México

Programa para el Desarrollo de la Educación Inicial
- PRODEI
Su objetivo central es ampliar la atención educativa a los
niños menores de 4 años de edad, en las comunidades que padecen
condiciones de pobreza extrema. Este Programa contribuye a que los niños
estén mejor preparados escolar, emocional y socialmente, para aprovechar
la educación básica y toda la enseñanza posterior.
A través del PRODEI se capacita a los padres de familia para que
participen en la educación inicial de sus hijos con apoyo de promotores
educativos comunitarios; fomentando la participación y el desarrollo
comunitario, atendiendo a niños de los estados de Chiapas, Guanajuato,
Guerrero, Hidalgo, México, Michoacán, Oaxaca, Puebla, San Luis
Potosí y Veracruz.
La importancia social de este Programa estriba en que atiende a los estados
donde se concentra más del 50 por ciento de los niños menores de
cuatro años que viven en la pobreza.
Proyecto Trabajando Juntos
Este es un proyecto de la Atención Integral en Sectores Sociales
Prioritarios para el mejoramiento de la calidad y equidad de la
Educación Inicial perteneciente al Proyecto Multinacional MED - OEA 2000
y que promueve el "Jardín Infantil a través de los Medios
de Comunicación"
Contexto de la experiencia
Este proyecto toma en consideración que, en la mayoría de los
casos, la familia es la única influencia educativa permanente en la vida
del niño, puesto que los maestros van y vienen, el niño/a puede
ser cambiado de escuela, pero la familia permanece.
Las madres y los padres son portadores de la cultura, de las pautas de
conducta, de los medios instrumentales para la realización de la
persona; por esta razón el proyecto los capacita para que eduquen mejor
a los niños y niñas.
La experiencia mexicana fue iniciada en 1997 por la Universidad de Monterrey
pasando posteriormente bajo la conducción de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. "Trabajando juntos" trata de un
Programa de Educación a Distancia y Presencial por Radio y
Televisión, con participación de la familia.
Uno de los principales problemas que sufre la educación mexicana es
la deserción y la reprobación en los tres primeros años de
su educación básica.
"Trabajando juntos", es el primer proyecto experimental de
desarrollo e investigaciones desarrollado en México, que tiene como uno
de sus objetivos centrales diseñar y evaluar una metodología de
educación a distancia para atender a niños y niñas de 1 a
5 años, en zonas urbano marginales, a través de sus padres.
Otras instituciones de Nuevo León que colaboraron en este programa
fueron: la Secretaría de Educación, el Departamento de
Educación Inicial; dos Centros para el Desarrollo Integral de la Familia
(DIFs), de los Municipios de San Pedro y de Santa Catarina; el Consejo Nacional
de Fomento Educativo (CONAFE), y el Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS).
Otro apoyo con el que ha contado "Trabajando juntos" ha sido el
del Centro de Salud y Desarrollo (CESADE) de la Universidad de Monterrey y de
los Centros de Desarrollo Infantil (CENDIS) del DIF San Pedro y DIF Santa
Catarina.
Propósito:
El propósito de este programa fue ampliar la cobertura de
educación inicial para los niños menores de cinco años de
comunidades marginadas, procurando la participación activa de las
familias, sensibilizándolas para impulsar el desarrollo integral de los
niños/as, preparándolos para que ingresen y tengan éxito
en el preescolar y en la escuela primaria (lo que redundaría en el
abatimiento de los índices de reprobación y deserción
escolar que caracterizan a las poblaciones de escasos recursos). Al mismo
tiempo, "Trabajando juntos" buscaba que las familias mejorasen
su calidad de vida y que asumiesen actitudes favorables a la
preservación del medio ambiente.
Objetivos:
- Favorecer el desarrollo integral del niño a través de la
participación de su familia.
- Capacitar a las madres en aspectos básicos del desarrollo de los
niños.
- Desarrollar en los niños hábitos que les permitan conducirse
con seguridad en el ámbito escolar y familiar.
