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El
secretario general de la Organización de Estados
Iberoamericanos estuvo en Paraguay para lanzar la consulta
nacional sobre "La educación que queremos
para el Bicentenario". Con ABC Color habló
sobre las profundas desigualdades que persisten en la
educación e incluso se perpetúan a través
de los sistemas educativos. Considera que hacer atractiva
la enseñanza es clave para mantener a los alumnos
en el aula y lograr avances
- ¿Cuál es el estado de la educación
en Latinoamérica en general? ¿En qué
se está avanzando y en qué no se puede
avanzar?
- Yo diría que en Iberoamérica hay muchas
diferencias entre países. Entre unos países
y otros los rasgos de desarrollo son muy diferentes.
Sin embargo, yo creo que hay algunos que son comunes
a todos. El primero es que se ha avanzado notablemente
en la cobertura en la mayoría de los países.
Hay una mayor oferta para los niños de cinco
a quince años. En segundo lugar hay un interés
social más importante en todos los países
en favor de la educación. En tercer lugar, que
hay profundas desigualdades en la educación,
en todos los países. Un sector de la sociedad
tiene más oportunidad y hay una amplia mayoría
de la población que tiene muy escasa oportunidad.
- Obviamente el sector con más oportunidad
es el que puede pagar.
- Es el sector que paga por una educación privada.
La educación pública está en una
posición mucho más marginal y a la que
van los sectores populares. La cuarta característica
común es que nos falta aún un camino importante
para lograr niveles de calidad similares a los de los
países más desarrollados. Hay dos aspectos
en los que hemos mejorado y dos en los que aún
falta mucho por hacer.
- Usted habló en un tono crítico sobre
el afán reformista que hubo en la educación
en las últimas décadas. ¿Qué
propone en su lugar?
- Es necesario reformar. Pero las reformas educativas
deben ser también sociales. Ese es el mensaje
que yo quiero transmitir: que la sociedad debe comprometerse
con la educación, que la sociedad debe avanzar
hacia una mayor igualdad, y desde esa dinámica
es más sencillo que la sociedad pueda conocer
reformas más efectivas, de mayor calidad, de
mayor iniciativa. Las reformas son necesarias, pero
tal vez sea también necesario abordarlas de una
manera diferente a como se hizo en décadas anteriores.
Con mayor compromiso social, con mayores estrategias
sociales y con mayor apoyo a la educación en
aspectos de calidad, de profesorado, de oferta educativa,
y no solo en proceso de descentralización, de
gestión, de competencia entre las escuelas, que
fueron estrategias del pasado y que yo creo que no fueron
positivas.
- ¿Qué aporte cree que pueden ofrecer,
para mejorar el rendimiento de los alumnos y para la
reducción de la brecha de conocimiento, programas
como "Una computadora por niño"?
- Las brechas de igualdad y entre escuelas deben ser
reducidas con visiones globales. Supone tiempo de estudio
de los alumnos, profesores con mayor preparación,
enseñanza atractiva, que los niños comiencen
a los tres años a tener experiencias educativas,
cuidar a las familias, cuidar la alimentación
y salud de los niños. En ese marco, un computador
tiene su sentido. Pero pensar que un computador por
alumno va a resolver los graves problemas de la educación
es no ver que los problemas tienen modelos integrales
y que hay cuestiones tan importantes o más. Y
sin esos mecanismos de transformación se puede
encontrar el computador que se encuentra arrinconado
en el aula, porque ni lo utilizan los maestros -ni saben
como utilizarlo-, ni hay conectividad, ni hay programas.
No pensemos que el ordenador por alumno es la estrategia
principal para poder reformar la calidad.
- Con respecto a las "Metas para la generación
del bicentenario", se habla de currículos
significativos; eso supone un gran cambio. ¿Qué
tiene que cambiar para que el currículum sea
realmente significativo?
- Para que el currículum sea significativo y
atractivo hacen falta maestros preparados, recursos
en las escuelas. Supone también mayor participación
de los alumnos, trabajo significativo, una mayor relación
entre lo que se aprende y la vida. Una capacidad de
los alumnos de traer al aula lo que viven fuera del
aula y de llevar a su casa lo que viven en el aula.
Y maestros capaces de gestionar esa enseñanza.
De esa manera es más sencillo que los alumnos
estén más tiempo en la escuela, que repitan
menos, que abandonen menos. La enseñanza atractiva
es un método de mantener alumnos y avanzar en
la educación. En ese proceso tienen un papel
importante los computadores, siempre que se utilicen
bien, como la lectura.
