Uruguay

Centros de Atención a la Infancia y la Familia – CAIF
Fundamentación:
En el Uruguay la pobreza y la reproducción de la misma constituyen
una preocupación de relevancia. Las políticas de infancia deben
orientarse a garantizar el principio de equidad. En el país existe
preocupación respecto a que:
Más del 40% de los nacimientos se producen en hogares pobres lo que
significa un duro pronóstico respecto de la conformación y las
posibilidades del país en el futuro. En los sectores más pobres
recae el peso de la reproducción biológica y social del
país. De los 175.000 niño/as de hasta 4 años de edad que
habitan en Uruguay, 71.000 viven en hogares pobres.
Los factores de riesgo se concentran en la condición de pobreza en el
Uruguay y afectan el desarrollo psíquico del niño/a y su
desarrollo educacional. Factores que en otras realidades sociales se asocian en
forma más limitada con trastornos emocionales del niño/a, en la
condición de pobreza, comprometen también en forma sustancial el
desarrollo cognitivo.
Los niño/as de los sectores pobres comienzan tempranamente un camino
de retraso en el desarrollo del lenguaje y pensamiento simbólico que se
prolonga en el fracaso escolar y en dificultades para la integración
cultural y social a la comunidad nacional. Se detecta un perfil propio del
desarrollo psicomotor de los niño/as de sectores pobres urbanos del
Uruguay, que muestra que el fenómeno inicial sería una
inhibición de la capacidad de representación simbólica y
de la interacción social.
En los jardines públicos a los cuatro y cinco años hasta los
seis años los niño/as que están dentro de la
categoría de riesgo social mejoran aspectos relacionados con el
vocabulario (léxico) y pueden incorporar rápidamente aprendizajes
a través de la imitación de modelos dados por el adulto, pero no
llegan a alcanzar niveles de desarrollo fundamentalmente en lo relacionado con
la capacidad de representación simbólica. Esto incidirá
negativamente en la adquisición de los contenidos esperados para el
primer año, presentando un índice de repetición estimado
en el 28%.
Consecuentemente, los niño/as provenientes de familias pobres no
tienen las capacidades necesarias para aprovechar las oportunidades provistas
en el mercado de trabajo cuando son adultos. Y por lo tanto, los niño/as
que crecen en familias pobres tienen una mayor probabilidad de permanecer en
esa condición cuando constituyen su propia familia.
La importancia de los problemas identificados y la complejidad de su
abordaje demuestra cómo, de no actuar adecuada y oportunamente frente a
los problemas psicosociales que inciden en el desarrollo en sectores de
pobreza, se pone en riesgo el potencial del futuro país,
generándose una progresiva descapitalización humana y social,
máxime considerando que es en estos sectores que se reproduce
fundamentalmente la población. Cuando los uruguayos nacidos en 1999
comiencen a buscar trabajo en la década del 2020 aquellos con destrezas
bien desarrolladas encontrarán amplias oportunidades de trabajo
interesante y bien pago. El resto tendrá que conformarse con empleos sin
futuro y mal compensados.
Es prioridad para el país fortalecer a las familias más pobres
durante los primeros años de vida, con el fin de atenuar la brecha que
implica la pobreza y elevar las posibilidades de estos niño/as/as a
través de un desarrollo adecuado.
Parece claro, entonces, que los programas dirigidos a mejorar el desarrollo
infantil deben apoyarse en políticas integrales orientadas hacia las
familias. La estimulación del potencial de desarrollo de la familia
sumado al fortalecimiento de sus redes de soporte social permiten procesos de
integración progresivos.
Antecedentes:
El Plan CAIF comenzó a funcionar en 1988 a partir de un convenio
suscrito entre UNICEF y la República Oriental del Uruguay. El eje
articulador del Plan lo constituyen los Centros de Atención a la
Infancia y a la Familia creados en los barrios donde viven las familias con
mayores necesidades. Surgió como "respuesta a la presencia de
elevados índices de pobreza constatados en ciertos grupos de
población y a la ineficiencia relativa del gasto social, asignado a los
programas destinados a enfrentarla".