- Desarrollar en los padres de familia conocimientos, actitudes y valores
que contribuyan a la atención, cuidado y educación de los hijos.
- Desarrollar en los niños las potencialidades necesarias para
incorporarse a la educación básica.
Cobertura:
"Trabajando juntos" se desarrolló en los municipios de San
Pedro Garza García y Santa Catarina, pertenecientes al estado de Nuevo
León, cuya población mayoritaria vive en condiciones de
marginación social, económica y cultural.
El diseño del proyecto permitía alcanzar directamente a 500
niños/as de 0 a 5 años y a sus familias. Además, a
través de transmisiones radiales el alcance indirecto podía ser
de hasta 161,000 familias de dichos municipios.
Estrategias y metodología:
La metodología del proyecto fue de dos tipos:
- A distancia: a través de las clases por radio y de consultas por
teléfono.
- Presencial: a través de intercambios de experiencias con las madres
y los niños, cada quince días.
Educación por radio:
Para crear y elaborar los programas radiales se realizó un estudio
previo de la comunidad y de sus necesidades primordiales.
Dado que se deseaba apoyar la formación del niño, se abordaba
estas tres áreas temáticas: pedagógicas de
socialización, de salud.
Con el fin de asegurar la calidad de los programas radiales, se
seguía el siguiente proceso:
- Integración de contenidos, por un especialista en educación.
- Revisión de contenidos, por especialista en el área
temática.
- Realización del guión, por especialista en
comunicación.
- Revisión de la pertinencia pedagógica del guión, por
el equipo de educación. Edición del programa, por parte del
equipo de producción.
- Revisión del programa editados, antes de emitirlo al aire, por
especialistas en educación.
- Transmisión del programa.
- Evaluación del programa emitidos, por las madres participantes.
Las actividades a distancia se complementaban con las sesiones de
interacción radio-teléfono. A través del teléfono,
las madres planteaban sus preguntas, dudas y comentarios respecto al programa.
Sus intervenciones se clasificaban por áreas y se entregaban a los
especialistas, los que daban sus opiniones a través de programas
especiales de radio.
Actividades presenciales:
El objetivo de las sesiones presenciales era fomentar la
socialización de las madres y de los niños y promover el trabajo
en equipo y la integración de la comunidad.
Se llevaban a cabo en cinco Centros Sedes de Actividades Presenciales,
ubicados en escuelas primarias. Una de las participantes, previamente
capacitada, actuaba como madre auxiliar para motivar a las madres de su grupo a
comentar sus experiencias con sus hijos y para orientarlas en lo que
debían realizar en las siguientes dos semanas. Para apoyar su tarea
contaba con Manuales para las madres de familia, que se les
distribuían en cada sesión, en estos manuales se reforzaba lo que
iban aprendiendo a través de la radio.
En cuanto a los niños y niñas, se les reunía en otras
aulas y el personal técnico-pedagógico del programa los guiaba
para llevar a cabo actividades formativas diversas, pero relacionadas con los
temas trabajados durante la quincena.
También se entregaban manuales de actividades para que los
niños y niñas las hicieran en la casa.
Estos manuales contenían instrucciones para la madre sobre
cómo debía guiar a su hijo/a para desarrollar dichas tareas.
Estrategias complementarias:
Para apoyar los objetivos de "Trabajando juntos", se
estableció el Proyecto Huerto Familiar cuyo objetivo era fomentar la
autogestión alimentaria, el aprecio por la naturaleza y la
integración de los miembros de la familia en torno a una meta
común.
Seguimiento y evaluación:
El coordinador y un equipo de alumnos de servicio social realizaban visitas
de seguimiento para supervisar si las madres estaban aplicando correctamente
las guías, así como para motivar a aquellas que hubiesen faltado
varias veces al programa.
Para facilitar las acciones de seguimiento:
- Se evaluaba el nivel de conocimiento de las madres al inicio y al termino
de cada mes.
- Se archivaba en dos carpetas los trabajos realizados por los niños:
en la casa y en la sede.
- Los avances se registraban en una guía de observación.
