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Número 2 - Octubre 2002 - Enero 2003  

El desarrollo cultural en Centroamérica y la participación de las entidades culturales en el proceso de integración regional

Incorpore


1.Introducción

Desde 1996 a la fecha, la Asociación Cultural InCorpore ha impulsado una estrategia mixta de formulación de proyectos, redes y foros regionales en el ámbito centroamericano, sumando esfuerzos propios y aportes interinstitucionales de:

  • Entidades públicas y privadas, como los Institutos Hondureño (IHT), Costarricense (ICT) y Nicaragüense (INTUR) de Turismo, la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI) y la Junta de Administración Portuaria de la Vertiente Atlántica (JAPDEVA) de Costa Rica, la Secretaría de Cultura Artes y Deportes de Honduras, el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes de Costa Rica, el Consejo Nacional de Cultura (CONCULTURA) de El Salvador, el Proyecto Informe Estado de la Región del PNUD, el Centro de Estudios Folclóricos (CEFOLC) de la Universidad de San Carlos de Guatemala entre otras;
  • Organismos regionales como el Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA), la Comisión Educativa y Cultural Centroamericana, la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo, la Secretaría de Integración Turística; siendo los tres últimas las instancias oficiales para esos ámbitos en el Sistema de Integración Centroamericana (SICA);
  • La contrapartida regular en proyectos de mediano aliento o en acciones puntuales repetidas veces a lo largo de estos años, de agencias de cooperación como HIVOS (Holanda), la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), la agencia sueca ASDI y más recientemente la Embajada de Francia y Finlandia;

y, sobre todo,

  • El aporte de un importante y creciente número de entidades independientes de la región que hoy suma más de cien, donde canjeamos y asociamos nuestros recursos.

Hemos realizado una acción constante y sistemática de: a) diagnóstico del campo cultural regional, b) vinculación entre agentes culturales activos y c) gestión de proyectos a partir de entramados flexibles y diversos, asentados en las capacidades y modos organizativos locales. Hemos pretendido hacer desarrollo desde Centroamérica para Centroamérica. Para ello hemos tomado espacio para entender y adecuar nuestros modos de gestión a las culturas organizativas del sector, y poner en valor y aprovechar las muchas posibilidades generadas por los propios trabajadores culturales de la región y que a menudo son simplemente obviados en lugar de ser la tierra y materia prima de nuestra evolución y bienestar. En este proceso, nos hemos volcado a indagar tanto los aspectos positivos como las debilidades de nuestro sector.

2.Antecedentes

Nuestra acción institucional se inició en el último lustro del siglo XX, a partir de los intereses comunes de un grupo de artistas e investigadores alrededor del tema tradición contemporaneidad en las expresiones artísticas centroamericanas actuales. Considerando nuestra formación académica eminentemente eurocéntrica y el poco reconocimiento a la diversidad característico de nuestras sociedades, nos asociamos alrededor de una serie de preguntas técnicas y, cómo no, existenciales: ¿qué es un artista centroamericano contemporáneo? ¿quiénes y cuán diversos somos? ¿cómo nos introducimos en nuestros quehaceres creativos, lúdicos y simbólicos? ¿cómo los socializamos? ¿qué sentido tiene, si lo tiene, una identidad centroamericana? ¿qué hay de los factores étnicos, culturales, nacionales, socioeconómicos que nos diferencian y de los que nos vinculan?

Por azar y la ingenuidad de la inexperiencia, tocamos a una puerta que no correspondía con nuestro perfil de artistas-investigadores no inscritos en la academia, en busca de apoyo para nuestras inquietudes y se dio la posibilidad de nuestro primer proyecto, fue un encargo. Un encargo en el que nos pidieron articular nuestras elaboraciones como base de un primer encuentro regional auspiciado por el CSUCA (Primer Encuentro Cultura Tradicional y Expresiones Artísticas Profesionales en la Centroamérica de Hoy, octubre de 1996, Tela de Honduras) en el que confluimos creadores, gestores y estudiosos académicos. Como parte del encargo, se nos propuso la idea de crear una red regional a nivel académico. No siendo nosotros mismos académicos y percibiendo ese sesgo como una expresión de la exclusión que padecen muchos agentes culturales y sus diversos saberes y tradiciones por no responder a los cánones de la cultura hegemónica y la institucionalidad, propusimos por el contrario, crear un espacio mixto en formato de red compuesto por la parte de la academia y de la sociedad civil no inscrita en la Academia. ¿Cómo hablar de cultura en Centroamérica excluyendo a la mayoría de sus cuadros?

