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Área de cooperación educativa:
Calidad y Equidad en la Educación Iberoamericana

Plan de Cooperación 2003 - 2006


La educación está ocupando cada vez más un lugar central y estratégico en los nuevos estilos de desarrollo. En eso han coincidido diversos organismos internacionales que actúan en este campo, así como las máximas autoridades de los países. En ese sentido, el Foro Mundial de Educación, celebrado en Dakar en abril de 2000, manifiesta que "la educación es un derecho humano fundamental, y como tal es un elemento clave del desarrollo sostenible y de la paz y estabilidad en cada país y entre las naciones, y, por consiguiente, un medio indispensable para participar en los sistemas sociales y económicos del siglo XXI afectados por una rápida mundialización".

Cada día crecen las demandas sobre el papel de la educación en las sociedades emergentes: debe contribuir a la formación de la ciudadanía, a la empleabilidad, a la integración, a la movilidad social y a la participación en una determinada identidad cultural, siempre abierta y cambiante.

Los países de la región están llevando a cabo procesos de reforma educativa a los que la OEI ha venido acompañando con la prestación de asistencia técnica y contribuyendo a la formación de recursos humanos en temas de administración, evaluación, educación y trabajo, valores, etc.

Aunque el balance de la década de los 90 muestra importantes progresos tendientes a la universalización de la educación primaria, América Latina continua siendo una de las regiones menos equitativas del mundo. Por eso, resulta fundamental reiterar la vigencia de los conceptos de calidad y equidad como criterios básicos para el diseño de programas y proyectos concretos. La calidad en cuanto a adecuación al avance del conocimiento y a los requerimientos del desarrollo social, y la equidad como igualdad de oportunidades de acceso, permanencia y resultados de aprendizaje.

El interés se centra no sólo en cuántos y en qué proporción asisten los alumnos, sino en quiénes aprenden en las escuelas, qué aprenden y en qué condiciones lo hacen. Los objetivos vinculados con la equidad están relacionados por tanto con la capacidad de los sistemas educativos para generar condiciones adecuadas para el aprendizaje y que estos sean relevantes para toda la población, atendiendo a su heterogeneidad.

Esta lógica, que vincula calidad con equidad, es una opción para articular dos espacios de reflexión e intervención que representan un círculo virtuoso: incrementar los niveles de calidad y de pertinencia de los sistemas educativos, preservando o estimulando aquellas acciones que influyen decididamente en el desarrollo de políticas educativas "para todos", prestando una especial atención a aquellos sectores que, por diversas causas, se encuentran alejados o no demasiado integrados al sistema. La implementación de estrategias que tiendan a brindar mejor calidad educativa a quienes provienen de peores condiciones de origen es, sin lugar a dudas, uno de los principales aportes para potenciar la capacidad democratizadora de la educación.
Para ello, es necesario promover el desarrollo de herramientas conceptuales y metodológicas que contemplen la articulación operacional de la equidad y la calidad en las políticas educativas y sociales de la región.

Desde esta perspectiva, y con base en la experiencia acumulada, las prioridades más sentidas, el aprendizaje institucional y los objetivos comprometidos en el Foro Mundial de Educación (Dakar, 2000) y en el Marco de Acción Regional (Santo Domingo, 2000)-, se han seleccionado los ejes y líneas que se presentan a continuación.

Eje programático 1: Educación, Sociedad y Desarrollo

Existe consenso en reconocer que, de forma creciente, el desempeño del sector educativo se vincula al desarrollo. Como lo expresaron los Ministros de Educación de América Latina y el Caribe en la VII Reunión del Comité Regional Intergubernamental del Proyecto Principal de Educación (PROMEDLAC VII) celebrado en Cochabamba, en marzo de 2001 "sin educación no hay desarrollo humano posible. Si bien la educación por sí sola no elimina la pobreza ni es capaz de forjar las condiciones de sostenido crecimiento económico y bienestar social, sigue siendo la base de crecimiento personal y factor determinante para mejorar significativamente el acceso igualitario a las oportunidades de mejor calidad de vida. […] En una región con crecientes desigualdades sociales el fortalecimiento y la transformación de la educación pública constituye un mecanismo clave para una democratización social efectiva. Esto requiere urgentes políticas económicas, sociales y culturales que apoyen las educativas orientadas fundamentalmente a atender a los grupos excluidos y marginados de América Latina y el Caribe para que superen su actual exclusión de una educación de calidad".

