En este nuevo cuaderno editado por Siteal, su autora Gabrila Itzcovich intenta en su exposición dar cuenta de las brechas educativas entre áreas geográficas, integrando al análisis diversas lógicas espaciales que atraviesan, redefiniendo la relación urbano-rural.
Al analizar las tasas de escolarización de los diferentes países de la región según área geográfica de residencia, algunos países registran brechas menores, pero en otros casos estas superan los veinte puntos porcentuales. Afinar la mirada respecto de las brechas entre áreas geográficas conlleva necesariamente a cuestionar el enfoque dicotómico de contraposición urbano- rural. Algunos cambios ocurridos como los avances en ciencia y tecnología, las transformaciones en los medios de transporte y las comunicaciones, la expansión de actividades no agropecuarias en el mundo rural, incrementan la diversidad de aquello a lo que habitualmente se denomina “rural”.
Por otra parte, en los últimos años se evidencia un aumento del interés respecto de la cuestión territorial por parte de las ciencias sociales. En esta revalorización lo espacial deja de ser considerado algo subsidiario a las estructuras sociales, y pasa a ser considerado parte constitutiva de estas.
En el ejercicio que aquí se desarrolla se pretende observar si existen diferentes agrupamientos espaciales que atraviesan la dicotomía urbano-rural, y si estos agrupamientos, definidos a partir de un criterio espacial, dan lugar a la conformación de contextos sociales diferenciados. Al mismo tiempo se intenta una aproximación a la diversidad rural, a partir de diferenciar situaciones de mayor inclusión de otras de mayor exclusión social. Finalmente se analizan cuáles son los desafíos que plantean los diferentes escenarios en términos de inclusión educativa, lo cual invita necesariamente a una reflexión acerca de la capacidad de integración de los estados respecto de sus poblaciones más postergadas.
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25 de marzo de 2012 |