Esta propuesta, que quedó detenida en los muchos cables y complejidades de la lógica institucional de la institución auspiciadora, y no encontró cauce entonces por esa ruta. InCorpore se abocó entonces a lo que era su plan original, con el que había llegado al CSUCA: la pre-producción y ejecución del proyecto Arte Performativo Centroamericano: creación y desarrollo multicultural. Este proyecto se realizó en Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica; de 1997 a 1999 bajo la responsabilidad de InCorpore, con la participación de más de 40 contrapartes.

El proyecto nos hizo ver e intervenir sobre un problema básico: la falta de mediaciones e interacción entre los medios culturales de cada país, y el aislamiento entre los países de la región, producido especialmente por los conflictos y dinámicas político-sociales de la década de los 80. Sin asumir esa condición era imposible o supremamente difícil seguir trabajando regionalmente para nosotros u otros.

Así, la ubicación de agentes especializados y de base y la promoción de relaciones que hicimos en función de nuestros temas de investigación (y que se fundaba en los antecedentes de investigación individual de uno de los miembros) se fue complementando y desplazando fuertemente hacia la articulación entre conjuntos de gestores en áreas que consideramos estratégicas. Es decir que estas áreas fueran significativas para dinamizar o pensar el desarrollo cultural centroamericano y para fortalecer y visibilizar al sector profesional y a lo que consideramos su vanguardia en la profesionalización de la gestión cultural y en la promoción de una ética ligada al aprovechamiento sostenible de los recursos culturales y la promoción de la diversidad y la democratización cultural: el tercer sector, la sociedad civil deseosa de trabajar y construir con una visión que incorpora de manera igualmente prioritaria profesionalización y responsabilidad social.

3.El tercer sector

Consideramos que en Centroamérica se viene dando un proceso de renovación del sector cultural a través del llamado tercer sector. En nuestra región, el tercer sector se constituye esencialmente como parte de la muy reciente formalización institucional de los agentes independientes -como solemos llamarles- del medio cultural. Entre los hitos de este proceso está sin duda, la presencia de agencias de cooperación con programas específicos en cultura y dedicados al sector profesional autónomo o independiente.

Muy particularmente, consideramos importante la presencia y visión de la cooperación holandesa que, gestionada a través de Hivos, decidió asumir esta población meta con esquemas más flexibles que la norma que no exigieron las formalidades que entonces no tenían los grupos artísticos y de promoción típicos muy dinámicos pero muy informales, sino que iniciaron con proyectos puntuales de producción, avalados por los antecedentes artísticos de sus contrapartes y luego fueron acompañando sus proceso de institucionalización como una herramienta para convertirse en sujetos de la cooperación y sin duda, paulatinamente, en sujetos sociales mucho más creíbles e ineludibles.

Creemos por tanto que el tercer sector no nace, como en otros medios, del afán de modernización de la gestión pública o de la necesidad de abrir espacios de alianza desde la institucionalidad local y nacional responsable de regir el sector.

Al contrario, una característica común es que se ha creado más bien a espaldas de la política estatal salvo en casos muy puntuales ya que el nuevo sector asociativo en cultura se ha estructurado y ha asumido un creciente liderazgo en la tecnificación y profesionalización de la gestión cultural debido probablemente a dos estímulos principales:

Primero, el retraimiento de la inversión estatal como parte de las políticas de ajuste estructural sin que se hubiera cumplido con una etapa de delegación o facilitación planificada para que otros actores asumieran la responsabilidad (gobiernos locales, sector privado).

Y segundo, el apalancamiento para ese proceso por parte de la cooperación.

El tercer sector nace pues del alejamiento y achicamiento de la inversión estatal. Esta situación arriesgada para el futuro de nuestras culturas y producciones, presenta fuertes matices. Interpretamos que en los países donde los procesos de institucionalización en el ámbito de la cultura son más recientes o con historias menos antiguas de consolidación, como por ejemplo los casos de El Salvador y Honduras, la tendencia es que se están estructurando o reestructurando las relaciones del sector de forma más abierta y descentralizada que en los países donde las instituciones nacieron o se consolidaron en los años 60 y 70, cuando primaban visiones más estatistas, centralizadas y paternalistas de la gestión pública en el sector (y no sólo en este sector). En ocasiones la voluntad política y las más de las veces la inercia institucional y el abigarramiento de la administración pública centrada en el control y no en la eficacia, o en la cultura de servicio, generan una gran dificultad de avanzar hacia la descentralización.

