Colaboraciones   


Identidad Social y Personal en Sudamérica: Los efectos del prejuicio, discriminación y las influencias del contexto histórico Brasileño.

Diana Ramos De Oliveira y Elena Zubieta


RESUMEN

La presente investigación aborda los procesos cognitivo-perceptivos del prejuicio y la discriminación como elementos centrales para la compresión del fenómeno, la importancia de los factores socioeconómicos y culturales que subyacen el proceso de categorización. Este artículo presenta un primer acercamiento a las dimensiones postuladas por Triandis (Competición, Independencia, Relacionalismo y Independencia del Endogrupo) y su correlación con los Prejuicios sutil y manifiesto, así como a las influencias de los Valores Culturales. Los resultados de esta investigación previa  nos señalan que los sujetos que buscan tener acceso y derechos a los recursos en Brasil, tienen una Competitividad más acentuada, también resultaron significativo, cuestiones relacionadas al género y el racismo manifiesto. 

Palabras clave: Prejuicio, discriminación, estereotipos, relaciones intergrupales, categorización social.

Introducción

La identidad social es la consecuencia de definir el yo desde la pertenencia a una determinada categoría social(Ej.”Soy católico”) mientras que la identidad personal es el resultado de la descripción del yo desde particularidades personales (Ej. “Soy católico, brasileño, abogado, admirador de la MPB, en particular la bossa nova)

Se sostiene que la identidad social y la personal marchan, habitualmente, de forma alternada, de tal manera  que cuando una de ellas se activa, excluye o hace pasar a un segundo plano a la otra. El paso de la identidad personal  a la social, o viceversa, y el contraste entre lo que hace la persona cuando actúa a título individual o como miembro de un grupo o de un colectivo, es algo presente en nuestra vida cotidiana, aunque a primera vista da lugar a hechos paradójicos. (Morales, 2002).

En la obra de Tajfel(1983) la identidad social y la identidad personal surgen como extremos de un continuo bipolar. Sin embargo, poco a poco se fue asignando la concepción de que la identidad personal y la social representan niveles diferentes de inclusividad de la categorización del yo. Para el autor, los rasgos con los que un grupo se identifica parten, no solo de su propia creación sino también de la que el exogrupo le atribuye, y es esto esencialmente lo que parece estar ocurriendo en nuestra realidad.

Se puede observar que el nivel intermedio es el que produce despersonalización1, mientras  que la personalización se encontrará en el nivel subordinado. El tercer nivel, teóricamente debería producir integración en el nivel humano, aunque no está claro que eso ocurra siempre.

El paso de un nivel a otro presume un avance o una regresión, según se ascienda o descienda de nivel en el grado de inclusividad de la categorización del yo. El nivel más inclusivo es el supraordenado y el menos inclusivo el subordinado.

Por hacer una primera aproximación de este estudio, podemos matizar  el caso de Brasil, donde la discriminación racial está dificultando el acceso de los negros a las universidades y a posiciones socioeconómicas superiores. Aunque en la actualidad el fomento de las políticas públicas le está dando una cierta prioridad con el nuevo gobierno de Luis Ignacio Lula da Silva. Creemos que esta discriminación racial afecta tanto a la motivación personal como al acceso a los recursos económicos. El hecho es real y puede ser verificado comparando algunos resultados de los jóvenes de ambas poblaciones en diferentes universidades de la provincia de Bahía.

A través de esta observación es que surge el planteamiento de realizar una investigación piloto acerca de los valores culturales, los prejuicios y las conductas individualistas/colectivistas en Brasil. Sabiendo que Brasil es el país con la segunda mayor población negra del mundo, la necesidad de comprender el desarrollo y comportamiento humano en situación de incertidumbre implica el análisis de la influencia de los factores personales, grupales, intergrupales, culturales e ideológicos en las prácticas sociales.

Cuando analizamos el contexto educacional, particularmente su ingreso en las universidades brasileñas, se percibe que la gran mayoría de los negros están y/ o optan por las carreras que son considerados de bajo estatus por la sociedad. Lo mismo ocurre en el contexto laboral: siempre se les ofrece los puestos inferiores. De acuerdo con la investigación hecha por la FASE2, la posibilidad de un negro acceder a la universidad es de 18%, mientras que la posibilidad de un blanco es de 43%. Otro dato relevante es que según IBGE3 en relación con la calidad de vida de la población, el Brasil ocupa 63ª posición en el mundo. Mientras que cuando se pone de relieve la población negra en el país queda en la 120ª posición mundial, con eso se denota la diferencia entre los niveles de vida de la población blanca y negra.