Hasta marzo de 1990 su implementación estuvo a cargo de la
Comisión Nacional del Menor, la Mujer y la Familia, integrada con
representantes de los distintos Ministerios y Organismos públicos
participantes en el Plan. Por Resolución del Poder Ejecutivo del 21/6/90
se transfirió la responsabilidad de la ejecución del Plan a la
Comisión Administradora del Fondo de Inversión Social de
Emergencia (FISE), pasando luego a depender directamente de la Presidencia de
la República. A través de la Ley 16736 del 5 de nero de 1996 el
Parlamento Nacional dispuso asignar al Instituto Nacional del Menor la
responsabilidad de la coordinación general del Plan CAIF integrando a su
estructura a la Secretaría Ejecutiva.
Misión:
El Plan CAIF es un compromiso del Estado y la Sociedad Civil organizada en
Asociaciones Civiles al servicio de los niño/as menores de 4 años
y de sus familias, en procura de horizontes de equidad social, superando
condiciones de exclusión y marginación.
Objetivos:
- Crear un espacio propicio para la estimulación temprana con
niños de 0 a 2 años y la adquisición de hábitos con
niños de 2 a 4 años.
- Brindar los elementos básicos para la satisfacción de las
necesidades fisiológicas, afectivas, psicomotrices, de juego,
recreación y socialización para el sano desarrollo integral del
niño y su entorno.
- Crear condiciones de participación activa de los padres para su
inserción en el proceso de educación de sus hijos.
- Concienciar sobre la importancia de la educación inicial en el
desarrollo del ser humano. Fortalecer los vínculos entre padres e hijos.
Población Objetivo:
Familias con niño/as y niñas menores de cuatro años en
situación de vulnerabilidad y exclusión social.
Areas de trabajo:
Sus actividades se centran en la nutrición, estimulación
psicomotriz, atención odontológica y preventiva de la salud oral,
servicio médico y actividad lúdico recreativa.
Metodología:
La innovación metodológica y de gestión de este
programa consiste en que cada CAIF o guardería es administrada
independientemente por comisiones de los miembros de las comunidades
beneficiarias, integrando un ente jurídico denominado Asociación
Civil, sin ánimo de lucro. Así de agentes pasivos y receptores de
servicios, la comunidad se transforma en gestora, responsable de la
planificación, organización, administración,
conducción y evaluación de los Centros. Se atiende a los
niños desde las 8:30 a.m. a las 16:10 p.m., brindándoles
desayuno, almuerzo y merienda en los salones de la comunidad. Existe una
comisión departamental para la ejecución del Plan. Un equipo
técnico contratado por la Intendencia (de composición variable a
nivel disciplinar). Realizan un estudio previo pormenorizado
socioeconómico y cultural de las comunidades propuestas para abrir un
CAIF. Aprobado el proyecto, los mismos técnicos seleccionan el personal
de las guarderías, teniendo en cuenta el perfil estipulado por UNICEF.
Esta institución contribuye en lo referente a los materiales, mano de
obra para refacción y mantenimiento de las plantas físicas,
contribuyen en la movilización de los funcionarios y en el transporte de
los alimentos. La coordinación se realiza interinstitucionalmente. Se
constituyen asociaciones civiles entre los vecinos, se organizan cooperativas,
núcleos de vivienda de ayuda mutua, recolección de basuras, red
de agua potable, construcción de canales y senderos. La
integración del equipo técnico cuenta con: 4 técnicos
universitarios orientados en educación inicial, 2 maestras, 1 asistente
social universitario, 1 cocinera, 1 auxiliar de servicios, estudiantes del
Instituto Superior de Educación Física (ISEF). Además se
cuenta con un apoyo multidisciplinario compuesto por: fonoaudiología,
psicomotricidad, psicología, pedagogía y psiquiatría
infantil. Se realizan jornadas de capacitación y actualización
con el personal de cada CAIF y en Centros Educativos para complementar su
formación.
Estrategias:
Articulación del Estado y la Sociedad Civil: el Plan CAIF es
el primer programa social en el país en el cual formalmente,- mediante
un convenio,- se asocian distintas reparticiones del Estado con la sociedad
civil organizada en Asociaciones Civiles con personería jurídica
reconocida.