Es interesante notar que este centralismo se manifestó tanto en gobiernos de izquierda como de derecha y que, como en muchas otras latitudes, el conflicto Este-Oeste que despertó tanta mística y entrega, como crueldad, represión y ceguera, y del que tan confuso y ambiguo beneficio queda visto al día de hoy; obturó por completo la agenda cultural de la diversidad, de lo local, de la puesta en valor de los modos propios y el capital social, de la construcción ciudadana y comunitaria en la enormemente variada, e inestandarizable realidad de nuestra pequeña pero diversa región. No, el desarrollo no puede ser uno, o dos (uno a la izquierda y otro a la derecha). En medios multiculturales la realidad es una mucho más compleja y rica.

Este proceso de institucionalización del sector se da vinculado a la creciente organización de la sociedad civil en general. La sociedad civil se ha reorganizado luego de la Guerra Fría y la caída del Muro de Berlín y el fin de nuestras guerras internas para incidir en los temas más relevantes del desarrollo que se han ido articulando en la agenda centroamericana de la última década: los procesos de paz y la gobernabilidad, la integración y la democratización de los países centroamericanos, la participación ciudadana y el desarrollo local, la equidad de género, la sostenibilidad del medio ambiente, la erradicación de la pobreza, los derechos humanos de los niños, etc.

Valga la redundancia, este proceso supone una profunda transformación de la cultura del sector cultura: trascender la lógica de subsidio, entender y crear procesos adecuados de formalización, superar nuestra tradicional poca visión de sector productivo y nuestra falta de herramientas gerenciales. Estos últimos aspectos se presentan muy pronto en la agenda del tercer sector porque así como nacemos al calor del ONGeísmo y la cooperación, muy pronto debemos asumir el reto de la sostenibilidad, la creación de servicios y la autogestión. En ese sentido el sector emerge con bastante posterioridad al movimiento asociativo vinculado a otras temáticas (medio ambiente, desarrollo local, género, etc.) con lo que hemos tenido menos capital semilla, pero también menos tiempo para adquirir malas costumbres en torno a la cultura de subsidio y dependencia, esta vez de la cooperación internacional. Además pensamos que sólo recientemente, se empieza a pensar con una visión más de desarrollo y menos estrictamente activista por parte tanto de los agentes locales como de la cooperación.

4.Foros y entramados regionales

Promovidos desde nuestra visión y acción institucional, la puesta en valor de foros y entramados regionales se ha ido convirtiendo en un tejido y en una red de artistas y gestores por áreas y problemáticas comunes, comunicados por proyectos y áreas de intervención que los vinculan y que hoy, buscan vincularse a otros esfuerzos y sectores comprometidos con la integración regional y con las culturas de nuestros países en el ámbito local e internacional. Hacemos a continuación, un breve repaso de las principales iniciativas.

Arte performativo centroamericano: creación y desarrollo multicultural (1997-1999):

Proyecto de documentación, análisis, creación y promoción artística alrededor de la relación entre las manifestaciones tradicionales, el arte contemporáneo y los retos de la modernidad para los agentes culturales centroamericanos (profesionalización artística, capacitación para medios multiculturales, interacción con el turismo, sentido social de las prácticas tradicionales y su evolución, etc.). Articuló de maneras variadas a veinticinco artistas-investigadores, investigadores sociales y promotores; a cinco agrupaciones tradicionales como beneficiarios principales y otras siete en talleres puntuales; a catorce entidades oficiales de desarrollo e investigación (académicas, artísticas y turísticas tanto ministeriales como de gobiernos locales) de los cuatro países tocados en el proyecto: Guatemala, Nicaragua, Honduras y Costa Rica. Tuvo una duración de dos años (octubre de 1997 a abril de 1999). Muchos de estos actores participan de los entramados y proyectos que se han ido estableciendo posteriormente.