Para muchos, los desafíos de las sociedades se vinculan cada vez más con los retos formativos de los sistemas educativos: la formación en valores para la construcción de sociedades más democráticas e igualitarias, la educación para el trabajo que facilite el ingreso al mercado laboral y un adecuado desempeño en el mismo, promoviendo la movilidad social ascendente y la integración en la estructura social; la formación crítica frente a los medios de comunicación y a las nuevas tecnologías y la participación en los valores culturales compartidos.

Para superar las prácticas de aislamiento y de separación en las que se desarrollaron los sistemas educativos por largas décadas, resulta conveniente enmarcar las líneas programáticas en un campo que vincule la educación con los estilos de desarrollo deseables. Esto es, equitativos, sostenibles y respetuosos con las personas y con las peculiaridades culturales de los pueblos.

Línea de cooperación 1: Ciudadanía democracia y valores en sociedades plurales

Antecedentes y justificación

La OEI viene trabajando desde hace más de una década en la promoción de mecanismos que favorezcan los valores, actitudes, conceptos y procedimientos que, desde una perspectiva ética, combinen la dimensión global y local de la educación en valores e impulsen la consolidación de una sociedad más justa, equitativa, democrática, tolerante y solidaria.

Las profundas y vertiginosas transformaciones que atraviesa la sociedad contemporánea han modificado en gran medida las relaciones entre las organizaciones y los grupos, tanto en el ámbito público como en el privado. Junto con dichas transformaciones aún persisten situaciones de exclusión y de desigualdad socioeconómica; se generan tensiones y situaciones de violencia entre grupos y naciones; continúa la discriminación de género y de etnias, agravada por la intensidad de los movimientos migratorios, así como la degradación del medioambiente, entre otras cuestiones.

En la medida en que la sociedad es una construcción dinámica y que la escuela es un agente de transformación social, una parte de la respuesta a estas situaciones problemáticas puede y debe encontrar un soporte en el sistema educativo. Si desde la escuela se forma a los alumnos y a las alumnas de manera sistematizada e intencional para fomentar una escala de valores sociales y de actitudes coherentes -basadas en la formación autónoma de la personalidad y con estrecha atención a las experiencias de las diferentes sociedades iberoamericanas- se puede contribuir a lograr una ciudadanía más consciente y más activa socialmente, con mayor capacidad de adaptación y de competencia en un entorno social y económico cambiante, pero también más solidaria y justa.

En el Foro Mundial de Educación (Dakar, 2000) y en la VII Reunión del Comité Regional Intergubernamental del Proyecto Principal de Educación en América Latina y el Caribe (Cochabamba, 2001) se acordó, entre otros, el compromiso de incluir en la educación básica contenidos y valores orientados a la solidaridad y al mejoramiento de la calidad de vida, para fomentar el entendimiento mutuo, la paz y la tolerancia y para contribuir a la prevención de la violencia y de los conflictos.

En este sentido, la OEI ha llevado a cabo en el último bienio acciones de sensibilización y formación de distintos actores, de acompañamiento técnico en el proceso de desarrollo de planes nacionales de educación en valores. También ha iniciado estrategias de cooperación interuniversitaria en torno al tema, destinadas al fortalecimiento de los programas de formación y de investigación, así como a la generación de diversos servicios, herramientas e instrumentos de difusión.

De igual modo, se ha avanzado mucho en la formación de recursos humanos a partir de modelos de capacitación contextualizados a las diversas realidades locales. En el último tramo del pasado bienio se puso en marcha el curso de postgrado -virtual- sobre la práctica de los valores en contextos educativos.

Estrategias

Se establecerán nuevas iniciativas de intervención de nivel subregional y de ámbito nacional, con la identificación de proyectos estables de cooperación.

Se profundizará en las líneas temáticas y metodológicas abiertas con anterioridad -poniendo especial énfasis en la formación en valores en el aula- y se ampliarán otras, tales como valores y medios de comunicación, educación para la paz, cooperación y solidaridad, formación en el respeto y la defensa del medio ambiente, así como el desarrollo de capacidades creativas y de espíritu crítico.

Se propone ampliar las acciones de cooperación con universidades y con otras agencias que trabajan en el espacio de la educación valores, y se continuará con la estrategia de capacitación de educadores y técnicos.
Sobre tales propósitos la OEI se plantea:

  • Elaborar y apoyar proyectos nacionales y subregionales sobre temáticas específicas en torno a la ciudadanía y los valores en sociedades plurales (educación para la paz, educación y desarrollo sustentable, etc.).
  • Favorecer la construcción de redes de cooperación con otros organismos e instituciones que posibiliten el intercambio de experiencias y de información, así como el desarrollo de proyectos conjuntos.
  • Poner en marcha "cátedras subregionales de educación en valores" en aquellos espacios geográficos que lo requieran.
  • Consolidar la oferta virtual de capacitación de postgrado en educación en valores. Generalizar dicha oferta a todos los países y elaborar módulos apropiados al espacio lusófono.
  • Consolidar la línea editorial diseñada sobre la temática y continuar potenciando los servicios en red que se ofrecen a través de la página web de la OEI.
  • Elaborar materiales para uso en el aula y editar publicaciones sobre la temática (líneas pedagógica, filosófica, de investigación, de buenas prácticas, etc.).

