<<Anterior
· Índice ·Siguiente>>

Introducción

Introducción
        

Créditos

¿Qué es la OEI?

O que é a OEI?

Presentación

Apresentação?

Introducción

La Programación en
el periodo 1999 2000

Programas de cooperación

     Educación

     Ciencia

     Cultura

Observatorio de la Educación Iberoamericana

Iniciativas de Integración Iberoamericana

Otros proyectos y actividades

La OEI y los Programas "Cumbre"

Publicaciones, formación a distancia y recursos en red

a misión central de la OEI, en tanto organismo internacional especializado en cooperación técnica, está vinculada con su capacidad de generar una Programación útil a las necesidades de los países, de calidad técnica y susceptible de acompañar los procesos de desarrollo local, nacional y regional. En tal medida, la acción de cooperación de la OEI está presidida por la permanente búsqueda de una mayor eficacia y pertinencia.

Este reto ha estado presente constantemente en el curso del período 1999-2002, y la experiencia acumulada durante este tiempo muestra algunas tendencias que, de forma sumaria, se expresan a continuación.

En primer lugar, cabe indicar que tanto el formato como los contenidos y las estrategias aplicados a la Programación vigente forman parte de un ciclo cuatrienal que corresponde al mandato de la actual Secretaría General (1999-2002). En este sentido, puede señalarse que nos hallamos ante una Programación en tránsito, caracterizada por fórmulas de cooperación que tratan de ser más innovadoras y cuyos efectos sean susceptibles de una mayor permanencia en el tiempo.

De este modo, en el presente cuatrienio se han reforzado los mecanismos de participación de los países en la definición de líneas y estrategias programáticas. Las Mesas de Cooperación constituyen ya una saludable dinámica, en donde se establecen procedimientos formales de consulta con los países, a partir de los cuales se articulan sus principales demandas de cooperación técnica con el saber hacer, posibilidades y potencialidades de la OEI. Son reuniones de concertación que actúan como un instrumento de identificación de necesidades, prioridades y propuestas, y que operan en forma complementaria a otros procesos de consulta y evaluación.

En esa misma línea, la Organización ha avanzado durante este cuatrienio en la territorialización del diseño y ejecución programática, lo que ha permitido, por un lado, una mayor proximidad a las necesidades de los países, y, por otro, ensayar estrategias de focalización en acciones y proyectos más estables y susceptibles de generar mayores impactos. Para ello, se ha iniciado un proceso de descentralización de la gestión programática a través del fortalecimiento técnico de las Oficinas Regionales y Técnicas de la OEI.

Este proceso está orientado a la construcción de un esquema programático flexible, dinámico y con un mayor rigor técnico y conceptual. Se trata de conciliar la respuesta a las demandas y prioridades con una oferta de cooperación de calidad que sea capaz de conjugar lo local con lo iberoamericano. Se trata también de seguir animando la creación de espacios de cooperación horizontal, en donde el eje clásico donante-receptor sea progresivamente sustituido por el trabajo mancomunado y de colaboración mutua. De ahí la importancia que se ha dado en este período a la conveniencia de fortalecer -y en su caso elaborar- enfoques sólidos y solventes en cada Programa, que permitan superar la dispersión temática y las actividades de escasa relevancia a largo plazo, desafío que necesariamente ha de reforzarse en el próximo período. Una Programación de esta naturaleza ha de contar también con modelos de intervención más innovadores, que, con base en las capacidades instaladas en cada uno de los países iberoamericanos, haga más plural (geográfica y temáticamente) la oferta técnica disponible.

El formato de planes y proyectos subregionales, en donde concurren de forma armónica los distintos Programas de la OEI a partir de diseños realizados junto a los propios interesados, parece una interesante vía de trabajo a profundizar en el próximo período.

Una de las innovaciones más destacadas ha sido la ampliación de los destinatarios directos de la acción de cooperación de la OEI: universidades, escuelas, profesores, alumnos, etc. Esta ampliación se ha visto reforzada además por un cambio en la escala de beneficiarios y usuarios -sin pérdida de calidad y aprovechando las nuevas tecnologías-, mediante mecanismos semipresenciales o "a distancia" que pueden resultar altamente adecuados en determinados contextos. Articular y agrupar distintas estrategias ya contrastadas (formación de recursos humanos, asistencia técnica, investigación empírica, circulación de pensamiento, etc.) en secuencias lógicas que persiguen objetivos comunes (proyectos "a término" nacionales o subregionales), permite aventurar una mayor eficiencia combinada con impactos de más calado. Y todo ello a partir de un criterio de desarrollo básico en la cooperación internacional: la sostenibilidad de las acciones.

La modalidad de cooperación en red constituye un diseño flexible y de profundo trabajo endógeno, en donde la acción externa cumple su cometido de animar y acompañar procesos de desarrollo que, tras un determinado período, son susceptibles de mantenerse y de avanzar por sí solos. La aplicación de procedimientos permanentes y participativos de seguimiento y evaluación también permite contar con mecanismos sensibles que facilitan no sólo conocer con anticipación el rumbo de la acción de cooperación, sino, en su caso, su adecuada reconducción.

La Memoria de Programación de la OEI 1999- 2002 supone un trabajo de sistematización de la acción de cooperación desarrollada durante este cuatrienio. Se trata de un documento descriptivo que tiene como finalidad presentar de manera resumida la información acumulada durante este período, así como compartir dicha información con todos aquellos interesados en el desarrollo y evolución de la cooperación iberoamericana.

<<Anterior · Índice ·Siguiente>>

Subir

Principal OEI · Contactar