Este ha sido sin duda el fundamento de InCorpore como asociación: en esta iniciativa se generó nuestra primera lectura del campo cultural centroamericano, definimos nuestros objetos de investigación y acción y se generaron las matrices metodológicas de nuestro trabajo posterior. Su seguimiento se da en diferentes niveles según las áreas y programas de InCorpore, sean de Investigación y Desarrollo, de Producción Artística, o de Integración Regional y Servicios Culturales. Se presta apoyo puntual a entidades y grupos culturales en temas de organización institucional y gestión de proyectos, a propuestas de producción artística intercultural y de promoción, a proyectos de desarrollo, etc.

Esta batería de servicios es la que ahora ofrecemos en diversas modalidades: venta, canje, patrocinio de proyectos o contrapartida de proyectos propios. Esto ha implicado una gran inversión de los miembros asociados pues la moneda de canje e inversión es el trabajo. Cada canje supone una apuesta de recursos en especie, salidos de quienes trabajamos para la institución, sea como fundadores o como allegados.

Actualmente, se sigue trabajando y vinculando a un conjunto de artistas sobre todo escénicos o performativos, tanto tradicionales como profesionales urbanos o formados académicamente que trabajan en propuestas contemporáneas enraizadas en el patrimonio vernáculo y que se proponen formas diversas de interacción con el público. Se vinculan esencialmente alrededor de proyectos de intercambio y experimentación creativa (en teatro, danza y música, artes objetuales y visuales), y de propuestas de promoción y capacitación en esas mismas disciplinas.

InCorpore articula estos procesos en su área de Producción Artística Multicultural, en la que se han producido o se producen actualmente una serie de productos o curadorías regionales: la exposición de multimedios y “perfomances in progress”: Centroamérica, Cuerpo y Cultura; la exhibición itinerante de máscaras centroamericanas: Hombres, Diablos y Animales, el Programa Horizontal de intercambios entre artistas provenientes de zonas metropolitanas y periféricas en el nivel local y, desde hace un año, incorporando la dimensión internacional; producciones discográficas bajo el sello MusiCA (Música Centroamericana) que gestiona sus proyectos en sociedad con el Estudio Tierra Fértil y los diferentes artistas involucrados en cada proyecto; y el más reciente proyecto en proceso Centroamericalia/Mesoamericalia de promoción del producto cultural centroamericano que incluye una serie de catálogos y una exhibición interdisciplinaria representativa de la diversidad cultural del Corredor Biológico Mesoamericano que es la plataforma regional de ordenamiento y gestión de los recursos naturales.

Enredarte en CA:

Primer colectivo regional de gestión propiamente dicha, cuya articulación promovimos junto a colegas de toda la región: el antiguo Café Aleph de Panamá, la Casa de los Tres Mundos de Nicaragua; La Luna Casa y Arte de El Salvador, el Teatro Laboratorio Nahko (hoy Teatro Laboratorio de Honduras) de Honduras y la Liga Maya Internacional, radicada entonces en Costa Rica y desde hace ya unos años, con su sede principal en Guatemala. Los miembros de este primer entramado formamos una base de gestores y espacios que ha servido de fundamento, apoyo logístico, mediación y sentido regional a nuevos proyectos y procesos de los participantes y de otros.

Siendo un colectivo diverso en nuestros perfiles de trabajo, que van desde gestores de espacios hasta promotores teatrales o colectivos de promoción sociocultural y étnica, realizamos una serie de encuentros regionales del núcleo fundador ENREDARTE EN CA y abiertos a otros compañeros que derivaron en la formulación del Programa ENREDARTE EN CA 99-2000. Este proyecto nació de un encuentro-taller con más de 40 entidades culturales centroamericanas. Todos los miembros fundadores de ENREDARTE EN CA contaban con amplios antecedentes de vinculación bilateral o de ejecución puntual de proyectos con componentes regionales o internacionales. El crecimiento de relaciones se dio, entonces, por la vía de encuentros y por las acciones individuales o colectivas de esa base primigenia. Este entramado no se formalizó institucionalmente. Nuestra interpretación es que, gracias al conjunto de proyectos concretos de enlace y de actitudes y voluntad de integración que implementamos, creamos una marca que generó una sensación y una comunidad alrededor de valores. Creamos un pequeño imaginario colectivo centroamericanista que sirvió de referencia para que entidades, efectiva y prácticamente integracionistas nos encontráramos y nos diéramos un humus más generoso que el que se gesta en la soledad; y que resonó con la tradición integracionista que cíclicamente ha mostrado el sector cultura en nuestros países.

