Educación Inicial

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Modalidades No Escolarizadas


CHILE


FUNDACIÓN NACIONAL PARA EL DESARROLLO INTEGRAL DE LA INFANCIA – ÍNTEGRA

INTEGRA es una fundación educacional, de carácter privado sin fines de lucro, creada en 1990 y regida por el Título XXXIII del Libro I del Código Civil, que atiende y educa a niños y niñas menores de seis años que viven en situación de pobreza. Sus establecimientos y programas se encuentran a lo largo de todo el país. Su carácter nacional permite que en los barrios populares de los grandes centros urbanos y en las comunidades rurales, aun las más aisladas, haya oportunidades de cuidado, educación preescolar y alimentación para la infancia que vive en pobreza.

Esta fundación es presidida, de acuerdo a sus estatutos, por la esposa del Presidente de la República. Se financia con recursos del Estado y de las municipalidades, y recibe aportes de organismos internacionales, de empresas y de la comunidad.

Gracias a INTEGRA, en todas las comunas de Chile hay educadoras, auxiliares de párvulos y asistentes de niños -"las tías de INTEGRA"- trabajando con la infancia que más lo necesita, para garantizarles igualdad de oportunidades en el acceso a la educación y al pleno desarrollo como personas.

Su objetivo es contribuir al desarrollo integral de la infancia en situación de pobreza, promoviendo su desarrollo intelectual, emocional, social y nutricional. Con ello, se busca garantizar el principio democrático de la igualdad de oportunidades para todos los niños de Chile, ofreciendo posibilidades de desarrollo y plena realización a los hijos de familias que viven en pobreza.

Para lograrlo, INTEGRA estimula la participación de todos los actores del proceso educativo (madres y padres, familia, comunidad, educadores) y de los diversos sectores nacionales que asumen su responsabilidad frente al tema de la infancia y la pobreza (autoridades regionales, municipalidades, empresas privadas, ONGs, organizaciones sociales, mundo de la cultura).

INTEGRA atiende a 60 mil niños, en 775 establecimientos, distribuidos en todas las comunas del país. Es una red nacional de recursos humanos e infraestructura en favor de la infancia, en especial, la que vive en situación de pobreza. El quehacer de INTEGRA forma parte del Plan Nacional de Superación de la Pobreza y del Plan Nacional de la Infancia.

Su especificidad consiste en potenciar las energías y recursos de la propia comunidad al servicio del cuidado y desarrollo de los niños. Ellos están a cargo de personas capacitadas y contratadas por la propia institución para desempeñar sus delicadas funciones. Las tareas de los profesionales son planificar, dirigir, supervisar y evaluar. Las características y tamaño de los establecimientos se adecuan a las condiciones y requerimientos del entorno. Su programa educativo es flexible y adaptado a la realidad de los niños y sus familias. Se estimula y se potencia la participación de padres y madres, otros familiares, organizaciones vecinales y comunitarias en la tarea educativa y en la mejoría de la calidad de vida de los niños y sus familias.

NÚMERO DE ESTABLECIMIENTOS EN EL PAÍS

I Región

23

II Region

20

III Región

20

VI Región

45

V Región

80

VI Region

31

VII Region

66

VIII Region

137

IX Región

93

X Región

80

XI Región

17

XII Región

7

Región Metrolitana

156

Total

775

Antecedentes:

La institución fue constituida a partir de los comedores infantiles de la Fundación Nacional de Ayuda a la Comunidad (FUNACO), organismo que proporcionaba cuidado y alimentación a niños de sectores poblacionales durante la década de los 80.

Este Organismo obtuvo su personalidad jurídica mediante Decreto Supremo N·900 del Ministerio de Justicia, publicado en el Diario Oficial con fecha 27 de junio de 1979. Con posterioridad se han aprobado reformas a sus estatutos por medio de los Decretos Supremos N·1.223 de 1991 y N·826 de 1993, ambos del Ministerio de Justicia, publicados con fecha 25 de octubre de 1991 y 31 de agosto de 1993, respectivamente.

La creación de INTEGRA y su transformación en una institución de carácter educacional, orientada a los niños y niñas en edad preescolar, es un logro de los gobiernos democráticos y de sus políticas públicas en los ámbitos de la educación, la infancia y la superación de la pobreza.

De esta manera, INTEGRA fue creada en 1990, con el retorno del país a la democracia. Obtuvo su personalidad jurídica el 24 de octubre de 1991. Su primera Presidenta fue la Sra. Leonor Oyarzún de Aylwin.

Es así que INTEGRA significa el reconocimiento en las políticas gubernamentales de:

Al iniciarse la gestión del Gobierno del Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, en marzo de 1994, la institución llevaba cuatro años en la tarea de transformarse de una entidad asistencial en una institución educativa.

El período de 1990 a 1994, que corresponde a la gestión del Presidente Patricio Aylwin, fue un período fundacional, en el cual los esfuerzos de INTEGRA se orientaron a transformar a su predecesora, la FUNACO y sus comedores infantiles, en una institución educacional, destinada al desarrollo integral de niños y niñas de 0 a 6 años.

Con este objetivo se dotó a los Centros Abiertos de un programa educativo y material didáctico; se inició la incorporación a los Centros de una educadora de párvulos como directora, y se realizó un gran esfuerzo para capacitar al personal en la atención de los niños y en el desarrollo de los programas educativos, a través del Plan Nacional de Capacitación

En ese período hubo un importante cambio en la calidad del servicio de alimentación que se proporcionaba a los niños, y que dependía de los recursos de cada establecimiento. INTEGRA creó un Programa Alimentario de carácter nacional, suministrado por empresas concesionarias privadas y regulado por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB); el plan se basa en criterios de calidad alimentaria y equidad en el servicio para los niños de diferentes lugares del país.

En 1994, INTEGRA contaba con 592 Centros Abiertos, que atendían a 44.325 niños en situación de pobreza y tenía 6.101 funcionarios. Era una institución centralizada, gran parte de las decisiones se tomaban en la capital.

La administración que asumía en marzo de 1994 tenía por delante importantes desafíos que le planteaban las políticas sociales y educacionales anunciadas en el Programa del Presidente Frei y también su propia experiencia como institución en el período fundacional.

Durante el año 1995, se aprobó una modificación de los Estatutos de la Fundación, conforme a la cual aumentó a siete el número de Consejeros. Al cierre del año 1996, dicha modificación se encontraba en trámite de aprobación en conformidad a la Ley.

Misión

"Promover el desarrollo intelectual, emocional, social y nutricional de los niños y niñas menores de seis años que viven en situación de pobreza y garantizar su cuidado, como contribución a la superación de las condiciones de desventaja con que acceden a la educación básica y a lograr la igualdad de oportunidades".

Esta definición de la misión ha sido clave para orientar el quehacer de INTEGRA durante el período 1994/2000, en el cual la prioridad institucional ha sido concentrar los esfuerzos en el desarrollo de los niños.

Fundamentación:

Todos los niños nacen iguales y con las mismas ganas de jugar, de aprender, salir al mundo, interactuar con otros y ser felices. Pero en la medida que crecen, las oportunidades para lograrlo se van diferenciando. Uno de los factores claves de la diferencia, es el grado de desarrollo que tiene el niño cuando ingresa a la educación básica. Un porcentaje importante de niños entre cero y seis años que viven en la pobreza, tiene un desarrollo psicomotor inferior a los que se espera a su edad. Por lo que su acceso a la educación básica se produce en condiciones de desventaja. Fenómenos como la deserción escolar y la repitencia son más frecuentes entre los niños pobres.

Al limitar las condiciones de vida material y cultural de la familia, la pobreza restringe las oportunidades, variedad y calidad de las experiencias y estímulos que facilitan el desarrollo y aprendizaje del niño. La pobreza es una poderosa barrera para el pleno desarrollo y la felicidad de los niños, pues daña su capacidad de aprendizaje e integración social.

El cuidado y la educación de los niños es una vía eficaz de romper el círculo de la pobreza, porque:

Servicios:

Objetivos Estratégicos

Al asumir en marzo de 1994 la nueva administración encabezada por la Sra. Marta Larraechea de Frei, esos objetivos se resumen en el lema "Más niños y niñas, mejor educación".

Los grandes objetivos estratégicos que se propuso INTEGRA para el período 1994 - 2000 son:

Esos cuatro objetivos estratégicos representan:

Un compromiso con el país, asociado a la urgente necesidad de aumentar la cobertura de niños en edad preescolar aprovechando al máximo la capacidad de atención de los centros existentes, habilitando nuevos establecimientos y creando otras alternativas de atención, especialmente para cubrir los sectores rurales.

Un compromiso con los niños y niñas, con sus padres y sus comunidades, a través de mejorar la calidad de la atención integral de los niños atendidos; de fortalecer el trabajo educativo, valorizando el rol que los padres y madres tienen en el desarrollo de sus hijos; de facilitar la inserción de la mujer en el campo laboral, y de vincularse a las comunidades donde los establecimientos se encuentran insertos.

Un compromiso con la institución, orientado a aumentar la eficacia y eficiencia institucional, revisar la estructura organizacional y favorecer un proceso paulatino y progresivo de descentralización, para fortalecer a los establecimientos que atienden a los niños como unidad básica de la gestión institucional.

Un compromiso con los trabajadores de la Fundación, a través del mejoramiento de las remuneraciones y de las condiciones laborales y de la implementación de un programa nacional de capacitación.

Fuentes de financiamiento:

Beneficiarios:

Los beneficiarios centrales del quehacer de INTEGRA son los niños y niñas en situación de pobreza. El impacto que se espera obtener es el desarrollo integral, que les permita mejorar sus habilidades y posibilidades para el ingreso al sistema escolar y desempeño en la vida.

Metodología:

Para alcanzar estos resultados, se implementa un programa de desarrollo integral y de cuidado de los niños. Este consiste en un sistema de atención y desarrollo centrado en la persona, pertinente con la cultura y realidad de los niños y que involucra a padres y a la comunidad en un rol educativo complementario.

Este programa cuenta con cuatro ejes o líneas de acción; cada uno aborda problemas y desafíos específicos del desarrollo del niño. Esos ejes son el programa pedagógico, el trabajo con familia, el programa nutricional y el proyecto solidario.

Programa Pedagógico:

El programa de desarrollo integral lleva a la práctica la misión institucional de INTEGRA, mediante la implementación de un proyecto educativo que busca favorecer el desarrollo social, emocional e intelectual de los niños.

Los elementos constitutivos de este programa son:

El trabajo pedagógico se organiza en torno a diversas modalidades de atención, para adecuarse a las necesidades y condiciones de los distintos beneficiarios y comunidades.

Curriculum Educativo:

Se trabaja con un curriculum educacional que procura entregarle al niño y al adulto un conjunto de vivencias y aprendizajes significativos. Para ello, se seleccionan y organizan los agentes educativos y los recursos materiales y técnicos.

El curriculum de INTEGRA se caracteriza por promover el desarrollo infantil recurriendo a modalidades no convencionales; se apoya fundamentalmente en la integración de la familia como sujeto activo del programa. También recurre a agentes educativos de la comunidad, además de los profesionales para trabajar con los niños.

Los fundamentos del curriculum son los siguientes:

Principio de la actividad:

El curriculum considera al niño como protagonista de sus aprendizajes en un ambiente desafiante, donde la calidad de las interacciones personales se constituyen en el eje central del curriculum.

El niño aprende haciendo, resolviendo problemas, experimentando, explorando, preguntando, expresando, hablando, interactuando. Todas las situaciones educativas están estructuradas para favorecer la participación del niño.

Principio de pertinencia.

El curriculum considera la realidad del niño y respeta las características de las familias y la cultura local. Por cierto, sin desmedro de ampliar sus horizontes a la cultura nacional y universal. Los objetivos educativos son los mismos para los niños rurales, urbanos, mapuches, aymarás. Pero la metodología y las modalidades para lograrlos tienen que responder a las condiciones y características culturales de cada territorio.

La persona como centro del curriculum.

La acción educativa se centra en el niño y lo considera un ser único y distinto. El curriculum se organiza en función de los intereses y necesidades de cada niño y niña como eje del programa. Esto implica desarrollar en ellos y en los agentes educativos, una vivencia de su singularidad y valoración de ésta, como proceso necesario para el conocimiento de sí mismo y la consolidación de su autoestima.

Contenidos Educativos:

INTEGRA aspira al desarrollo pleno y armónico de los niños. Para ello, la acción educativa incluye la estimulación física, emocional, social e intelectual. El desarrollo humano es uno, y por lo tanto, la división en áreas de desarrollo se hace solamente con fines didácticos. Sin embargo, todas estas áreas están relacionadas entre sí.

Pedagógicamente, INTEGRA trabaja con cuatro áreas de desarrollo:

Area de Independencia y Confianza en Sí Mismo.

La confianza en sí mismo se adquiere a temprana edad. Su desarrollo depende de las oportunidades que se le dé al niño de probar sus capacidades y de la aprobación y la aceptación que reciba. Para lograrla, es necesario que el niño desarrolle las habilidades de conocerse, respetarse, valerse y responsabilizarse de sí mismo.

Área de la Convivencia

Para lograr una buena relación con él y los otros, es necesario estimarse a sí mismo y estimar a los demás. El niño aprende primero a convivir en el mundo de su hogar y luego, en el centro abierto o jardín, donde conoce nuevas reglas y exigencias. En el área de la convivencia, se intencionan las habilidades que le permiten al niño desarrollar su sentido de solidaridad y el respeto por los demás.

Área de la Expresión de Sentimientos.

Expresar sentimientos también es un aprendizaje que es central para un desarrollo armónico y pleno. El niño expresa naturalmente su afectividad y es la sociedad la que muchas veces inhibe su expresión. El lenguaje de los sentimientos es un aprendizaje que necesita un clima de aceptación y valoración para que pueda desarrollarse.

En esta área se estimulan las habilidades que le permiten al niño reconocer, describir y expresar sus sentimientos y emociones.

Área del Desarrollo Intelectual.

Las capacidades intelectuales se desarrollan principalmente por medio de las experiencias directas de los niños con los objetos y las personas. El programa estimula la experimentación, la curiosidad y el juego infantil. Las experiencias son el alimento para el desarrollo del pensamiento y de la capacidad de razonar.

El lenguaje es central en el desarrollo de la inteligencia. A través de él, el ser humano interactúa con la realidad y la construye. Así, el lenguaje se transforma en vehículo y constructor del pensamiento. El aprendizaje del lenguaje comienza desde que el niño nace; es indispensable que tenga oportunidades permanentes de comunicarse con adultos y otros niños.

En esta área se busca estimular y desarrollar en el niño:

Materiales Educativos:

Para la planificación y selección de las actividades a desarrollar, se cuenta con un conjunto de materiales educativos. Estos proveen al agente educativo un conjunto de sugerencias, recursos y metodologías pedagógicas que puede utilizar para la planificación de la jornada de trabajo de los niños.

También se cuenta, en cada uno de los establecimientos, con un conjunto de materiales didácticos y educativos que permiten y facilitan el desarrollo de las actividades.

Trabajo con las Familias:

La participación activa de la familia es parte del programa de desarrollo integral de la Fundación INTEGRA, ya que un programa de educación inicial debe considerar el entorno familiar e involucrar directamente a sus miembros. La incorporación de los padres al Centro, y la extensión de éste al hogar, maximiza y potencia los esfuerzos que unos y otros hacen en favor de los niños.

La familia es la única influencia educativa permanente en la vida de niños y niñas: los educadores van y vienen, los niños pueden cambiarse de jardín o escuela, pero la familia permanece.

La Fundación INTEGRA tiene como gran desafío incorporar a la familia. Con ello, se pretende revertir los riesgos y potenciar los recursos que los padres disponen para apoyar a sus hijos. En este sentido, la Fundación plantea una alianza entre el Centro y la familia. De acuerdo a la experiencia, su logro mejora el nivel de desarrollo de los niños, porque las actividades y esfuerzos del Centro y de los padres se complementan.

Esta alianza ejerce una influencia mayor desde el punto de vista del desarrollo de los niños: los nuevos aprendizajes que incorporan los padres permanecen en el tiempo pues son ellos los que mantienen una relación más continua y prolongada con sus hijos.

Considerando estos elementos, el programa educativo de INTEGRA plantea apoyar y fortalecer el rol de padres y madres como primeros educadores de sus hijos.

La experiencia educativa con los padres se realiza en la relación cotidiana y a través de talleres y reuniones. Los temas que se abordan surgen desde las propias inquietudes de los padres. Ellos, desde su propia experiencia, plantean soluciones y estrategias para enfrentarlas. En este aprendizaje, el profesional a cargo del grupo aporta sus conocimientos técnicos, sintetiza y establece acuerdos y compromisos que los padres pueden poner en práctica con sus hijos.

También se incorporan las madres u otros familiares de los niños a las actividades pedagógicas que se realizan en el Centro, por un tiempo y de forma rotativa. Se les ofrece previamente un programa de capacitación; allí se entregan elementos esenciales sobre el desarrollo de los niños y actitudes que lo favorecen. En la aplicación de estos conocimientos, las madres y familiares colaboradores aprenden un modelo de interacción y comunicación replicable en el hogar.

En algunos establecimientos, la educadora directora y las tías realizan visitas domiciliarias a aquellas familias donde se visualizan más dificultades e inasistencia de los niños.

Otra estrategia hacia los padres es el préstamo de materiales de estimulación que podrán tener por un período en sus hogares en forma rotativa, facilitando la interacción educativa lúdica con sus hijos.

Aumento de Cobertura

La Fundación INTEGRA, en el cumplimiento de su misión, estableció en 1994 como objetivo estratégico un aumento significativo, sostenido y gradual de su cobertura, entendiendo como tal la cantidad de niños y niñas mayores de 3 meses y menores de 5 años 11 meses en situación de pobreza, atendidos por su programa educativo y alimentario.

La cobertura corresponde a la matrícula o número de niños beneficiarios del programa. Como la matrícula oscila durante el año, sobre todo en los sectores rurales por las dificultades de traslado en los meses de invierno, en términos operacionales la cobertura se define como matrícula promedio anual (meses de marzo a diciembre).

En marzo de 1994, al inicio de la gestión, la cobertura de INTEGRA era de 44.325 niños. A noviembre de 1999, la Fundación atiende a 59.584 preescolares, siendo su cobertura proyectada y financiada para el año 2000 de 62 mil niños.

Entre 1994 y 1999, INTEGRA creció en más de 15 mil niños y niñas.

La magnitud de este aumento ha exigido un complejo proceso de planificación y ejecución, cuyos criterios han sido:

Mecanismos de Aumento de Cobertura

El primer mecanismo es el aprovechamiento pleno de la capacidad instalada de cada establecimiento, de acuerdo al espacio físico disponible, la planta de personal autorizada y la cantidad de personal adulto por niños (coeficiente técnico). Anualmente, en su convenio de logros, cada Centro planifica su cobertura para atender el mayor número de niños posible.

La atención en localidades rurales ha sido otro enorme desafío para la institución, dado que el sector rural permanece aún con una menor cobertura preescolar que el urbano y los niños presentan índices más bajos de desarrollo. La dispersión territorial, el aislamiento y la menor concentración de niños en cada localidad, dificultan y encarecen la construcción de establecimientos. Por ello se han diseñado nuevas modalidades para atender la ruralidad, como los jardines comunitarios rurales y los jardines sobre ruedas. El crecimiento en ruralidad ha sido complejo, lento, pero efectivo.

