, y por primera vez –en octubre de 2008- pudimos preverlo, pero con una antelación de solo 20 horas.

¿Ha descubierto algún NEA su equipo?

Antes de venir a La Palma descubrimos alrededor de 500 asteroides del cinturón principal (entre Marte y Júpiter) con un telescopio alemán de 2,2 metros del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile, durante tres noches. Una de aquellas noches logramos capturar 8 imágenes en 15 minutos de un posible NEA, pero para que el Minor Planet Center (organismo regulador de planetas menores, asteroides y cometas) lo valide y confirme su órbita se necesita volverlo a observar al menos en una o dos noches más.

De los 500 asteroides se han validado unos 60, ya que al usar telescopios de 2 metros hacen falta otros de igual tamaño para realizar observaciones una segunda o tercera noche para ver los mismos otros 440 que faltan. No hay muchos telescopios de 2 metros que se dediquen a estas mediciones, y sin embargo hay un montón de asteroides. Cada noche se pueden descubrir miles de asteroides nuevos en el centurión principal -donde se estima que puede haber medio millón-, y hasta 5 ó 10 NEA usando estos telescopios y programas de búsqueda.

¿Se trata de algún tipo de software?

En este caso es un programa muy sencillo, desarrollado por un astrónomo amateur de Viena (Austria), para “reducir” todas las posiciones de asteroides conocidos o no que aparecen en el campo. A través de internet mandamos los datos desde Chile a un servidor ftp de París y a un grupo de compañeros en Rumania, que aplicaron el software para encontrar los 500 asteroides, midieron las posiciones y mandaron las imágenes al Minor Planet Center de Harvard (EE UU).

Además el equipo rumano también realiza minería de datos de los NEA ¿no?

Sí, el data mining de EURONEAR, un trabajo que se ha publicado este año en la revista Astronomische Nachrichten. Mis colegas rumanos han comprobado si alguno de los 8.000 NEA conocidos aparecían en unos 13.000 placas fotográficas antiguas tomadas con un telescopio pequeño (de 40 centímetros) del Observatorio Astronómico de Bucarest. Aunque el resultado ha sido negativo ha servido para desarrollar una herramienta informática que ya se ha aplicado al análisis de las bases de datos de otros telescopios.

Con este software se han encontrado unas 500 posiciones de 200 asteroides NEA y potencialmente peligrosos con las observaciones del telescopio franco-canadiense-hawaiano CFHT de 3.6 metros situado en Hawai. Actualmente también se están analizando las imágenes de un telescopio de 2,2 metros en Chile y otro del Roque de los Muchachos, el INT de 2.5 m, para poder comparar y perfeccionar el programa.

subir

 

      

Inicio