Interinstitucionalidad: intervienen en el Plan CAIF, instituciones
públicas de nivel nacional y departamental.
A nivel nacional:
- Instituto
Nacional del Menor
- Instituto Nacional de Alimentación,
- Ministerio de Salud Pública,
- Administración Nacional de Educación Pública,
- Ministerio de Educación y Cultura y
- Representantes del Congreso Nacional de Intendentes.
A nivel departamental participa: las asociaciones Civiles que forman parte
del Plan, la Intendencia Municipal, Jefaturas Departamentales de INAME, la
Inspección de la ANEP, delegados del MSP y otros .
Descentralización: se pretende alcanzar niveles crecientes de
capacidad de decisión en los ámbitos departamentales y locales.
Participación Comunitaria: procura brindar espacios para la
participación comunitara a nivel de personas, grupos y organizaciones
sociales locales, buscando su transformación en actores con objetivos
contribuyentes al desarrollo de la propia comunidad, de las familias
integrantes de ella y en especial de los niño/as.
Impacto:
La evaluación externa realizada entre setiembre y diciembre de 1999,
a dos años de la anterior, destaca que :
"Se plasman cambios positivos en todos los niveles."
"Abarcan, entre otras cosas, una mejora sustancial en el nivel del
desarrollo psicomotor de los niño/as, los resultados se distribuyen:
67,1% en la categoría de normalidad, 22,4% en la de riesgo y 10,5% en
retraso, en relación con 1997 los cuales eran 47,3%, 32% y 20,5%
respectivamente."
En dos años la proporción de niño/as con riesgo y
retraso en el desarrollo psicomotor disminuyó en un 20%,
incrementándose en un 20% los niño/as con desarrollo Normal
superior (11% en el ´97; 30.2% en 1999).
La mejora en el desarrollo psicomotor se da en las diferentes áreas.
Las áreas de coordinación y del lenguaje han tenido una mejora
substantiva de más de 15 puntos.
Al analizar el desarrollo psicomotor de los niño/as según
tiempo de permanencia en el Centro CAIF, se aprecia que luego de 1 año,
disminuye la proporción de niño/as con riesgo y se incrementan en
10 puntos los niño/as Normales.
El impacto alcanzado sobre el desarrollo psicomotor de niño/as/as, si
bien es estimulante por el corto tiempo en el que se han producido, no es
aún satisfactorios. Sin embargo, el Plan en los dos años
transcurridos demostró transformaciones en otras áreas que deben
ser destacadas ya que, a nuestro entender posicionan a los Centros que integran
el Plan en un lugar prioritario.
El 77 % de los Centros CAIF han desarrollado un proyecto institucional que
les permite abordar en forma integral las diferentes áreas (1997, 29%).
Ello ha sido favorecido por la integración interdisciplinaria de los
equipos, ya que dos tercios cuentan con Asistente Social y psicólogo y
sólo un 3.3% de los Centros no tienen técnicos en el área
psicosocial. El trabajo desarrollado por los técnicos ha producido una
mejora en los factores de riesgo psicosociales.
El vínculo con las familias se intensificó, así como
también su nivel de participación cuali y cuantitativa. En los
últimos dos años las familias se han integrado a las propuestas
del Centro. Según la información recabada por las propias
familias, tres cuartas partes tienen una alta participación
integrándose a más del 70% de las actividades.
Ha habido una mejora sustantiva en el trabajo pedagógico a nivel de
los Centros. De acuerdo a la evaluación se destaca:
El trabajo pedagógico es planificado en casi todos los Centros (97%)
por el conjunto del personal docente, maestras y educadoras (en 1997,
sólo el 42%).
En una proporción importante se hace una revisión diaria de la
planificación.
La mitad de las maestras que trabajan en los Centros CAIF tienen
especialización en educación Inicial. El 70% restante tiene sus
competencias acreditadas a través de un trabajo conjunto con el
área de competencias laborales, a través de un proyecto del BID.
Se ha consolidado el rol de la maestra coordinadora, se tiene mayor claridad
con respecto al desempeño de su función y se ha logrado
integración de la Maestra coordinadora en los Programas con la familia.
La motivación del Personal Docente es alta.
Ha mejorado la relación niño/a adulto.