En suma, hay una gran dificultad que es percibida en nuestra sociedad con relación a los negros y su acceso a los recursos materiales y simbólicos. Entre éstos, destacamos su acceso a las universidades, así como sus motivaciones para una mejor ascensión social. Pues, a lo largo de nuestra historia, siempre fue reservados espacios inferiores y de bajo prestigio social. Es un hecho serio que se ve afectado en varias escalas, desde de la historia, pasando por los valores culturales, seguido de la seriedad política y dejando como punto extremo el fomento del racismo.

Identidad y Cultura en Sudamérica

Hablar de identidad desde un punto de vista de los rasgos predominantes de una cultura, como es el caso de la latinoamericana, rasgos que la diferencian de otras culturas, por ejemplo la norteamericana y Canadiense. Según Gissi (1995)describir la “línea predominante” no pretende equiparar ésta a igualdad ni a una homogeneidad al total. Sin embargo, decir identidad latinoamericana quiere decir que, a pesar de la diferencia inter.-países, hay también una homogeneidad relativa importante, o elementos comunes compartidos, en mayor y menor medida, por los diferentes países que la componen.

Características relativas a la homogeneidad de Latinoamérica

  • Tener una historia común en los últimos quinientos años;
  • Formar una clase media mundial que permite caracterizarla como “semi-occidentalizada”;
  • Ser predominantemente cristina, católica y creyente,
  • Ser predominantemente mestiza;
  • Presentar una fuerte correlación raza-clase.

El negro como categoría social

En lo que respecta a la significación del  negro en este territorio, hay que matizar la diferencia de la connotación que estos tienen en Estados Unidos. En Latinoamérica habitualmente se establece una relación de lo negro con lo natural, que implica una sensualidad y sexualidad superior, una espontaneidad que rehúsa lo artificial, una naturalidad “deseable” pero que a la vez supone simplicidad e inferioridad. Al contrario de Estados unidos el negro es la oscuridad, el mal y lo diabólico y, dada la tradición puritana, es este lado negativo el que prima en detrimento de ese lado natural que predomina en el mundo hispánico (Rivers, 1992).

La relación raza-clase llama la atención de fenómenos como es el caso de la blanquización4, que sin duda indica la fuerte valoración positiva que el color blanco mantiene, aunque de forma variada, en la región, y de su fuerte presencia como indicador de status social.

Analogía raza vs. clase

La mezcla racial-cultural a partir de la conquista provoca en el territorio latino una fuerte correlación entre razas y clases que se mantiene hasta los días actuales.  Es cierto que no todos los pobres son negros, indios, mestizos o mulatos, lo que se podría decir es que la mayoría de los blancos en algunos países de Latinoamérica no estarían incluidos en el alto índice de pobreza. En los países con una menor concentración de negros y mulatos se consideran superiores a los otros, y estos aceptan a veces su supuesta condición de “inferioridad”. Racismo y clasismo se fortifican en instituciones y aspectos de la estructura social. El color de la piel deviene en símbolo de status y la autoimagen es mejor cuanto más blanco se es (Gissi, 1987).

En Latinoamérica, el mestizo o indígena tendía a ser reclasificado fuera  de su grupo étnico original y existía una tendencia asimiladora. Esta “ asimilación nos envía a los fenómenos de blanquización que, al mismo tiempo, relativizan la supuesta “desaparición” de poblaciones originarias.

Triandis(1995) argumenta que en las culturas individualistas las conductas son reguladas por las actitudes personales, por cálculos de coste-beneficio y por la aceptación de la confrontación. Por eso la forma como una persona se ve a sí misma y el estilo de interacción social serán independientes, es decir, las personas que muestran  un autoconcepto independiente se caracterizarían por ser autónomas y por la expresión de unicidad.

Con respecto a las conductas sociales, las personas individualistas se orientan por normas universales. Paradójicamente, los colectivistas orientan las conductas a partir de normas personalizadas y mucho más contextuales. En el individualismo, el status y los roles no están adscritos, sino que vienen determinados por sus logros, basándose la interacción con los demás en principios racionales como la igualdad, la equidad y la falta de interferencia.   Los individuos con objetivos similares toman parte de sus respectivos grupos. Así, las personas deben desenvolver buenas capacidades de interacción social, ya que tienen relaciones con muchos y variados grupos. Los individualistas se caracterizan  por mayor bienestar afectivo aunque también por mayor depresión.

