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Proyecto Subregional de Educación
Inicial para América Central
Modalidades no escolarizadas
A - Fundamento
De los avances y desafíos en educación inicial
de los países iberoamericanos
- La educación inicial en la región ha aumentado
su nivel de atención de forma sostenida en los últimos
veinte años, y los Estados han asumido el reto de proporcionar
educación a la primera infancia con el objetivo de universalizarla.
- EL aumento de la cobertura del nivel es un hecho. Debemos reconocer
que los sistemas educativos latinoamericanos han venido realizando
esfuerzos muy grandes por incorporar a la educación a un
mayor número de niños menores de seis años,
principalmente en los niveles más cercanos al ingreso de
la escuela primaria.
Sin embargo, el avance en la cobertura horizontal, impulsado por
los gobiernos, si bien resuelve parte del problema, debe ser acompañado
con la ampliación de la cobertura vertical. Para ello es
necesaria la disponibilidad de los Estados para trabajar con la
sociedad civil, ya que esto contribuirá a evitar la dispersión
de esfuerzos de las políticas públicas.
En la actualidad existe una variada oferta de servicios generada
e implementada por múltiples agentes educativos, públicos
y privados, lo que permite atender diferentes intereses y necesidades
tanto del niño como de las familias y de la comunidad.
Se cuenta con una amplia gama de ambientes formales y no formales,
administrados por el gobierno; coadministrados por diferentes agentes
estatales; administrados por organizaciones no gubernamentales;
programas de atención infantil integrados que incluyen un
importante componente educacional; programas de capacitación
de padres, etc.
La oferta de educación para la primera infancia se desarrolla
a través de diversas modalidades o formas de atención,
desde aquellas en que se potencia la labor educativa de la familia
en sus escenarios cotidianos, hasta aquellas modalidades en ambientes
educativos especialmente organizados para el aprendizaje. Se atiende
también a la necesidad de programas multidisciplinarios de
salud, educación y alimentación, conceptualizando
la atención integral del niño y la necesidad de atención
en todas sus dimensiones: física, intelectual y socioemocional.
Otro aporte importante ha sido haber generado mecanismos de focalización
de los programas en los sectores de mayor pobreza.
De educación inicial desde la perspectiva de lo no formal.
La cobertura para América Central se puede considerar como
promedio estimativo en un 25 % de la población infantil de
0 a 6 años. Este 25 % se logró con el desarrollo de
una diversidad de modalidades de atención, que podemos englobar
en la categoría de programas y proyectos no escolarizados.
De allí la demanda de los países de la subregión
de avanzar en una propuesta de trabajo colaborativa para el fortalecimiento
de esta oferta formativa.
La educación inicial no escolarizada, no formal o no convencional
abarca todos los procesos educativos y formas de aprendizaje y autoaprendizaje
realizados fuera de los centros educativos o sistemas escolarizados.
La comunidad y en especialidad la familia son las instancias que
participan activamente en la orientación y aplicación
de los diferentes programas.
Su filosofía de trabajo presenta características
fundamentales como la flexibilidad y la participación. La
duración, frecuencia, horarios de funcionamientos, ambientes
educativos, locales, ambientes educativos, locales, metodología
de trabajo, contenidos (salud, higiene, alimentación, afecto,
comunicación, etc.) y materiales educativos se adecuan a
las cualidades de los niños, la familia y la realidad del
contexto sociocultural.
Los programas de atención no formal brindan servicios al
niño de 0 a 6 años, padres de familia y comunidad.
El rol de la familia y o comunidad se transforma en un rol educativo,
es decir que se realizan acciones que refuerzan, complementan y
mejoran el rol de la familia además la comunidad reconoce
y respalda al docente que se responsabiliza del asesoramiento, seguimiento
y evaluación del trabajo pedagógico, social del personal
voluntario, promotores, agentes sociales, etc.
B - Objetivos:
- Analizar e intercambiar a nivel subregional las políticas
y programas de participación y educación de los
padres, las familias y la comunidad en Educación Inicial.
- Analizar materiales y soportes técnicos al interior
de cada programa, teniendo en cuenta destinatarios, usos, contenidos,
formatos, propuestas de actividades, lenguaje, distribución,
etc.
- Elaborar criterios de validación de los materiales
- Fortalecer los procesos de alfabetización de las madres
de bajos recursos.
- Establecer acuerdos básicos para fortalecer la cooperación
horizontal entre países y entre distintas entidades en
apoyo a los programas (gubernamental, no gubernamental e intergubernamental),
a través de las redes y foros existentes en la región
C - Países participante:
El Salvador; Guatemala; Honduras; Nicaragua; Panamá y Costa
Rica
Sede y coordinación del Proyecto: Oficina Regional de la
OEI en EL Salvador.
Apoyo técnico: Observatorio de la Educación Iberoamericana
OEI Madrid.
Grupo de referencia:
- Representantes de la Red de Educación Inicial responsables
del área en los Ministerios de la subregión.
- Representantes de Educación de Adultos de los Ministerios
de Educación de la subregión.
D - Estructura general del plan:
Duración: 2 años
Líneas de acción:
1. Mapeo, análisis y sistematización de la información
sobre los programas no escolarizados
2. Intercambio de experiencias y producción e intercambio
de materiales.
3. Elaboración de un plan formativo sobre pautas de crianza
madres de bajos recursos que asisten a los PAEBAS ( Honduras,
Nicaragua).
4. Seminarios, foros de debate y talleres.
5. Difusión y sensibilización.
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