II REUNION COMISIÓN DE EXPERTOS IBEROAMERICANOS
“Alfabetización y Educación Básica de las Personas
Jóvenes y Adultas”
(Cartagena de Indias y Bogotá, Colombia)
19 al 21 de septiembre de 2007
Resumen:
La configuración de un plan de postalfabetización requiere revisar
y analizar aquellas teorías y prácticas que están consiguiendo
los mayores éxitos de aprendizaje en educación de personas adultas
y en su impacto social. Ya en los 90, entorno al Año Internacional de
la Alfabetización, se hablaba del fracaso de un modelo de alfabetización
centrado únicamente en una campaña o en enseñar el mecanismo
de la lectura y la escritura. Por el contrario, debía vincularse dentro
de un concepto de educación permanente (Delors, 1996), o sea, estar coordinado
con posibilidades de postalfabetización que estuvieran al alcance de
toda la población. Actualmente, en un contexto en el que se incrementa
el diálogo en las diferentes esferas sociales (escuela, estado, familia…),
las prácticas de postalfabetización que incluyen una orientación
dialógica están demostrando alcanzar los mejores resultados tanto
en aprendizaje como en inclusión social. En este documento presentamos
cinco estrategias de postalfabetización que ya están dando resultados
exitosos. Estas estrategias se enmarcan en un entorno social en el que cada
vez más experiencias se abren a su entorno y recobran con fuerza el sentido
de servicio público -de la comunidad a la comunidad, a través
de la participación (Aubert et al, 2004).
La primera estrategia se basa en el modelo de educación democrática
de personas adultas, en el que el protagonismo de las personas participantes
dota de sentido la postalfabetización. La segunda muestra las tertulias
literarias dialógicas, como una de las actividades pedagógicas
con más éxito en el aprendizaje y el fomento de la lectura y la
escritura. La tercera estrategia basa su éxito en el incremento del aprendizaje
a través de la interacción, la participación y la formación
de familiares y personas adultas cercanas a la actividad escolar de niños,
niñas y jóvenes, consolidando procesos de postalfabetización
a toda la comunidad educativa. La cuarta aporta los fundamentos para el aprendizaje
dialógico de las tecnologías de la información y la comunicación,
orientado a reducir la brecha digital. La quinta estrategia expone la necesidad
de trabajar para la mejora de la salud y la atención sanitaria desde
la alfabetización. Estas y otras estrategias para la postalfabetización
son necesarias para el desarrollo de una oferta formativa que aporte continuidad
y perspectivas educativas reales a las personas participantes, especialmente
para aquellos sectores población que más riesgo sufren de exclusión
educativa y social.
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25 de septiembre de 2007 |