Las particularidades del colectivismo son la honradez familiar y la solidaridad. La conducta es regulada por normas, se valora la armonía y la jerarquía del endogrupo, percibiéndose éstos como más homogéneos, y se realizan fuertes diferencias comportamentales ante personas pertenecientes al endo y exogrupo. Las consecuencias de estas actitudes y autoconceptos interdependientes serán la socialización de las personas  en la obediencia y el deber, en la valoración de sacrificarse  por el endogrupo y en la focalización del pensamiento hacia lo que es común a los miembros del grupo. Por tanto, la conducta social reflejará  la jerarquía  y la orientación personal será la de mantener  la apariencia y una buena imagen publica, así como la de dar soporte social de tipo objetivo(Triandis,1995;Kagittçibasi,1997).

 Influencias del contexto histórico Brasileño

A lo largo de cinco siglos de historia, la comunidad negra  ha ocupado una posición de desventaja como grupo social, marcada por los sistemas económicos de las fuerzas europeas en los continentes Americano y Africano en el periodo colonial.  Las relaciones de producción dominantes situaron a este grupo humano como una minoría social, y sus principales rasgos son la conciencia de poseer ciertas semejanzas entre sí y desventajas sociales común.

Algunas características distinguen a estos grupos minoritarios, son segmentos subordinados de sociedades estables complejas; poseen rasgos físicos o culturales particulares que son tenidos en baja estima por los segmentos dominantes de la sociedad; son unidades con conciencia de sí mismos, ligados por los rasgos particulares que sus miembros comparten, y por las desventajas que estos acarrean. La pertenencia a una minoría se transmite por descendencia, la cual es capaz de afiliar generaciones sucesivas. Incluso ante la ausencia de rasgos físicos y culturales particulares fácilmente manifiestos, los miembros de estos grupos, por elección o por necesidad, tienden a casarse dentro del grupo.

Para que se desarrolle en los sujetos la conciencia de que forman parte de una minoría, es necesario  que hayan sido asignados por elección propia, o por otros, a una entidad social particular, y que esto traiga consigo ciertas consecuencias sociales perceptibles, por ejemplo: el trato discriminatorio y las actitudes negativas en relación con los sujetos que pertenecen a estos grupos. Tajfel(1984) argumenta que las diferencias individuales no son relevantes para sentirse asociadas a estereotipos negativos difundidos acerca de las personas pertenecientes a esos grupos.

El mito de la democracia racial en Brasil que perduró durante mucho tiempo era firme y progresivo teniendo como una imposición política la prohibición social o incluso institucional de hablar en el racismo y en la discriminación racial, el prejuicio impuso silencio. De esa manera, los afro descendientes eran clasificado alrededor de una cierta señal, el color, como la formadora de una única y extendida identidad social. En esa balanza de color, el negro es simplemente ese retinto, el mulato ya es castaño y como tal medio blanco, y si la piel es más clara, ya es parte de la comunidad blanca. Es el verdadero blanqueamiento social o cultural; en el caso del negro puede apuntarse fuera eso su ascensión social con un éxito explícito, ellos empiezan a integrar grupos de coexistencias de los blancos, mientras que llegando al matrimonio entre ellos después de todo, él ahora sí será considerado como blanco. El concepto brasileño de negro no puede corresponder a un artista o a un profesional de éxito.

En el pensamiento cotidiano, están presentes muchos estereotipos y prejuicios aún actuantes en torno a los grupos raciales. Caño(1996) realiza un estudio sobre las relaciones raciales, procesos de ajuste y política social, donde se ve reflejado como a un mismo contenido u objeto, se le da tratamiento favorable cuando se trata de blanco y, por el contrario, desfavorable cuando se refiere al negro.

Tabla 1. Relaciones raciales, procesos de ajuste y política social

 

Blanco

Negro

1.  Con uniforme

Coronel

Maletero

2.  Con pistola

Precavido

Asaltante

3.  Subiendo una loma

Alpinista

Camino a la cárcel

4. Con uñas pintada

Play boy

Maricón

5. Con maletín

Ejecutivo

Traficante

6.  Con chofer

Millonario

Preso

7.  Comiendo mucho

Alimentándose

Muerto de hambre

8.  Jugando billar

Elegante

Vicioso

9.  Leyendo periódico

Intelectual

Buscando trabajo

10.Con sandalias

Turista

Mariguanero

11. Con picazón

Alérgico

Sarnoso

12. Corriendo

Deportista

Carterista

 

Según la autora de este estudio, existen serias deformaciones en la identidad sociocultural de los negros, en este caso en particular de los cubanos, las cuales se reproducen en el proceso de socialización de las relaciones raciales en la escuela, la familia, medios de comunicación, etc.