- El proyecto cuenta con una base de datos con la información mas
importante de cada familia, la que se alimenta semanalmente. Y se ha iniciado
un modelo de evaluación integral que permitirá evaluar los
distintos componentes sistemáticos del programa, tales como: procesos y
productos.
Proyecto Nezahualpilli
Institución:
Nezahualpilli
Antecedentes:
Desde 1981 el gobierno mexicano promueve la experimentación y
generalización de nuevas estrategias metodológicas para enfrentar
de manera integral las problemáticas de la educación y el
desarrollo, a fin de normatizar la educación preescolar y unificar las
directrices; en ese sentido desde 1984 se inician las acciones para elaborar un
programa único. Nezahualpilli hace parte de ese proyecto investigativo
educacional con miras a la construcción de un currículo para la
población escolar en comunidades que aparentemente carecen de recursos
humanos, pedagógicos y materiales para llevarlos a la práctica.
En México sólo existían en la década del 80
preescolares para un poco más de la mitad de los niños de 5
años y para menos de la mitad de los de 4 años. Como el estudio
de las características de la infancia marginada es prácticamente
nulo y la descontextualización del currículo para estas
poblaciones hace énfasis en el "deber ser" de un niño
ideal que destaca más sus limitaciones y deficiencias que las
potencialidades del mismo. Las más de las veces enfatizan una
valoración excesiva del orden, la imposición de reglas y modos de
pensar, el aprendizaje de temáticas preestablecidas o la excesiva
importancia de la estimulación psicomotriz. Por lo mismo su relevancia
social para los sectores marginales ha sido mínima. A esto debe sumarse
la escasez de recursos para dar cobertura a estas poblaciones y los prejuicios
de los mismos educadores, remarcados por sus instrumentos de
diagnóstico, sobre las posibilidades educacionales de los
"disminuidos psicológicamente".
Objetivos general:
Conseguir la autogestión educativa en la comunidad como una forma
organizativa que esté acompañada y retroalimentada por procesos
personales de autonomía de los agentes educativos.
Metas:
Para Nezahualpilli las metas NO son conductas a lograr sino directrices de
un proceso que siguen niños, educadores, familias y comunidad
participantes. El modelo propone como gran meta la autonomía a nivel
social, afectivo e intelectual; previo logro de otras más
específicas como la creatividad, solución de problemas,
independencia, responsabilidad, autoestima, criticidad y solidaridad.
Áreas de trabajo:
El área de énfasis es básicamente educación a
nivel preescolar, pero su propuesta curricular da la apertura para que la
escuela se convierta en un factor de desarrollo comunitario.
Población objetivo:
Inicialmente el proyecto realizaba gestión educativa con niños
de 3 a 6 años, surgiendo luego la demanda para niños de
guardería. La cobertura terminó para el grupo etáreo de 0
a 6 años, para niños de ambos sexos de las zonas marginales
urbanas.
Hubo derivaciones del proyecto con niños en la calle y
población rural (municipio de Teocelo - experiencia no exitosa- y en el
Estado de Veracruz, 1988). En conclusión es una experiencia de
cubrimiento local.
Metodología:
Como modelo orientado socialmente, propone una escuela y una práctica
pedagógica que responda a las necesidades e intereses de la niñez
marginada, su familia y la comunidad. Aplica una metodología de
investigación-acción no privativa de los adultos, desde las
mismas necesidades básicas del desarrollo del niño y desde sus
procesos cognoscitivos, afectivos y de interacción. Nezahualpilli se
propone construir una alternativa no asistencialista para los sectores
deprivados tradicionalmente sujetados a sistemas verticales de
enseñanza, que se imponen tanto a niños como a padres. Hace de
los padres de familia los principales actores del proceso educativo, que
acompañados por los promotores e investigadores promueven el desarrollo
del niño, con altos niveles de calidad y con los recursos humanos y
materiales propios de la comunidad.
Con los padres: la autogestión educativo-comunitaria; la
participación en la escuela en todos sus aspectos (administrativos,
académicos); fortalecer su capacidad de decisión y de
diálogo. Con los educadores: lograr su creatividad, autonomía y
autogestión.
