Entrevista en ABC (España) al Secretario General de la OEI
M. ASENJO
MADRID. «En estos tiempos de crisis profunda, la apuesta por una educación
de calidad para todos se convierte en la principal estrategia para fortalecer
a las personas y a la sociedad», afirma Álvaro Marchesi, secretario
general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (OEI) y ex secretario de Estado de Educación
en España, quien centra sus esfuerzos al frente de la organización
en el proyecto educativo «Metas educativas 2021. La educación que
queremos para la generación de los bicentenarios».
-¿Por qué este proyecto?
-Surge cuando varios países iberoamericanos se preparan para celebrar
el bicentenario de su independencia y se formula con el horizonte de otro año,
2021, en el que otros tantos países vivirán una conmemoración
similar. En él se formulan metas, indicadores y niveles de logro adaptados
a la realidad de cada país, pero también un conjunto de programas
de acción compartidos. Y la posibilidad de crear un Fondo Solidario para
la Cohesión educativa.
-¿Cuáles son los desafíos de la educación iberoamericana?
-Se trata de países muy diferentes. Pero, y esto ya referido específicamente
a Latinoamérica, muestran algunos rasgos comunes: enorme desigualdad
educativa y social, falta de calidad educativa, reducidos niveles de aprendizaje
de los alumnos, gran número de personas analfabetas y alto porcentaje
de abandono escolar. Son retos impresionantes.
-¿En qué se concretan?
-En lograr que todos los alumnos estudien durante 12 años, mejorar la
calidad educativa, alfabetizar a toda la población y conseguir que la
sociedad se comprometa con la acción educadora.
-¿Cuál es el papel de España en el proceso educativo de
los países más desfavorecidos?
-España lleva muchos años desarrollando una política de
cooperación con los países más pobres de Iberoamérica.
Ahora nos planteamos un objetivo más ambicioso: participar de forma decidida
en un proceso de históricas dimensiones: lograr que en la próxima
década la generación que estudie tenga oportunidades similares
a la de los países más desarrollados.
-¿Qué objetivos se ha marcado en su mandato?
-Elaborar entre todos un proyecto colectivo que acuerde las metas educativas
que debemos alcanzar en 2021 y que dé sentido a la celebración
de los bicentenarios; conseguir más apoyo económico para los programas
de cooperación y dar mayor protagonismo a los gobiernos e instituciones
latinoamericanas con el fin de que se sientan comprometidos con la OEI.
-El cambio de deuda por educación, ¿cómo debe concretarse?
-La experiencia sugiere las estrategias de concentrar los recursos en pocos
proyectos bien definidos, fortalecer al mismo tiempo las administraciones educativas
de los países para que gestionen bien los recursos, y asegurar el seguimiento
y la supervisión del proceso por algún organismo internacional
especializados.
-Su experiencia en reformas educativas, ¿de qué forma le servirá?
-Lo cierto es que me está sirviendo mucho. Intento combinar tres ejes:
tener ideas nuevas, ser capaz de encontrar recursos y hacer una gestión
eficaz de los mismos. Esto lo aprendí en el Ministerio de Educación
viendo cómo trabajaba Alfredo Pérez Rubalcaba.
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21 de octubre de 2008 |