Línea de cooperación 2: Educación e inclusión social

Antecedentes y justificación

Uno de los fenómenos más destacados en las transformaciones sociales actuales es el incremento considerable de la desigualdad social. En la última década y en varios países de América Latina el crecimiento económico y el aumento de la desigualdad han comenzado a ser concomitantes.

Si bien existe consenso en reconocer la complejidad de dichos procesos, también se admite que uno de los factores fundamentales asociados al aumento de la desigualdad es la transformación en la organización del trabajo. Esta transformación está provocando, además, la aparición de un nuevo fenómeno social: la exclusión en el ciclo productivo. A partir de esa exclusión se produciría otra más general, una desafiliación con respecto a las instancias sociales más significativas.

La educación, en estos nuevos contextos sociales, tiende a comportarse como una variable que define la entrada o la exclusión del ámbito en el cual se realizan las actividades socialmente más importantes. Para que la educación pueda jugar su papel democratizador y no uno vinculado a la exclusión y la segregación, es preciso avanzar rápidamente en el proceso de su universalización. Es con más educación como se podrá revertir dicha evolución.

Educación de calidad para todos y a lo largo de toda la vida. La formación básica y universal, no asociada a un determinado nivel del sistema, deberá ser capaz de dotar al conjunto de los ciudadanos de los instrumentos y de las competencias necesarias para el desempeño de una ciudadanía activa; en esta lógica, la educación estaría cumpliendo su papel democratizador.
Por ello, es necesario fomentar y definir políticas y estrategias de formación (aprendizajes) permanentes, que ofrezcan las mismas oportunidades y generen las mejores condiciones de empleabilidad para todos.

Respondiendo a esta realidad, la OEI está colaborando en el desarrollo de los Programas de Alfabetización y Educación Básica de Adultos (PAEBA) en diversos países de la región y de los programas aprobados por la II Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno (Madrid, 1992). Los PAEBA son acciones con vocación de continuidad, por lo que se insertan en las estructuras permanentes de educación de adultos de los países respectivos y no quedan en la mera alfabetización y educación básica, sino que tienen un componente esencial de capacitación laboral, teniendo en cuenta las necesidades y las posibilidades productivas del país, y favoreciendo la inserción en el mundo del trabajo de aquellos adultos a los que este derecho les estaba vedado.

Por otro lado, la OEI ha identificado y diseñado acciones de cooperación dirigidas al fortalecimiento de las competencias de empleabilidad de jóvenes, orientadas a la mejora de la inserción productiva de los grupos en situación de pobreza y/o en riesgo de exclusión social.

Del mismo modo, se ha estado trabajando en la formación de recursos humanos para el fortalecimiento de los organismos públicos y de las instituciones de formación técnico profesional. En este sentido, se ha diseñado un curso virtual de especialización en educación y trabajo.

Estrategias

Se establecerán varias estrategias diferenciadas, complementarias entre sí, y encaminadas a mejorar la inserción productiva de jóvenes desfavorecidos de la región, integrados y con riesgo de exclusión del sistema educativo formal.

Se establecerán mecanismos de coordinación entre la formación ocupacional -uno de los componentes comunes de los PAEBA- y los procesos de alfabetización propiamente dichos, con el propósito de dar continuidad a la construcción de la equidad y de favorecer una mejor preparación para la vida activa de los jóvenes. En el mismo sentido, se diseñarán acciones formativas orientadas a la atención de madres provenientes de sectores vulnerables.

Se desarrollarán ofertas formativas en materia de educación para el trabajo con nuevas modalidades de intervención: cursos virtuales para gestores, técnicos y especialistas.

Sobre tales propósitos la OEI se plantea:

  • Promover la constitución de redes de organismos, instituciones y especialistas vinculadas a la inserción productiva de grupos desfavorecidos, para el intercambio de experiencias y el desarrollo de proyectos conjuntos.
  • Desarrollar una oferta virtual de formación orientada a directivos, gestores, técnicos y especialistas ligados a instituciones de formación técnico-profesional.
  • Proporcionar asistencia técnica para la mejora de las prácticas vinculadas a los sistemas de educación técnico-profesional.
  • Profundizar los proyectos de alfabetización de adultos, haciendo hincapié en la articulación entre competencias básicas y formación ocupacional.
  • Promover proyectos dirigidos a poblaciones de entornos rurales y urbano marginales que pongan el acento en la formación permanente de agentes educativos y en orientaciones para el trabajo pedagógico.