El programa dirigido a las familias con niño/as menores de dos
años ha demostrado que incide favorable y significativamente en la
población que asiste a 10 o más talleres. Modifica
prácticas de crianza, creencias y estado emocional de los adultos:
Mejora la interacción madre-hijo.
Enriquece la comunicación adulto-niño/a.
Flexibiliza las pautas de crianza por parte de los adultos.
Aumenta la valorización y reconocimiento de las posibilidades de los
adultos de favorecer el desarrollo infantil.
Autoafirma el rol parental. Aumento de la disponibilidad materna.
Favorece el reconocimiento del hijo como persona, con necesidades y deseos
propios. Facilita el proceso de separación y autonomía.
Disminuye las creencias machistas en la educación de los hijos.
Aumenta la autoestima de los adultos.
Se producen mejoras a nivel de la disponibilidad emocional.
Se dan cambios significativos en el desarrollo psicomotor del niño/a.
Al principio de los talleres los resultados del desarrollo eran: 70% normales,
24% en riesgo y 6& en retraso. Al finalizar son 92%, 6% y 2%
respectivamente
Situación actual:
El Plan CAIF ha asumido el desafío de captar a las familias cuando
los niños recién han nacido y trabajar con ellas hasta el ingreso
del niño al jardín infantil público continuando luego, -
con aquellas familias que lo necesiten,- un proceso de apoyo a través
del Servicio de Orientación y Consulta. Ello obliga a desarrollar
estrategias de abordaje apropiadas para los primeros 3 años de edad.
Actualmente el Plan CAIF alcanza 16000 niños menores de 4 años
en 202 Centros CAIF localizados en todo el territorio nacional.
La articulación e interacción de los distintos organismos del
Estado en el Plan permite una mejor utilización de los recursos. Los
enriquece, integra, potencia y evita la superposición y
descoordinación de acciones en y con la comunidad. Los Centros CAIF
disponen de fondos y de recursos de distinta procedencia que permiten tener un
abordaje integral.
Del Estado:
- partida de INAME
- transferencia de víveres secos de INDA
- Apoyos de las Intendencias Municipales de cada departamento
- Otros apoyos de actores públicos estatales (MSP, MEC, ANEP, MTOP,
otros).
De la sociedad civil:
- trabajo honorario de la Asociación Civil gestionando el Centro CAIF
- Aporte de los padres
- Contribuciones de la sociedad civil
A través del INAME transfiere recursos financieros para la
gestión de los Centros y además brinda los técnicos para
el control de la gestión, supervisión, apoyo y monitoreo de los
programas.
El INDA aporta los víveres secos y técnicos responsables de
los programas de educación alimentaria, vigilancia nutricional y
asistencia alimentario-nutricional. El aporte anual del INDA supera el
millón de dólares anuales.
Las Intendencias Departamentales apoyan a las Asociaciones Civiles en la
apertura de nuevos Centros, facilita inmuebles, provee víveres frescos y
exonera impuestos.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, a través de la
Dirección Nacional de Empleo, participa con el programa de competencias
laborales en la acreditación de los educadores.
El Ministerio de Salud Pública coordina los programas de
prevención y promoción de salud de los Centros.
El Ministerio de Educación y Cultura apoya el proceso de
conformación y consolidación de Asociaciones Civiles, vigila el
cumplimiento de la Ley de Guarderías.
La ANEP apoya en la capacitación y selección del personal
docente de los Centros
Buen Comienza - Promoción de los Derechos Sociales
Implementación del Programa Padres e Hijos (PPHH) por redes de
organizaciones uruguayos que trabajan con la Infancia.
Organismo Ejecutor: Plan CAIF - INAME
Fecha de Inicio: 1998
Descripción:
El proyecto apunta a fortalecer los medios con que cuentan las
organizaciones uruguayas que trabajan con la infancia para realizar una labor
educativa con los padres de los niños de sectores populares que permita
potenciar sus capacidades para el desempeño de roles parentales.