En 1994, INTEGRA atendió a 5.625 niños rurales en 175 establecimientos; en 1999, la cifra aumentó a 6.388, en 244 Centros, Jardines Comunitarios y otras modalidades.

Se ha intencionado la atención de niños menores de dos años mediante la creación o implementación de salas cunas en los Centros Abiertos; este grupo presenta una gran demanda, debido al aumento de madres que trabajan en forma remunerada y a la baja cobertura del sistema público.

En 1994, INTEGRA tenía una cobertura de 887 niños en sala cuna, en 36 establecimientos; en 1999, esta había aumentado a 2.073 niños, en 86 establecimientos.

Otra forma de expandir la cobertura son los convenios con ONG, fundaciones e iglesias, cuya misión coincide con la de INTEGRA en el cuidado y desarrollo de niños en pobreza. Se aunan recursos para garantizar la atención de estos niños en establecimientos que esas instituciones poseen en poblaciones urbanas o localidades rurales.

La creación de nuevos establecimientos y la ampliación con nuevas salas en Centros preexistentes, han sido mecanismos relevantes para atender más niños. Generalmente, las obras se financian mediante proyectos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), fondos municipales, aportes de la cooperación internacional o de empresarios privados y, en menor medida, fondos propios.

A fines de 1994 se habían puesto en marcha solo dos establecimientos en convenio, en tanto que en 1999 existían 35, con una cobertura de 1.803 niños.

Antes de aprobarse cualquier proyecto de aumento de cobertura, las direcciones regionales postulantes deben diseñar un perfil de los beneficiarios del establecimiento que se quiere crear o ampliar. En él se considera el ingreso per capita de las familias, el puntaje de la ficha CAS y los niños hijos de madres trabajadoras, de madres jefas de hogar, de madres adolescentes, de familiares con discapacidad, etc. De este modo, las oportunidades se ofrecen a quienes más lo necesitan.

Entre 1994 y 1999 se han creado 267 nuevos establecimientos, de los cuales 147 son urbanos y 120 rurales. La cobertura total de estos establecimientos es de 11.383 niños.

En el mismo período, se han ampliado 141 establecimientos, con una cobertura de 4.341 niños.

Pese a todos estos esfuerzos, la demanda de atención a los establecimientos de INTEGRA continúa siendo mayor que la oferta.

Programa Alimentario de INTEGRA:

El programa alimentario de INTEGRA es un subsidio directo a la pobreza. Ofrecer servicio de alimentación a los niños, permite asegurar la cantidad y calidad de alimentación que necesitan para desarrollarse y crecer en condiciones adecuadas y que permitan su educación.

Para lograr que hasta en los Centros y jardines más apartados los niños puedan tener a diario el alimento que requieren, la institución traspasa recursos a la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB). A través de un Convenio, se acordó conceder la responsabilidad directa del servicio diario de desayuno, almuerzo y once a un número importante de empresas privadas, dedicadas a la alimentación y elaboración de productos para niños. El mecanismo para la selección de las empresas es la licitación pública.

El alimento que se entrega a los niños aporta 70% de las calorías y el 100 % de las proteínas que necesitan para crecer sanamente. Se trata de una dieta equilibrada en la que están reguladas la cantidad de calorías, proteínas, grasas, vitaminas y otros nutrientes. También se controla que los gramajes sean los adecuados para la edad de los niños. Es decir, se procura que el niño coma lo que necesita.

Apoyo a los Hijos de Madres Trabajadoras.

La Extensión Horaria es un programa cuyo objetivo es atender a los niños de las madres que trabajan fuera del hogar, las que requieren capacitarse y las que necesitan buscar empleo pero no pueden hacerlo porque no tienen resuelto el problema del cuidado de sus hijos. Consiste en hacer coincidir el horario de permanencia de los hijos en el Centro Abierto o jardín con la jornada laboral de la madre.

En Chile, el 34.4% de la fuerza laboral lo constituyen las mujeres y ese porcentaje tiende a aumentar. Hoy, uno de cada cuatro hogares está a cargo de una mujer, es a allí donde se presentan los índices más altos de pobreza.

Esto revela importantes e indesmentibles cambios en la sociales y culturales en la familia chilena, que acarrean nuevas necesidades. Una de ellas, es el cuidado y el desarrollo de los hijos de las madres que trabajan.

Esta preocupación especial por los niños de las mujeres trabajadoras tiene una triple ventaja:

Una atención especial

Junto con aumentar el número de horas de atención al niño, el programa de apoyo a los hijos de madres trabajadoras contempla el diseño de un programa para el nuevo tramo horario.

Este programa pedagógico tiene diferencias con el que se aplica en el horario habitual de atención. En la primera parte de la jornada el niño ya ha sido estimulado pedagógicamente en todas las áreas; en las horas siguientes necesita actividades que se asemejen a lo que sucede en su casa.

Se ha diseñado un programa especial centrado en el juego. La intencionalidad va más allá de lo educativo, pues se busca que los pequeños puedan expresarse con mayor libertad, sin objetivos explícitamente pedagógico.

En este nuevo horario, los niños son reunidos en grupos heterogéneos, lo que también es un aporte para ellos ya que tienen la oportunidad de relacionarse con pequeños de otras edades, como sucede en cualquier familia.

Proyecto Solidario de INTEGRA:

El trabajo solidario en INTEGRA es parte de la identidad de la institución. Encabezado por la esposa del Presidente de la República, tiene un papel muy nítido en la dimensión social y cultural del quehacer de la Fundación. Más allá del aporte específico de cada persona solidaria - en general, esposas de las autoridades regionales, provinciales y comunales del país-, éste juega un rol esencial, ya que representa el respaldo del Estado en sus niveles regional, provincial y comunal a la causa de la infancia chilena, en especial, de la que vive en situación de pobreza.

Entre las numerosas tareas que realiza el estamento solidario están:

El proyecto cultural que impulsa INTEGRA entrega elementos culturales, recreativos y artísticos a los niños y al personal que trabaja con ellos, a objeto de contribuir a la mejoría de la calidad de la educación de los preescolares que acuden a los Centros Abiertos.

El Comité Solidario de Arte y Cultura es el encargado de planificar y ejecutar esta tarea. Está integrado por esposas de ministros, artistas y personas de buena voluntad comprometidas con el desarrollo y la difusión de la cultura y con la Fundación INTEGRA.

Entre sus proyectos más conocidos está el evento "Pintando con los Niños", que se realiza anualmente y que permite que connotados artistas plásticos trabajen con los niños de los Centros Abiertos en una obra común. Este proceso estimula la creatividad y capacidad de expresión y acerca a los niños de escasos recursos a una experiencia única para ellos.

Evaluación Pedagógica:

La evaluación pedagógica se realiza con el objeto de conocer los avances de los niños en el proceso educativo. Se cuenta con pautas de conductas, que son aplicadas a la totalidad de los niños de 2 a 5 años, tres veces al año.

Los resultados de la evaluación permiten planificar las actividades de acuerdo a las necesidades educativas de cada niño. De igual modo, permiten a las educadoras entregar un informe a los padres, de modo que puedan desarrollar estrategias de apoyo para la estimulación del niño en el hogar.

Modalidades de Atención:

La implementación del programa de desarrollo integral asume diversas modalidades de organización, que permiten una mejor respuesta a las características específicas de la demanda que la Fundación INTEGRA tiene. Si bien los objetivos del curriculum son los mismos, sólo que se realizan adecuaciones metodológicas en función de las realidades particulares de los lugares donde se focaliza el programa.

Las modalidades de atención de INTEGRA son:

Centro Abierto en Sectores Urbanos

Es una unidad educativa que atiende niños de 2 a 5 años y 11 meses. Funciona desde las 8:30 de la mañana hasta las 17:00 horas. Los niños se organizan por niveles, de acuerdo a su edad. En el caso de establecimientos pequeños, se atiende en niveles heterogéneos, que incluyen niños de edades diversas en un solo grupo.

El programa alimentario provee desayuno, almuerzo y once.

La gestión del Centro varía según su tamaño. Los Centros con más de 70 niños están a cargo de una directora educadora de párvulos y, en las salas, la ejecución del programa educativo y sus actividades con los niños están a cargo de auxiliares de párvulos y asistentes de niños.

En el caso de los Centros con menos de 70 niños, una profesional educadora coordina dos establecimientos y los niños son atendidos por auxiliares de párvulos.

La matrícula de los Centros Abiertos oscila entre 30 y 200 niños, y excepcionalmente, hasta 300 niños.

En 1999, INTEGRA tenía 508 Centros Abiertos en sectores urbanos, con una matrícula de 51.260.

Centro Abierto en Localidades Rurales

En su mayoría son establecimientos pequeños; su programa educativo no difiere sustancialmente de los centros urbanos. La mayor diferencia radica en el tamaño, ya que tienen a un máximo de 40 niños, entre 2 y 5 años, organizados en grupos heterogéneos. Creada especialmente para sectores rurales, esta modalidad se caracteriza por la presencia sistemática y periódica de una educadora de párvulos que asume la función de coordinar y dirigir el trabajo educativo. Esta profesional es responsable de tres Centros Rurales; la atención directa de los niños está a cargo de dos auxiliares de párvulos o asistentes de niños, una de las cuales asume la responsabilidad del establecimiento en su calidad de Encargada.

En 1999 existían 161 centros rurales, con una matrícula de 4.792 niños.

Centro Abierto con Extensión Horaria

Es un establecimiento donde se implementa el programa dirigido a hijos de madres trabajadoras y niños con vulnerabilidad económica y psicosocial

La implementación del programa de extensión horaria tiene distintas modalidades, de acuerdo a las necesidades de cada lugar y a los recursos existentes.

Hay centros donde el programa es desarrollado por dos asistentes de niños del equipo de INTEGRA que, con una jornada especial de trabajo, se hacen cargo de los niños en el nuevo horario.

También existen centros donde el Programa es ejecutado junto al Servicio Nacional de la Mujer para atender a los hijos de las madres que participan en el Programa de Apoyo a Jefas de Hogar de escasos recursos, que se desarrolla a través de las municipalidades.

El Programa también es flexible en el horario especial de atención. Este es definido de acuerdo a las necesidades de las madres que trabajan, la extensión horaria funciona a continuación de la jornada habitual extendiéndose generalmente, hasta las 19:30hrs.

Después de las 17:00 horas, los niños participan en actividades de tipo recreativo organizados en grupos heterogéneos, bajo el cuidado de una auxiliar de párvulos. Reciben una colación extra.

En 1999 INTEGRA tenía 296 Centros Abiertos con extensión horaria, cuya matrícula era de 8.992 niños.

Centro Abierto con Sala Cuna

El programa de sala cuna atiende niños entre los 3 y los 24 meses. Su objetivo es favorecer el desarrollo integral de los lactantes y fortalecer el vínculo afectivo del niño con su madre; se comparten orientaciones respecto a la estimulación de los niños y educación parental.

En la mayoría de los casos, la sala cuna forma parte de un Centro Abierto que atiende los niveles superiores. Pero también existen establecimientos que solo tienen el nivel de salas cunas, sobre todo en la IX Región. En todos los casos, el equipo que cuida y educa a los niños está a cargo de una profesional educadora de párvulos.

En 1999, Fundación INTEGRA tenía 65 Centros Abiertos con sala cuna y 21 salas cunas autónomas, con una matrícula total de 2.073 niños menores de dos años.

Jardín Comunitario Rural

Se trata de una modalidad de atención iniciada a partir de 1995 y especialmente diseñada para localidades rurales aisladas, de baja densidad poblacional, donde no existe otra alternativa de educación preescolar.

Estos jardines se focalizan con una matrícula proyectada de 30 niños, y en casos calificados, tienen menos.

Su rasgo esencial es su carácter comunitario, expresado en su organización. La persona a cargo del jardín es una animadora comunitaria; ella es apoyada en la atención de los niños por madres y padres colaboradores, quienes se capacitan en un programa específico.

Los jardines comunitarios atienden niños entre 2 años y 5 años 11 meses, organizados en un nivel heterogéneo; tienen programa educativo y alimentario. El horario es variable, generalmente, la mayoría de ellos funciona en media jornada; los niños reciben almuerzo, once o desayuno. Generalmente funcionan en locales facilitados por la comunidad y debidamente habilitados.

INTEGRA tenía en 1999 un total de 53 jardines comunitarios, con una matrícula de 1.151 niños

Jardín sobre Ruedas

Es una modalidad desarrollada a partir de 1997, especialmente para el trabajo con niños entre 2 y 5 años, de localidades rurales aisladas donde no es posible llegar de otra manera. Funciona en las regiones IV, VII, VIII, IX y X.

El jardín sobre ruedas ha sido diseñado e implementado con apoyo de la cooperación internacional.

El programa realiza talleres con los niños, trabajo con las familias y la comunidad; incluye programas radiales en una emisora local, conducido por una educadora de párvulos.

El jardín sobre ruedas consiste en un vehículo atractivamente decorado en su exterior y equipado con materiales didácticos diseñados especialmente para la modalidad.

Son el interés, el compromiso y la participación de la comunidad, los que permiten focalizar el programa en una localidad determinada, pues el objetivo es avanzar posteriormente a la implementación de modalidades de atención permanente.

El móvil parte de un Centro "paradero", que es un establecimiento de INTEGRA aledaño a las localidades rurales que atenderá el programa. En el jardín sobre ruedas viaja una profesional educadora de párvulos y un conductor animador comunitario; ellos realizan las actividades educativas con los niños y sus familias, haciendo uso intenso de los materiales y juegos, que constituyen un poderoso atractivo y, muchas veces, una total novedad para los niños de las comunidades aisladas.

Entre 1996 y 1998, 1.200 niños rurales fueron atendidos por los jardines sobre ruedas, en 45 localidades pertenecientes a 25 comunas. A mediados de 1999, ya funcionaban 17 establecimientos de continuidad del programa, con una matrícula de 325 niños. Los móviles atendían 10 comunidades rurales, con una cobertura de 207 niños.

Centro Estacional

Es una modalidad dirigida a hijos de madres trabajadoras tempore-ras del sector frutícula y agroindustrial y de zonas balnearias; constituye una respuesta a las necesidades familiares y locales en ciertas épocas del año.

Su financiamiento se complementa con recursos locales y se establece en coordinación con los municipios y el Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM).

Las actividades de los niños -organizados en grupos heterogéneos- son más bien recreativas e incluyen alimentación. La jornada es completa y en algunos casos, hay extensión horaria. Generalmente, la modalidad funciona en algún establecimiento de INTEGRA o en locales facilitados por la comunidad, debidamente habilitados. A cargo del Centro Estacional está una auxiliar de párvu-los, supervisada por una profesional.

Entre 1996 y 1999, esta modalidad atendió a 6.502 niños, en 179 establecimientos.

Centros Integrados

Esta modalidad de atención funciona en la Región Metropolitana y se inició con el apoyo de la Universidad Diego Portales y la participación de UNPADE (Unión Nacional de Padres y Amigos de Discapacitados).

En esta modalidad se integra a niños con discapacidad o deficiencias mentales y motoras leves, con niños sin estas dificultades.

En la actualidad existen tres Centros con estas características y paulatinamente se han integrado niños con necesidades educativas especiales a otros establecimientos de la Fundación.

Establecimiento en Convenio

Se trata de un establecimiento de administración delegada por INTEGRA a instituciones, organizaciones de iglesias, ONG y organizaciones comunitarias, cuyo objetivo es el cuidado y el desarrollo infantil.

El convenio exige al solicitante que cuente con un proyecto de atención integral de los niños. INTEGRA traspasa parte o el total de los recursos para financiar el personal, la alimentación y el material didáctico. No se transfieren recursos para mantenimiento, reparación ni gastos básicos.

El personal es de responsabilidad de la institución que solicita el convenio. INTEGRA realiza el control y la supervisión de la gestión técnica, y la evaluación del impacto del programa educativo en el desarrollo de los niños atendidos.

También se verifica el cumplimiento del adecuado uso de los recursos financieros y de las leyes laborales.

En 1999 había 35 establecimientos en convenio, de los cuales seis corresponden a salas cunas, con una matrícula de 1.803 niños.

PROGRAMA DE DESARROLLO INTEGRAL DEL MENOR - PDI

Institución:

Fundación Nacional para el Desarrollo Integral del Menor-(INTEGRA), Chile

Antecedentes:

Chile durante la década del 70, vivió una singular situación socio-política debido a la llegada al poder del Gobierno Militar (1972). Los altos índices de inflación afectaron principalmente a los sectores más pobres en detrimento de su nivel y calidad de vida. En respuesta a estas circunstancias, surgieron organizaciones que buscaban subsanar las deficiencias en la atención de las necesidades básicas; los orígenes institucionales de INTEGRA derivan de una entidad creada bajo el Gobierno Militar, la Fundación Nacional de Ayuda a la Comunidad (FUNACO), orientada a atender los niños pobres de Chile cuyas madres estuvieran trabajando, con un enfoque asistencial que suplía carencias alimenticias y proporcionaba un lugar de cuidado para los niños. FUNACO pasó a ser la Fundación Nacional para el Desarrollo Integral del Menor-INTEGRA en 1990. Y como institución privada sin ánimo de lucro trabaja hoy con programas de atención educativa integral. En 1990 la población infantil era de 3'900.000 niños, de los cuales el 20 por ciento vivían en la indigencia, con tasas de mortalidad de 21x1000 niños nacidos vivos, de este 20 por ciento del 70 por ciento de los niños presentaban alto grado de desnutrición. La política social y educacional del Estado resolvió implementar un programa de atención al niño menor de 6 años focalizado hacia los sectores más pobres.

Objetivo general:

El gran objetivo es favorecer el desarrollo integral y armónico de los niños chilenos.

Objetivos específicos:

Metas:

Son sus metas: mejorar el desarrollo psicosocial de los menores de 6 años que se encuentran en situación de pobreza y mejorar las condiciones de entrada al sistema escolar.

Población Objetivo:

El PDI atendió durante 1993 a un total de 42.499 niños y niñas menores de seis años en todo chile con 5.600 funcionarios de los cuales 2.835 están directamente en contacto con los niños (como encargados de centros y tías de sala).

Áreas de trabajo:

Trabaja las áreas de: educación, nutrición y desarrollo psicosocial del niño.

Metodología:

Cuatro programas definen sus acciones:

  1. El Pedagógico se encarga del proceso de estimulación del desarrollo del párvulo,
  2. El Programa Social integra a los padres de los Centros Abiertos al proceso educativo de sus hijos, desarrollando dos programas específicos: el Programa de Fomento y Apoyo a los Centros de Padres y el Programa de Formación Personal-Social de los padres y apoyo a la subsistencia familiar;
  3. El Programa de Trabajo Solidario es una respuesta de la comunidad en el desarrollo de los marginados y
  4. El Programa Nutricional que proporciona alimentación equilibrada en cantidad y calidad.

El PDI se implementa en varias fases: la primera de "sensibilización" en el Centro Abierto donde se da orientación y apoyo a los profesionales, personal, padres y voluntarios para que el Centro funcione como una unidad educativa. La segunda de "profundización" promueve la participación de los padres y capacita a los asistentes de sala (tías de sala) que trabajan con los niños. Finalmente, una fase de "consolidación" que promueve el rol protagónico de la asistente en la conformación de los Centros, en la colaboración y compromiso de los padres y de los solidarios (personas de la comunidad) en la implementación del programa y la consolidación de un equipo de trabajo en el Centro Abierto, guiado por la Educadora de Párvulos. Su estructura está constituida por: un Director General, un Director de Operaciones o dirección administrativa que maneja la gestión, los recursos humanos y financieros; la Directora de Regiones que implementa las políticas y la ejecución del programa con las diversas regionales, se apoya en las Subdirectoras Regionales, esta dirección sirve de canal donde fluyen todos los aspectos técnicos-administrativos-operativos entre las regiones y el equipo central. También depende de esta instancia el personal de los Centros Abiertos (educadoras, directora, asistentes de niños, auxiliares y no auxiliares, tías de sala). La Dirección Técnica proporciona la orientación teórica y metodológica del trabajo que realiza INTEGRA mediante procesos de orientación, capacitación y evaluación con un equipo conformado por 15 personas.

