El Ministerio de Educación reitera la plena vigencia de su política de evaluación constante del sector educativo, en busca de la calidad. A través del Sistema de Evaluación y Rendición de Cuentas (SER), se evalúa a estudiantes, maestros, autoridades. A partir de la última semana de mayo se iniciará la evaluación obligatoria de maestros.
Después de una evaluación voluntaria de docentes aplicada en 2008 como iniciativa piloto, se ha decidido pasar a la evaluación obligatoria de todos los maestros desde 2009, trabajo que se completará en cuatro años. En el primer año se evaluará la cuarta parte de los maestros, y en los tres años siguientes se evaluará a los restantes en partes proporcionales.
La evaluación se realiza de forma progresiva por la gran cantidad de maestros fiscales que existen en el país (casi 118.000), y por la necesidad de estructurar un proceso sostenible a largo plazo, con maestros que sean evaluados al menos cada cuatro años a lo largo de su vida profesional.
Se aplicarán dos tipos de evaluaciones: interna y externa. La interna la realizan colegas, directivos, estudiantes, padres y madres, y el mismo maestro (autoevaluación); además se realiza la observación de una hora de clase. Todas estas evaluaciones internas suman el 50 por ciento de la calificación. Por otra parte está la evaluación externa, que consiste en la aplicación de pruebas sobre conocimientos específicos que tendrán un peso del 30 por ciento, prueba de conocimientos pedagógicos que tendrá un peso del 10 por ciento y prueba de habilidades didácticas que tendrá un peso del 10 por ciento de la calificación total.
Los docentes que obtengan una evaluación final mayor a 90 por ciento (nivel excelente) accederán a becas o pasantías, serán maestros en programas de capacitación, y recibirán un estímulo económico de 1.200 dólares cada año, hasta la nueva evaluación, que será después de cuatro años.
Los docentes que obtengan una evaluación final mayor a 81 por ciento, y menor o igual a 90 por ciento (nivel muy bueno) accederán a becas o pasantías, serán maestros tutores y evaluadores, y recibirán estímulo económico de 900 dólares cada año, hasta la nueva evaluación luego de cuatro años.
Los docentes que se ubiquen en nivel bueno, es decir que tengan un puntaje final entre 61 por ciento y 80 por ciento, recibirán acompañamiento ocasional y se someterán a evaluación cada dos años.
Los docentes que se ubiquen en el nivel insatisfactorio, es decir que tengan un puntaje final menor al 60 por ciento de la calificación total, tendrán una oportunidad adicional para someterse a una nueva evaluación, después de un programa de un año de capacitación, al que deberán asistir de manera obligatoria, y que le ofrecerá el Ministerio de Educación gratuitamente.
Los maestros que no aprueben la nueva evaluación, aun después de haber recibido la oportunidad de capacitarse, serán separados del magisterio, tal como lo permite la ley y lo exige un sistema educativo que busca la calidad.
3 de abril de 2009 |