Progreso para la Infancia: Examen estadístico de un mundo apropiado para los niños y las niñas informa sobre los avances del mundo en el cumplimiento de los compromisos en favor de los niños y las niñas. Esta edición especial de UNICEF analiza los progresos en dirección hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio en cuatro esferas prioritarias para la infancia: promoción de una vida sana, educación de calidad, lucha contra el VIH y el SIDA y protección contra los malos tratos, la explotación y la violencia.
La Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas en
favor
de la Infancia, que se efectuó en mayo de 2002, constituyó una
ocasión
histórica sin precedentes. Por primera vez, la Asamblea General se reunió
con el único propósito de discutir temas relacionados con la niñez.
En el
documento final, Jefes de Estado y de Gobierno se comprometieron a crear
“Un mundo apropiado para los niños” y fijaron metas en esferas
cruciales
para el bienestar y el desarrollo de los niños y las niñas que
se deberán
cumplir durante la década que termina en 2010. Cinco años después
de la
Sesión Especial, UNICEF cumple con la responsabilidad de dar a conocer
los avances hacia el cumplimiento de dichos compromisos. Y lo puede
hacer gracias al mejoramiento de los sistemas de recopilación y análisis
de
datos, a lo que la Sesión Especial concedió un carácter
prioritario.
Hay buenas noticias con respecto a las cuatro categorías generales de
las
metas y objetivos expuestos en “Un mundo apropiado para los niños”,
aun
cuando los logros que se comunican son a menudo dispares.
Promoción de una vida sana
En 2006, y por primera vez, el número de niños que murieron antes
de su
quinto cumpleaños fue inferior a 10 millones; de hecho, fue de 9,7 millones,
un hito importante en materia de supervivencia infantil. Si se tiene en
cuenta que, hacia 1960, aproximadamente 20 millones de niños menores
de cinco años morían todos los años, es evidente que ha
habido una
considerable reducción a largo plazo en el número de defunciones
infantiles
a escala mundial. Varios grupos interinstitucionales encargados de
calcular la mortalidad en la infancia generaron estas estimaciones, entre
ellos la Universidad de Harvard, UNICEF, la Organización Mundial de la
Salud, el Banco Mundial y la División de Población de las Naciones
Unidas.
Pero todavía hay muchos países –especialmente de África
subsahariana y
Asia meridional– que presentan niveles de mortalidad en la infancia
inaceptablemente altos y que no han progresado en los últimos años
en la
reducción del número de defunciones infantiles, o cuyos progresos
han sido
mínimos. Muchos de esos países se han visto afectados por los
confl ictos o
han sufrido el flagelo del SIDA.
Los datos de las encuestas más recientes indican que ha habido mejoras
importantes en varias intervenciones clave para la supervivencia infantil, lo
que podría traducirse en una disminución cuantificable de la mortalidad
de
niños menores de cinco años durante los próximos años.
En comparación
con 1999, la cifra de niños que recibieron en 2005 las dos dosis recomendadas
de vitamina A se multiplicó por cuatro. La tasa de uso de
mosquiteros tratados con insecticida, vitales para detener el paludismo, ha
aumentado significativamente en todos los países de África subsahariana
que tienen datos sobre tendencias, y 16 de esos 20 países por lo menos
triplicaron su tasa desde 2000. En los 47 países donde se presenta el
95%
de las muertes por sarampión, la cobertura de vacunación contra
esta
enfermedad subió del 57% en 1990 al 68% en 2006. Las tasas de alimentación
exclusiva con leche materna mejoraron notablemente en 16 países de
África subsahariana a lo largo de la década pasada, y en 7 de
esos países
aumentaron en 20 puntos porcentuales o incluso más. No obstante, la
cobertura en el tratamiento de las principales enfermedades infantiles,
como la neumonía y el paludismo, no se ha extendido como se esperaba.
Un reciente análisis de tendencias para el período 1990-2005 sugiere
que el
mundo no ha reducido la tasa de mortalidad derivada de la maternidad –el
Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) 5– como estaba previsto, pese
a
los significativos avances de las regiones de Asia meridional y el Pacífico,
América Latina y el Caribe y Europa Central y Oriental/Comunidad de
Estados Independientes (ECE/CEI). Tanto la cobertura de atención prenatal
como la asistencia de personal cualificado durante el parto –factores
decisivos para mejorar la salud y el bienestar de las madres– se ampliaron
también de una manera extraordinaria, y todas las regiones mejoraron
en
estos aspectos durante el pasado decenio.
Adicionalmente, entre 1990 y 2004, más de 1.200 millones de personas
obtuvieron acceso a fuentes mejoradas de agua potable, y el mundo se
encamina –aunque lentamente– hacia la conquista del ODM 7. La cobertura
de saneamiento también se incrementó durante ese período,
pero a una
tasa insuficiente para alcanzar la meta del ODM.
Acceso a una enseñanza de calidad
Casi todas las regiones han realizado progresos importantes en la educación.