Permitirá experimentar la implementación, con familias uruguayas,
del programa denominado PPH desarrollado por el CIDE en Chile, realizarle los
ajustes que se estimen pertinentes para su uso en este contexto y extraer
conclusiones respecto a las posibilidades y medios para la replicación
posterior a la metodología. Integrantes del CIDE
Entrenarán a equipos técnicos en la aplicación de este
programa, efectuarán un seguimiento de la labor de formación de
monitores y del trabajo de estos con grupos de padres, de modo de dejar una
capacidad instalada potencialmente muy relevante, ya que comprenderá a
las cuatro redes de instituciones que trabajan con la infancia de
carácter público y privado, de mayor alcance en el país. .
Objetivo General:
Favorecer el desarrollo integral de los niños/as en edad preescolar,
atendidos por instituciones públicas y privadas que prestan servicios a
sectores de población en situación de riesgo social.
Objetivos Específicos:
- Potenciar las capacidades de los padres para promover y acompañar
el proceso de desarrollo y aprendizaje de sus hijos.
- Capacitar a un núcleo de personas integrantes de cada una de las
Instituciones participantes en el Proyecto para aplicar y transferir la
metodología PPH.
- Realizar los ajustes y adaptaciones que resulten necesarias para adecuar
la metodología a la realidad uruguaya.
- Realizar experiencias de aplicación de la metodología con
grupos de padres en las cuatro instituciones participantes.
- Extraer conclusiones respecto a su validez y a la viabilidad de una
aplicación de mayor alcance en el futuro.
- Aumentar el nivel de intercambio y coordinación entre las
instituciones participantes del Proyecto.
Financiamiento:
UNICEF
Programa Nuestros Niños
Institución:
Departamento de Descentralización, División Promoción
Social
El niño en sus primeros años de vida, con su entorno familiar
y comunitario, constituye el centro de este programa. El hecho que el 40 % de
nuestros niños nazcan en hogares en situación de pobreza, marca
su ineludible prioridad y urgencia.
La Convención de los Derechos del Niño, norma universalmente
aceptada y legalmente obligatoria para los países signatarios, conforma
el primer marco conceptual en el que se inscriben las metas y objetivos del
programa. El convenio firmado en marzo de 1990 entre Intendencia Municipal de
Montevideo (IMM) y UNICEF, marca la puesta en marcha del mismo.
Este proyecto socio-educativo fuertemente ligado a los barrios de Montevideo
y a su gente en sentido amplio no pudo, sin embargo, dejar de fijar
prioridades. Es así que en esta primera etapa este programa se orienta a
los grupos sociales más afectados en sus condiciones de vida y con
igualdad de oportunidades.
La descentralización y la participación comunitaria, ejes de
la actual política municipal, conformaron los pilares de este proyecto.
Se abren así canales de organización que responden a las
necesidades e intereses locales, a la vez que activan recursos y actitudes
solidarios en lo zonal.
Se instala así, a través de convenios con Asociaciones Civiles
y otros Organismos no Gubernamentales, una articulación sólida
entre la IMM y los vecinos organizados.
Marca a su vez, una concepción muy clara en nuestras políticas
sociales frente al fenómeno de la pobreza: reconocer la potencialidad de
la población en constituirse en agentes activos en la
transformación de su realidad; diseñar estrategias integrales que
no se limiten a compensar las consecuencias de la pobreza material, sino que la
enfrenten en todas sus dimensiones psicosociales y en todas sus repercusiones
culturales y biológicas.
Líneas de acción y objetivos:
· Desarrollo infantil y educación inicial
Promover modalidades de atención no convencionales, de
carácter socio-educativo e integral, que abarquen:
- cobertura y seguimiento nutricional
- prevención y seguimiento en salud
- programa pedagógico y de educación temprana
- apoyo a la familia y al entorno social
· Promoción de la comunidad
Promover la identificación y calificación de los recursos
humanos de la comunidad
apoyo a las Comisiones Vecinales en la gestión y
administración del Programa a nivel local
formación de educadores
talleres de información, orientación e intercambio de
experiencias
orientación para el cuidado y educación de los hijos
espacios de expresión y participación para los diferentes
grupos etarios de la comunidad
· Fortalecimiento de estrategias de atención a la infancia y
promoción de los derechos de niños y niñas de Montevideo
A través de este proyecto auspiciado por UNICEF a partir de 1995 para
ser iniciado en el Zonal 11 el Programa propone:
- Centros de orientación y estimulación temprana a madres y
bebes de sectores marginados
- Campañas periódicas de difusión y
sensibilización de los derechos del niño
- Generar instancias de coordinación permanente entre educadores del
sistema formal y no formal.