De estas deformaciones podríamos adelantar las siguientes:

  • La aceptación pasiva de la crítica a los elementos de su cultura estética, comunicativa, etc.
  • La deficiente autopercepción como grupo social, lo que constituye, además, un indicador representativo de la deformación de su autoestima.
  • La participación, consciente o no, en la reproducción de estereotipos raciales, al intervenir como diseminador oral de éstos.

Identidad sociogrupal, los estereotipos y prejuicios

Según Tajfel,  la identidad social, que halla una de sus expresiones en la identidad grupal, se concreta como el conjunto de aquellos aspectos de la autoimagen y la evaluación de ésta que se derivan de su pertenencia a grupos sociales relevantes para ellos, y a su vez gran parte de esa autoimagen en las comparaciones con otros grupos que están en el medio.

En esta definición se concreta que los elementos o características  identitarias de un grupo parten de la comparación social del endogrupo con los exogrupos presentes en el mismo contexto. Esta comparación implica la exaltación de características que parten del propio  grupo y otras que le son asignadas por el exogrupo. Al tener lugar en un contexto histórico-social determinado, está permeada por esas condiciones, las cuales determinan la inserción social del grupo; y esta inserción, a su vez, determina las características identitarias que revelan la posición del grupo en la sociedad respecto a otros grupos. Por ello, al compararse los grupos entre sí se da paso a la creación de rasgos, que son tenidos en buena o baja autoestima, toman significación, y se llenan de contenidos axiológicos y emocionales.

Estereotipos y Prejuicios

La interdependencia entre la representación, posición y practica social,  en las representaciones sociales interponen las creencias compartidas y los sentimientos de las personas sobre  diferentes grupos sociales. Por ello los estereotipos y prejuicios grupales y su influencia en las informaciones que los sujetos manejan sobre un objeto determinado deben ser tenidos en cuenta al estudiar las representaciones sociales, que aquí  en este artículo no vamos a abordar. Tajfel (1984) define los estereotipos como imágenes simplificadas de un grupo o institución, que asignan ciertos rasgos comunes a todos sus miembros o representantes, precisando ciertas diferencias con los no miembros. Por otra parte el prejuicio es definido como juicios no comprobados, de naturaleza positiva o negativa sobre una persona o grupo. Supone una actitud favorable o no hacia el grupo, e influye en sí un elemento afectivo.

Entre ellos existe contrastada relación, pues se reafirma que el estereotipo es el elemento cognoscitivo o conceptual del prejuicio; los conocimientos que atribuimos al grupo o individuo objeto del juicio valorativo que es el prejuicio.

Dentro de los estereotipos pueden aparecer tres grupos, en dependencia de los valoración de los grupos a los que se refieran: neutros, positivos y negativos (Amani,1994).

Algunas de sus características son:

  • Son compartidos por muchas personas;
  • Son atribuidos a una persona como miembro de un grupo y no como sujeto individual;
  • Son muy resistentes al cambio;
  • Simplifican y generalizan la realidad;
  • Orientan expectativas;
  • Propician que recuerde con más facilidad la información congruente con el propio estereotipo.

El surgimiento de estereotipos y prejuicios se ubica en la socialización del individuo. A través de la relación con diferentes grupos de pertenencia, el sujeto aprende mediante agentes socializadores como familia, escuela, y medios de difusión masiva, entre otros, determinados valores sociales y informaciones, acarreadores de la visión que se tiene de determinados grupos sociales. La literatura especializada explica los mecanismos que propician la formación de estereotipos y prejuicios en los  individuos.

  • La categorización social- Permite simplificar la abundante información del medio en categorías sociales,  donde se expresa estrecha relación entre información del ambiente y estímulos sociales.
  • La comparación social- A través de esta, se crean y atribuye características al grupo y a los exogrupos con la función de diferenciar a unos de otros.
  • La atribución de características- Estacontribuye a atribuir estereotipos y prejuicios a las distintas categorías sociales. Tales características son seleccionadas en función de dicha categoría. De tal forma, que los rasgos que se atribuye a los negros no son iguales a los atribuidos a los blancos, por ejemplo; ello está permeado por la evaluación social de la categoría(sobretodo cuando se trata de grupos sociales). Por lo tanto, juicios, predicciones y comportamientos se verían afectados por tal evaluación.