La desigualdad entre los géneros en la educación primaria y secundaria
empezó a corregirse entre 1990 y 2005. El aumento de la matriculación
y la
asistencia ha ayudado a reducir el número de niños en edad de
asistir a la
escuela primaria que se hallan desescolarizados, que pasó de 115 millones
en 2002 a 93 millones en 2005-2006. Muchos países están próximos
a
alcanzar la educación primaria universal, si bien algunas regiones –Oriente
Medio y África del Norte, Asia meridional y África subsahariana–
registran
tasas de matriculación y asistencia de menos de un 90%. También
ha
habido buenos resultados en la enseñanza secundaria, aunque menos que
en la primaria. En África subsahariana, solo uno de cada cuatro niños
en
edad de asistir a la escuela secundaria recibe este tipo de enseñanza;
a
escala mundial, uno de cada seis niños en edad de estudiar en la escuela
secundaria todavía está en la escuela primaria.
Lucha contra el VIH y el SIDA
El número de personas que viven con el VIH ha seguido aumentando en
el
mundo entero, y casi dos terceras partes de toda la gente que tiene el virus
vive en África subsahariana. El conocimiento sobre los métodos
de prevenir
la transmisión del VIH se ha incrementado entre los jóvenes de
15 a 24 años.
Sin embargo, un conocimiento completo y correcto sobre el virus no es
frecuente, y el uso de preservativo durante las relaciones sexuales de alto
riesgo sigue siendo bajo entre la gente joven de la mayoría de los países.
En cuanto a la ampliación de los servicios para prevenir la transmisión
del
VIH de las madres a sus hijos y la prestación de tratamiento pediátrico
para el VIH, la situación es igual: se ha progresado, pero no lo suficiente.
En 2005, apenas el 11% de los más de 2 millones de mujeres embarazadas
que vivían con el VIH en los países de bajos y medianos ingresos
recibieron
profilaxis antirretroviral para evitar que sus bebés nacieran con la
infección.
Entre los siete países que proporcionaron profilaxis antirretroviral
a más del 40% de las mujeres embarazadas infectadas con el VIH cabe
mencionar Botswana, el Brasil y Tailandia. En los países de bajos y
medianos ingresos, solo el 15% de los niños menores de 15 años
que
necesitaban tratamiento antirretroviral en 2006 lo recibían realmente.
Protección contra el maltrato, la explotación y la violencia
Hoy en día, las Encuestas de Indicadores Múltiples por Conglomerados
(MICS) y las Encuestas de Demografía y Salud permiten medir muchos problemas
relacionados con la protección de la infancia. Aproximadamente 51 millones
de niños nacidos en 2006 no han sido registrados, pero las tasas de inscripción
de los nacimientos han mejorado considerablemente en países como Camboya,
Gambia y Vietnam. La prevalencia de la ablación o mutilación genital
de niñas y mujeres se ha venido reduciendo, lentamente pero sin pausa,
durante los últimos 15 años, y las niñas mayores y las
mujeres jóvenes tienen menos probabilidades que las mujeres mayores de
haber sido sometidas a esta nociva práctica tradicional. El matrimonio
precoz es cada vez menos frecuente en algunos países, pero lograr el
cambio es un proceso lento. UNICEF calcula que trabajan 158 millones de niños
y niñas de 5 a 14 años. El desafío consiste en utilizar
los resultados de las encuestas en los hogares para mejorar la calidad de vida
de los niños afectados por la exclusión, el maltrato, la explotación
y la violencia.
“Un mundo apropiado para los Niños” y los Objetivos de
Desarrollo del Milenio
Estos son solamente los puntos más destacados; a continuación
sigue un informe detallado de los progresos –o falta de ellos– en
torno a una amplia gama de indicadores. Este número especial de Progreso
para la Infancia analiza los progresos a escala mundial, regional y nacional,
y subraya las disparidades entre las poblaciones. La publicación profundiza
y desarrolla la revisión estadística de 2000 sobre los avances
desde la Cumbre Mundial en favor de la Infancia de 1990 y, mediante un gran
esfuerzo de recopilación y análisis de datos, ilustra la forma
en que los dirigentes mundiales han cumplido sus promesas.
Esta revisión estadística se estructura alrededor de los Objetivos
de Desarrollo del Milenio, debido a que constituyen actualmente la prioridad
de todas las actividades mundiales de desarrollo. Muchas de las metas de “Un
mundo apropiado para los niños”, fijadas durante la Sesión
Especial, son realmente escalones para conquistar los ODM en 2015 y, en lo sucesivo,
los gobiernos se concentrarán fundamentalmente en cumplir los compromisos
que adquirieron en virtud de los ODM. El programa de “Un mundo apropiado
para los niños” incluye temas vitales que no abarcan los ODM, y
esta publicación brinda una oportunidad única para darlos a conocer.
Progreso para la Infancia es un informe estadístico. No obstante,
detrás de cada estadística están las vidas individuales
de innumerables niños y niñas, muchos de ellos tremendamente afectados
por el maltrato o la falta de oportunidades. Pero tras estas cifras y estos
porcentajes hay un propósito firme de crear un mundo donde los niños
gocen de salud, donde puedan desarrollar plenamente sus capacidades y estén
protegidos contra las enfermedades, el abuso y la violencia; en fin, un mundo
que reconozca y respete los derechos de la infancia.
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información en Unicef
26 de diciembre de 2007 |