Hoy día los jóvenes encaran apremiantes desafíos mundiales, como elevadas tasas de desempleo, unas condiciones de trabajo vulnerables y la marginación en los procesos de adopción de decisiones.
Por ello, el 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General (resolución 54/120 ) aprobó que el 12 de agosto fuera declarado Día Internacional de la Juventud.
Las Naciones Unidas, los gobiernos, el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil, los círculos académicos y los filántropos pueden ayudar a aumentar las oportunidades de éxito de los jóvenes aprovechando mejor los recursos e intereses compartidos.
El tema para el Día Internacional de este 2012, «Construyendo un mundo mejor: Asociándonos con los jóvenes», es un llamamiento mundial para establecer asociaciones con la participación de los jóvenes y para beneficio suyo.
Esas asociaciones van desde el apoyo empresarial a los jóvenes emprendedores hasta las iniciativas gubernamentales para entablar un diálogo sobre cuestiones políticas o la inversión filantrópica en proyectos comunitarios dirigidos por jóvenes.
Mensaje del Secretario General para 2012
La generación de jóvenes actual, que es la más numerosa de la historia y en su gran mayoría vive en países en desarrollo, tiene un potencial sin precedentes para mejorar el bienestar de toda la familia humana. Sin embargo, son demasiados los jóvenes, incluso los que tienen un nivel de estudios alto, que se enfrentan a salarios bajos, empleos sin porvenir y tasas récord de desempleo. La crisis económica mundial afecta a los jóvenes más que a nadie y, comprensiblemente, muchos se sienten desalentados ante las crecientes desigualdades. Un gran número de ellos carecen de perspectivas inmediatas y no pueden participar en los procesos políticos, sociales y de desarrollo de sus países. Si no adoptamos medidas con urgencia, nos arriesgamos a crear una «generación perdida» de talento y sueños desaprovechados.
Trabajar con y para los jóvenes es una de mis máximas prioridades. Los jóvenes constituyen una fuerza transformadora; son agentes de cambio creativos, ingeniosos y entusiastas, ya sea en las plazas públicas o en el ciberespacio. Desde su determinante función en la labor encaminada a lograr la libertad, la democracia y la igualdad hasta su movilización a escala mundial en apoyo de Río+20, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, los jóvenes han demostrado vigorosamente una vez más su capacidad y su deseo de cambiar el curso de la historia y acometer los desafíos mundiales.
Los jóvenes de ambos sexos no son beneficiarios pasivos sino asociados iguales y eficaces. Sus aspiraciones van mucho más allá del empleo; también quieren sentarse a la mesa, tener una voz real a la hora de configurar las políticas que dan forma a su vida. Tenemos que escucharlos y hacerles participar. Tenemos que establecer mecanismos más numerosos y sólidos para que intervengan. Ha llegado el momento de integrar las voces jóvenes de una manera más significativa en los procesos de adopción de decisiones a todos los niveles.
En el mundo entero se reconoce cada vez más la necesidad de reforzar las políticas y las inversiones relacionadas con los jóvenes. En este Día Internacional de la Juventud, exhorto a los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y las entidades académicas a que abran las puertas a los jóvenes y fortalezcan sus asociaciones con las organizaciones por ellos dirigidas. Los jóvenes pueden determinar que estos tiempos avancen hacia peligros mayores o hacia cambios positivos. Apoyemos a los jóvenes de nuestro mundo para que se conviertan en adultos que alumbren más generaciones de líderes productivos y llenos de energía.
Ban Ki-moon
|
Curso Educar para valorar, educar para participar
|
|
19 de junio de 2012
Inicia el 15 de septiembre de 2012.
¿Qué es educar? ¿Cuáles son las finalidades de la actividad educativa? ¿Qué elementos constituirían las dimensiones irrenunciables de una educación integral? Aunque la incluye, la educación no puede reducirse a la mera instrucción. Sin duda, hubo un tiempo en el que la extensión de los saberes a todos los ciudadanos, la ilustración del pueblo, pudo considerarse como la esencia de la actividad educativa. Contra el oscurantismo y los prejuicios dogmáticos nada mejor que las luces de la razón ilustrada. Frente a las creencias y supersticiones nada más adecuado que el conocimiento científico.
|
|
Más información [+]
|
12 de agosto de 2012 |