Capacitación:

Sus contenidos se refieren a las áreas del programa, los de apoyo en campo corresponden a varias necesidades que surgen durante el trabajo cotidiano en aspectos como nutrición, desarrollo del niño, administración. Las supervisoras territoriales se encargan de los contenidos de tipo pedagógico, administrativo y de alimentación para capacitar a las tías de sala. Por su parte las coordinadoras sociales apoyan a las educadoras y a las tías en su trabajo con los padres y a estos en el funcionamiento de los Centros de Padres.

Financiamiento:

La financiación de INTEGRA proviene principalmente del presupuesto de la Nación, a través del Fondo Social de la Presidencia de la República. INTEGRA ha logrado generar algunos recursos para desarrollar su trabajo. Recibe apoyo de UNICEF, el Banco Mundial y Cáritas, algunos programas se realizan bajo convenios con otras instituciones.

Resultados:

Logros del PDI son:

Se han presentado dificultades como la falta de un trabajo en equipo que adecue los lineamientos que provienen del nivel central con las necesidades específicas de los Centros. Las necesidades del Centro Abierto no corresponden, muchas veces, con las prioridades planteadas desde el nivel central. El PDI tiene proyectado que las tías de sala adquieran las competencias mínimas que garanticen una adecuada implementación del currículo en la sala de clase y descentralizar el programa para darle mayor autonomía a las regiones.

Evaluación:

Inicialmente se realizaba una evaluación de las acciones que dependían de los esbatimentos técnicos y no del efecto e impacto que éstas ejercían en los beneficiarios. En 1993 el PNUD realizó una evaluación con el objetivo de analizar la efectividad del programa mostrando que la acción de INTEGRA ha tenido impacto en los niños que asisten a los Centros Abiertos gracias al efecto positivo sobre su desarrollo psicomotor (principalmente en las áreas de coordinación y lenguaje).

Con respecto a padres muestra que las familias atendidas tienen conciencia de su rol educativo y valoran altamente la existencia de los Centros Abiertos. En cuanto al personal de los Centros Abiertos, éstos desarrollan un clima afectivo que favorece el buen manejo del grupo de niños. En 1992 se evaluó a los niños asistentes a los Centros Abiertos de INTEGRA a lo largo de todo el país. Para conocer el efecto de la asistencia en los niños entre 2 y 5 años de edad, sobre el estado nutricional y el desarrollo psicomotor; los resultados obtenidos permitieron conocer la situación nacional y por regiones, en cuanto a desarrollo psicomotor, estado nutricional y desarrollo integral.

LA JUNTA NACIONAL DE JARDINES INFANTILES - JUNJI

La Junta Nacional de Jardines Infantiles, JUNJI, es una institución del Gobierno de Chile cuyo principal objetivo es dar educación integral (que incluya alimentación y asistencia social) gratuita a niños y niñas entre tres meses y cinco años de edad, en jardines infantiles y programas no convencionales de educación parvularia. Es una Corporación autónoma, con personalidad jurídica de derecho público, financiada con recursos del Estado, cuya gestión es descentralizada y se relaciona con el gobierno, a través del Ministerio de Educación.

La JUNJI fue creada el 22 de abril de 1970 por la Ley nº 17.301 que ordena "crear y planificar, promover, estimular y supervigilar la organización y funcionamiento de jardines infantiles" en Chile. Además, le corresponde estimular, coordinar y supervisar todo el sector preescolar y el adecuado uso de los recursos con que el Estado cuenta para la educación parvularia.

La JUNJI se relaciona con el Presidente de la República a través de la Ministra de Educación.

Un aspecto fundamental es la participación activa de la familia en el proceso educativo-formativo de los niños y las niñas.

Organización:

Para entregar una Educación Parvularia de calidad a los niños y niñas menores de 6 años, la JUNJI trabaja en todo Chile, desde Arica a Punta Arenas, incluyendo la Isla de Pascua. Su estructura está organizada en un nivel central y diferentes oficinas en cada región.

La Dirección Nacional - nivel central - está compuesta por Vicepresidencia Ejecutiva, los departamentos: Técnico, Fiscalía, Administración y Recursos Humanos, Recursos Financieros, Informática, Contraloría Interna , Oficina de Comunicaciones y Oficina de Planificación, Estudios y Proyectos.

En las 13 regiones existen Direcciones Regionales en las cuales se trabaja en forma funcionalmente descentralizada al nivel central, dependiendo de las características y necesidades de cada localidad.

Las misiones encomendadas a la Junta Nacional de Jardines Infantiles son: ser el Organismo del Estado especializado, asesor, rector y supervisor de la Educación Parvularia Nacional, promoviendo y velando para que esta sea integral, de excelencia y con equidad, como asimismo ejecutor de programas de atención directa e indirecta en beneficio de los párvulos y sus familias.

La Junta Nacional de Jardines Infantiles, de acuerdo a la política gubernamental de favorecer la igualdad de oportunidades, desarrolla actualmente doce programas, educativos y de atención integral, en forma gratuita y que cumplen con dos criterios principales: focalizar en pobreza y entregar educación integral de calidad.

Estos Programas son:

Jardines Infantiles:

Los Jardines Infantiles son establecimientos que entregan Educación Parvularia a los niños y niñas desde los 84 días hasta los 5 años, momento que ingresan a la educación básica.

Están divididos en diferentes niveles, según la edad de los párvulos:

La acción de la JUNJI se enfoca, principalmente, en dos ámbitos:

Sector Público

La JUNJI entrega Educación Parvularia gratuita a niños de escasos recursos a través de jardines Infantiles ubicados desde Arica a Punta Arenas, incluyendo Isla de Pascua. Por medio de diferentes modalidades (clásica o alternativas) la educación que imparte la JUNJI se clasifica en 12 Programas de Atención:

La Cobertura Nacional durante el año 2000 fue de 119.710 niños y niñas.

Programa convencional

El Programa Convencional de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) consiste en una red de 463 Jardines Infantiles que atiende en forma directa a 61.972 niños menores de 6 años. Estos jardines están ubicados en sectores urbanos pobres, densamente poblados, en los cuáles habitan importantes grupos de madres que trabajan por cuenta propia, muchas de ellas jefas de hogar. Distribuidos según su edad en 5 niveles, los niños asisten durante 11 meses al año en jornadas de 8 horas, de lunes a viernes.

Los jardines tienen desde 80 hasta 296 niños, con excepción de un solo jardín que tiene 400 niños; cuentan con un Director, con Educadoras de Párvulos (con título universitario), Auxiliares de Educación Parvularia y personal de servicio.

El costo promedio de operación anual por niño en un jardín infantil convencional, con una capacidad máxima de 168 niños (40 lactantes y 128 preescolares) es estimado en $359.079 (pesos chilenos). Este costo se calcula en base a una operación de 11 meses al año y 21 días en el mes. El valor promedio de operación por niño en el nivel Sala Cuna (0-2 años) se estima que es $ 407.110 y el costo de operación de los Niveles Medios (2-5 años) se estima que es $ 344.069.

Los costos se refieren exclusivamente al costo de funcionamiento del jardín. No incluyen los costos de infraestructura y equipamiento inicial, estimados en $ 883.485 por niño.

No incluyen tampoco los costos de los equipos técnicos y administrativos de JUNJI a nivel central o regional. El costo por niño se ha calculado en base a un promedio de matrícula, no de asistencia promedio.

Programa no Convencional

El Programa No Convencional está conformado por un conjunto de modalidades de atención al preescolar caracterizadas por una mayor flexibilidad y menor costo de operación, entre las cuales destacan las siguientes: Jardines Familiares, Sala Cuna en el Hogar, Atención a Párvulos de Comunidades Indígenas, Jardín Estacional, Jardín Familiar Laboral, Jardín Infantil

a Distancia y Patio Abierto. Estos programas han permitido en los últimos años ampliar fuertemente la cobertura de atención de la JUNJI y concentrar la atención en niños y familias de mayor pobreza, tanto en áreas urbanas como rurales.

Se entiende por modalidades no convencionales aquéllas alternativas que se caracterizan por lo siguiente:

Son estos los criterios que caracterizan a las modalidades no convencionales y no como suele pensarse, una atención de bajo costo, de segunda categoría o de dudosa calidad.

Muy por el contrario, las alternativas no convencionales pueden constituirse en alternativas eficientes, de óptima calidad, e incluso superiores a las modalidades tradicionales de atención cuando se cumplen ciertos requisitos mínimos de planeamiento, capacitación, acompañamiento técnico, supervisión y evaluación que garanticen el logro de los objetivos formulados.

Una de las grandes ventajas de las modalidades no convencionales de educación preescolar es que por lo general valoran las fortalezas y el potencial educativo de los padres y otros miembros del grupo familiar y entregan protagonismo educativo a quienes están en contacto diario y directo con el niño en el hogar.

Al ser alternativas más flexibles y diversificadas, tienen una mayor capacidad para adecuarse a las necesidades específicas de la familia y la comunidad en una determinada localidad, ya sea urbana o rural.

Las modalidades no convencionales de Educación Preescolar han permitido en los últimos años expandir notoriamente la cobertura de estos programas lo que ha hecho posible llegar a sectores sociales que jamás habían tenido la oportunidad de acceder a. estos servicios.

En muchos casos son la única alternativa viable para atender las necesidades de desarrollo integral del niño pequeño a nivel masivo. La sistematización de las fortalezas y debilidades de los programas no convencionales de educación preescolar puede ayudar a diseñar alternativas que vayan alcanzando niveles cada vez más altos de calidad y equidad, y extraer lecciones que contribuyan a mejorar la efectividad de estos programas.

Jardín infantil clásico

Se desarrolla en establecimientos ubicados en sectores urbanos y semiurbanos de escasos recursos, que acogen a niños y niñas entre 84 días y 5 años de edad.

El trabajo es llevado a cabo por educadores de párvulos, técnicos en Educación Parvularia, manipuladoras de alimentos y auxiliares de aseo, además del apoyo constante de madres, padres y apoderados.

La atención se realiza en los siguientes niveles educativos:

El horario de atención es de lunes a viernes, de 08:30 a 16:00 horas. Para madres trabajadoras, el horario se extiende, en algunos establecimientos, hasta las 19:00.

La alimentación que permite que las niñas y los niños crezcan fuertes y sanos, se materializa en desayuno, almuerzo y once. Los párvulos que asisten a extensión horaria reciben además una colación especial.

Beneficiarios:

El Programa Jardines Infantiles es una modalidad convencional de atención integral a niños desde los 84 días de nacidos hasta los 4 años 11 meses de edad, que viven en sectores urbanos pobres, densamente poblados y cuyas madres trabajan por cuenta propia y son jefes de hogar. Se implementa a nivel nacional.

En los Jardines Infantiles, los niños son organizados en tres niveles de acuerdo a la edad: nivel de Sala Cuna (84 d¡as-2 años); nivel medio (2-4 años) y primer nivel de transición (4-5 años). Los niños asisten diariamenente al Jardín en jornadas de 8 horas; desde 1992 en nivel de Sala Cuna tiene extensión a 10 horas de atención porque las necesidades de las madres trabajadoras lo exige.

Los establecimientos cuentan con un equipo conformado por un director, educadores de párvulos "pedagógicos" (profesionales universitarios), auxiliares de educación parvularia (técnicos con estudios especializados) y personal de servicio. Se brinda alimentación adecuada a la edad de los niños y acorde con los requerimientos nutricionales.

Para el grupo de 2 a 5 años la alimentación es contratada con empresas concesionarias, regidas por bases técnicas y operativas establecidas por la JUNJI.

Cobertura:

Se ha ampliado la cobertura paulatinamente en sectores menos atendidos. En 1990, 55.798 niños fueron cubiertos en 441 Jardines Infantiles. Para 1994, por nuevos convenios suscritos con organismos públicos y privados, por construcción y adecuación de nuevas salas se atendieron 61.972 niños en 463 establecimientos.

Igualmente se incrementó el número de personas involucradas (profesionales, técnicos administrativos y auxiliares) que en 1990 era de 4.167 a 4.675 en 1994. Este programa implica el mayor gasto dentro de los diversos programas de atención parvularia que existen en Chile. El mejoramiento de la calidad ha redundado en disminución de la deserción (1990 - 23 por ciento al 17.8 por ciento en 1994), ya que responde efectivamente a las necesidades del niño y sus familias; recuperación de párvulos desnutridos, capacitación de personal; mejoramiento de infraestructura y dotación, entre otros.

Resultados:

Se evidencia una disminución en el porcentaje de deserción que en 1990 fue del 23 por ciento y en 1993 del 17.8 por ciento. Esto redunda también en el mejoramiento de la calidad en la atención. El Jardín Infantil está respondiendo mejor a las necesidades de las familias y los niños. El programa está dirigido básicamente a los hijos de madres trabajadoras, los resultados muestran un aumento de la participación de dicha población pues en 1982 el promedio nacional era del 48.2 por ciento y en 1993 era de 54.4 por ciento, y el 36.6 por ciento de estas, trabajan jornada completa, es decir las medidas tomadas por captar esta población están siendo efectivas.

Programa jardines familiares

Institución:

Junta Nacional de Jardines Infantiles - JUNJI.

Antecedentes:

En política social del gobierno del Presidente Patricio Alwin Azócar (1990-1994) su objetivo prioritario es la inversión social. Para que la gente pueda participar en el desarrollo del país debe asegurarse la satisfacción de necesidades básicas (nB) en materia de salud, alimentación, vivienda, educación y oportunidades de trabajo. En cuanto a la población infantil, son prioritarias las acciones para tener a los niños entre 0 y 5 años de edad que han quedado fuera del sistema formal en términos de cobertura. En materia de educación, los principios fundamentales apuntan al mejoramiento de la calidad, el logro de la equidad brindando igualdad de oportunidades, participación y responsabilidad ya que la educación es tarea de todos y descentralización a nivel administrativo y pedagógico. Dentro de este marco se inserta el nivel de Educación Parvularia ampliando cobertura a través de modalidades convencionales y no convencionales. Las metas para la supervivencia, desarrollo y protección del niño chileno son disminuir el déficit del desarrollo psicosocial en menores de 6 años y mejorar sus condiciones para el ingreso al sistema escolar. El Programa Jardines Familiares nació en 1990 ante la necesidad de reformular el programa CADEL de 1985, que no tenía un enfoque integral ni hacía énfasis en lo educativo.

Se inició en 1990 como programa experimental en las Regiones Metropolitana, V y VII y desde 1991 se aplica a nivel nacional.

Su nombre proviene de la participación directa de la familia en el proceso educativo de sus hijos e hijas en el jardín infantil.

Surge de una necesidad de entregar Educación Parvularia a niños y niñas entre 2 y 5 años de edad de sectores semiurbanos y rurales de comunas consideradas en pobreza.

Objetivos

Metodología:

Los niños que asisten a los Jardines Familiares de lunes a viernes durante 11 meses al año en media jornada (mañana o tarde) de 8:30 am - 14:00 horas o de 13:00 a 17:30 horas. En la jornada alterna se trabaja con los padres de familia y con la comunidad en actividades pedagógicas (en sala) y en talleres que les permiten adquirir mayores conocimientos sobre la atención integral de los niños. Las actividades pedagógicas se planifican sobre la base de una Guía Curricular semiestructurada y una Guía metodológica con apoyo de anexos, elaborados por el Departamento Técnico de la JUNJI. Cada jardín familiar atiende un grupo de 20 a 36 niños a cargo de una Auxiliar de Educación Parvularia (Técnico en educación preescolar), con la colaboración de familiares de los niños previa capacitación. La supervisión es realizada por equipos técnicos regionales (una nutricionista, una educadora de párvulos y asistente social) y auxiliares que trabajan jornada completa. Son criterios de selección para el ingreso de los niños: a)Marginalidad social grave. b)Riesgo nutricional. c)Párvulo afectado por estado de emergencia. d)Madre que trabaja fuera del hogar independiente. f)Madre que trabaja fuera del hogar dependiente. g)Madre jefe de hogar. h)Familiar nuclear completa. i)Grupo étnico marginado culturalmente. j)Párvulos afectados por catástrofe de la naturaleza. k)Otros párvulos nuevos. Estos criterios más los de estratificación social son los determinantes del ingreso de los niños, aquellos que no pueden ingresar por falta de vacantes quedan en lista de espera hasta que haya cupo. A destacar que se han integrado niños con discapacidades y disfunciones a las actividades de sala desarrollándoles actividades adecuadas.

Infraestructura y Equipamiento

El programa se desarrolla en áreas rurales, semi urbanas o urbanas. Funciona en una sala que puede pertenecer a una Escuela o a una sede comunitaria (junta de Vecinos, club deportivo, local parroquial, etc.) El material de construcción puede ser sólido o semi-sólido (tabique).

Funcionamiento

El programa se implementa a partir de un convenio con las Municipalidades u otros organismos comunitarios, quienes son los que habilitan el local, aportan el mobiliario, financian el mantenimiento de éste y los servicios básicos. Se proporciona una atención integral a los niños mediante el desarrollo de un programa pedagógico, nutricional y de desarrollo social. En éstos, especialmente en el programa pedagógico, participan en forma activa las madres u otros familiares de los niños asistentes.

Los niños asisten de lunes a viernes durante 11 meses del año en media jornada de mañana (8:30 a 14 hrs.) o de tarde (13:00 a 17:30 hrs.).

Personal y agentes educativos

Los jardines familiares están a cargo de personas de nivel técnico, no profesional (Auxiliar de Educador de Párvulos) contratadas por la JUNJI en jornada completa (8:30 a 17/18 hrs.) y supervisadas por los profesionales de los Equipos Técnicos Regionales: Educadoras de Párvulos, Nutricionistas y Asistentes Sociales. La auxiliar es asistida por 2 madres colaboradoras que se turnan para asegurar que haya una participación óptima y una buena atención de los niños.

Trabajo educativo en la sala

Las actividades pedagógicas se planifican sobre la base de una Guía Curricular semiestructurada, y una Guía Metodológica, elaboradas en el Departamento Técnico de la JUNJI.

Acciones de nutrición y salud

Los niños reciben desayuno (o té, los de la jornada de la tarde) y almuerzo. Las raciones diarias entregan un aporte de 900 calorías y 25 grs. de proteínas lo que equivale al 58% de la recomendación diaria, considerando hábitos alimentarios nacionales y regionales.

Existe una coordinación entre los jardines Familiares y los Consultorios de Salud de manera que los niños se benefician de las acciones que desarrolla el sistema Nacional de Servicios de Salud.

Trabajo con los padres y la comunidad

Este programa enfatiza el rol activo que la familia cumple en la educación del niño, lo que se expresa a través de su participación permanente en las actividades pedagógicas en la sala, y en Talleres que permiten ir logrando mayor compromiso y mayores conocimientos en la atención integral del párvulo.