El conjunto de los gestores de espacios y productores vinculados a ENREDARTE hemos producido o colaborado con giras regionales de artistas centroamericanos e internacionales y eventos culturales de la región a lo largo de estos años. Hemos colaborado con la mayoría de los grupos centroamericanos que han girado por la región, especialmente de aquellos que han buscado una dimensión regional más que estrictamente bilateral (grupos de Costa Rica, Honduras, Nicaragua y Guatemala). Algunos artistas y eventos a los que se ha servido o con los que se mantienen relaciones regulares son: Grupo Saperoco, Grupo Abya Yala, Manuel Obregón de Costa Rica; Guachipilín y la Rondalla de Marimbas Nicaragua Mía de Nicaragua; Rómulo Castro y los Congos de Portobelo de Panamá, Guillermo Anderson, Mario Jaén, Rafael Murillo Selva y Lanigi Múa de Honduras; artistas internacionales como Carlos Varela (Cuba), Germán de Latorre (Colombia), Embajadores de Venezuela, Hilos Mágicos (Colombia), representaciones oficiales gestionadas por vías diplomáticas; y los eventos: Festival Free Jazz (El Salvador), Festival de Teatro Bambú (Honduras), Festival Cultural de la Municipalidad de Goicoechea (Costa Rica), Festival Internacional de las Artes (Costa Rica), etc.

Foro pensar desde la diversidad
Programa interinstitucional de cultura y desarrollo territorial (picdt):

Alrededor de este espacio se reunieron promotores socioculturales que realizan su trabajo en grupos étnicos y de creación popular y que enfrentan el problema de la sostenibilidad material y social de las prácticas tradicionales y populares en las actuales dinámicas de la globalización y del ineludible y necesario ingreso de productos culturales al mercado. Como tema prioritario se estableció en la primera actividad la necesidad de asumir la interacción de las producciones culturales con el fenómeno turístico. Se realizaron en este marco:

  1. Un primer encuentro en 1999 (abril), en Costa Rica, bajo la temática Integridad y sostenibilidad de la producción cultural: retos en Centroamérica y
  2. Paralelamente los compañeros que trabajaban en el caribe centroamericano con fuerzas vivas e instituciones de desarrollo de nuestras localidades de la zona atlántica se encontraron en el Seminario Caribe Turístico Cultural: retos y opciones, coorganizado por JAPDEVA.
  3. El I Congreso sobre Turismo y Cultura Copán 2000, Honduras sobre Aprovechamiento sostenible de los recursos culturales en el desarrollo turístico coorganizado por el Instituto Hondureño de Turismo e InCorpore.
  4. La II edición, Granada 2001, se organizó en Nicaragua en coorganización con el Instituto Nicaragüense de Turismo sobre Cultura, turismo y desarrollo territorial. Como resultado de ambos congresos se produjo la Declaratoria para el Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Culturales en el Desarrollo Turístico y la fundación de tres entramados: una Red de Ciudades Coloniales, Sitios Históricos y Paisajes Culturales, el Corredor Afrocentroamericano y una primera articulación de programadores y proyectos culturales de interés turístico.
  5. Actualmente se trabaja en la formulación de contenidos y el plan estratégico del Programa Interinstitucional de Cultura y Desarrollo Territorial (PICDT) que asume el tema del turismo cultural dentro de un enfoque más global de desarrollo local y participativo en el que se ponen en valor el trabajo y los recursos culturales en la gestión del territorio. Se gestiona un proyecto centrado en la gestión cultural a nivel de gobiernos locales y se formula una propuesta conceptual que asocia cultura, medio ambiente y turismo para la Comisión Centroamericana de Medio Ambiente en Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

Educarte, arte y cultura para nuestros niños y jóvenes
Proyecto creatividad, localidad y jóvenes ciudadanos
Proyecto programarte en CA:

Esta propuesta arrancó como un piloto en Costa Rica de gestores y grupos de teatro infantil que se unieron con el fin de profesionalizar la representación de las obras infantiles ante escuelas, comunidades y otros mediadores del público joven. Se pretendía establecer un entramado regional de representantes de productos culturales y se valoró que el público infantil, más estable, asible y de mercadeo más directo que el de salas, podría servir de base que diera viabilidad material a la circulación de grupos centroamericanos por la región. Esto es así, por cuanto es común en la región que los grupos teatrales se mantengan en buena parte de este tipo de actividad y que los programadores interesados en el producto escénico centroamericano no tiene capital de inversión suficiente para amortizar la movilidad y el período de creación de públicos que dé sostenibilidad a este tipo de programación.

