El Espectador
Por: Redacción Vivir
Su proyecto para Colombia está centrado en la población afrodescendiente
Psicólogo, autor de varios libros de docencia y secretario de Educación
de España durante 12 años, Álvaro Marchesi es el líder
del ambicioso proyecto iberoamericano: ‘Metas educativas 2021’.
A los 16 años, egresado del Colegio del Pilar de Madrid (España), Álvaro Marchesi debutó como profesor de escuela. Le atrajo la docencia por su componente ético. Después se hizo educador de bachillerato mientras alcanzaba su grado como psicólogo. El título lo calificó para ser maestro universitario, asesor docente y, con el tiempo, secretario de Educación de su país. Hoy ejerce como secretario de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y lidera uno de los proyectos más ambiciosos en el ámbito internacional: ‘Metas educativas 2021’.
De paso por Bogotá, donde participó en el Tercer Encuentro Internacional contra el Trabajo Infantil, Álvaro Marchesi expuso algunas reflexiones sobre el valor de la educación como motor del desarrollo social y económico, y, en diálogo con El Espectador, explicó hacia dónde apunta esa toma de conciencia. “Se trata de entender que la celebración de los procesos bicentenarios en América debe ser el punto de partida para robustecer el gran patrimonio de la región para el siglo XXI: unas nuevas generaciones educadas y en progreso”.
Y lo argumentó con hechos. “Hoy en la región iberoamericana contamos con un bono demográfico que ayuda: el descenso en las cifras de niños desescolarizados”. Es decir, según Marchesi, salvo algunos países, no sólo está creciendo el PIB que se aporta para la educación, sino que esta realidad se advierte en el crecimiento de la población estudiantil. Esa evidencia es la base para que hoy los países del área estén comprometidos en el proyecto ‘Metas educativas 2021’, con definición de escenario de fiscales y estrategias de financiación.
El motor de esta acción es Álvaro Marchesi, quien espera que el próximo 3 de diciembre, durante una cumbre de jefes de Estado en Argentina, se validen sus planes. Entre tanto, como dirigente que sabe de reformas educativas, como quiera que fue el promotor de la que se activó en tiempos de Felipe González en España, no deja de referir cuáles son los retos del presente. Aumentar la oferta de educación, universalizar la instrucción secundaria, multiplicar la dotación de bibliotecas, potenciar el aprendizaje en valores o incrementar la lectura.
Enumera algunos objetivos con conocimiento de causa y lo hace con la pasión de quien se siente educador de tiempo completo. “Fui secretario de Educación 12 años y llevo más de una década en la OEI, pero hecho de menos las clases. Por fortuna, mantengo contacto con muchos alumnos de todas la épocas. Me escriben al correo y saben que antes de 24 horas algo les respondo. Eso son los privilegios de los profesores”, agrega al tiempo que refiere que hoy en Iberoamérica nadie puede hacerse el de la vista gorda frente a sus responsabilidades con la educación.
Consultado acerca de cuál es su plan para Colombia, admite que el asunto está en discusión, pero también está en marcha. Y se trata de un programa educativo integral para la población afrodescendiente. Ya tiene cinco líneas de trabajo: atención a la infancia, alfabetización a jóvenes y adultos, calidad de la enseñanza para los profesores, así como arte, cultura y deporte para ponerse a tono con la región. Ya tiene localizados 11 municipios en nueve departamentos y espera que este sea un proyecto piloto para toda la región del Pacífico y el Caribe.
Es el ejemplo de un educador con conciencia social, que muchas veces ha visitado Colombia, al punto que ya sabe dónde almorzar “corrientazo” en Bogotá, Medellín o Cartagena. “Cuando me viene a la memoria el nombre de Colombia pienso en cultura, progreso y afecto, pero también en desigualdad y conflicto. Por eso sé que hay grandes desafíos y que el principal de ellos es avanzar en educación. Y esa responsabilidad le cabe por igual al Estado, el sector privado, a la comunidad internacional y, por supuesto, a la sociedad”.
Consideraciones que se expresan en retos reales. Ofrecer currículos que aseguren la adquisición de competencias básicas, favorecer la conexión entre educación y empleo a través de instrucción técnico-profesional o garantizar que las tecnologías de la información y las comunicaciones lleguen a todos. Son objetivos del proyecto ‘Metas educativas 2021’ y también compromisos de Álvaro Marchesi, quien tiene claro que un buen profesor es un permanente alumno. Por eso hoy aprende a bailar para conectarse con la gente a la que quiere convencer de que la educación es el principio
Metas Educativas 2021
La educación que queremos para la generación de los bicentenarios
7 de noviembre de 2010 |