- Coordinar acciones en el área de la expresión y la
recreación dentro del ámbito escolar en vistas a crear mayores
motivaciones en las poblaciones afectadas por la deserción y la
repitencia
- Promover programas de apoyo a la reinserción escolar de
niñas/os a talleres permanentes para los fugadores del sistema
El programa Nuestros Niños en acción
Desde 1990 se están concretando en forma progresiva dos modalidades
de atención.
- Centros Comunitarios de Educación Inicial.
- Sistema de Becas
Centros comunitarios
A partir de la demanda y organización local se firman convenios con
Asociaciones Civiles para el montaje y administración de estos Centros.
La IMM transfiere a las Comisiones el costo total de los sueldos, leyes
sociales y alimentación, asumiendo la comunidad los gastos
complementarios. El personal es seleccionado entre mujeres y jóvenes del
barrio en instancias en las que se les brinda oportunidad de poner en evidencia
sus aptitudes, creatividad, sensibilidad y compromiso social independiente de
sus estudios académicos.
Se conforma así un equipo compuesto por maestros y educadores
populares que contrata la Asociación Civil respectiva. Cada Centro
cuenta con técnicos de apoyo provenientes de las Policlínicas
Municipales, Equipos Sociales de los Centros Comunales Zonales (CCZs),
Universidad de la República, ONGs y eventualmente otras instituciones
públicas y privadas.
Los locales habilitados para estos Centros son una muestra más de la
articulación de recursos entre lo público y lo privado. Locales
pertenecientes a distintos grupos sociales (municipales, de congregaciones
religiosas, gremios, cooperativas, etc.) han sido reparados y adecuados a la
función mediante partidas especiales aportadas por la IMM.
Un convenio con ORT proveyó de cinco excelentes locales destinados a
la atención de niños de 6 meses a 5 años y para centros de
capacitación de adultos. Este aporte fue acompañado hasta 1994
con técnicos de apoyo y cursos de Capacitación Laboral.
Como fruto de la reflexión y evaluación permanente a que
está sujeto este Programa, se están intentando nuevas modalidades
de presupuesto compartido. Se trata de incluir en estos Centros una parte de la
población con diferente capacidad de pago a fin de favorecer la
convivencia y heterogeneidad propia de cada barrio.
Asimismo se está reduciendo el horario de atención a 4 horas
sin afectar en nada la integralidad del Servicio en los aspectos alimentarios,
de salud, pedagógicos y de promoción de la comunidad. Se intenta
así extender los beneficios a más niños sin duplicar
costos, al tiempo que se evita al riesgo de desapego entre el niño y su
familia.
Sistema de becas
A través del mismo se apoya a Centros ya existentes de la Red de
Guarderías Populares, Cooperativas, Gremiales y otras sin fines de
lucro. Significa incorporar a los mismos a niños de sectores carenciados
habilitando, al mismo tiempo y en muchos casos, la interacción entre
distintos grupos socio-económicos y culturales del barrio.
Los planes de capacitación se proyectan hacia el personal de estos
Centros ya sea mediante intervenciones en terreno o a través de
encuentros, jornadas y seminarios. El sistema se perfila con gran
potencialidad. Permite la integración de niños de distintos
estratos sociales y culturales con la consecuente interacción entre las
familias. Habilita asimismo, un rico intercambio entre distintas propuestas
educativas.
Programa Nuestros Niños y los planes de capacitación
permanente
Anualmente se están instrumentando Planes de Capacitación
dirigidos a los distintos grupos intervinientes en el Programa. Desde 1990
éstos cuentan con el financiamiento de apoyo de UNICEF. La
evaluación correspondiente a 1995 nos permite dar cuenta de los
siguientes logros y realizaciones
Apoyo permanente en los aspectos jurídicos-contables a las Comisiones
Administradoras.
Capacitación en terreno a los educadores de los Centros Comunitarios
por parte de los técnicos en psicomotricidad, psiquiatría,
sicología y música.