Las múltiples diferencias en cada país mostraron que una estrategia así no era necesariamente posible de reproducir en la región. Hoy por hoy, se trabaja en una propuesta más general de vinculación de servicios culturales para públicos jóvenes que incluye diferentes dinámicas relacionadas con este sector de la población y sus hábitos culturales. Un eje regional de esta intención es el proyecto piloto Creatividad, localidad y jóvenes ciudadanos que a partir de julio del 2002 se ejecutará con fondos finlandeses y que articula agentes locales de Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala. También se formaliza actualmente el proyecto PROGRAMARTE EN CA en el que se realiza un diagnóstico y tipificación de agentes programadores (gestores de salas, casas de cultura, festivales, bares) y se promueve la coordinación entre ellos.

Programa audiovisual centroamericano:

Este programa se inició con la intención de promover propuestas de integración y de organización sectorial a nivel regional, acciones de promoción de la producción audiovisual de la región y estrategias de optimización de recursos locales. Bajo este programa con gran actividad durante los años 1999, 2000 y 2001, cabildeamos en el propio sector a favor de la creación de alianzas estratégicas entre empresas y estructuras asociativas dedicadas al tema y a favor de la regionalización de recursos nacionales (por ejemplo en capacitación, equipamiento, capacidad organizativa, etc.). Se realizó la Muestra Centroamericana de Cine y Vídeo y Encuentro Sectorial Nicaragua 99, y una segunda edición en Costa Rica (octubre 2000) así como la promoción y gira internacional de la Muestra Centroamericana (Festival de Biarritz en Francia y Casa de América, España). En el marco de la primera muestra, se fundó la Asociación Centroamericano de Creadores, Productores y Promotores Audiovisuales. Se propone actualmente la publicación en línea de un primer catálogo y directorio de recursos y productos audiovisuales centroamericanos.

Cultura urbana/culturas emergentes:

El más laxo de los espacios promovidos por el programa ENREDARTE 1999-2000, ha ido ubicando y vinculando artistas, promotores y expresiones urbanas emergentes y alternativas: artistas visuales, grupos y discográficas de rock y música electrónica; publicaciones alternativas; promotores de manifestaciones en espacios públicos, espacios alternativos, instituciones dirigidas al trabajo con poblaciones urbanas marginales o jóvenes públicos. A partir de ese espacio también buscamos dinámicas de interacción entre jóvenes artistas y gestores provenientes de las culturas urbanas y generalmente mestizas, y de las culturas periféricas, en muchos casos étnicas. Se ha realizado esta acción a través de talleres creativos y cogestión de eventos con entidades dedicadas a estos temas como Mujeres en las Artes, Artería de Honduras; Arte Urbano (hoy Caja Lúdica) de Guatemala, La Luna de El Salvador. Es esencialmente un espacio de alerta ante las nuevas dinámicas y hábitos culturales.

En resumen, el conjunto de estas actividades ha vinculado y mantuvo en contacto a más de setenta y cinco entidades y artistas de la región entre 1999 y el año 2000, que se ampliaron a más de cien para finales del año 2001. Nuestro actual objetivo es formalizar y visibilizar esta comunidad de relaciones diversas gracias una estrategia en Internet que permita reflejarla en su multiplicidad y complejidad, socializar la información y dinamizar las relaciones directas ya que, debido a que hay muy pocas entidades con una agenda regional propia y su proyección suele ser eminentemente nacional, aún tenemos un papel demasiado preponderante como pivote articulador. Buscamos fortalecer los servicios culturales y la capacidad de recepción y respuesta a ofertas regionales y extrarregionales tanto institucionales como originadas y propuestas por agentes de la sociedad civil, de este entramado. Esta comunidad virtual aparecerá a lo largo del año 2002, bajo el nombre centroamericalia.net.

Estudios y experiencias


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