Sus postulados curriculares proponen una educación abierta basada en
una cultura popular (a investigar), que se centre en las necesidades e
intereses de los sectores marginales, buscando impulsar una niñez activa
y socialmente orientada y una administración comunitaria de los centros
escolares.
Premisa del Proyecto es que los niños que cursen el programa deben
poder desarrollarse de acuerdo a los mínimos requerimientos para
funcionar en el sistema de educación formal, competencias que son
evaluadas por pruebas psicológicas cuando el niño termina su
periodo preescolar
Las condiciones de funcionamiento se estructuran con base en la
organización del ambiente de trabajo y su rutina. El salón de
clases se organiza en tres áreas básicas (área movida,
área semimovida, y área tranquila) y en ellas rincones de trabajo
de nombres variables según las actividades a realizar. Allí se
localizan los materiales didácticos, el mobiliario y el lugar
preferencial del maestro desaparecen. Los contenidos del currículo se
enfocan más allá de la misma escuela, partiendo del marco social,
donde la experiencia del educador y el niño y sus necesidades son la
fuente de las acciones del curso. El tema generador es la unidad de trabajo (no
es un tema de aprendizaje), surge del contexto y se desarrolla con la
investigación de los propios niños. Estos temas se detectan en
las asambleas de niños, juegos, dramatizaciones, dibujos y
conversaciones entre ellos.
Con niños menores de 3 años, es el juego espontáneo el
eje de las actividades. También se realizan actividades de
expresión gráfico-plástica, movimiento y
autopercepción corporal y adquisición de hábitos de
higiene. La rutina sugerida propone unos horarios flexibles que pueden ser
modificados en sus momentos:
- Entrada: 9:00-9:10
- Desayuno: 9:10-9:40
- Asamblea Inicial: 9:40-10:00,
- Exploración del Tema: 10:00-11:00 con visitas a la comunidad o
trabajo por rincones.
- El recreo: 11:00-11:30,
- Actividad Grupal: 11:30-12:00 y
- Asamblea Final: 12:00-12:30.
El equipo del programa se retiró en 1986, 6 años
después de estar directamente involucrados en las comunidades,
permitiendo que la meta de autogestión del trabajo comunitario se
realice. El Equipo Técnico estuvo integrado por educadores dedicados a
la investigación, coordinadoras de grupo fueron las madres de familia,
eventualmente maestros encargados de los grupos de niños (10 a 15
según el espacio disponible), los promotores del Proyecto coordinaron su
difusión con padres de familia y educadores capacitados en el mismo.
Existieron grupos de padres remunerados que trabajan en las actividades
productivas para sostener económicamente la escuela, principalmente en
cooperativas.
Capacitación:
Para los coordinadores de grupo duraba aproximadamente 1 mes y continuaba a
lo largo de toda la ejecución del programa. Pretendía lograr el
conocimiento de la historia de la comunidad y que a partir de la
observación de los niños se llegara a definir las
características de las diferentes edades, concepciones de aprendizaje y
desarrollo para llegar a ser capaces de iniciar la planeación e
implementación del trabajo en el aula. Se posibilitaba que conocieran
las características de los materiales didácticos y tuvieran una
experiencia de trabajo con un grupo pequeño de niños. La
metodología empleada partía desde el propio conocimiento para
cuestionarlo, ampliarlo y sintetizarlo. Con talleres de estudio mensuales, se
allanaban dudas y carencias del trabajo, en temas como: conocimiento del
niño, metodología, comunidad etc., con una duración de 6
horas y evaluación al finalizar. También se realizaban
observaciones del trabajo entre coordinadores (1 o 2 veces por mes) con el
objetivo de transformar la práctica y cualificar su capacitación.
Materiales: El proyecto demandaba el uso de material didáctico elaborado
y recolectado por los mismos padres y niños. Produjeron documentos de
lectura, guías pedagógicas de evaluación y seguimiento,
materiales de capacitación para padres y coordinadores. En 1991 fue
reeditado el libro "Nezahualpilli. Educación Preescolar
Comunitaria" que sintetizó la historia y fundamentos del programa.