- ¿Qué va a ser diferente en las escuelas
cuando esto se dé?
- Los contenidos de las materias deben orientarse más
bien hacia las capacidades del alumno, hacia la capacidad
de aprender por sí mismo, de utilizar la información;
enseñanzas menos memorísticas y más
basadas en la solución de problemas, enseñanzas
que resuelvan los problemas de la vida y no tanto problemas
demasiado abstractos. Que las evaluaciones tengan en
cuenta el progreso a lo largo del año, el rasgo
cooperativo con los compañeros. Supone dar más
importancia a los iguales y no solo a la relación
vertical profesor-alumno. Supone sobre todo un cambio
de orientación, de manera de trabajar con motivación,
con interés, con incorporación de contenidos
más relevantes y dejar fuera aquellos que no
se orientan a lo que los alumnos necesitan en el momento
actual.
- La relevancia de los contenidos ¿Quién
la define?
- Cada país debe establecer lo que es relevante
para él. Es decir, qué contenidos del
currículum deben formar parte de lo que todos
los alumnos deben conocer. Una comisión establece
los contenidos de relevancia y analiza la amplitud de
los mismos. A veces, el riesgo que tenemos en muchos
países es que, como hay tanta información,
queremos que los currículum sean excesivamente
extensos. Y el alumno no puede aprenderlo y el maestro
no puede enseñarlo. Entonces hay que seleccionar
lo relevante, y ese proceso de selección no es
fácil.
- Es lo que pasa aquí en la educación
secundaria, donde algunos bachilleratos tienen más
de 20 asignaturas.
- ...
- Diga algo
- ¡¿Qué hay 23 asignaturas?! (...)
Bueno, yo soy una persona en general respetuosa con
las decisiones de los países, pero... exige una
reforma profunda. Hoy el conocimiento se aborda a través
de mecanismos de búsquedas de información,
de integración de saberes y de capacidad de los
alumnos de conectarlo con la realidad. Y eso supone
un número de materias bastante menor que veintitantas,
más integradas, con un profesor de referencia,
una evaluación más integrada. Yo creo
que sería muy positivo reducir eso significativamente.
- Con respecto a las metas asumidas por los ministros
de educación para el año 2021 ¿Hay
avances?
- Hay un gran acuerdo entre países y lo vamos
a definir durante este año. Aquí se está
abriendo la consulta. Queremos acordarlas en el 2010
en un gran encuentro iberoamericano, con los compromisos
de los países para esas metas y los recursos.
Nosotros aportaremos el fondo solidario que va a suponer
el 30% del costo que los países van a proporcionar
para el logro de esas metas. Los organismos internacionales
vamos a hacer un esfuerzo de apoyo a aquellos países
con más dificultades para que logren metas en
el tiempo previsto.
- ¿Por qué crear nuevas metas, si
no están pudiendo cumplir las metas de la Unesco?
- Las metas de la Unesco, que son muy dignas de todo
elogio, no responden a la situación de todos
los países iberoamericanos. Hay algunos que las
están cumpliendo y otros aún no las han
logrado. Y son metas muy importantes y muy básicas.
Aquí hablamos de calidad de la educación.
Merece la pena atender a la diversidad de los países.
En segundo lugar, estas metas son iberoamericanas, son
para nuestra región y se plantean en una época
histórica, ya que en los próximos diez
años prácticamente todos los países
celebran el bicentenario de la independencia. Entonces
son metas conectadas al impulso de la sociedad por su
transformación. Y en tercer lugar porque comprometemos
un fondo económico solidario para lograr esas
metas.
Queremos que los países más ricos, la
Unión Europea, consideren que este es un gran
proyecto y que los recursos que hay se orienten a los
países menos desarrollados. Que se orienten y
tengan como punto central prioritario las metas educativas.
El impulso de los países conecta con el esfuerzo
de los organismos internacionales y de los donantes,
y todo ello genera una dinámica que es nueva.
Es una dinámica de apoyo mutuo y de lograr en
diez años lo que normalmente se lograría
en 25, y eso es un esfuerzo enorme.
Yo percibo que la sociedad y los gobernantes ven que
es una oportunidad y nosotros estamos apostando por
esa oportunidad. Hemos calculado el fondo en torno a
los dos mil millones de dólares para los países
más pobres, algunos centroamericanos, algunos
andinos, Paraguay y algunas regiones pobres como el
nordeste brasileño o el norte argentino. A mayor
compromiso con el proyecto, el fondo le ayuda más.
Queremos estimular también el compromiso de los
países.
Fuente: ABC Color
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