Integración de las familias a talleres productivos, animación
comunitaria y promoción de lectores.
Talleres sobre violencia familiar y maltrato infantil en coordinación
con Comisión de la Mujer.
Capacitación del personal de los Centros en prevención de VIH
SIDA.
Apoyo en terreno en el área de nutrición de Centros de la
modalidad de becas.
Cursos de educación musical abiertos a distintas personas que
participan de programas sociales.
Cursos de formación de recreadores y apoyo a ludotecas zonales.
Federación de Instituciones Populares de Educación Inicial - FIPEI
La Federación de Instituciones Populares de Educación Inicial
(FIPEI) brinda atención integral para niños menores de 5
años de los sectores populares. Según datos ANEP/CEPAL la
matrícula pública preescolar en Montevideo en 1989 sólo
atendía un 37 por ciento de los niños de escasos recursos (17.691
niños) y en el interior del país era sólo del 18 por
ciento (29.098 niños) para el mismo sector.
Como Federación se hace vocera de las instituciones del sector ante
el Estado y la opinión pública, coordina las acciones de sus
miembros y de la red de ONG's y propone alternativas de atención para el
mejoramiento de la situación de la niñez uruguaya. Recibe el
apoyo técnico y financiero de Administración de Educación
Pública (ANEP) y del Fondo de las Naciones Unidas (UNICEF), pero
también busca a través de sus comisiones de trabajo nuevas
posibilidades de autofinanciamiento, sobre todo a nivel local, para cubrir su
presupuesto de funcionamiento.
La organización de actividades es responsabilidad de una
Comisión Nacional que funciona en Montevideo, siendo responsabilidad de
las Comisiones Regionales la organización de talleres y el apoyo a las
instituciones de sus departamentos. A través del intercambio de
experiencias y la capacitación se mejora el nivel de atención a
las guarderías. Con el préstamo de materiales didácticos
se brinda apoyo a las instituciones miembros y se las ayuda en sus tareas de
difusión. Se buscan nuevas pedagogías de atención para
cualificar los servicios.
La mayoría de las instituciones de la Federación, firman
convenios con el Estado para cubrir parte de su funcionamiento, la FIPEI se
hace cargo de las necesidades para mediar en la resolución de problemas
y mejorar los beneficios obtenidos. FIPEI hace parte de las instituciones que
son promovidas por el Programa de Cooperación de UNICEF-Uruguay
1992-1996 por representar un programa de atención no formal,
alternativo, de bajo costo y fácil replicabilidad para la
atención al preescolar.
Antecedentes:
En 1985 se nucleón las Guarderías y Jardines Populares, en la
Coordinadora de Guarderías, como uno de los sectores integrantes de la
Red de Organizaciones Gubernamentales de Atención a la Infancia juventud
de los Sectores Populares, de la que hacen parte la Federación de
Hogares y la Coordinadora de Centros de Capacitación y Comedores
Infantiles. En total unas 174 instituciones con cobertura aproximada a los 1000
niños y jóvenes de todo el país. Esa Coordinadora de
Guarderías, se constituyó en Federación (FIPEI) en 1990,
agrupando en 1993 a más de 60 instituciones de atención
preescolar en Montevideo y el interior del país. Constituye una
preocupación esencial la forma como se atiende al adecuado desarrollo de
los primeros cinco años de vida de la niñez uruguaya, el
jardín de infantes aparece como una modalidad institucional
extrafamiliar que asiste al niño en su progreso a la integración
social. Este proyecto se justifica porque los niños con necesidades
básicas insatisfechas (NBI), escasamente asisten a programas gratuitos
de educación inicial, como es el caso de Montevideo donde los
niños del quintil de menores ingresos solamente asisten a algún
programa de educación inicial en apenas un 37 por ciento y en el
interior del país a un 28 por ciento; acusando estos niños
deficiencias en su desarrollo motor y en el período de los 3 a 5
años, ingresan a la escuela con desventaja con limitadas cognitivas, que
los hacen candidatos a la deserción, el fracaso escolar, el atraso o la
repitencia. A esto se suma la desnutrición su bajo peso y talla, la
desprotección y demás aspectos asistenciales básicos no
satisfechos. El fenómeno de los niños en la calle aumenta sobre
todo en Montevideo, que ya en la dcada del 90 registraba más de
1000 niños víctimas del fenómeno de la pobreza y de una
situación familiar expulsiva y maltratante. Por otra parte, se ha hecho
indispensable la existencia de una institución que represente y coordine
las acciones de múltiples organizaciones de atención a la
infancia, tanto para la negociación con el Estado, como en la
búsqueda de apoyo y cualificación pedagógica de la
educación inicial.