Resultados:
Haber logrado la autogestión educativa, se considera el resultado
más importante, como forma concreta de organización y
conducción de la propuesta y como meta educativa con los padres de
familia. Se demuestra que es factible que niños en edad preescolar,
educados por profesionales, obtengan una buena calidad en sus procesos de
aprendizaje. Lo demuestran las evaluaciones hechas a nivel de
coordinación visomotriz, maduración, nivel de
conceptualización de la lectoescritura y otras habilidades cognoscitivas
previstas por el currículo.
Los beneficios del proyecto no se restringen a la población infantil,
abarcan a los padres de familia y madres capacitadas, para coordinar grupos de
niños jóvenes y demás participantes en el proceso
educativo; porque el proyecto permite construir una metodología
alternativa a la educación formal pasando a convertirse en un
instrumento de desarrollo comunitario.
Tres invariantes a resaltar en la gestión de la experiencia
Nezahualpilli: metas educativas como eje de la experiencia,
participación comunitaria en su conducción y una nueva
concepción del aprendizaje para los preescolares.
Resultó particularmente difícil para las educadoras
participantes valorar la capacidad de las madres como educadoras de los
niños porque su formación las lleva a sentirse como únicos
actores de un proceso y no como impulsoras y facilitadoras de un proceso que
también puede ser desarrollado con éxito por una educación
comunitaria. Las autoevaluaciones de los coordinadores resaltan como muy
difícil el escuchar a los niños para la detección y
exploración de los temas generadores, con una fuerte tendencia de su
parte a "exponer" los temas de una forma convencional.
Otra gran dificultad fue el manejo de los límites en la disciplina y
con las reglas de interacción social entre los niños. En
comunidades pequeñas, donde existe un mayor control político
oficial, el desarrollo de programas independientes es más vulnerable al
apoyo de las autoridades ejidales o municipales. Además, en este tipo de
comunidades, es más habitual que las madres no soporten las presiones
sociales resistentes a su participación activa y que los ciclos
agrícolas de la región afecten las pautas de participación
comunitaria.
Es necesaria en sus fases iniciales la participación impulsora de
asesores externos a la comunidad. La aplicación del modelo deberá
seguir la metodología de construcción antes que de
instrucción, por encima incluso de los contenidos específicos del
currículo, priorizar los objetivos del proceso sobre el carácter
eficientista de los objetivos de logro.
Evaluación:
El concepto de evaluación del proyecto recomienda fundamentalmente
las autoevaluaciones para ser flexible en relación con las necesidades
detectadas, y así permitir el seguimiento del proceso grupal y personal
junto a un proceso natural de autoselección.
Fundación Mexicana de Apoyo Infantil
Institución:
Fundación Mexicana de Apoyo Infantil, A.C.
Antecedentes:
La Fundación de Apoyo Infantil es una Asociación Civil de
carácter privado cuyo objetivo principal es mejorar las condiciones de
vida de los niños y familias de la población mexicana de las
áreas rurales y urbano-marginales. Uno de los mayores problemas para
México es la condición de miseria y pobreza en la que se
encuentra 40 millones de mexicanos. Esta situación además de
afectar seriamente la calidad de vida de hombres y mujeres, impide las
posibilidades de desarrollo y supervivencia de los niños. En 1993
aproximadamente 20 millones de niños en México sufrieron los
efectos de la desnutrición, la falta de servicios de salud, vivienda
inadecuada, hacinamiento, violencia en el medio familiar y en el entorno, baja
escolaridad, deserción escolar y de la familia.
Objetivos:
Los programas de FAI están orientados a proporcionar conocimientos y
modificar la actitud de la gente a fin de mejorar de manera perdurable, sus
condiciones de vida en diferentes áreas como salud, alimentación,
educación, fortalecimiento de la economía familiar y medio
ambiente.
