II REUNION COMISIÓN DE EXPERTOS IBEROAMERICANOS
“Alfabetización y Educación Básica de las Personas
Jóvenes y Adultas”
(Cartagena de Indias y Bogotá, Colombia)
19 al 21 de septiembre de 2007
Resumen:
Los Programas dirigidos a la población joven y adulta con rezago educativo
o iletradas están conformados por una diversidad de personas que tienen
sus propias motivaciones, intereses y particularidades que hacen muy compleja
la labor de los docentes como facilitadores del proceso educativo.
Los grupos de participantes que tradicionalmente estaban conformados con personas
de edad avanzada, hoy en día los son mayoritariamente jóvenes
desertores del sistema educativo lo que implica una nueva visión de la
educación para jóvenes y adultos que requieren prepararse para
responder a las demandas de los tiempos modernos.
Asimismo los contenidos curriculares deben responder a grupos heterogéneos
entre los que podemos destacar, población urbana y rural, campesinos,
privados de libertad, mujeres, étnias, población migrante, entre
otras.
Se deben constituir sistemas para el monitoreo y evaluación de los
resultados que estos Programas producen tanto en relación a logros de
aprendizaje como impacto en el nivel de vida de los participantes.
Coherente con una visión amplia de la Educación de adultos, el
objetivo de la misma debe estar enfocada a ofrecer respuestas a través
de la creación de múltiples y variadas oportunidades de aprendizajes,
a la valoración de los saberes y de la cultura de los jóvenes
y adultos, así como al conjunto de aprendizajes que van más allá
de las áreas del conocimiento relacionadas con el desarrollo de actitudes
los cuales incluyen procesos formativos diversos vinculados a; la participación
ciudadana, la generación de empleo, trabajo y capital, necesidades específicas
de los grupos a atender, entre otros.
El propósito central de la Educación de adultos es facilitar
a la población de baja o nula escolaridad la adquisición de los
conocimientos fundamentales e impulsar en ellos el desarrollo de competencias
y habilidades básicas mediante estrategias educativas vinculadas a la
actividad cotidiana.
El principal desafío es afrontar el rezago educativo que sufren más
de 35 millones de adultos que carecen de escolaridad básica completa
y el énfasis se debe poner en la capacitación en, y sobre todo
para el trabajo.
Por esta razón, es problemático que los programas de alfabetización
de jóvenes y adultos tomen para sí elementos constitutivos de
la escuela, sus tiempos y espacios rígidamente delimitados, sus contenidos,
objetivos y procesos de interacción pautados por relaciones jerárquicas.
No es lo más acertado tomar los currículum y programas organizados
para la educación de niños y adolescentes, como parámetros
para la organización de procesos de aprendizaje.
Cuando nos referimos a la Educación y particularmente a la Educación
de jóvenes y adultos, nos referimos a educación integral. Esto
supone abordar al individuo desde los distintos aspectos que lo conforman como
persona. Si bien este enunciado es muy escuchado, poder llevarlo a cabo requiere
una organización institucional acorde, estrategias muy particulares y
una concepción de los procesos de enseñanza-aprendizaje que responde
a políticas sociales dirigidas a maxificar el proceso de transmisión
de conocimientos y el acceso democrático a la misma, en equidad y armonía.
A través de la educación de adultos se pretende satisfacer las
necesidades e intereses de una amplia variedad de potenciales beneficiarios
que requieren alcanzar la participación plena en su comunidad partiendo
del ámbito familiar y laboral, y que por carecer de conocimientos mínimos
o elementales no lo pueden lograr.
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25 de septiembre de 2007 |