Los estereotipos y los prejuicios,  manifiestan una realidad deformada y esquematizada. Por ello, cuando se enfrentan a conocimientos nuevos, estos últimos se analizan en función de los primeros. Mecanismos psicológicos como puede ser la resistencia al cambio fortalecen dichas formaciones psicológicas.

Tanto los estereotipos como los prejuicios constituyen y dan significación a la información proveniente del miedo; orientan comportamientos y revelan la calidad de las imágenes y las actitudes de los grupos sociales que interactúan en un medio social, así como dan cuenta de la valencia de las identidades grupales implicadas.

Para Doise(1991),la identidad social del sujeto se forma a partir de las características que posee su grupo social, tal como estas están definidas por las categorizaciones sociales presentes en los estereotipos y representaciones sociales dominantes.

En este estudio se busca contrastar cuestiones sobre las dimensiones de las actitudes individualistas y colectivistas de Triandis, así como su relación con los valores de Schwartz y los  prejuicios sutil y manifiesto en Brasil. Aunque el clima social contemporáneo, caracterizado por la valoración de ideales democráticos e igualitarios, contradice e inhibe la expresión abierta de comportamientos discriminatorios en función de la etnia o el género por ejemplo, no impiden de que las personas  discriminen de forma más sutil e indirecta o que mantengan sentimientos y estereotipos de ciertos grupos que parecen formar parte del sentido común. Pettigrew y -Meertens(1995),sostiene que el prejuicio sutil se caracteriza por tres componentes cada uno de los cuales se expresa de forma regulada y aceptable en las sociedades occidentales. En primero lugar, el prejuicio sutil se caracteriza  por una defensa de los valores tradicionales, junto con la percepción de que los grupos minoritarios (o supuestamente minoritario como puede ser el caso de Brasil, país de una gran mayoría negra y mestiza)no lo están respetando. Es cierto que los valores tradicionales cambian conforme al contexto y / o cultura en que nos situemos.

En segundo lugar, el racista sutil tiene una percepción exagerada de las diferencias culturales que separan al endogrupo del exogrupo (Ej. los valores, la religión, hábitos sexuales, etc.). De  esta manera se exagera también las diferencias de creencias entre “ellos” y “nosotros”, y el exogrupo se imagina como un conjunto de personas completamente incomparables y ajenas  al endogrupo.

Finalmente, “los sutiles” niegan respuestas emocionales positivas hacia los miembros de los exogrupos. Presentan una menor manifestación de sentimientos positivos hacia esos grupos y miembros. El racista sutil se cuida mucho de no revelar los sentimientos negativos hacia el exogrupo (Ej. odio, hostilidad, rabia, antipatía, desconfianza, etc.), por que si lo hiciera, esto indicaría que es una persona con prejuicios. Sin embargo, tampoco manifiesta ninguna emoción positiva hacia el exogrupo(admiración, simpatía, atracción, etc.).

Método 

Participantes

Para este estudio se encuestaron noventa y cinco sujetos que cursaban estudios superiores en Universidades públicas y privadas en Salvador de Bahía, todos ellos estudiantes de licenciatura, veinte tres del género masculino(24,2%) y setenta y dos del género femenino (75,8%), el promedio de edad del total de los sujetos es de 28,99años(SD=9,18).

Instrumentos

Se  emplearon los siguientes instrumentos: A) Una hoja de presentación, indicando los motivos generales del estudio; B) Datos sociodemográficos; C) Cuestionario de Triandis (Morales et al.,1992)el análisis factorial de los componentes principales presentan la siguiente estructura: Competición que explica 35,8% de la varianza total; Independencia, explica el 28,3% de la varianza; Relacionalismo revela 19,1% e Independencia del endogrupo explica 16,6%. D) Escala de prejuicio sutil y manifiesto de Pettigrew y Meertens (1995) que tras el análisis factorial se obtuvieron tres factores, y por ultimo, E) Escala de valores de Schwartz(2001).

Procedimientos

Se aplicaron los instrumentos en tres universidades, dos privadas y una publica, la Universidad Federal da Bahia, la Universidad Salvador  y Universidad Católica. La selección de los sujetos fue disponibilidad y voluntariado, durante la clase.