Áreas de trabajo:
FAI opera sus programas por medio de cuatro sectores: Educación,
salud, producción, servicios comunitarios. La actividad en estos
sectores se realiza por medio de una estrategia de desarrollo comunitario
autogestivo y una metodología de acción participativa. Esto
permite impulsar un proceso de organización y capacitación de las
comunidades, cuyos beneficiarios principales son los niños.
Población objetivo:
FAI trabaja conjuntamente con la Alianza Internacional de Save The Children
en la región Sur del Estado de Sonora, México atendiendo 22
comunidades rurales y 7 colonias marginadas de Ciudad Obregón. Dentro
del municipio de Alamos han contemplado concentrar el trabajo que anteriormente
realizaban en las comunidades en 8 colonias suburbanas. Para ello se
llevó a cabo el levantamiento de 520 historiales de niños
candidatos a ser patrocinados.
Metodología:
Los programas tienen como sujeto estratégico de atención a los
niños y las mujeres. Para ello han diseñado una estrategia de
desarrollo comunitario autogestivo, con el fin de crear cambios positivos y
duraderos en la calidad de vida en aspectos tales como: su desarrollo
físico, psicomotriz, psicosocial y cognoscitivo, así mismo en su
educación escolar y la atención a la salud. La parte medular de
la estrategia rural es la organización de la comunidad a través
de comisiones electas en asambleas comunitarias que realizan su trabajo
sectorial con el apoyo de promotores voluntarios, atendiendo los problemas de
salud, educación, economía, etc. Entre las actividades más
relevantes para el logro de esa misión destacan los programas de
atención primaria en salud, educación a padres, los apoyos a la
educación escolar, programas de orientación y formación
juvenil, talleres de creatividad infantil, apoyos a la economía familiar
por medio de microempresas y bancos comunales, así como la
atención a los servicios comunitarios tales como agua potable,
energía eléctrica, letrinización, parques, etc. En las
experiencias de FAI ha quedado demostrado que la mujer se destaca por su
responsabilidad en el cumplimiento de acciones y compromisos que buscan el
beneficio de las comunidades y particularmente de los niños. La
razón de esto, se debe al papel que juega ella en el sustento
doméstico de la familia, atendiendo tanto a las labores de limpieza como
a las de cuidado, salud y alimentación de sus miembros, ya que es quien
sufre de manera directa las consecuencias de las carencias económicas.
En contraparte, los hombres, por su rol social no se ven tan directamente
afectados por las dificultades cotidianas de la familia. Por lo anterior este
plan considera apoyar la participación de la mujer en todas las
actividades que contribuyan al logro de sus objetivos, con el fin de asegurar
un mayor y mejor éxito.
Recursos económicos:
Para hacer frente a los proyectos de desarrollo, capacitación y apoyo
a las clases más necesitadas y marginadas del país, FAI ha
organizado una Campaña Financiera profesionalmente dirigida, con el fin
de invitar a participar en este esfuerzo a toda la comunidad. Las necesidades
son muchas y, con el crecimiento de la población día con
día, aumentan. Es por esto que los miembros del Patronato y el
voluntariado de FAI, trabajan arduamente para no permitir que esta
situación de desigualdad siga creciendo. Se tiene una cuidadosa y
transparente administración del manejo de los recursos. Se brinda la
información regular a los donantes que así lo deseen. Se cuenta
con informes auditados anualmente. Los donativos que reciben son deducibles de
impuestos para efectos fiscales.
Evaluación:
Se hace evaluación con respecto al cumplimiento de los objetivos
propuestos. Se cuenta con la información del Cuaderno de Registro
Familiar que se analiza con la comunidad en los foros de diagnóstico y
planeación participativa, que es de donde surgen los planes y programas
de trabajo. A estos planes los promotores les hacen seguimiento quienes
mensualmente informan a la oficina central de FAI.
Además, se realizan monitoreos en campo por parte de la
coordinación de la oficina central. Anualmente se lleva a cabo un taller
de evaluación y planeación con promotores y personal de oficina,
con base en los indicadores estipulados en el Plan de Implementación
Anual.
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