América Latina sin herramienta de negociación en la COP 16

Agencia ID. OEI-AECID. Más allá de llegar a un acuerdo global en la Decimosexta Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 16), que está por iniciar en Cancún, México, las naciones deben de comprometerse a dejar de emitir gases efecto invernadero, pues son necesarias metas concretas. Por ejemplo, que cada país de acuerdo a sus características y necesidades se responsabilice en temas de mitigación y adaptación.

Así lo dijo en entrevista la bióloga Margarita Astrálaga, directora Regional para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), quien sostuvo que México como país organizador ha jugado un papel fundamental y “devuelto la confianza” a todas las naciones participativas.

“Llegamos a Cancún con un estado de ánimo distinto y recuperados de la molestia que hubo en Copenhague, donde se realizó la COP 15; no se han hecho negociaciones por debajo de la mesa, las reuniones han sido transparentes y todas las cartas están abiertas”, comentó la funcionaria.

Una vez ganada la confianza de los países participantes, la prioridad para la COP 16 es tratar los temas de mitigación y adaptación fundamentales en el programa de trabajo.

En ese último punto se trabaja de manera conjunta con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en dos frentes: uno el tema de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal (REDD) con el fin de ayudar a las comunidades locales a conservar los recursos de sus bosques.

En cuanto a la mitigación, se busca establecer un intercambio equitativo de tecnologías empleadas en países de la región, que en el caso particular de México y Brasil les han servido para avanzar en el tema.

“Quisiéramos llegar acuerdos para ver cómo se puede hacer este cambio de experiencias, capacitación y ver la manera de que estas tecnologías puedan aplicarse en los países en vías de desarrollo, a fin de poderlas compartir y adaptar a las necesidades de cada una de estas naciones”, apuntó.

Lo ideal para la COP 16 -agregó la directora del PNUMA- es lograr un acuerdo respecto a REDD, pues es un potencial grandísimo para “adaptarnos” al cambio climático, basado en un ecosistema que da fortaleza para “adecuarnos” a dicho fenómeno, de lograrse se contribuiría a combatir la pobreza y mejorar la economía de los países en desarrollo.

Respecto al financiamiento de 30 mil millones de dólares  que prometieron  aportar los países industrializados para combatir el cambio climático en naciones en desarrollo habrá que definir cómo aplicarlos.

¿Cómo lograr el consenso?

Margarita Astrálaga opinó que lo ideal para lograr acuerdos en la COP 16 sería que los países por regiones llegaran organizados con una posición en la mano. Por ejemplo, los países del Caribe están tratando de llegar con una posición que refleja los temas ambientales en donde son vulnerables, en cambio otras naciones  del continente tienen distintas necesidades; lo factible sería compartir propuestas”.

Por otro lado,  planteó que resulta fundamental que los líderes de las naciones lleguen con una propuesta conjunta para cambiar la agenda internacional sobre cambio climático, porque, reconoció que ellos tienen mucha influencia en  los sectores políticos de los países e injerencia en la toma de decisiones.

Concluyó que resulta desafortunado que los países de la región no llegan a la COP 16 con una sola voz a las negociaciones internacionales; sin embargo, aplaude que en este evento organizado por México ya no sólo está implicado el gobierno, sino empresarios, el sector privado, la Secretaria del Medio Ambiente, de Relaciones Exteriores  y la de Economía.

“Si los países en vías de desarrollo, que somos mayoría frente a las naciones desarrolladas, llegáramos con una agenda común en lugar de arribar con una propuesta individual tendríamos una herramienta de negociación. El problema es que no se ha logrado el consenso en la región”.

 PRE COP16

A principio de noviembre se llevo a cabo en la ciudad de México la reunión Ministerial de la Pre-COP 16, en donde Christiana Figueres Olsen, secretaria Ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, expuso que entre los asuntos importantes que necesitan equilibrarse en la balanza de la avenencia política figura la verificación de los compromisos de diversos países sobre mitigación, con el fin de avanzar en las negociaciones según el Protocolo de Kioto.

En cuanto al tema político, Figueres Olsen explicó que debe haber una balanza sobre tres puntos importantes: la transparencia de las acciones de mitigación de los países en desarrollo,  a fin de equilibrarlos con el apoyo que deben dar los países industrializados para tener adaptación, financiación y tecnología.

El segundo es ¿cómo se puede aumentar el financiamiento a largo plazo de manera eficiente?. Y por último, los elementos necesarios para atender estas medidas de manera satisfactoria.

De acuerdo con la titular de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, estos equilibrios pueden alcanzarse si los gobiernos son flexibles, se trabaja en una organización eficaz y las tareas se hacen de una manera eficiente.

“Cancún no va a fijar el compromiso ulterior, tiene que ser un paso decisivo, inspirador; concretamente se necesita crear soluciones para una acción más amplia y rápida hacia el próximo objetivo de tener un resultado que sea vinculante jurídicamente”, puntualizó Figueres Olsen.

 

 

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