Resultados

Análisis descriptivos

En la Escala Manifiestalas mujeresobtuvieron una media de 2,35 (dt= 0,77) mientras que los hombres 1,88(dt=0,88) lo cual expresa que las mujeres presentan más discriminación que los hombres, sobre algunas afirmaciones como: “En Brasil existen otros grupos que superan los prejuicios y salen adelante por sus propios esfuerzos. Los afrodescendientes deberían hacer lo mismo sin que tengan que da un trato diferenciado.

Por otra parte, la variable dependiente Competición obtuvo una media con relación a etnia de 2,47(dt = 0,60) para las personas negras y 2,10(dt=0,81) para las personas blancas, que demuestra que los negros son mas competitivos. Diferentes investigaciones han mostrado que son los sujetos colectivistas y de países más pobres que están más de acuerdo con actitudes competitivas.

En la tabla 2  se puede observar la media en valores y prejuicios presentados en este estudio.

Relación entre los cuatro factores de Triandis, Valores Culturales y Prejuicios

En la tabla 3 se muestran las relaciones entre los cuatro factores de Triandis (Competición, Independencia, Relacionalismo y Independencia del endogrupo), con los valores culturales y el nivel de prejuicio. Se puede observar que, el factor Competición se relaciona positivamente con los Prejuicios éticos, Prejuicios en las relaciones interpersonales y Prejuicios en las políticas de acción afirmativa o publicas. El factor Independencia lo hace negativamente con los valores Universalistas, Benevolencia y Tradición; sin embargo puntúan positivamente en Poder y Logro. Así como el factor Prejuicios en las  Políticas Publicas se relaciona positivamente con el valor Poder.

Análisis de la Varianza

A través de la variable dependiente escala manifiesta de Pettigrew se realizó un ANOVA con la variable sexo F(5,83); p< 0,05 y R2  0,59 donde se observó que las  mujeres puntúan más positivamente que los hombres.  Así como en lo que respecta a variable competición relacionada con la “raza” F(4,27); p< 0,05 y R2  0,61,   los negros puntúan más positivamente que los no negros o sea que presenta mayor competitividad.

Tabla 2. Medias en Valores y Prejuicios

 

Media

dt


Universalismo


5,07


,69

Benevolencia

4,87

,73

Tradicición

3,90

,83

Conformidad

3,92

,92

Seguridad

4,85

,71

Poder

3,12

1,0

Logro

3,74

,98

Hedonismo

4,55

,91

Estimulación

3,90

1,0

Autodirección

4,88

,78

Prejuicios Ëticos

2,03

,95

Prejuicios en las Relaciones interpersonales

2,07

,94

Prejuicios en las Políticas Públicas


3,05


,95


Tabla 3.  Matiz de Correlación entre las cuatro factores de Triandis, Valores Culturales y Prejuicio Sutil y Manifiesto

P≤ .05*; p≤.01**

Conclusión

Teniendo en cuenta el reducido tamaño de la muestra, en este estudio se ha podido observar que la relación entre los factores de Triands, como el caso de Competición que algunos con la tendencia a compartir recursos como una consecuencia de los valores colctivistas (Kagitçibasi,1997).

Por otro lado  este acercamiento inicial entre los valores culturales y las dimensiones de Triandis apoyan la hipótesis de que la Independencia refuerza el énfasis en los Valores de Schwartz de  Logro y Poder( logro individual y la promoción de las propias metas). En relación a los prejuicios en las relaciones interpersonales apunta un resultado positivo cuando se trata del valor logro.

Algunas divergencias podrían deberse a múltiples factores antes que la estructura factorial del instrumento(tamaño muestral, traducción de los ítems, etc). Es pertinente seguir investigando en esta línea, para una mejor profundización.

Bibliografía

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Diana Ramos de Oliveira.

Doctoranda y Becaria de Colaboración en la UPV Departamento de Psicología Social y Metodología de las Ciencias del  Comportamiento. Facultad de Psicología. 20080 San Sebastián, España


Notas:

1- Es la consecuencia de las comparaciones que establecen las personas cuando se autoaplican una categoría. A través de dicha autoaplicación la persona entra plenamente en la conducta grupal y colectiva, puesto que su percepción y su actuación no son ya las de una mera persona singular, sino la de quien se siente miembro de un grupo con el que se identifica.

2- Federación de Organismos para la Asistencia Social y Educacional de São Paulo

3- Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas

4- La blaquización se refiere al esfuerzo, según Rivers(1992) por cambiar la identidad étnica mediante el aprendizaje del idioma y de la adquisición de la cultura dominante.