Esta Guía de asistencia técnica para la producción y el
uso de indicadores de género es el resultado de un trabajo interinstitucional
en el que participaron los puntos focales de género de diversas agencias
y organismos de Naciones Unidas. Todas las expertas y todos los expertos le
dedicaron tiempo y esfuerzo a un proyecto común donde cada institución
contribuyó a través de sus especialistas en un taller de cuatro
días realizado en Santiago de Chile en octubre de 2002. Además,
el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) contribuyó
con recursos para la revisión editorial y la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL) se encargó de la coordinación,
supervisión y publicación.La Guía responde a la preocupación
reiterada de los gobiernos de la región, particularmente desde los mecanismos
nacionales para el adelanto de la mujer y las organizaciones de mujeres de la
sociedad civil, de contar con un instrumento que facilite el diálogo
entre usuarios y productores de estadísticas y reúna de manera
sistemática los indicadores disponibles y de posible cálculo.
Se requería además que estos indicadores estén dotados
de un marco analítico adecuado al análisis de género, que
facilite el acceso a las fuentes de información ya existentes y que sirva
de sustento al cumplimiento de los compromisos de la Cuarta Conferencia Mundial
sobre la Mujer en materia de mejoramiento de los procesos de recolección,
procesamiento, uso y difusión de estadísticas con perspectiva
de género.
La guía incluye indicadores generalmente aceptados por los organismos
del sistema de las Naciones Unidas pero añade otros que no son parte
de este consenso, ya sea porque implican un debate conceptual y metodológico
adicional, porque no existen fuentes en todos los países o simplemente
por omisión. Este esfuerzo por proponer indicadores complementarios elaborados
desde una perspectiva de género está acompañado de reflexiones
sobre temas relevantes como la jefatura de hogar, el índice de feminidad,
la tasa de actividad doméstica, los ingresos propios de las mujeres y
su autonomía económica, la tasa de fecundidad no deseada, el impacto
del aborto en la mortalidad materna, el peso del trabajo doméstico no
remunerado y otros que figuran en los diferentes capítulos.
La Guía consta de una parte introductoria sobre la producción
y el uso de los indicadores de género y siete capítulos temáticos
sobre población, familia y hogares, educación, salud, trabajo
y economía, participación política y violencia contra la
mujer. Cada capítulo temático se inicia con una referencia a los
compromisos internacionales que dan el marco jurídico y normativo a la
elaboración y uso de estadísticas de género. También
se hace referencia a recomendaciones de expertos y expertas acumuladas a lo
largo de los últimos años. En segundo lugar, se abordan los aspectos
conceptuales que permiten entender el alcance de los indicadores presentados
en la tercera parte. Estos han sido clasificados temáticamente y como
toda clasificación es convencional y susceptible de modificación.
Muchos indicadores son útiles para el análisis y las políticas
de varios sectores, por lo que es necesario ver esta clasificación de
manera sistémica e integrada. Por ejemplo, en el caso de los indicadores
de familia que son relevantes para intentar la inserción de las mujeres
en el mercado laboral, o de los indicadores sobre segmentación laboral,
que se reflejan en la sobre representación de mujeres en algunos servicios
como salud y educación.
La presentación de los indicadores incluye su cálculo y las posibles
desagregaciones, las fuentes donde se puede calcular, así como las observaciones
más relevantes para su uso. Al final de cada capítulo se encuentra
una bibliografía básica.
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16 de febrero de 2008 |