Este trabajo incorpora ideas desarrolladas por los autores en un informe presentado al Diálogo Regional en Educación organizado por el Banco
Interamericano de Desarrollo y publicadas en Fernando Reimers y Eleonora Villegas-Reimers: “Educación para la ciudadanía y la democracia: Políticas y programas en escuelas secundarias de América Latina y el Caribe”. En Espínola, V. (editora): Educación para la ciudadanía y la democracia en un mundo globalizado: une perspective comparative. Banco Interamericano de Desarrollo, Washington DC, julio de 2005.
Revista Prelac
Durante las últimas décadas, los esfuerzos de maestros, administradores educativos y otros
actores interesados en la educación en América Latina han logrado colocar la preocupación por
la calidad en el centro de la agenda educativa de todos los países en la región.
Logrado el acceso casi universal a la escuela, y el que los alumnos estén un número significativo
de años en ella, es claro que los esfuerzos por ofrecer oportunidades de aprendizaje deben pasar
de la preocupación por lograr el acceso a la escuela a la preocupación por garantizar que los
alumnos aprendan.
Sin embargo, existe el riesgo de que esta preocupación por la calidad de la educación se
convierta, en la práctica, en una inquietud autorreferida al interior de la escuela y de los sistemas
educativos. Una comprensión autorreferente sobre la calidad significaría, por ejemplo, que las
acciones destinadas a lograr mejoras en la eficacia de las escuelas –para que los estudiantes
aumenten su desempeño– estuviesen sólo centradas en pruebas basadas en el currículo. Es decir,
sin un examen crítico de la pertinencia de éste, sin un análisis de la adecuación de sus niveles
de exigencia, sin una discusión de la correspondencia entre las competencias necesarias para
expandir las opciones de las personas en la vida, y de las oportunidades que representa el
currículo.
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9 de octubre de 2007 |