Objetivos:
- Defender el derecho de atención integral (educación,
alimentación, salud) para los niños en edad preescolar de los
sectores populares.
- Coordinar las acciones de las instituciones vinculadas a la
Federación.
- Desarrollar instancias de capacitación e intercambio de
experiencias interinstitucionales.
- Proponer nuevas alternativas de atención a la niñez
preescolar.
- Ejercer la representación del sector ante los organismos del Estado
y la opinión pública en general y
- Coordinar la red de ONG's para incidir en el mejoramiento de la
situación de la niñez uruguaya.
Áreas de trabajo:
La FIPEI propende por la coordinación interinstitucional para la
atención del preescolar, fomenta la capacitación del personal de
jardines y guarderías e impulsa una atención integral de la
niñez uruguaya.
Población y cobertura:
El grupo etáreo beneficiado son los preescolares de 0 a 5 años
de ambos sexos en condiciones de pobreza. La Federación de cubrimiento
al área de Montevideo y las zonas del interior del país de
Colonia, Paysandú y Rivera.
Metodología:
El plan de trabajo para 1993, refuerza actividades como el intercambio de
experiencias y talleres de educación; a través de 5 talleres
anuales cada vez en una institución distinta, se busca mejorar el nivel
de atención a las guarderías y jardines, actividad que se
relaciona con el apoyo a trabajo con padres según prioridades definidas
por las comunidades. En lo pertinente a las relaciones con el Estado, la
Federación se hace cargo de las necesidades institucionales para
resolver problemas y mejorar los beneficios obtenidos. A partir de octubre de
1992 se logró un convenio con la Intendencia Municipal de Montevideo
para establecer un sistema de becas. Una comisión de trabajo sobre
autofinanciamiento local diagnostica la realidad de las instituciones,
investiga cómo maximizar los recursos y en colaboración con las
guarderías del interior del país se elabora un documento que
sirve de base común de autofinanciación. En 1989 fue creado un
banco de materiales didácticos para préstamos con costo
mínimo para brindar apoyo a las instituciones. Se promueve una
reflexión sobre metodologías de atención para adecuar la
tarea educativa, han sido introducidas técnicas sencillas de
psicomotricidad en la educación inicial, con capacitación del
personal de guarderías y sensibilización hacia su importancia con
padres y familiares de los niños. Organizativamente el proyecto se
estructura con: una Asamblea anual que decide las políticas, aprueba el
plan y el presupuesto, una Comisión Coordinadora Nacional que se
reúne una vez al mes (10 miembros, representantes de las instituciones
federadas, incluyendo 4 delegados del interior del país). Y una
Secretaria Ejecutiva de 3 miembros. Comisiones Coordinadoras Regionales en los
departamentos de Colonia, Paysandú y Rivera y Comisiones de Trabajo.
Recursos económicos:
El proyecto recibe cooperación técnica y financiera del Fondo
de las Naciones Unidas (UNICEF). Falta información sobre montos y modos
de ejecución.
Capacitación:
Las Comisiones Regionales de colonia, Paysandú y rivera tienen a su
cargo promocionar el intercambio de experiencias pedagógicas entre los
equipos, en los talleres de capacitación y en las organizaciones de
talleres productivos con padres de los niños. Las nuevas
metodologías de atención investigadas se socializan a
través de jornadas de capacitación con el personal de
guarderías y con padres de familia. Materiales: A través del
banco de materiales didácticos se facilitan documentos y material
didáctico en préstamo, aún no producen sus propios
materiales. Este banco es enriquecido con donaciones, envíos e
intercambios conseguidos a través de la Red para la Infancia y la
Familia de América Latina y el Caribe.
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