Con un auditorio colmado, alegría desbordante, elogios y discursos de admiración y hermandad profunda, en un escenario majestuoso e invadido de mariposas amarillas, que volaron por todos los rincones el Salón Getsemaní al compás de tonadas interpretadas por niños vallenatos quienes ejecutaron con el alma el acordeón, la tambora y guacharaca, se rindió tributo a la vida y obra del Nóbel de la Literatura Gabriel García Márquez, durante la ceremonia inaugural del IV Congreso Internacional de la Lengua Española.
El evento estuvo presidido por el Presidente de la República de Colombia, la Primera Dama de la Nación, los Reyes de España, así como personalidades cercanas a la obra y al escritor de Aracata, partícipes de este homenaje sincero tributado por el pueblo colombiano, tales como: el Expresidente de los Estados Unidos, Will Clinton; Martín Torrijos, actual Presidente de Panamá; Samuel Lewis, Vicepresidente del Perú y Julio Mario Sanguinetti, Presidente del Uruguay. Se hicieron presentes en este acto especial las principales autoridades de Colombia, directivos y representantes de entidades internacionales, de la academia, del arte, la ciencia y tecnología, escritores, periodistas y estudiantes de la comunidad hispanoparlante.
Con un discurso escrito de manera sencilla, García Márquez se dirigió al auditorio para agradecer este hecho jamás pensado y contar las dificultades que vivió con su esposa Mercedes, durante los 18 meses, tiempo en el cual escribió su obra cumbre Cien Años de Soledad, con la laboriosidad de un artesano, carente de papel para su máquina de escribir y sin los 82 pesos para pagar a la oficina de correos de ciudad de México y remitir a Buenos Aires a la editorial Suramericana, su obra completa para ser editada y publicada. Corría el año 1966... Los invitamos a leer el texto completo de su discurso.
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27 de marzo de 2007 |