Cobertura

El programa se desarrolla a nivel nacional desde la I hasta XIII Región, en sectores semiurbanos y rurales con menor concentración de niños. Atiende niños y niñas entre 2 y 5 años, 11 meses de edad. Se ha incrementado la cobertura recientemente. En 1990 se inició con 220 establecimientos que atendían a 6.880 niños en las diferentes regiones. En 1991 se incrementó el número de niños atendidos a 12.411 en 405 centros. En 1992, con el apoyo del programa MECE, se atendieron 16.395 niños en 546 establecimientos y para 1993 el número de centros fue de 641 cobijando a 19.119 niños también con el apoyo de MECE. A febrero de 1994 (últimos datos) el total de niños atendidos por el programa es de 24.475.

El número de niños que asiste a los jardines Familiares depende de las características de la sala o local en el cual funciona. El promedio de la asistencia diaria de un jardín es de 30 niños. El programa empezó en 1990 con 220 jardines familiares que atendían a 6.880 niños y actualmente hay 641 jardines familiares que atienden a 19.119 niños.

Financiamiento:

El gasto por niño promedio anual es de $112.472 (pesos chilenos 1993) con un promedio mensual de $9.973. El gasto efectivo anual por personal a diciembre 1993 era de 563.007 (miles de pesos). El programa ha contado en estos cuatro años con el apoyo de UNICEF. Los jardines familiares se implementan a partir de un convenio con las Municipalidades u otros organismos comunitarios que habilitan el local donde funcionará el Jardín, financian el mantenimiento, los servicios básicos de consumo y aportan el mobiliario.

El costo promedio de operación anual por niño en un jardín familiar con una capacidad promedio de 40 niños se estima en $ 146.452, lo cual comparado con el costo promedio de operación anual por niño en un jardín convencional ($359.079) resulta mucho menor. Este costo se calcula en base a una operación de 11 meses al año y 21 días en el mes. Los gastos iniciales de infraestructura y equipamiento como promedio nacional por niño (construcción e instalación) se estiman en $492.972.

Al igual que en los jardines convencionales, el costos se refiere exclusivamente al costo de funcionamiento. No incluye costos de infraestructura ni costos de administración de los equipos técnicos y administrativos de JUNJI a nivel central ni regional.

Capacitación:

El programa diseñó un sistema de capacitación específico para los Equipos Técnicos Regionales y los Técnicos de Educación Parvularia. En 1991 y 1992 se hizo énfasis en la implementación de currículos activos y en 1993 a la participación de la familia, especialmente las madres. El Departamento Técnico de la JUNJI ha elaborado documentos de apoyo a las actividades como son: Guía Curricular; Guía Metodología para el trabajo educativo en Sala; Anexo Juego de Rincones; Anexo Evaluación Pedagógica, Anexo Apresto Jardines Familiares; una selección de cuentos, leyendas, fábulas y narraciones para niños y una Antología de Poesía Infantil.

Resultados:

Son logros evaluados externamente a la institución los siguientes:

Dificultades: Ubicación del programa en lugares muy apartados, con poca concentración de niños, dificultando su supervisión y asesoría.

PROGRAMA DE ATENCIÓN A PÁRVULOS DE COMUNIDADES INDÍGENAS

Este Programa fue creado en 1991, especialmente para niños y niñas entre los 2 y los 5 años pertenecientes a los 9 pueblos indígenas existentes en Chile: Aymara, Atacameño, Colla, Rapa Nui, Mapuche, Pehuenche, Huilliche, Kawáskar y Yámana. Se ubican en sectores principalmente rurales, aunque algunos se desarrollan en la parte urbana.

Funciona en salas de escuelas o en centros comunitarios especialmente habilitados para atender a los párvulos.

La importancia de este Programa radica en la participación activa en la educación de las niñas y los niños, de un integrante de la comunidad indígena en la que está inserto el jardín infantil, quien, luego de una capacitación entregada por la JUNJI, y apoyado por personal de la Institución y por guías y materiales especialmente diseñados para el Programa, transmite a los párvulos el conocimiento, la integración y la valorización de la cultura propia.

La atención se realiza durante media jornada de lunes a viernes, mañana o tarde, en horarios adecuados por la comunidad educativa. La alimentación de los niños dependerá del horario en que asistan al jardín infantil

Orígenes

Este programa de atención cultural, educacional y alimenticia se inició en enero de 1991 en la XII Región con la atención de párvulos de las Comunidades Indígenas Yámana y

Kawashkar, etnias casi extinguidas. A partir de 1992 se extendió a otras etnias y Regiones. Es un Programa cualitativo y responde a las características de cada comunidad.

Infraestructura y equipamiento

El programa se desarrolla en sectores rurales y funciona en locales comunitarios durante 11 meses del año, de lunes a viernes, en media jornada de mañana o tarde, adecuándose a las necesidades de cada etnia.

Funcionamiento

Se formula una propuesta educacional específica, que surge a partir de un estudio realizado por antropólogos que han trabajado con las comunidades, del diagnóstico que efectúan sus líderes y las familias de los niños que participan en el Programa.

Se recopilan los elementos de cultura infantil de cada comunidad (juegos, juguetes, canciones, narraciones, tradiciones, etc.), los que pasan a ser repertorio fundamental de recursos del Programa, privilegiándose también todo lo referido a su propia lengua.

En lo posible se contrata a jóvenes propuestas por la misma comunidad, en la medida que responden a un perfil básico para trabajar con párvulos, las que son capacitadas en educación parvularia y en el manejo del programa.

A partir de un convenio con las Municipalidades u otros organismos comunitarios como en el caso de los jardines Familiares se implementa luego el Programa, definiendo con la comunidad su período de operación y su horario, con el objeto de responder a sus intereses.

El Programa es apoyado por los equipos técnicos regionales y se cuenta además con la asesoría directa del Vicepresidente ejecutivo de la JUNJI en su calidad de especialista en Antropología y Educación Parvularia.

Personal y agentes educativos

El responsable directo en la atención de los niños es un agente educativo de la propia comunidad que ha sido capacitada por el Equipo Técnico Regional, quien selecciona las actividades basándose en una Guía Curricular específica.

Trabajo educativo en la sala

Se han desarrollado Guías Curriculares educativas que son especiales y diferenciadas para cada etnia de acuerdo a los énfasis señalados por los líderes de la comunidad y por las familias de los niños, además de lo que aportan los estudios antropológicos en que se sustentan.

Acciones de nutrición y salud

Los niños reciben desayuno (o té) y almuerzo, igual como en el caso de los jardines Familiares y para el control del estado nutricional de los niños existe una coordinación con los Consultorios. Se realizan estudios tendientes a flexibilizar el programa de alimentación, a fin de incorporar productos locales y preparaciones propias.

Trabajo con los padres y la comunidad

Participan en forma activa la familia y la comunidad en las tres etapas: diseño de los programas (primera etapa); implementación y desarrollo del proyecto (segunda etapa); y registro y evaluación de los programas (tercera etapa).

Cobertura

Asisten entre 16 y 25 niños por Centro, durante media jornada. El Programa empezó en 1991 con 2 Centros en la XII Región que atendían 50 niños de las Comunidades Yámana y Kawashkar. En 1994 la cobertura a nivel nacional es de 14 jardines que atienden 327 niños de

8 comunidades.

Costos

No se cuenta con un cálculo desglosado, pero se estima que el costo promedio de operación anual por niño con tina capacidad promedio de 25 niños, es mayor que el del Programa de jardines Familiares por el hecho que se atienden menos niños por Centro. Sin tomar en cuenta que se han asignado recursos extra (estudios antropológicos, capacitación, supervisión, materiales didácticos, etc.) se llega a un costo promedio de operación anual de $ 166.452 ($20.000 más que el costo promedio por niño en un jardín familiar). Al igual que en el caso de los Jardines Familiares son generalmente las Municipalidades u otros organismos comunitarios, quienes habilitan el local, financian el mantenimiento de éste, los servicios básicos de consumo y la adquisición de mobiliario.

Modalidad Itinerante

La Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), en conjunto con la O.E.A., en el marco de los acuerdos de la Reunión Cumbre de Presidentes y Jefes de Estado de los Gobiernos, en diciembre de 1994 deciden implementar un programa denominado, "Programa de atención para comunidades indígenas". Este Programa se caracteriza por atender niños y niñas menores de 6 años, pertenecientes a las distintas etnias existentes en el país. Es así como en la Xa. Región se inicia la implementación de este programa con una modalidad presencial, contando a la fecha con 16 establecimientos.

Considerando el éxito de este programa; los lineamientos institucionales, las evaluaciones y análisis de la situación de niños en sectores más alejados y dispersos y el alto interés manifestado por los líderes de las comunidades, se decide implementar la modalidad itinerante.

Es así como en 1998 se crea en nuestra región esta modalidad educativa, en la comuna de San Juan de la Costa, Provincia de Osorno y en las comunas de Chonchi y Queilen, la Provincia de Chiloé. La cobertura de este programa es de 50 párvulos en cada comunidad con un total de 150 párvulos a atender.

Fundamentación:

El programa pretende potenciar el rol educativo de los líderes indígenas, fortalecer sus organizaciones y aportar al mejoramiento de los aprendizajes de los niños y niñas, facilitando de esta forma, su mejor incorporación a la enseñanza básica, para dar mayores oportunidades de educación a los niños indígenas. También se pretende potenciar y fortalecer el rol educativo que deben ejercer las madres y otros miembros del grupo familiar a través de la metodología de educación de adultos.

Favorecer la identidad cultural, la pertenencia y la interculturalidad, son otros elementos que se han tomado en cuenta como ejes del programa.

La idea es lograr que los contenidos educativos a compartir con los niños y sus familias estén enraizados en las costumbres, ideas, valores y pensamientos de los propios pueblos indígenas, rescatados y potenciados por la educadora y orientado a fortalecer y valorar la cultura local y la autoestima, así como descubrir el potencial educativo que tiene el entorno natural y cultural en que vive el niño o niña.

Por mucho tiempo se ha asociado la sala de clases como el lugar donde se logra en forma óptima los aprendizajes. En este programa es la casa, la ruma de leña, el huerto, los cuentos y leyendas de los abuelos, los saberes de las cualidades curativa de algunas hierbas o corteza de árboles desde donde surgen aprendizajes con significado y relevantes, que preparan a los niños y niñas para vivir y convivir con lo que tienen y a ampliar sus conocimientos a cuidar y proteger esa flora y fauna única en el mundo que aún se conservan en el sur de Chile.

Características Generales:

Este programa se caracteriza por ser una modalidad itinerante de atención directa al párvulo, a través de una educadora debidamente capacitada, para atender las necesidades educativas de 50 párvulos de 0 a 6 años. La educadora es de origen indígena, reconocida y validada por la comunidad y líderes locales.

Los espacios educativos donde se desarrolla el programa lo constituyen dos instancias:

· Visitas educativas al hogar

· Encuentro colectivos

Visitas al hogar: La educadora visita una vez al mes los hogares donde se trabaja directamente con el niño integrando a la familia en la planificación, realización evaluación de la actividad.

El objetivo de esta instancia es aprovechar los recursos del medio y los conocimientos de las familias para lograr aprendizajes significativos en los párvulos. Para esto la educadora cuenta con un bolso en el que porta diferentes materiales como: cuentos, microscopio, lupas, reloj de arena, lápices, pinturas, papeles, pegamento, instrumentos musicales, etc.

Previo a la visita educativa, la educadora, se reúne con líderes, ancianos y sabios de la comunidad para intencionar esta actividad e incorporar los contenidos de la cultura local, articulándolos con los conocimientos que la modernidad demanda.

Encuentros colectivos: son una instancia de socialización con el grupo de iguales, en la que se realizan actividades pedagógicas, en sedes comunitarias como: postas rurales, salas de escuelas y otros lugares de encuentro, de acuerdo a la realidad de cada comunidad.

En estos lugares se cuenta con el mínimo de material didáctico y mobiliario. La frecuencia de estas reuniones es determinada con las familias participantes, dependiendo de las actividades propias de la comunidad, las condiciones climáticas, etc.

Material de apoyo: La educadora a cargo del programa, en conjunto con la comunidad, elaboró el plan de acción, contando con la asesoría del equipo técnico (educadora de párvulos, nutricionista, asistente social), más el apoyo de un antropólogo asesor de las comunidades indígenas.

Para la realización de actividades se cuenta con cartillas de trabajo para el hogar las que orientan en relación a conocimientos de la cultura y pautas de crianzas tradicionales. Este material fue elaborado por asesores de las comunidades indígenas y el equipo de J.U.N.J.I. a cargo del programa.

A partir de marzo del presente año, se comenzará a trabajar con un cuadernillo pedagógico, elaborado por el equipo técnico nacional. Este contiene actividades a realizar con el niño y orientaciones para la familia, considerando la edad y los distintos sectores de aprendizaje.

Desarrollo de la experiencia de la Comuna de Chonchi, Provincia de Chiloe

Ubicación geográfica: La Provincia de Chiloé es un archipiélago, que se ubica en la décima región de Los Lagos, en el sur austral de Chile. Esta constituida por la Isla Grande, de forma rectangular de unos 250 kilómetros de longitud de norte a sur y un ancho promedio de 30 kilómetros y cerca de 43 islas menores adyacentes en su mar interior.

La Provincia de Chiloé esta dividida administrativamente en 10 comunas y tiene una población total de 130.389 habitantes ubicados en zonas urbanas y rurales.

La población huilliche reconocida por el censo oficial de población de 1992, fue de 4.918 habitantes.

El pueblo huilliche formalmente organizado se agrupa en 16 comunidades que se ubican principalmente en la Isla Grande de Chiloé, en los sectores rurales de las comunas de Ancud, Chonchi, Queilen y Quellón.

Este programa surge de la necesidad de las comunidades indígenas que a través de sus lonkos lo manifestaron a la institución. Posteriormente se procede a recorrer los sectores con el fin de hacer un diagnóstico de la comunidad.

Al conocer las comunidades y observar la dispersión de las familias se decide crear la modalidad de atención itinerante con una capacidad de matrícula de 50 niños distribuidos en 4 comunidades indígenas:

En las dos instancias educativas que tiene el programa se realizan las siguientes actividades:

Para atender las 4 comunidades se mantienen permanentes coordinaciones, con organismos estatales que facilitan la movilización.

Los medios de transportes son diversos: botes, caballos, motocicletas, buses y otros.

El programa a pasado por varias etapas, en sus dos años de funcionamiento.

Al inicio fue una etapa compleja, en el sentido que las familias se sentían invadidas en su espacio cotidiano, el hecho de admitir a una persona extraña en su hogar...

Esta etapa se puede ver como un período de adaptación entre:

Familia- Educador y Educador-Comunidad

Donde las visitas educativas domiciliarias, es una gran oportunidad para educar, porque la atención es personalizada para cada niño y niña. Me han permitido trabajar directamente con la familia, conocerla, compartir momentos adversos y alegres con cada una de ellas.

A través de las visitas, el educador puede insertarse en los diferentes "Espacios Educativos Culturales", es aquí, donde aún está viva la Cultura Huilliche chilota, pero, tiene una gran necesidad...."FORTALECERLA".

Por ello el programa trabaja con un "Currículo Culturalmente Pertinente", favoreciendo actividades relevantes, significativas y pertinente a la cultura Williche, que habita, en este gran archipiélago que es la BUTA WAPI CHILWE: isla grande con gaviotas.

Estas comunidades hablaban el BELICHE que es una mezcla de lenguas, entre chonos, chesungu y mapudungun, que el Programa Jardín Infantil para comunidades indígenas, modalidad "itinerante" ha ido insertando sigilosamente, en el quehacer pedagógico, mediante visitas a los ancianos, que se les invita a compartir los grandes secretos y conocimientos de la Ñuque-mapu, que ellos, guardan muy celosamente.

Aquí se reflexiona acerca del pueblo Williche contemporáneo, que por lo demás, presenta muchas debilidades, es así como se les invita a retomar, fortalecer su rol como agente educativo en la comunidad.

También se invita a las familias a recordar, reconocer y transmitir a sus hijos: leyendas, palabras beliches, poesía, adivinanzas, trabalenguas, creencias antiguas de la cultura Williche.

Una de las fortalezas del programa es que al momento de planificar, se complementan los intereses del niño, de la familia y educador, partiendo siempre de la motivación del párvulo y esta, puede ser muy variada

Ejemplos:

Es que el mundo de los niños es tan hermoso, lleno de energía y vitalidad, que invita al educador a reflexionar...que tiene que ser humilde, empático y flexible en su trabajo y debe adaptarse a la concepción del tiempo, que los pueblos originarios manejan.

El pueblo Williche, siempre a vivido en comunidad y una forma de fortalecerlas por las actividades educativas agrupadas, donde los niños se reúnen a compartir experiencias, juegos y cantos tradicionales.

Dada la dispersión geográfica ha sido necesario incorporar alimentación, en los días de reuniones considerando el difícil acceso, que los locales donde se atiende no cuentan con implementos básicos y por medidas higiénicas, la alimentación que se entrega son alimentos envasados.

Con el propósito de satisfacer las necesidades reales de la comunidad se está probando en una comunidad otro tipo de alimentación, consistente en la preparación de desayuno y almuerzo.

Durante las Actividades Educativas Agrupadas, aparte del trabajo con niños, se deja un tiempo para reuniones de apoderados y comunidad, donde han surgido varios temas de trabajo, entre ellos:

Hay muchos secretos que nuestros ancestros utilizaban cotidianamente, pero nosotros solo sabemos algunos porque perdimos la lengua o dialecto como lo llaman despectivamente algunos estudiosos.

Son muchos los temas que hemos tratado en estos 2 años que lleva el programa.

Invito a mis colegas a que seamos buenos sembradores, para que nuestra cosecha del futuro, sus frutos, sean fuertes, sanos e íntegros.

Aporte de la experiencia a la Educación Parvularia

Conclusiones

Programa jardín estacional

Institución:

Junta Nacional de Jardines Infantiles - JUNJI.

Antecedentes:

Dicho Programa fue creado en 1990, en conjunto con el Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), especialmente para los hijos e hijas entre 2 y 5 años de madres temporeras del sector agrícola del turismo.

Funciona en locales municipales u otros cedidos por organismos comunitarios, especialmente habilitados.

El trabajo es llevado a cabo por dos técnicos en Educación Parvularia, sobre la base de una Guía Curricular elaborada por el Departamento Técnico de la JUNJI.

El horario de atención es de lunes a viernes, desde las 08:30 a 19:30 horas.

La alimentación que las niñas y los niños reciben es: desayuno, almuerzo y once

Fundamentación:

La demanda de mano de obra femenina en el sector agrícola ha ido aumentando en los últimos años en Chile, aproximadamente 50 mil mujeres trabajan en el sector frutícola. Con el aumento de la exportación de este rubro, esta cifra aumentar . La mujer que sale a trabajar en las labores agrícolas o de temporada (hotelería) debe dejar a sus hijos solos, sin protección mínima, sometidos al abandono y expuestas a riesgos de accidente y malnutrición. Por eso la importancia de buscar alternativas de atención a estos niños y como tal surge el proyecto "Jardín Estacional". La atención allí brindada no es solo de carácter asistencial, se busca énfasis en el componente educativo y tiene un carácter integral.

