La perseverancia y el deseo por salir adelante son los motivos principales de las personas que participan en los procesos de reintegración social, tema que está reflejado en el ensayo de la docente de Piedecuesta, el cual la hizo merecedora del primer puesto en el concurso nacional de experiencias pedagógicas.
El pasado 20 de enero, Nubia Basto López, docente del colegio Carlos Vicente Rey, de Piedecuesta, recibió el primer puesto en el concurso nacional sobre experiencias pedagógicas de docentes en personas jóvenes y adultas EPJA-2010, que organizó el Instituto de Estudios Internacionales, IDEI y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, OEI.
Su ensayo, titulado ‘El grano de Mostaza’, describe el proyecto que se adelanta en el colegio con al menos 205 personas, entre jóvenes y adultos, que asisten a clases los sábados en las noches, las cuales forman parte de los procesos de reintegración social, tras haber estado en el mundo de la delincuencia.
Y con líderes del área metropolitana que desde sus barrios y sus conocimientos logran alcanzar sus metas. Todo, teniendo en cuenta que es la única institución educativa de Santander con énfasis en procesos de reintegración.
Sobre el ensayo, Nubia Basto López señaló: “Empezamos el proceso de formación en julio (2010) y el colegio fue llamado para trabajar con población reintegrada y jóvenes y adultos. Entonces la OEI convocó al concurso ensayo sobre recuperación de experiencias. Y lo llamé ‘el Grano de Mostaza’ con lo que se puede mover montañas”.
En el trabajo se describe la experiencia de tener una estudiante de 72 años, ‘Doña’ Belén, “que con disciplina y perseverancia tiene el reto de crecer”, dijo la docente. O de un joven que por primera vez iba a aprender a manejar un computador; o el reto de una mujer que lleva agua a su comunidad por medio de una motobomba, de las personas que abandonaron la delincuencia, y ahora, no sólo adquieren conocimientos, sino destrezas en alguna trabajo legal que les permite conservar sus familias y ser ciudadanos.
Uno de los logros del colegio es poder aplicar el modelo de educación en el Instituto Alberto Merani, en Bogotá, y de manera permanente con población reintegrada, luego de que el Ministerio de Educación Nacional y la Alta Consejería para la Reintegración lo escogiera para tal fin.
Otro de los méritos fue el reto de cada estudiante de escribir un libro: “Yo hace poco empecé, por eso en el ensayo agradezco a tantas personas que trabajan por este proyecto, a la coordinadora Fanny Eliza Mantilla Blanco y a los estudiantes que escribieron sus libros como parte de la recuperación del tejido social”, enfatizó la docente premiada, que también dicta clases de informática en el Cavirey.
Fuente: Vanguardia.com
30 de enero de 2011 |