Espacio Iberoamericano del Conocimiento: el nuevo desafío de la RICYT

Los días 2 y 3 de diciembre se realizó en la sede de la Universidad Nacional de Quilmes el III Taller de Armonización de Indicadores de Ciencia y Tecnología organizado por la RICYT conjuntamente con la Universidad Nacional de Quilmes, a través de la Cátedra UNESCO de Indicadores de Ciencia y Tecnología, y con la participación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de Argentina. El Taller fue continuación de una serie comenzada en Brasil en 2007 y continuada en México en 2008, con el objetivo de favorecer el intercambio entre los técnicos encargados de la construcción de indicadores en los organismos nacionales de ciencia y tecnología de la región. Durante los dos días de trabajo se realizó un intercambio a agenda abierta para la discusión de temas específicos de la construcción de indicadores en el ámbito de los organismos oficiales. El Coordinador de la RICYT, Mario Albornoz, saludó a los participantes e hizo un recorrido por la historia y el futuro de la RICYT. A continuación, sus palabras:

Hace exactamente quince años en este lugar nació la RICYT: en diciembre de 1994 se realizó en este salón el I Seminario Iberoamericano de Indicadores de Ciencia y Tecnología, con el cual la RICYT comenzaba sus actividades. Al año siguiente, era adoptada por el CYTED como Red Iberoamericana y por la OEA como Red Interamericana. La OEA ha sido durante muchos años el principal sostén económico de la RICYT. El CYTED ha brindado siempre su apoyo institucional.

En 1996 la UNQ, en convenio con UNESCO, creó la Cátedra UNESCO de Indicadores de Ciencia y Tecnología, con el propósito de promover un sistema integrado de actividades de investigación, formación, información y documentación en el campo de la medición y de los indicadores de ciencia y tecnología, incluyendo la evaluación de programas de investigación y enseñanza.

La RICYT nació como una red con múltiples actores y diferentes apoyos. Por lo tanto, la RICYT pertenece a todos los que se suman a ella. A lo largo de los años se han sumado académicos, funcionarios, expertos, gestores de universidades y representantes de organismos internacionales. Hemos construido una compleja trama institucional, estableciendo numerosos vínculos. Un convenio modélico de cooperación vincula la RICYT con el Instituto de Estadísticas de la UNESCO. La OCDE concedió a la RICYT el carácter de observador permanente en la NESTI. Durante estos años se ha recibido financiamiento de muchas instituciones; el más reciente, del BID, ha permitido la realización de un diagnóstico completo de la situación de los indicadores en América Latina y el Caribe, además de hacer posible la realización varios cursos de capacitación. El último de ellos, en el Caribe, se está llevando a cabo en este mismo momento. UNESCO, OEI, CYTED y otras tantas agencias internacionales sumaron también su aporte.

Hace quince años, el escenario internacional era el de un vacío informativo en la región. Quince años después, el escenario internacional ha cambiado. La presencia de ustedes, hoy aquí, es prueba de ello. En esta sala hay expertos pertenecientes a todos los países iberoamericanos, sin faltar más que Honduras, por razones de dominio público que escapan a la red.

Pero hay circunstancias del contexto que también han cambiado. En este momento la comunidad iberoamericana está embarcada en el ambicioso proyecto de creación del Espacio Iberoamericano del Conocimiento (EIC), como producto de la decisión de la Cumbre de Jefes de Estado. Hoy la RICYT es parte de ese espacio y de hecho su actividad se realiza desde hace un año en paralelo con el Observatorio Iberoamericano de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad, que forma parte del Centro de Altos Estudios Universitarios de la OEI (OCTS/CAEU).

El plan de acción aprobado a principios de esta semana por los Jefes de Estado Iberoamericanos en Portugal encomienda al EIC la coordinación de todas las acciones que configuran la cooperación Iberoamericana en ciencia y educación superior (CYTED, Pablo Neruda y los próximos programas a desarrollar). La RICYT y el OCTS/CAEU seguramente habrán de contribuir a producir la información necesaria para apoyar a estos programas.

La conjunción del OCTS/CAEU y la RICYT habrá de permitir el abordaje de temáticas más complejas que la sola construcción de indicadores. Se podrán abordar estudios de diagnóstico que permitan orientar las decisiones a tomar, sin dejar de lado el trabajo que se viene realizando con los técnicos de los países y con los expertos que elaboran conceptos y desarrollan normativas o manuales.

En ese sentido, puedo anunciar la convocatoria al VIII Congreso Iberoamericano de Indicadores de Ciencia y tecnología, que se llevará a cabo en Madrid en el último trimestre de 2010.

Este es nuestro marco actual. La RICYT continúa vital, como siempre, aunque afronta la necesidad de realizar ciertas adecuaciones necesarias para afrontar las nuevas circunstancias y los nuevos desafíos que plantea la construcción del EIC.

Sabemos, sin embargo, que nuestra credibilidad depende de nuestro trabajo y de la calidad de la información que se produce en los países de la región. Por eso, mientras exploramos nuevos horizontes, debemos afianzar la calidad de la información que se produce y para esto no hay mejor método que el aprendizaje recíproco. Esto es lo que realizaremos en este taller y lo que da sentido a la cita de hoy.

Mario Albornoz

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