Objetivos:

Cobertura:

El programa se desarrolla en zonas rurales y en la Región Metropolitana (Santiago). Comprende Atacama, Coquimbo (IV), Valparaíso (V), O'Higgins (VI), Maule (VII), Bio-Bio (VIII), Aracucania (IX) y Región Metropolitana (XIII). Está dirigido a niños de 2 a 5 años 11 meses, hijos de madres trabajadoras temporeras (trabajos de temporada) del sector agrícola y agroindustrial y del sector hotelero. En 1990-1991, cuando nace el programa su cobertura era de 130 niños en dos jardines, para el período 1991-1992 se incrementó la cobertura en 2.237 niños en 46 jardines, y para el siguiente período la cobertura continuó en aumento con 99 jardines para atender 3.539 niños. Durante 1993-1994 la cobertura y el número de jardines disminuyen a 80 establecimientos para 2.831 niños. El porcentaje asistencia/matrícula en 1993 es de 66.8 por ciento. Con el objetivo de ampliar la cobertura del programa se han establecido convenios con el Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM, Municipalidades, Organizaciones Comunitarias, ONG's y otros).

Estrategia:

Los Jardines Estacionales funcionan durante la ‚poca de cosecha, 3 a 4 meses al año, de Diciembre a Marzo. Las mujeres temporeras trabajan en jornadas de 10 horas o más y por ello los horarios de atención a los niños son extendidos (8am a 9pm) de lunes a viernes, dependiendo del tiempo que dura la madre en las labores agrícolas. El programa se desarrolla en los locales de la Junta Nacional de Jardines Infantiles y en escuelas que se encuentran desocupadas por ser ‚poca de vacaciones, o en su defecto en locales comunitarios que cuenten con la aprobación técnica de la Institución. Se organizan grupos de 4o niños atendidos por 2 Auxiliares de Educación Parvularia y apoyados por un equipo multidisciplinario. Los niños reciben atención integral a través de un programa educativo creado por Educadoras de Párvulos, con una Guía Curricular especificada adaptada al trabajo con niños de zonas agrícolas. Reciben 4 comidas diarias y cubre el 87 por ciento de los requerimientos nutricionales. Se brinda orientación social a la familia en situaciones problemáticas que interfieran con el normal desarrollo de los niños.

Resultados:

Se mencionan como logros, el hecho de convocar cada año a un número mayor de niños, lo que evidencia el impacto que tiene el programa en la comunidad. Aprendizajes de los niños en las distintas áreas del desarrollo.

En cuanto a dificultades se refiere, existen problemas para censar la población de mujeres temporeras y determinar sus necesidades para la atención de sus hijos. Por la movilidad de estos grupos, se requieren estudios de focalización más precisos para determinar los lugares y número de jardines que se requieren en cada región donde el programa se desarrolla.

Evaluación:

Se han realizado evaluaciones de tipo cualitativo que demuestran que en corto tiempo se logran aprendizajes en las distintas áreas de desarrollo, dependiendo del tiempo de permanencia del niño.

Jardín infantil a distancia

Este Programa se creo en 1992, para dar educación a niños y niñas menores de seis años, que viven con sus familias en zonas aisladas geográficamente, de baja densidad poblacional y rurales, que no pueden asistir diariamente a un establecimiento educativo.

La familia participa directamente en la educación de los niños y niñas orientados por un programa de radio, guías educativas y visitas periódicas de educadoras de párvulos.

Programa jardines laborales

Este Programa fue creado en 1993, para apoyar y dar educación a niños y niñas de 2 a 5 años de comunidades urbanas organizadas en las que un alto porcentaje de madres trabajan remuneradamente.

Se desarrolla en locales comunitarios en jornada completa.

El trabajo es llevado a cabo por una Técnico en Educación Parvularia y por un familiar o líder que la comunidad elige. Para ello, recibe un aporte solidario de la misma comunidad o es contratado por los municipios. El curriculum que este Programa desarrolla está basado en el Jardín Infantil Familiar.

La alimentación que los niños reciben es desayuno, almuerzo y once, dependiendo del horario en que asistan al jardín infantil (flexible).

Beneficiarios:

Niños de 2 a 5 años 11 meses, hijos de mujeres que viven en comunas urbanas densamente pobladas, que trabajan fuera del hogar (prioritariamente jefes de hogar), y que no tienen quien se preocupe del niño en su horario laboral (jornada completa). Está dirigido en segunda prioridad a hijos de mujeres que no trabajan fuera del hogar (media jornada).

Infraestructura y equipamiento

Se promueve la creación de Jardines Laborales a través de contactos directos de cada Dirección Regional con Municipalidades, Servicios Públicos y, especialmente organizaciones sociales de la comunidad, para resolver desde la base el problema de falta de atención al preescolar, hijo de madre trabajadora. Por lo general el jardín funciona en un local o sede comunitario de material semi-sólido, habilitado y equipado (mesas y sillas) por la comunidad.

Estrategia:

Condición necesaria del funcionamiento del jardín es la autogestión y la participación conjunta de la JUNJI con los dirigentes de la comunidad, en la toma de decisiones, de los diferentes aspectos que involucra la instalación y marcha de un Jardín. En especial, sin descuidar lo educativo, el conformarse como "comunidad educativa".

Los requisitos o condiciones mínimas para la instalación y puesta en marcha de un jardín Laboral son:

La comunidad asume una participación directa tanto en la generación del Programa, para lo cual moviliza sus propios recursos, como en la difusión, implementación y desarrollo del mismo. Los niños reciben una atención integral que comprende educación, alimentación, asesoría en salud y atención social.

Los jardines funcionan con un mínimo de 24 niños y un máximo de 32, de los cuales al menos el 50% son hijos de madres que trabajan, prioritariamente jefas de hogar. Los niños de las madres que no trabajan fuera del hogar durante todo el día, asisten media jornada; los de la madre que trabaja fuera del hogar, permanecen en el jardín hasta las 18:30 horas. o más tarde, si es estrictamente necesario.

Personal y agentes educativos

Una Auxiliar de Educación Parvularia es la responsable de la atención directa de los párvulos; los padres asumen solos parte de la atención directa en la jornada alargada por lo cual reciben un incentivo económico de parte de los padres junto a una capacitación (los padres asumen la extensión horaria).

Trabajo educativo en la sala

El programa pedagógico es el del Jardín Familiar. Se elaboraron Manuales especiales para el trabajo de los familiares, en las horas en que quedan a cargo de los niños.

Acciones de nutrición y salud

El programa de alimentación consiste en un aporte de 1.350 calorías a los niños que asisten todo el día a través de 4 servicios: desayuno, almuerzo, té y colación de la tarde. A los demás párvulos se les da la ración de jardín Familiar.

El control del estado nutricional y de salud se realiza a través de los Consultorios del Servicio de Salud, como está establecido en el programa Jardín Familiar.

Trabajo con los padres y la comunidad

Los padres apoyan a la auxiliar en su trabajo de la tarde. Se forma un Centro de Padres con la participación de apoderados y miembros destacados de la comunidad que desean colaborar en su funcionamiento. Se organizan talleres con los padres después de las 19 horas o los días sábados, según acuerda la comunidad del jardín (auxiliar y padres).

El Centro de Padres se encarga también de inscribir a los familiares interesados en colaborar en la atención de los párvulos por la tarde; de gestionar la cancelación de los honorarios de estas personas, y otras actividades que se determinen en conjunto.

Se estima que el costo promedio de operación anual por niño con una capacidad promedia de 32 niños es $203.516.

Al igual que en los programas anteriores, el análisis de costos se refiere exclusivamente al costo de funcionamiento del jardín. No incluye costos de infraestructura ni costos de administración de los equipos técnicos y administrativos de JUNJI a nivel central y regional.

Jardín infantil patio abierto

Programa creado en 1994, para dar educación a niños y niñas menores de seis años de 3 y 5 años que no tienen acceso al sistema educativo y que pertenecen a sectores urbanos.

Se desarrolla los días sábado en los patios de aquellos establecimientos que funcionan de lunes a viernes.

El trabajo es llevado a cabo por una Educadora de Párvulos, con la participación de monitores que han sido capacitados para desarrollar las actividades con los niños y las niñas. Este trabajo se complementa con visitas a los hogares de los párvulos, encuentros grupales de trabajo entre adultos y guías educativas para desarrollar en el hogar.

La alimentación de los párvulos se entrega de acuerdo a la jornada que asisten.

Jardín infantil a domicilio

Este Programa está destinado a dar educación a niños y niñas menores de seis años que no tienen acceso a la educación formal y donde los adultos que los cuidan pueden trabajar con ellos en el hogar.

Se desarrolla a través de un programa de televisión, guías educativas, encuentros de trabajo entre adultos, visitas educativas y actividades conjuntas entre niños, educadores y familias en los Centros de Actividades. Estos últimos están destinados para que el niño o la niña acceda periódicamente junto a un familiar a actividades científicas, computacionales y artísticas, entre otras.

Este Programa es llevado a cabo por educadores de párvulos.

Jardín infantil Radial

Este Programa está destinado a dar educación a niños y niñas menores de seis años que no tienen acceso a la educación formal y donde los adultos que los cuidan pueden trabajar con ellos en el hogar.

Se desarrolla a través de un programa de radio, guías educativas, encuentros de trabajo entre adultos, visitas educativas y actividades conjuntas entre niños, educadores y familias en los Centros de Actividades. Estos últimos están destinados para que el niño o la niña acceda periódicamente junto a un familiar a actividades científicas, computacionales y artísticas, entre otras.

Este Programa es llevado a cabo por educadores de párvulos.

Jardín Infantil Comunitario

Este Programa fue creado para apoyar y dar atención a niños y niñas de 2 a 5 años.

Se desarrolla a partir de un convenio con las Municipalidades u otros organismos comunitarios, que habilitan salas de escuelas o locales, financiando el personal, el mantenimiento, el mobiliario y los servicios básicos.

Es llevado a cabo de lunes a viernes en media jornada o jornada completa por Educadoras de Párvulos o Técnicos en Educación Parvularia, con el apoyo de madres, padres o familiares de los párvulos. Este Programa es apoyado a través de permanentes capacitaciones y asesorías del Equipo Técnico Regional integrado por Educadoras de Párvulos, Asistentes Sociales y Nutricionistas.

La alimentación que los niños reciben es desayuno, almuerzo y once, dependiendo del horario al que asistan (flexible).

Sala cuna en el consultorio

Este Programa fue creado en 1996, para apoyar a la familia en la educación de niños y niñas menores de 3 años y se desarrolla en una sala del Centro de Salud, especialmente habilitada para funciones educativas.

Es llevado a cabo por una Educadora de Párvulos, quien planifica, ejecuta y evalúa un programa dirigido al párvulo, y orienta a los adultos encargados de los lactantes, para realizar actividades educativas en el hogar (cada familia recibe un Manual de Apoyo). También se organizan talleres con los familiares de los niños y las niñas, para potenciar el rol de agentes educativos de sus hijos.

Funciona en un horario flexible fijado de común acuerdo con el adulto que lleva al párvulo al Consultorio.

Sala cuna en el hogar

El Programa fue creado en 1990, para niños y niñas menores de 3 años de edad y sus familias de sectores urbanos.

El Programa Sala Cuna en el Hogar es una modalidad no convencional de atención a niños y niñas desde los 84 días de nacidos hasta los 2 años de edad, que no cuentan con una opción educativa diseñada específicamente para ellos. Su objetivo fundamental es mejorar la estimulación que hace la familia como primer agente educativo.

La Sala Cuna en el Hogar funciona en salas de Jardines Infantiles o en locales comunitarios adecuados especialmente para el programa. Se organizan 5 grupos de 8 a 10 niños cada uno para un total de 40 a 50 niños atendidos en cada institución. Las madres se encargan de estimular a sus hijos y asisten con ellos un día a la semana de 9 a 12 AM., para recibir orientación de una educadora de párvulos. Ese día toman una ración alimenticia que cubre el 32 por ciento de los requerimientos nutricionales.

La participación de los padres es fundamental en el programa y con el apoyo de un manual diseñado especialmente para ellos, realizan actividades en el hogar. El programa ha sido adecuado para madres adolescentes y primerizas, quienes asumen con dificultad su situación; e igualmente atienden a niños con discapacidades o Síndrome de Down. La educadora de párvulos hace visitas domiciliarias. Cada 15 días se organizan talleres de desarrollo personal y grupal con los padres donde expresan intereses y necesidades.

En 1990 se inició una experiencia piloto en Maipú (Región Metropolitana de Santiago) con 1 Sala Cuna para 50 niños. En 1992 existían 31 Sala Cunas que atendían 1.190 niños y el 1993 la cobertura disminuyó a 873 con 32 Salas; la razón de la disminución de la cobertura fue mejorar la calidad del programa. El costo anual por niño es de $63.403 pesos.

Objetivos:

Población Objetivo:

El programa atiende niños y niñas entre 84 días y 24 meses de edad de escasos recursos y cuyas madres permanecen en el hogar. Tiene cobertura nacional desde la I hasta la XIII Región. En 1990 se inició con 1 sala en la Región Metropolitana (Santiago) atendiendo a 50 niños. En 1991 se crearon 6 salas con 238 niños en (Santiago, Atacama y Araucania). Para 1992 había Sala Cunas en todas las Regiones con un total de 31 atendiendo a 1.190 niños y en 1993, se disminuyó la cobertura a 873 niños en 32 salas, esto correspondió a una decisión institucional para beneficiar la calidad del programa. Indicadores promedio del programa señalan buenos niveles con respecto a asistencia/matrícula con 70.5 por ciento en 1993 si se tiene en cuenta que son menores de 2 años y que dependen de los padres quienes asumen un rol educativo con el apoyo del educador de párvulos.

Infraestructura y equipamiento

Por lo general el programa está inserto en los Jardines Infantiles; funcionan en salas desocupadas de la JUNJI. Algunas pertenecen a organismos comunitarios especialmente habilitados.

Funcionamiento

En el jardín: la organización del trabajo considera la conformación de 5 subgrupos compuestos por 8 a 10 niños cada uno (de un total de 40 a 50 niños matriculados), que asisten junto a un familiar (de preferencia su madre) un día fijo de la semana al jardín Infantil, de 9 a 12 horas, donde los propios padres estimulan a sus hijos, en conjunto c con la Educadora de Párvulos y las otras madres o familiares, en base a una selección que ellos realizan de actividades del Manual.

En el hogar: el trabajo educativo se extiende a la familia a través de actividades de estimulación que se realizan en el hogar, con el apoyo del Manual y con la asesoría, a través de visitas periódicas, de la Educadora de Párvulos encargada de la Sala Cuna.

En talleres: cada 15 días se organizan talleres de desarrollo personal y grupal con todos los padres del grupo de niños, en un espacio de trabajo entre adultos, destinado a producir aprendizajes colectivos en torno al intercambio de experiencias, problemas y propuestas surgidos de sus propios intereses y necesidades.

Personal y agentes educativos

Una Educadora de Párvulos es la encargada de la Sala Cuna; durante las mañanas ella orienta a los padres que asisten con su hijo al jardín. En las tardes visita periódicamente los hogares y conduce los talleres de desarrollo personal y grupal que se organizan cada 15 días.

La implementación del programa es asesorada directamente por los Equipos Regionales, a través de sus tres disciplinas.

Trabajo educativo en la sala

Se elaboró un Manual de Apoyo para los padres que participan en el programa y sobre la base de ese Manual, la Educadora de Párvulos trabaja en la interacción de los niños y de sus padres. En los talleres se utilizan metodologías participativas basadas en los principios de la Educación de Adultos.

Acciones de nutrición y salud

El día que los niños asisten a la Sala Cuna se les entrega una ración de almuerzo que cubre el 32% de la ración calórica diaria del niño, o la leche, si es el caso. Esta medida se pensó en especial, como un incentivo a mejorar la forma de preparación y de administración de los alimentos. Se mantiene un control del estado nutricional de los niños y existe una coordinación con los Consultorios de Salud.

Trabajo con los padres, la familia y la comunidad

Es el único programa de la JUNJI que trabaja en forma directa con los padres y con visitas en forma periódica al hogar. El énfasis está en la capacitación de habilidades parentales de estimulación infantil.

Cobertura

Este programa empezó en 1990 en un Jardín atendiendo 42 lactantes y funciona actualmente a nivel nacional en 50 salas atendiendo 1.960 niños y sus familias.

El costo promedio por niño anual con una capacidad promedia de 40 lactantes es estimado en $112.951. Comparado con el costo promedio por niño anual en la Sala Cuna Convencional de $407.110 tiene un costo muy bajo.

Los costos se refieren exclusivamente al costo de funcionamiento del jardín. No incluye costos de infraestructura ni costos de administración de los equipos técnicos y administrativos de JUNJI a nivel central ni regional. El costo por niño se ha calculado en base a un promedio de matrícula, no de asistencia.

Metodología:

La Sala Cuna en el Hogar funciona en salas de Jardines Infantiles de la JUNJI y algunas pertenecen a organismos comunitarios especialmente habilitados para ello. Las actividades educativas se caracterizan por la integración de los niños y de sus padres al programa, bajo la orientación de una educadora de párvulos y con un Manual de Apoyo dirigido a ellos. La implementación del programa está asesorada por los Equipos Técnicos Regionales, a través de sus tres disciplinas (Nutricionista, Educadora de Párvulos y Asistente Social). En cada sala cuna se atiende un grupo de 40 a 50 niños divididos en 5 subgrupos compuestos por 8 a 10 niños cada uno, quienes asisten con las madres a una vez por semana, de 9 a 12 horas y realizan actividades de estimulación a sus hijos con la orientación de la Educadora de Párvulos y las otras madres. Las actividades se seleccionan del manual. Se da una ración de almuerzo ese día, que cubre el 32 por ciento de los requerimientos nutricionales. Las madres realizan actividades en sus casa bajo la supervisión de la educadora, quien la visita periódicamente y con ayuda del Manual, cada 15 días se realizan talleres con los padres sobre desarrollo personal.

Financiamiento:

El gasto anual por niño es de $63.403 pesos lo que posibilita mayor extensión de esta alternativa para atender un amplio sector de niños menores de 2 años que en la actualidad no cuenta con ninguna opción educativa específica a su grupo etáreo.

Capacitación:

El programa definido un programa de capacitación específico para los Equipos Técnicos Regionales y las Educadoras de Párvulos. En 1990 participaron dos profesionales en los programas de capacitación, en 1991 se capacitaron 66, en 1992 mayor cantidad, 93 profesionales capacitados debido a que en ese año se extendió el programa a nivel nacional y en 1992 fueron 42. Se publicó con el apoyo de UNICEF el Manual para la Familia del programa Sala Cuna en el Hogar.

Resultados:

En cuanto a logros se mencionan los siguientes:

Evaluación:

Desde 1990, año en que inició el programa como una experiencia piloto, la propuesta ha estado en permanente revisión a fin de mejorarla y adaptarla a diversas situaciones sin cambiar el propósito central de potenciar el rol de la familia como primer agente educativo.

En 1993 se determinó bajar el número de niños por Educadora de Párvulos de 50 a 40, y a partir de 1994 ampliar el margen de edad de ingreso máximo de 2 años a 2 años y medio. Como resultado del proceso de validación del programa se varió la propuesta inicial de estar inserto en un Jardín Infantil de la JUNJI y se probó el programa en un local comunitario. Se definió además un sistema de evaluación para los niños (1991) por el departamento técnico del programa.

PROGRAMA PARA PADRES: MANOLO Y MARGARITA

El programa se define como una estrategia de apoyo al educador de párvulos para trabajar con las familias cuyos hijos e hijas asisten al Primero y Segundo nivel de Transición de escuelas básicas, jardines infantiles, jardines familiares, centros abiertos. Está orientado a enriquecer la comunicación verbal y afectiva entre padres e hijos que pertenecen a sectores pobres, urbanos o semiurbanos. Su objetivo final es lograr un mayor desarrollo del lenguaje en menores de 4 a 6 años.

Características del Programa

Cobertura del Programa

Año

Número de familias

Escuelas o grupos

1994

2.950

186

1995

19.000

1.538

1996

21.840

1.560

1997

21.840

1.560

Total

65.630

4.844

Fuente: Unidad de Educación Parvularia.MINEDUC

Objetivos

Metodología

La metodología que se propone es participativa y promueve durante el desarrollo de los talleres, la interacción entre los padres, la interacción entre éstos y la educadora, y como resultado, la interacción afectiva y verbal entre padres e hijos(as). La metodología (técnicas, actividades y materiales seleccionados) es una herramienta de apoyo a la educadora en su trabajo con los padres.

Materiales

El material educativo del programa está distribuido en ocho módulos repartidos en tres volúmenes, que se utilizan de acuerdo a las necesidades e intereses de los padres, a excepción del primer módulo "Manolo y Margarita aprenden a hablar" que es el inicial, y el último que es "Manolo y Margarita se preparan para ir a la escuela".

Fortalezas

CENTROS COMUNITARIOS DE ATENCIÓN - CEAMIN

Introducción

La educación preescolar, el desarrollo y el cuidado de niños son raros en áreas pobres y marginales en Chile; los programas financiados por el gobierno han limitado su capacidad y los programas privados están fuera de alcance para los poblaciones de gente que vive en comunidades pobres.

El Centro para el Estudio y la Atención de Niños y de Mujeres (CEANIM) ha desarrollado un modelo para permitir a comunidades pobres ejecutar sus propios centros preescolares.

Los Centros Comunitarios de Atención Preescolar, conocidos como CCAPs, proporcionan un ambiente educativo que estimula y promueve la nutrición apropiada de los niños y el ingreso a la escuela primaria.

Estrategia:

La característica principal del modelo de CEANIM's es la participación de madres como "agentes de la comunidad" en el desarrollo, la administración, y la organización de los centros, así como la participación directa en la enseñanza de los niños. Las madres asisten a los talleres en donde aprenden sobre la socialización, la salud, la higiene, y la nutrición. Los centros son una alternativa barata para estas madres

Cada centro se desarrolla en tres etapas:

Objetivo:

Transferir el proyecto de las manos de la institución (CEANIM) a las manos de los pobladoras, las mujeres de los barrios pobres. Una evaluación del programa mostró que la confianza de las mujeres fue aumentada perceptiblemente en su participación en estos centros, como administradores y como educadores de sus niños. La calidad de la educación de los niños fue mejorada cuando las madres estaban implicadas, y la comunicación verbal de los niños y las habilidades motoras gruesas también mejoraron. Los niños de estos centros fueron preparados mejor para incorporarse al sistema escolar formal.

CEANIM ha establecido unos 21 centros preescolares en áreas pobres de Chile. También, para mejorar los servicios sociales proporcionados a los niños y las madres, los centros facilitan la participación de los miembros de la Comunidad en la decisión sobre los objetivos y el contenido de la educación de sus niños. CEANIM también ha desarrollado un modelo de evaluación para evaluar estos programas preescolares.

Antecedentes:

El CEANIM fue establecido en 1979, unos 10 000 niños y 6 800 madres han participado en el programa de CCAP; existen actualmente unos 21 centros de pre-entrenamiento. Sólo en 1996, 1117 niños perjudicados asistieron a los centros preescolares que fueron atendidos por 802 madres especialmente entrenadas que trabajaban como "agentes de la comunidad".

El éxito del programa de CCAP en la provincia de Santiago ayudó a establecer nuevos centros en las provincias de Talca, de Curicó, y de Melipilla.

El CEANIM ha influenciado perceptiblemente el desarrollo de otros programas; por ejemplo, el programa de Jardines Familiares, dirigido por el gobierno Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), que proporciona cuidado del día para unos 95 000 niños, así como los Centros Comunitarios Rurales de Fundación INTEGRA, que atiende aproximadamente a 50.000 niños.

Financiamiento:

Hasta 1995, el programa de CCAP fue financiado casi exclusivamente por Organizaciones Internacionales. Desde 1995, la Fundación INTEGRA ha aumentado gradualmente su ayuda financiera y ahora está financiando 10 centros del pre-entrenamiento. Ocho de los 21 centros se han establecido más como operaciones privadas dentro de sus comunidades, independientes de CEANIM, que es uno de los objetivos indicados del programa.

Agencias de estatales, ONGs, y otras organizaciones implicadas en cuidado preescolar de la educación y del niño en comunidades pobres.

PROGRAMA DE MEJORAMIENTO DE LA INFANCIA - PMI

El Programa de Mejoramiento a la Infancia (PMI) se define como un programa educativo no formal de atención parvularia que, a través del diseño y ejecución de un proyecto comunitario, congrega la participación de líderes locales, organizaciones y las familias de los menores de 6 años que viven en condiciones de pobreza, tanto en sectores urbanos como rurales.

El Programa es expresión de una estrategia de perfeccionamiento aplicada a nivel nacional, e iniciada por el Componente Preescolar del MECE, basándose en la experiencia del Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación (P.I.I.E.). Para los PMI todas las comunidades poseen fortalezas que se deben potenciar teniendo como eje la vivencia positiva, evitando una mirada centrada en las carencias. Es decir, este programa constituye el resultado de esfuerzos coordinados entre un organismo no gubernamental y el Estado.

Antecedentes:

Primero se crearon los Talleres de Integración Local a Nivel Nacional (TILNA). En 1994 los educadores capacitados en los TILNA realizaron un diagnóstico de la comunidad local para generar los Proyectos de Mejoramiento de la Infancia, surgiendo 120 iniciativas en localidades pobres a lo largo de Chile. Esta estrategia estaba orientada a la capacitación y coordinación de monitores y agentes educativos involucrados en la atención del párvulo a nivel local y consistía en la creación de Talleres de Integración Local a Nivel Nacional (TILNA).

En el segundo año de desarrollo del TILNA (1994), los educadores capacitados en esos talleres junto a monitores, tuvieron la misión de realizar un diagnóstico de las necesidades y fortalezas de la comunidad local, para generar Proyectos de Mejoramiento a la Infancia (PMI). Es así como se generaron más de 120 iniciativas en todo el país.

En su mayoría, los niños y niñas beneficiados por este programa no son atendidos por ningún sistema de atención preescolar. Las acciones que se realizan responden a la realidad y diversidad cultural de las comunidades y están destinadas a potenciar, ampliar y canalizar las fortalezas descubiertas en cada comunidad, para ir en beneficio de la infancia local.

Los proyectos locales apuntan a mejorar las condiciones de desarrollo intelectual, afectivo y social de los niños y niñas y, realizan acciones que integren a la familia y la comunidad en su educación. Funcionan de marzo a diciembre en las juntas de vecinos, organizaciones de base, escuelas, iglesias, y espacios abiertos de la comunidad. Los días de atención los define cada proyecto de acuerdo a sus posibilidades y recursos de organización.

El programa favorece la creación de un espacio educativo de intercambio y construcción colectiva, de autogestión y de fortalecimiento entre las personas que trabajan directamente con la infancia. Sean éstas profesionales, técnicos o monitores capacitados para esta tarea, así como otras personas de la comunidad. En este sentido, facilita la incorporación activa y participativa del padre y la madre, la familia y los demás miembros de la comunidad.

Los contenidos del programa promueven el desarrollo integral de los niños y niñas, particularmente el desarrollo de la autoestima, la expresión, la autonomía y la creatividad. Por otra parte también incluyen la formación en valores como el respeto, la honestidad y la solidaridad. Los contenidos son relativos a la identidad cultural (música, literatura, artesanía, modos de interpretar el mundo) y al conocimiento del entorno inmediato del niño y de la niña.

Los 160 PMI que funcionan actualmente están focalizados en 89 comunas pobres del país, identificadas en el Plan Nacional de Superación de la Pobreza, por el FOSIS y los Planes Regionales de la Infancia.

Este programa, en la actualidad, beneficia a 5.800 niños dentro del territorio nacional.

En los PMI, se distinguen los siguientes actores:

Objetivos del Programa

Financiamiento:

Todos los años el Ministerio de Educación convoca a un concurso nacional para apoyar iniciativas de educación generadas por las comunidades organizadas en torno a la infancia local. Se pone a disposición un fondo nacional aproximado de 200 millones de pesos para financiar directamente los proyectos locales, que muchas veces se duplica con los aportes locales de municipalidades, empresarios, organizaciones, particulares, y otras fuentes.

Se trata de proyectos diseñados por las comunidades, donde participan diversos actores para atender con propuestas innovadoras a niños que se encuentran en condiciones de pobreza. Estos proyectos pueden ser presentados por grupos con experiencia o capacitación en el trabajo educativo con niños y comunidad.

El plazo para participar culmina a fines de cada año. Una comisión regional evalúa cada proyecto y asigna los recursos, que en promedio suman entre uno y dos millones de pesos por proyecto.

Metodología:

La metodología de trabajo que el programa propicia es activo-participativa, favorece el intercambio de experiencias y saberes, la construcción colectiva entre las personas que trabajan directamente con la infancia, la organización y decisión conjunta en las diversas actividades del proyecto.

El programa promueve la capacitación y reflexión permanente de los grupos PMI a través de un proceso descentralizado de formación, implementando todos los años Jornadas Nacionales y Regionales de capacitación, Encuentros regionales y provinciales y Talleres Locales. Cada una de estas instancias tiene propósitos específicos, pero el propósito común está referido al fortalecimiento de competencias, conocimientos y habilidades para educar, con la participación de la comunidad, a los niños y niñas menores de seis años.

Cada PMI es dirigido por un coordinador que en la mayoría de los casos es una educadora de párvulos. Un ejecutor beneficiario persona voluntaria, elegida y legitimada por el grupo y que es responsable de administrar los fondos del proyecto, debe inscribirse en el registro público del fondo de Solidaridad e Inversión Social.

Materiales educativos:

Los materiales educativos son utilizados a través de una metodología activo participativa, considerando al que aprende como actor de su propio desarrollo. El material educativo consiste en un set de cartillas y manuales, dirigidos a los adultos responsables de conducir el trabajo educativo y comunitario de los proyectos a nivel local. El material ordena, enmarca y apoya a la vez que facilita la participación autónoma del grupo. Ello permite a cada proyecto prescindir de un "especialista" que guíe las reuniones, descansando su desarrollo en la coordinadora PMI y en la participación de las familias y adultos comprometidos.

Evaluación del Programa:

En relación con la cobertura, los programas de educación pavularia en la comunidad (no convencionales) han permitido al Ministerio de Educación llegar a una franja de población difícil de captar, como son los niños que viven en localidades urbanas y rurales en condiciones de mayor pobreza.

La evaluación de impacto realizada en el programa, señala que se observan logros importantes en el desarrollo socioafectivo de los niños y los adultos por el espacio de mayor libertad y movilidad que proveen estos proyectos. Generan mejores condiciones para el desarrollo de los niños, expresadas en pautas de crianza y estilos de comunicación que además inciden favorablemente en el grupo familiar. Los niños fortalecen su autonomía y la valoración del entorno.

Se crea una mayor conciencia en las familias respecto de las necesidades de los niños, además las familias adquieren conciencia de la necesidad de formarse como padres para mejorar el desarrollo de sus hijos y crear capacidad a nivel local para trabajar por la infancia.

La comunidad que se organiza en torno a estos proyectos logra adquirir paulatinamente destrezas y habilidades de autogestión local, de liderazgo en temas asociados a los niños, conocimientos específicos para el trabajo comunitario, posibilidades de contactos y articulaciones con otras organizaciones para potenciar y promover conjuntamente sus experiencias.

PROYECTO PADRES E HIJOS - PPH

Institución:

Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación-(CIDE) -Chile

Resumen:

PPH es un programa educativo dirigido a los padres para la educación de niños en edad preescolar. Encamina sus acciones a la familia obrero-campesina como ente socializador primario, buscando potenciar su papel formativo y dinamizador del desarrollo infantil. Orienta su capacitación a padres, profesores y monitores de las comunidades marginadas generando las competencias necesarias para estimular el desarrollo psico-social de los preescolares posibilitando la transición de la familia a la escuela, disminuyendo los riesgos de repitencia y deserción escolar. Investiga nuevas metodologías y técnicas para la educación de adultos y el desarrollo comunitario.

Tres grandes períodos lo definen:

Su desafío es la masificación del programa, que ahora trabaja con instituciones formales como la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI). Para su aplicación se conforman grupos de padres, los cuales, durante 18 meses trabajan con monitores capacitados por un programa de estrategias pedagógicas que los hace prácticos con 12 unidades temáticas que trabajan las necesidades de los grupos marginales y el desarrollo infantil. Sus Resultados: confirman que los padres poseen los conocimientos necesarios para enfrentar la crianza y educación de sus hijos y que convenientemente profundizados y enriquecidos por la experiencia pedagógica grupal les permite reelaborar sus experiencias, prejuicios y actitudes. Sus principios metodológicos son: aprender en grupo, construir los temas de aprendizaje y aprender poniendo en función todas las capacidades.

Aspectos claves para su transferencia y masificación son: gran calidad formativa de los monitores y valoración institucional y comunitaria donde funcionen los grupos PPH. En 1992 sus acciones beneficiaban a más de 1000 niños de los jardines de Santiago. Para el período 1993 se estimaba la formación de 72 monitores, realización de 50 grupos PPH con un total de 700 padres/madres participantes y 1400 niños beneficiados.

Antecedentes:

Efecto de la crisis económico-política vivida en Chile en la d‚cada de 1970, ante la caída del gobierno de la Unidad Popular y el ascenso del gobierno militar, la estabilidad del país se vio afectada en todos sus ordenes; al recorte de las libertades civiles se sumó la inflación que llegó a ser del 500 en 1975, la inversión extranjera se redujo y se impuso el refinanciamiento de su cuantiosa deuda externa que en 1987 ascendía a 20.5 mil millones. El costo social recayó sobre los sectores más necesitados de atenciones primarias por la restricción del gasto público para superar el déficit fiscal (cerca del 30 por persona entre 1981 y 1989). PPH emprende sus acciones de investigación y educación popular, que por disposición oficial terminaron siendo prohibidas en 1976, el proyecto cambió su estrategia de apoyarse en el sector escolar, pero recibió el apoyo de la iglesia para continuar con su desarrollo en la provincia de Curicó y en el programa de Comedores Populares de la Vicaría de la Solidaridad en el sector oriental de Santiago en 1977, para adaptar sus experiencias rurales en las comunidades más pobres de la zona urbana.

En 1982, el 8.8 por ciento de los niños menores de 6 años tenían algún grado de desnutrición. De 1.070.498 niños entre los 2 y 6 años, tan sólo 228.000 presentaban matrícula institucional y alrededor de 750.000 estaban fuera del sistema de educación preescolar o especial.

Desertaban de la escuela unos 60.000 niños (3 por ciento), en tanto que los repitentes bordeaban el 7 por ciento, fracasando en sus estudios 200.000 niños. Tales indicadores están relacionados con la calidad de vida de los sectores más pobres, los problemas de cesantía laboral, madresolterismo, alcoholismo y desestabilización familiar.

Objetivos generales:

Objetivos específicos:

Población Objetivo:

Atiende menores de 6 años de ambos sexos, sumidos en condiciones de extrema pobreza, indigentes y población "en riesgo", marginados del consumo de bienes, la educación y la cultura. Realiza acciones locales a nivel rural y urbano con pretensiones de cubrimiento nacional, hasta 1992 realizó extensiones de su proyecto a zonas de Perú y Bolivia en este país con el apoyo del CEBIAE y el Ministerio de Previsión Social y Salud). PPH proyectaba para 1993 formar a 72 monitores, realizar 50 grupos PPH beneficiando a 700 padres/madres, dando un cubrimiento a 1.400 niños.

Estrategias:

El programa PPH se inició en Chile en el año 1972 por iniciativa de Howard Richards; estaba basado en la concepción de acción y desarrollo comunitario de P. Freire y en los conceptos de aprendizaje y desarrollo cognitivo del niño de J. Piaget.

El marco teórico inicial se ha ido modificando como producto de las sucesivas experiencias. El Programa es desarrollado por el Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación (CIDE), que es una fundación privada dependiente de la Compañía de Jesús.

El PPH funciona con un equipo central encargado de la supervisión, planificación y funcionamiento general y es implementado por los Coordinadores Generales. Estos últimos son pobladores que han tenido experiencia previa con el programa.

El PPH se desarrolla fundamentalmente a través de reuniones semanales (20 personas aproximadamente) en las que se discuten unidades temáticas que se relacionan con el modo de vida de los pobladores y la crianza de los niños. La participación es estimulada con distintos tipos de materiales y técnicas de educación popular (diapositivas, folletos, láminas sobre situaciones problemáticas de la comunidad, talleres, transmisiones de radio, etc.) con el fin de promover el intercambio de experiencias y, buscar acciones que solucionen problemas específicos. Ellas son coordinadas por pobladores escogidos por ellos mismos ( dos Coordinadores de Base por comunidad), quiénes se apoyan en manuales de trabajo ya preparados y en los Coordinadores Generales que los entrenan, realizan visitas periódicas y los capacitan continuamente en la aplicación del programa, mediante jornadas especiales y a través de la acción.

Los padres estudian materiales durante las reuniones; luego los llevan a sus casas para trabajarlos con sus hijos. Los menores, algunas veces con la ayuda de sus padres, completan los ejercicios, los cuales se entregan al coordinador para hacer una evaluación global en la siguiente reunión.

El PPH se enmarca dentro de una concepción de auto-educación de la comunidad. Su metodología, técnicas y materiales se adecuan a esta modalidad. Se pretende que los participantes en el programa se perciban como sujetos activos y responsables de su vida y de sus problemas; que a partir de sus experiencias y realidades busquen caminos eficaces para solucionarlos, de tal manera que redunden positivamente en ellos, en sus hijos y en la comunidad.

El enfoque del programa corresponde a un modelo familiar y no deficitario, ya que no está dirigido a suplir las deficiencias del niño marginal; su enfoque es más bien cultural- diferencial.

Desde 1977 hasta el presente, el Programa Padres e Hijos se ha estado implementando tanto en el sector rural como en el sector urbano-marginal. El programa Padres e Hijos ha sufrido un proceso de revisión continua a través del tiempo, realizándose múltiples adaptaciones con respecto a su diseño original. Algunas de las modificaciones son por ejemplo, las siguientes:

Metodología:

La metodología desarrollada se inspira en una concepción activo-participativa de la educación popular que usa canales no formales para su difusión. Se apoya en la escuela y las organizaciones comunitarias dentro de la estrategia de la comunidad autoeducativa permanente. Es una metodología inductiva, porque a partir de los datos obtenidos de la realidad se hacen generalizaciones de mediano alcance, identificando como variables claves la situación económica y los valores y actitudes de los sectores populares. Los contenidos del programa se diseñan para un período no menor de 18 meses, en reuniones por períodos de trabajo de 2-3 meses, con espacios de tiempo donde se planean actividades recreativas y sociales de duración variable y sujetas a las circunstancias y lugares. El período de capacitación tiene como duración 18 meses usando como recursos pedagógicos: dramatizaciones, fotolenguaje juego y trabajo en grupos. Investigan en las zonas donde proyectan establecer el programa, aplicando pruebas psicológicas de desarrollo. Capacitan las coordinadoras de base, las que a su vez hacen de multiplicadoras con las comunidades, principalmente con padres y madres. Reuniones evaluativas con la comunidad una vez cumplidas las metas de capacitación. También evalúan los procesos de capacitación, los materiales producidos, y van implementando nuevos proyectos en la medida que el trabajo con la comunidad así lo demanda. Buscan la participación de la familia a través de la integración comunitaria nucleada alrededor de las problemáticas más urgentes.

Capacitación:

Metodología general para la capacitación de los coordinadores generales, coordinadores de base, observadores, supervisores y padres de familia, es un programa vivencial de trabajo alrededor de la Unidades Temáticas sobre el desarrollo del niño. Brindan capacitación y asesoría técnica a organizaciones educacionales privadas interesadas en mejorar la calidad de la educación brindada a padres y menores. Realizan seguimiento y retroalimentación de los capacitados en su trabajo. Materiales: Producen material didáctico, documentos de lectura, unidades temáticas estructuradas, guías de evaluación, hojas problematizadoras, etc, dirigidos a padres de familia y coordinadores.

Financiamiento:

La fuente de recursos es privada internacional. Han recibido apoyo de entidades como FREDER (Fundación Radio escuela para el Desarrollo Rural), Caritas de Suecia, PESMIB de la ONU, CEBEMO, CELAM y algunas organizaciones de la iglesia chilena, entre otras. Utilizan las sedes de las organizaciones comunitarias o las escuelas.

Resultados:

Logros: Ha generado movimientos de mujeres, cambios en la actitud de los padres para con sus hijos, conocimiento más profundo de la realidad de los sectores marginales lo que llevó a diversificar y especializar los proyectos de investigación y capacitación como talleres sobre vida de pareja, madres adolescentes y traspaso del programa a instituciones escolares, de salud y organizaciones comunitarias.

La formación realizada con lideres comunitarios y la organización de las comunidades, pasó a convertirse en un programa de cubrimiento nacional habiendo terminado como proyecto integrado dentro de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI).

Logros inesperados: haber encontrado eco en organizaciones similares de Perú y Bolivia que capacitaron en el PPH a sus agentes de desarrollo, contar con el apoyo de la radio para la difusión y propaganda del programa y sus contenidos, haber terminado como programa alternativo dentro de la JUNJI para la atención a los preescolares y con la participación de los padres formados en el programa, estar realizando experiencias de instalación de grupos PPH en consultorios con el auspicio del Ministerio de Salud. Dificultades, el escaso tiempo de los padres de familia para su capacitación, el aprendizaje lento de coordinadores y padres y la tendencia en muchos coordinadores a ser autoritarios y apegados a las guías de trabajo, lo que conspira contra la participación crítica y espontánea de las familias.

Proyecciones: La versión actual del PPH forma parte de un proyecto mayor denominado Transición Familia-Escuela", ofrece la posibilidad de alcanzar la meta de cobertura nacional, permitiendo que padres y coordinadores formados en el programa se conviertan en sus reales multiplicadores, dentro de los Jardines Infantiles y en otros sectores de la población.

Evaluación:

El proyecto cuenta con evaluaciones a todos los niveles tanto con las aplicaciones operativas con padres de familia, como con las capacitaciones otorgadas a los coordinadores. Realizan evaluaciones y síntesis entre las etapas del PPH (Plan Piloto-Etapa Pedagógica y Etapa de Difusión). Las evaluaciones son ante todo cualitativas y estructuradas alrededor de estudios de costo-efectividad. Se destaca la baja deserción de los capacitados, ya que el 75 de ellos han formado grupos PPH, abandonando sólo en un 23 la realización de los mismos. El número de hombres participantes es significativamente bajo (3), por limitaciones de tiempo debidas al trabajo.

TALLERES DE INTEGRACIÓN LOCAL A NIVEL NACIONAL - TILNA

Institución:

Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación (PIIE) -Chile

Antecedentes:

El proyecto TILNA se desarrolla en los lugares urbanos y rurales más apartados de Chile, con un alto nivel de pobreza y con un alto porcentaje de población infantil preescolar no atendida. Ultimamente la Educación Preescolar ha tenido como meta aumentar la cobertura y mejorar la calidad de la oferta educativa. Para el logro de estos objetivos el Ministerio de Educación, la Junta Nacional de Jardines Infantiles, la Fundación Integra y muchos otros organismos han hecho especiales esfuerzos, p.ej., de 311.794 niños atendidos en 1989, se ha incrementado a 375.604 en 1993 (20.5 por ciento de aumento). Sin embargo cabe destacar que la cobertura aún es muy baja, con un 24 por ciento en las áreas urbanas y 8.5 por ciento en las rurales (Encuesta Casen 1990). La situación anterior se hace más compleja al mirar la relación entre la oferta en educación preescolar y la demanda en sectores pobres. Atalah y colaboradores (1991), en un estudio con una muestra de familias de nivel socioeconómico bajo con hijos entre 2 y 4 años 11 meses de edad, residentes en comunas del gran Santiago (Recoleta, Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda y Pudahuel), encontraron que un 84 por ciento no ha asistido nunca a un jardín infantil y el 16 por ciento restante ha desertado en algún momento del sistema. Los investigadores del estudio en cuestión consideran que un porcentaje importante de madres de estas comunas, no envía a sus hijos al jardín por razones distintas a la de falta de vacantes, sin embargo, les gustaría que asistieran. Esta aparente contradicción la explican, en parte, por la edad del niño, la imagen negativa de los jardines de su sector o por una mala experiencia. Aunque el gobierno consolide los programas iniciados y cree nuevas alternativas, si estas no son de interés de las familias más pobres, el esfuerzo puede ser poco provechoso. TILNA aparece como una propuesta que pudiera responder a la anterior preocupación y a otros aspectos relativos con la educación inicial.

Objetivos Generales:

Objetivos específicos:

Población Objetivo:

Está destinado a un grupo heterogéneo, pero prevalece un alto grado de mujeres (90 por ciento). Las acciones están orientadas al trabajo con niños y niñas en condiciones de extrema pobreza.

Áreas de trabajo:

El proyecto TILNA es de tipo integral.

Metodología:

El trabajo de capacitación se desarrolla a través de una metodología de investigación-acción, orientada por la investigación, acción y participación. La investigación es entendida como la construcción colectiva de conocimientos que incorpora la reflexión, el diálogo y la acción, complementándose y retroalimentando el proceso de transformación de la realidad. La metodología de investigación-acción se desenvuelve en tres fases:

  1. Diagnóstico participativo que nos acerca al territorio para conocer comprensiva y analíticamente sus fortalezas en pro de la infancia.
  2. Acción: es la práctica cotidiana transformadora diaria que la hace partícipe de la historia que allí se construye y;
  3. Seguimiento, sistematización y apreciación global para la supervisión de la ejecución del proyecto dentro de una evaluación y así hacer los cambios necesarios reflexionando sobre la práctica para enriquecerla.

El proceso de sistematización involucra las ideas fuerza que definen la esencia de los TILNA: integración, autonomía, creatividad, liderazgo y sentido cultural. El equipo de planta está conformado por 1 coordinador, 2 evaluadores, 6 capacitadores, 1 secretaria y 160 monitores. Además 2500 agentes educativos y 500 agentes de la comunidad. El proyecto lleva 3 años de acciones con una posible prolongación a partir de 1996.

Financiamiento:

El proyecto cuenta con el apoyo del PIIE, del Ministerio de Educación a través del Programa MECE, de la Fundación INTEGRA y la Junta Nacional de Jardines Infantiles. Su presupuesto es de US $1.500.000.

Capacitación:

El proyecto ha producido documentos de lecturas y materiales de capacitación dirigidos a los agentes educativos y diseñaron un currículum de capacitación para monitores provinciales, locales y agentes educativos para 3 años de perfeccionamiento sistematizado y posible de ser difundido y utilizado por otras instituciones y organizaciones.

Resultados:

Los TILNA funcionan a lo largo de todo el país (13 regiones) y en 183 comunas. Participan un total de 2.326 agentes educativos, distribuidos en 114 talleres, en sectores urbanos y 44 en sectores rurales. Existen 2 talleres constituidos mayoritariamente por agentes educativos provenientes de grupos étnicos del altiplano.

Ha generado un espacio de coordinación, antes inexistente, a nivel local entre diversas instituciones y organizaciones preocupadas por el tema de la educación de párvulos.

También ha generado un sentido de responsabilidad compartida por el futuro de los niños a nivel local produciendo un apoyo espontáneo de instituciones y organismos locales al desarrollo de las iniciativas de los TILNA. Al momento se cuenta con 117 instancias en total. Sensibilización de los medios de comunicación de las localidades por el tema de la infancia local y apoyo para la difusión de diversas actividades surgidas de la experiencia TILNA en pro de los niños.

Evaluación:

Son fortalezas del TILNA promover: la autonomía grupal e individual, el encuentro entre diversas culturas e instituciones, la integración entre agentes educativos pertenecientes a instituciones y organizaciones diversas, la creatividad en el diseño y realización de las diversas actividades que ha implicado la ejecución del diagnóstico participativo, el compañerismo existente entre los participantes y la capacidad para trabajar en equipo.

En relación a las fortalezas descubiertas en las localidades se mencionan: rescate de las culturas y tradiciones, la vida en familia como espacio de desarrollo de los niños. Actividades comunitarias como recreación, teatro, conservación del medio ambiente, deportes en familia. En cuanto a los agentes claves detectados, se encuentran: personas naturales u organizaciones provenientes del área de salud, educación y organizaciones locales; dirigentes de diversas organizaciones sociales; personas que no pertenecen a entidades pero realizan actividades en pro de la infancia y familia de su localidad.

PROGRAMA CONOZCA A SU HIJO

Institución:

Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas-(CPEIP). Ministerio de Educación Chile.

Este programa rescata la importancia que tiene la interacción verbal entre padres e hijos como un factor de sano desarrollo psicoafectivo, considerando que es una finalidad de la educación parvularia chilena, que no puede ser realizada por la escuela sin la participación activa de los padres como fuente primaria de socialización. Con el apoyo educativo a los padres de familia de los sectores marginales, el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), llevó a cabo dos proyectos educativos experimentales con educadoras y padres de familia para propiciar el desarrollo infantil en niños menores de 6 años.

En convenio con el Ministerio de Educación Pública y con el patrocinio de la Organización de Estados Americanos (OEA), se ejecutaron dos versiones del programa "Conozca a su Hijo", una urbana con educadoras de los Jardines de Santiago entre 1980 y 1981 y otra rural con monitoras de la comunidad en la VIII Región (Bio-Bio, comunas de Santa Barbara y Quilaco), entre 1982 y 1985.

El Objetivo del programa fue la construcción de un modelo curricular para apoyar el trabajo de las educadoras de preescolar, a fin de que el enriquecimiento comunicativo entre padres e hijos facilitara su desarrollo lingüístico, para prevenir futuros retrasos o deserción escolar y maximizar así las potencialidades de aprovechamiento de la escolaridad básica. La implementación del programa examina previamente las necesidades e interés de las familias participantes.

A través de una metodología participativa se trabajan los contenidos de seis unidades centradas en la educación y el desarrollo del niño. Se capacita además a las madres en nutrición, salud, saneamiento ambiental y elaboración de materiales didácticos.

La evaluación del programa se realiza mediante test, cuestionarios y por análisis parciales en el desarrollo de cada módulo. El programa busca crear las bases para que las comunidades generen y sostengan nuevas modalidades de desarrollo social. Falta información sobre costos, gestión, fuentes de financiamiento, montos, capacitación evaluación y resultados. Además precisar si aún está vigente.

Este programa es una estrategia no formal de Educación Parvularia que el Ministerio de Educación está promoviendo desde 1993, como una alternativa de ampliación de cobertura en sectores pobres rurales. En Chile, los niños rurales no suelen tener acceso a jardines infantiles u otros programas formales de educación parvularia, debido, en parte importante, a la dispersión geográfica de la población, las grandes distancias entre los centros poblados y las condiciones climáticas adversas.

El programa surge de la necesidad de atender a estos niños, apoyando a los a los padres de familia para que actúen como agentes educativos de sus hijos menores de seis años, permitiéndoles enfrentar en mejores condiciones su escolaridad y vida futura. Su estrategia se basa en capacitar a las madres para potenciar su rol en la familia, como primeras educadoras de sus hijos e hijas.

El programa prepara como agentes educativos a mujeres líderes de la comunidad, capacitándolas para ser monitoras y aplicar el programa con las otras madres de su localidad. Esto permite que el programa se ajuste con mayor facilidad a las particularidades socioculturales de estos grupos, dándole mayor pertinencia.

Durante 1999 el programa se aplicó en 274 localidades rurales, con lo que se han atendido a aproximadamente 3.500 madres y 4.000 niños.

Objetivo:

El objetivo del programa es contribuir a mejorar el desarrollo físico, psíquico y social de las niñas y niños menores de seis años y la calidad de las relaciones intrafamiliares, a través de actividades que promueven la adquisición, por parte de los padres, de conocimientos, criterios, pautas y conductas que los apoyen en su rol de educadores.

Estrategia:

La estrategia consiste en capacitar mujeres líderes de la comunidad como agentes educativos, preparándolas para aplicar el programa con las otras madres de la misma localidad, potenciando su rol de "primeras educadores de sus hijos". Ellas son las monitoras del programa. Cada monitora es elegida por y entre las participantes y trabaja con un grupo aproximado de quince madres, es capacitada para cumplir la función de organizar, planificar y animar las reuniones en las cuales se desarrolla el programa.

El programa se compone de seis unidades educativas cuyos temas son: las características de los niños menores de seis años, la higiene personal y ambiental, la importancia del juego en el desarrollo del niño, la disciplina basada en el respeto y el clima familiar positivo, la importancia de una buena alimentación y la importancia de la familia y de la comunidad. Cada unidad se desarrolla en reuniones semanales, donde las madres conversan sobre un tema educativo, intercambian experiencias y actividades que luego desarrollaran con sus hijos y familias en el hogar. El programa puede funcionar en cualquier local de la comunidad que cuente con una sala disponible una tarde a la semana. La mayoría funcionan en escuelas rurales, centros de madres, postas rurales o sedes comunitarias.

Cobertura:

Conozca a su Hijo

1993/94

1995/96

1997/98

Total

Madres capacitadas

2.514

2.692

3.000

8.143

Niños y niñas rurales beneficiados

3.791

4.162

4.000

11.953

Fuente: Programa "Conozca a su hijo" de la Unidad de Educación Parvularia.

Metodología Y Materiales Educativos

La metodología se implementa a través de reuniones educativas que permiten tanto el aprendizaje individual como grupal. Es activa y participativa; considera a la persona como actor de su propio desarrollo. Para ello estimula la participación en una serie de actividades de enseñanza y aprendizaje que se desarrollan dentro de un ambiente que acoge la expresión de los sentimientos e ideas, promoviendo diversas acciones del tipo lúdico, tales como juegos, simulaciones, dramatizaciones, etcétera; en donde la idea no sólo es aprender haciendo, sino también "aprender jugando".

Las reuniones son conducidas por la monitora, para desarrollarlas cuenta con un manual que consiste en un material estructurado en que se señalan todos los contenidos y la secuencia de las actividades a realizar y materiales necesarios para cada reunión. A cada participante se le entrega en cada una de las reuniones un cuadernillo que contiene los contenidos principales tratados en el taller. Aunque el manual siempre les proporciona los contenidos de cada uno de los temas tratados, se espera que cada vez más, sean capaces de proponer actividades nuevas relacionadas con los temas tratados y que no se desvíen del objetivo a alcanzar.

Materiales educativos:

El Programa en Recintos Carcelarios

El Programa “Conozca a su Hijo” ha extendido su cobertura a otros sectores de la sociedad que se encuentran carenciados en relación con el proceso formativo de sus hijos menores de seis años. El año 1995 comienza una experiencia piloto en la cárcel de mujeres de Antofagasta, como una modalidad de apoyo al tratamiento penitenciario. En este marco se suscribió en 1997 un convenio de cooperación entre el Ministerio de Educación y el Ministerio de Justicia. Hoy el programa tiene una duración de dos años y se aplica en 15 recintos penales del país, beneficiando a un total de 313 internos que cumplen condena en Arica, Iquique, Calama, La Serena, Valparaíso, Los Andes, Rancagua, Talca, Concepción, Chillán, Temuco y Santiago. En la actual versión se realizarán dos experiencias piloto en los penales de hombres de Los Angeles y Ovalle.

Un porcentaje significativo de las mujeres reclusas cumplen condena sobre los dos años, hecho que coloca a sus hijos en una situación de alta vulnerabilidad. El programa ha generado un espacio de encuentro que permite a las madres adquirir capacidades para mejorar la relación afectiva y estimular y potenciar el desarrollo de sus hijos. En él participan un promedio de 15 madres en cada recinto penitenciario que se reúnen semanalmente en talleres dirigidos por una madre monitora, electa democráticamente entre las internas del penal.

Para apoyar la ejecución del Programa las madres monitoras participan en diversos encuentros de capacitación a los que asisten en compañía de una profesional del recinto penitenciario (en la mayoría de los casos una gendarme).

Una investigación realizada en el centro penitenciario femenino de Santiago, por un grupo de alumnas de la Universidad Central de Santiago para optar al título de sicólogo; detectó que las madres tienen fuertes tendencias a la depresión. La participación en el programa les demostró la importancia de ser madres y generó la necesidad de compartir efectivamente con sus hijos.

Financiamiento:

Solamente se precisa que el Programa recibe el apoyo de la OEA por intermediación del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas del Ministerio de Educación Pública de Chile.

Resultados:

Las pruebas estadísticas de la experiencia urbana sugieren, junto con testimonios de madres y educadoras participantes, que se mejoran las interacciones verbales entre padres e hijos por las motivaciones inducidas por el programa, incrementándose los conocimientos sobre los aspectos fundamentales del desarrollo del niño. Las educadoras reconocen que la estructuración de los módulos de capacitación facilitan su labor educativa, concientizándolas sobre la importancia de promover las competencias lingüísticas, afectivas y de estimulación en general, para promover el sano desarrollo de la niñez. Se reseña como factor de éxito que los contenidos por taller hayan sido limitados al trabajo de una o dos ideas de reflexión, que no fueran entregadas instruccionalmente y que más bien surgieran de las discusiones de pequeños grupos. A nivel rural el programa ayudó al surgimiento de microempresas de asociaciones de grupos de mujeres, haber impulsado cursos de tejidos en telar, cocina y mejoramiento de huertas, que ayudaron en los ingresos familiares y la variación y calidad nutricionales.

Evaluación:

En 1985 se reconoce como efecto multiplicador del Programa, la concreción de un plan de desarrollo comunal que facilitó a las comunidades de Santa Bárbara y Quilaco, un marco metodológico para sus futuras estrategias de desarrollo. Se plantea como factible la replicabilidad del Programa a nivel rural, debido a los contactos periódicos entre el CPEIP con las Secretarías Regionales del Ministerio de Educación.

Entre noviembre de 1995 y julio de 1997 se realizó la evaluación del impacto del programa sobre niños, niñas, madres y comunidad. Demostró que los hijos de madres participantes presentan mejores resultados que los no participantes en tres indicadores: un puntaje promedio más alto en el área del lenguaje para los niños entre 2 y 5 años, un mayor porcentaje de normalidad en el área cognitiva al ingresar a la escuela y un mayor logro académico al finalizar primero básico.

Con relación a las madres, la evaluación demostró que las madres que participaron están muy comprometidas con el programa, valoraron positivamente los materiales educativos, los talleres de trabajo y la labor de la monitora. Las madres también autovaloran positivamente la propia asistencia al programa y aprendieron formas de estimulación del desarrollo de sus hijos e hijas.

Las madres fueron evaluadas como mujeres más fuertes, que hacen más cosas por ellas mimas y se plantean más metas personales y familiares que aquellas madres que no han participado en el programa. En resumen, las madres que participaron en el programa reflejan una mayor autoestima y mayor autonomía y fuerza para conducir su vida.

La evaluación concluye que el programa "Conozca a su hijo" es una alternativa no formal de educación parvularia para zonas rurales, de bajo costo, y que tiene impacto positivo en los niños, las madres y la comunidad. Si bien es cierto que el programa fue elaborado para sectores rurales, la estrategia de aplicación y los materiales hacen posible su aplicación con cualquier grupo de adultos que necesite o se interese en aprender formas de estimular el crecimiento y desarrollo de los niños menores de seis años. En este contexto se aplica en centros penitenciarios femeninos y ha sido útil para apoyar a las personas que trabajan con niños menores de seis años en el Hogar de Cristo.

PROGRAMA LA PLAZA PREESCOLAR

Este programa se inició en 1975. Se desarrolló en una población marginal (Población La Victoria), y tal como su nombre lo indica, utilizó un sitio desocupado, sin construcciones, destinado a una plaza. El lugar se habilitó con elementos básicos para implementar una experiencia educativa con los preescolares del sector. El programa se planteó como una alternativa al sistema tradicional en cuanto a estructura física, modalidad educacional, costos de construcción y de operación.

La tarea educativa con los niños estaba a cargo fundamentalmente de monitores de la comunidad. La Plaza recibía niños entre 2 y 6 años y los separaba en cuatro grupos, según su edad.

Si bien el Programa funcionaba básicamente en la plaza, las características climáticas de la zona central del país hicieron decidir a los pobladores y a los dirigentes que, en el período de invierno, la atención se realizara en casas de la comunidad, manteniendo la relación de un monitor por cada 10-15 niños.

El curriculum en La Plaza fue de orientación cognitiva (High/Scope) durante el período de verano y de corte tradicional durante el período de invierno. Existía un control periódico de salud a los niños y, además, se les proporcionaba alimentación con un aporte nutricional correspondiente al de los requerimientos calórico- proteicos del niño.

Recursos requeridos:

Recursos humanos: una Educadora de Párvulos estaba encargada de la supervisión y desarrollo de las actividades educativas de La Plaza; una 80 coordinadora realizaba el nexo entre la Fundación de jardines Infantiles (institución no gubernamental patrocinadora), La Plaza y la comunidad; 18 monitores desarrollaban el trabajo con los niños (uno por cada 10 a 15 niños); había además dos encargadas de la cocina y dos rondines.

Materiales: el material didáctico que usaba este programa era bastante elemental y reducido. El funcionamiento de La Plaza Preescolar se sustentó en la participación de los siguientes grupos:

PROGRAMA DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA PARA NIÑOS DE NIVEL SOCIO-ECONÓMICO BAJO, ENTRE O Y 2 AÑOS

Institución:

Centro de Estudios de Desarrollo y Estimulación Psicosocial (CEDEP) y Servicio Nacional de Salud.

El Programa de Estimulación Temprana está oficialmente integrado, desde 1979 al control de salud del niño sano del Servicio de Salud. Está dirigido a niños de nivel socio- económico bajo de 0 a 2 años y consiste en la evaluación periódica de su desarrollo psicomotor y en una intervención con aquellos niños que en la evaluación revelen estar en riesgo de presentar un retraso o tenerlo.

La evaluación es realizada por enfermeras en los consultorios del Servicio Nacional de Salud con la Escala de Evaluación del Desarrollo Psicomotor, construida y estandarizada en el país. Debe señalarse que en Chile, más del 85% de las madres de sectores pobres llevan a sus hijos a control periódicamente.

Durante el control de salud, la madre recibe indicaciones para favorecer el desarrollo del niño, tomadas de los Manuales de Estimulación, especialmente diseñados para el Programa; éstos contienen sugerencias generales para la crianza del niño e indicaciones específicas para cada mes de edad.

Si los resultados de la evaluación no están dentro del rango normal, el niño y su madre son citados para una sesión educativa más larga o son referidos a médico o a quién corresponda.

El programa piloto desarrollado entre 1974 y 1976 tuvo como objetivo investigar la posibilidad de modificar el desarrollo psíquico de los preescolares de bajo nivel socioeconómico, mediante un programa de estimulación temprana. Definida como el conjunto de acciones tendientes a proporcionar al niño las experiencias que necesita desde su nacimiento, para desarrollar al máximo su potencial psicológico, con el uso de materiales didácticos, pero ante todo fortaleciendo el establecimiento de lazos afectivos entre la madre y el niño; favoreciendo sus aspectos cognoscitivos tanto como su adaptación emocional y social.

Es una alternativa de atención infantil en América Latina, ante los graves indicadores de baja escolaridad, deserción escolar, pobreza, "prevalencia del retardo mental en los escolares del sector público" (más del 20 por ciento), insuficiencias de la educación preescolar y condiciones de riesgo emocional.

Encaminando la estimulación temprana prioritariamente al riesgo ambiental y no sólo al riesgo biológico establecido o probable, se constituirá en un programa de prevención primaria desde el primer año de vida. La capacitación se realiza tanto con madres como el personal paramédico participante compuesto por enfermeras y sus auxiliares. La experiencia piloto demostró ampliamente los beneficios del currículum de estimulación en su contribución al desarrollo psíquico de los niños, la actitud de las madres en general mostró gran interés en la aplicación de los contenidos aunque el mantenimiento de esa disposición estimuladora parece cambiar una vez el lenguaje adquiere mayor preponderancia en el niño, pasados los 2 años. También que es viable la utilización de la infraestructura del Servicio Nacional de Salud para implementación masiva del programa que fue emprendida posteriormente por el mismo y que para 1980 reportó la capacitación de 180 enfermeras. Diez años después una evaluación cuantitativa y cualitativa de la experiencia encontró que sólo el 49 por ciento de la población infantil cubierta por los servicios de la Región Metropolitana de Santiago recibía la evaluación del desarrollo psicomotor, una mínima sistematización, sólo un 14 por ciento de los lactantes beneficiados con una de las siete evaluaciones programadas, y una concepción en los servicios de salud que privilegiaba la orientación hacia el bienestar físico, madurando lentamente el concepto de bienestar psíquico y social. Como mantiene vigencia la problemática del retraso psicomotor, los autores del Programa recomiendan modificar las políticas de salud para colocar en práctica los objetivos planteados en 1976.

Antecedentes:

Desde un punto de vista asistencial, se considera como población de alto riesgo ambiental a todos los niños nacidos en los sectores socioeconómicos desventajas, que en América Latina constituye una alta proporción poblacional, lo que resulta ineludible diseñar estrategias de acción en su favor considerando que los efectos de la deprivación psicosocial se manifiestan con anterioridad a la edad típica de ingreso al sistema preescolar. La estrategia de la estimulación temprana, complementaria de la educación preescolar, se constituye en un programa de prevención primaria para el sano desarrollo psicosocial de la niñez, que compromete a los padres en la crianza. La aplicación masiva de un programa de estimulación temprana exige conocer previamente si el currículum y el procedimiento escogido son eficaces, es por esto por lo que se realizó primero una aplicación experimental con lactantes entre los 0 y 2 años, siendo usada la infraestructura del Servicio Nacional de Salud de Chile, que desde 25 años atrás brinda atención médica al 70 por ciento de la población, básicamente constituida por obreros y campesinos. La cantidad y calidad de los estímulos que reciben los niños de bajo nivel socioeconómico en períodos críticos de su desarrollo, redundan en claras desventajas, principalmente en términos de su adaptación al sistema escolar. En 1993, se reseña en Chile una alta tasa de deserción escolar antes del 6o grado, un 42 por ciento ya no continúa en la escuela, siendo en 1976 el promedio de escolaridad pública de tan sólo 4.7 años. Tal abandono generalmente es imputado a problemas económicos o a exigencias laborales tempranas, pero ya desde 1966 está establecido que más de la mitad de las deserciones escolares lo hacían por problemas de aprendizaje de diversa índole. Todo esto redunda en una cifra de analfabetismo del orden de un millón de habitantes que como realidad educacional condiciona una muy segura perpetuación de la pobreza y un poderoso factor de subdesarrollo a nivel nacional.

Objetivo General:

El programa se propone incrementar significativamente el desarrollo psíquico de los niños, aumentar la eficacia de las madres como agentes de estimulación de sus hijos, demostrando que un modelo factible y eficaz para su masificación es utilizar la infraestructura existente del Servicio Nacional de Salud, capacitando previamente al personal paramédico disponible y desarrollar un procedimiento que sirva para la extensión masiva del programa.

Estrategias:

El campo de trabajo del programa es el desarrollo infantil mediante el control temprano y preventivo de alteraciones en el sano desarrollo psicomotor de los niños y las actividades de estimulación de la madre.

El programa experimental implicó dos actividades básicas: educación de las madres por el aprendizaje de 24 manuales, uno por cada mes de edad, de 45 páginas cada uno, con indicaciones para favorecer el desarrollo psíquico del niño en las áreas motora, de coordinación, de lenguaje social, indicaciones sobre normas de crianza, fomento de las relaciones afectivas y formación de hábitos en el niño. Este currículum entregado a las madres a través de visitas domiciliarias de motivación, también realizaba demostración de los ejercicios a realizar con los niños y reforzamiento de su interés en el programa. A partir del segundo año, las demostraciones de ejercicios se acompañaban de un conjunto de materiales y juguetes didácticos para el niño. El currículum incluye una evaluación periódica del desarrollo psicomotor en consultorio pediátrico, mediante el uso de una escala de desarrollo estandarizada en Santiago en 1974, a fin de detectar precozmente retrasos funcionales y reforzar la estimulación o derivar al niño a un Centro de atención especializado si así lo requería su caso. La duración de la intervención experimental fue de 14 meses. Gestión del programa: El nivel de dirección y coordinación del programa estuvo a cargo de un psiquiatra infantil como jefe de la sección de salud mental. Tres psicólogas elaboraron el currículum y los instrumentos de medición, capacitaron al personal de salud, supervisaron y coordinaron 4 consultorios del suroriente de Santiago para la evaluación cuantitativa y cualitativa del programa y sus actividades de extensión. El nivel de ejecución del programa estuvo a cargo de 4 enfermeras con funciones de coordinación del desarrollo del programa en cada consultorio, realización de la evaluación del desarrollo psicomotor y supervisión de las auxiliares de enfermería a su cargo, quienes realizaron las visitas domiciliarias, registraron las observaciones de trabajo en terreno y citaban a las madres para la evaluación periódica de los niños. Las madres a demás de desempeñar un rol activo como agentes estimuladoras de sus hijos, son consideradas un grupo beneficiario puesto que han recibido una capacitación para facilitar su papel de madres y favorecer un cambio de actitud para con la crianza infantil.

Beneficiarios:

La investigación inicial fue realizada entre los 0 y 2 años, de ambos sexos, de nivel socioeconómico bajo, habitantes de zonas urbanas y rurales. La disposición experimental ubicó a 42 niños en el grupo de experimentación, dos grupos de 37 y 40 niños con tratamientos de contraste y otro grupo de 40 niños como grupo control.

Capacitación:

El sistema de capacitación implementó sesiones teóricas sobre la influencia del ambiente en el desarrollo temprano, la relevancia de la estimulación temprana, las características del desarrollo psicosocial del niño entre los 0 y 2 años, una revisión de otros programas de estimulación y descripción de la experiencia realizada en el Sistema Nacional de Salud, técnicas de estimulación y técnicas de medición del desarrollo psíquico y de la escala de evaluación del desarrollo; y como actividades prácticas, trabajo en grupos, demostración de la estimulación de niños de diversas edades entre los 0 y los 24 meses. Materiales: El programa produjo manuales de estimulación, juguetes didácticos y la publicación del libro "Estimulación Temprana" auspiciado por UNICEF.

Resultados:

Logros: El currículum de estimulación iniciado desde el nacimiento influyó positivamente sobre el desarrollo psíquico de los niños, permitiéndoles alcanzar el mismo rendimiento en las pruebas de evaluación del desarrollo psicomotor, que en un grupo de nivel socioeconómico alto ajeno al programa.

La organización del Servicio Nacional de Salud y su cercanía a los sectores marginales hacen posible complementar eficazmente los programas preventivos de salud mental, siempre y cuando esa incorporación sea oficialmente reconocida como parte de los programas materno-infantiles y se dispongan de normas programáticas y los recursos correspondientes.

Se demostró que es posible prevenir retrasos en el desarrollo psicomotor de lactantes de bajo nivel socioeconómico, afectados de alto riesgo ambiental, mediante el entrenamiento de sus propias madres.

Logros inesperados: Los cambios de actitud de las madres hacia los niños se hicieron extensivos a los demás niños del grupo familiar.

Dificultades: No existen iguales niveles de motivación en todas las madres participantes del programa. Las enfermeras y auxiliares por lo general están sobrecargadas de trabajo, por lo que sus servicios para el programa de estimulación quedaban limitados a sus actividades específicas en las normas de atención. El grado de capacitación teórica de las auxiliares, sobre todo en la formación básica en psicología y educación, contribuyeron a una entrega de los contenidos de estimulación a veces en forma mecánica, cuando no autoritaria.

Evaluación:

La experiencia piloto implementó un sistema de evaluación tanto de los grupos experimentales como el grupo control. Sus rendimientos en el coeficiente de desarrollo fueron medidos con la Escala Estandarizada de Evaluación del Desarrollo Psicomotor de 0 a 24 meses (Rodríguez 1974). El test de Denver fue usado como instrumento de seguimiento y las Pruebas de Piaget de Haeussler 1976; para evaluar sus progresos en los procesos cognitivos. Las evoluciones de los grupos fueron controladas por diseños estadísticos.

La evaluación de 1986 encontró que las tareas proyectadas para su masificación no fueron cumplidas. Ante la descentralización administrativa sufrida en el Servicio Nacional de Salud, por deficiencias de fondos y por su capacidad de autonomía para determinar si incluían o no actividades de fomento y protección del desarrollo psíquico del lactante, sólo tres de los seis servicios de la Región Metropolitana de Santiago evaluaban el desarrollo psicomotor, una única vez en el período de los 0 a los 2 años, sin un seguimiento ni aplicación de los restantes seis controles previstos en el estudio inicial.

Un 58 por ciento de las enfermedades continuó realizando difusión de los contenidos pedagógicos de la estimulación, a pesar de su poco tiempo disponible, por la relevancia que para ellas tenía las actividades de estimulación, no fue continuada su capacitación. A pesar de las expectativas de madres y enfermeras por la continuidad del programa, continuó siendo privilegiada una concepción de salud meramente física.

PROGRAMA CADEL

Institución:

Pontificia Universidad Católica de Chile, Instituto de Economía, 1989.

El programa CADEL (Centros de Alimentación y Desarrollo del Lenguaje) fue creado en 1985 como una alternativa de atención no convencional, de bajo costo. En un principio funcionaba en escuelas ó unidades vecinales y operaba sólo dos horas al día de lunes a viernes, con el propósito básico de darles a los niños una ración alimentaria y estimular su lenguaje.

Los niños estaban a cargo de una auxiliar. El Programa incorporó desde su iniciación a las madres quienes eran capacitadas por la auxiliar de modo que optimizaran sus recursos y se incorporaran adecuadamente al proceso educativo de los niños.

A fines de 1985 existían 57 centros los que atendían a 4.493 niños.

En el último trimestre del año 1986, se aumentó el horario de atención de dos a cuatro horas diarias debido básicamente a una solicitud de las madres a las cuales no les compensaba llevar a los niños por un período tan corto.

En el año 1987 se iniciaron dos proyectos tendientes a mejorar el Programa CADEL, que se desarrollaron por convenio con UNICEF y con la Escuela de Educación de la Universidad Católica.

El Proyecto UNICEF tuvo inicialmente dos fases. La primera, se realizó en el año 1987 y consistió en la elaboración de material para apoyar la labor de la auxiliar en el centro y complementar ésta en la casa mediante guías preparadas especialmente para las madres. Se elaboró además documentos destinados a mejorar la difusión del programa entre las autoridades y la comunidad misma. En el año 1988 se comenzó la segunda fase, que consistió en la aplicación del nuevo material elaborado, y en el mejoramiento de las acciones de supervisión y evaluación de los Centros CADEL.

El Proyecto Escuela de Educación de la Universidad Católica se aplicó a partir de marzo de 1988 en la Región Metropolitana. El propósito fundamental fue que se incentivaran en el niños todas las áreas de su desarrollo (lenguaje, emocional-social, cognitiva, motricidad y percepción), dándole especial importancia a la creatividad y al desarrollo de valores. Una característica de este curriculum es que la auxiliar tiene cada día totalmente planificado.

Objetivos generales:

Apoyo nutricional y educativo a los menores y un efecto de demostración mediante la participación de las madres en el proceso de educación.

Para lograr su objetivo nutricional, los CADEL entregan a cada niño alimentación consistente en desayuno (o té) y almuerzo, los que en conjunto aportan 700 calorías diarias (46.6% de las calorías necesarias y 68.9% de los requerimientos proteicos recomendados por la FAO-OMS). No existe un aporte nutricional complementario para niños desnutridos. El saldo debiera ser aportado en el hogar, para asegurar un crecimiento y desarrollo del niño acorde con su edad.

El Programa CADEL no puede funcionar sin la participación de las madres; desgraciadamente, no todas pueden participar activamente ya sea porque deben trabajar fuera del hogar, deben permanecer en la casa al cuidado de otros niños, o bien, no están motivadas para hacerlo. Las madres colaboradoras son capacitadas a través de un programa especialmente diseñado para ellas.

Cada Centro opera desde marzo a diciembre, de lunes a viernes, con una o dos jornadas al día. El niño beneficiario es atendido cuatro horas diarias, ya sea de 9:00 a 13:00 horas o de 13:00 a 17:00 horas, si se atiende una sola jornada. 0 bien 8:30 a 12:30 o de 13:00 a 17:00 horas si hay dos jornadas. La capacidad de cada centro varía entre 36 y 40 párvulos, los que trabajan en un sólo grupo es decir, no diferenciado por edad.

El local utilizado ha estado preferentemente ubicado en una escuela básica (60,5%) o en una sede comunitaria (30%).

Cada CADEL está dirigido por una auxiliar de párvulos, quien es la encargada de planificar y desarrollar las actividades pedagógicas, crear hábitos en los niños (higiénicos, conductuales o alimenticios), capacitar a las madres, entregar la alimentación, llevar el control diario de asistencia, mantener actualizado el registro de antecedentes sobre el estado nutricional de los niños, mantener actualizadas las listas de espera y mantener el orden y aseo de la sala.

Para realizar algunas de estas tareas recibe ayuda de las madres de los niños, quienes han sido capacitadas previamente por las mismas auxiliares. Las actividades de los CADEL son controladas por un equipo supervisor regional del Programa.

Financiamiento:

El apoyo institucional a los Centros CADEL durante 1985, era el siguiente:

Costos

El Programa CADEL fue diseñado como una alternativa no tradicional de bajo costo, con requerimientos de infraestructura mínimos. Se trabaja en un solo grupo, sin separar a los niños por grupos de edad. A cargo del centro está una auxiliar de párvulos, quién cuenta con la supervisión del equipo supervisor regional; el material de trabajo entregado es el indispensable. El ítem más importante del costo de operación está dado por el costo de la ración alimenticia.


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