Eje programático 2: Sistemas Educativos, Actores y Prácticas

Los sistemas educativos de la región han desarrollado diversos procesos de reforma educativa. En la actualidad aparece una consideración crítica con relación al "optimismo" reinante en los 90 frente a la posibilidad de su transformación. En determinados casos, y a pesar de los esfuerzos realizados por las autoridades educativas y de los recursos invertidos, las reformas se han estancado o no han llegado suficientemente a la realidad de los establecimientos escolares. Esta constatación lleva a la necesidad de revisar las estrategias de implementación, a las articulaciones de las macropolíticas de reforma del sistema educativo con las micropolíticas de las escuelas y a profundizar en los avances alcanzados. Esta evaluación se torna necesaria para hacer más efectivas las políticas educativas de calidad y equidad.

El fortalecimiento de los organismos públicos, vía formación de recursos humanos cualificados o a través de la asistencia técnica en el diseño de políticas, ha sido la fórmula más utilizada por la OEI en apoyo a los Ministerios de Educación de la región. Tales modalidades de intervención siguen teniendo validez junto con el acompañamiento a los propios procesos de desarrollo y la anticipación de tendencias o fenómenos a tener en cuenta en el diseño e implementación de programas. El reforzamiento de las estructuras de administración y evaluación de los sistemas educativos continúa siendo una demanda para lograr la consolidación de los equipos técnicos que integran los ministerios.

La expansión de la oferta de nivel inicial, así como la incorporación de los jóvenes a nivel secundario en términos cuantitativos y la promoción de innovaciones en la escuela media, constituyen desafíos de gran magnitud en los sistemas educativos de la región.

Las instituciones universitarias deben adaptarse a nuevos retos y tensiones muchas veces de signo contradictorio: una presión hacia la internacionalización, la conveniencia de acomodarse a las necesidades de su entorno inmediato en términos de formación de profesionales, de investigación y de desarrollo local y regional, así como a los procesos en curso de integración, asegurando con todo ello pertinencia y calidad.

A su vez, resulta fundamental la identificación, el análisis y la discusión en torno a las dimensiones y rasgos que hoy definen la profesionalización de la función docente, así como la necesidad de abrir el debate sobre los propósitos y articulaciones de un sistema de formación docente marcado por la continuidad.

Línea de cooperación 3: Atención integral a la primera infancia

Antecedentes y justificación

La educación inicial en la región ha aumentado su nivel de atención de forma sostenida en los últimos veinte años y los Estados han asumido el reto de proporcionar educación a la primera infancia con el objetivo de universalizarla.

La OEI, conocedora de los esfuerzos realizados por los países y consciente de los desafíos futuros planteados a las administraciones educativas, asume la impostergable necesidad de acompañar a los Estados de la región en el intento de aproximar algunas respuestas desde diferentes espacios institucionales, promoviendo el desarrollo de un ámbito de discusión, reflexión conjunta y producción de conocimiento sobre cuáles son los principales elementos o criterios que deben considerarse al formular políticas en el campo de la educación inicial.

Un precedente destacable en esta línea fue la preparación del informe "Panorama y Perspectivas de la Educación Inicial en Iberoamérica" como aporte a la discusión de la Reunión Preparatoria de Viceministros de la X Conferencia Iberoamericana de Educación (Buenos Aires, 2000).

Por otro lado, y respondiendo al mandato de la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado (Panamá, 2000), la OEI presentó en la XI Conferencia Iberoamericana de Educación (Valencia, 2001) una propuesta de estrategia de trabajo encaminada al diseño de un Plan de Cooperación para el fortalecimiento y la expansión de la educación inicial en Iberoamérica.

Esta propuesta se inspira en las recomendaciones del Foro de Mundial de Educación (Dakar, 2000) y del Marco de Acción Regional (Santo Domingo, 2000) en los cuales se pone de manifiesto que para lograr una educación de buena calidad para todos se requiere impulsarla desde la primera infancia.

Para poder iniciar esa línea de trabajo se procedió, junto los ministerios de los países de la región, a poner en marcha la red iberoamericana de información y comunicación como instrumento potenciador de la temática de educación inicial. Así, se abrió un espacio de discusión y debate, por un lado, sobre la identificación de la información más relevante, disponible y actualizable, y por otro, sobre las temáticas prioritarias que hoy tiene la educación inicial en Iberoamérica.

Como resultado de este proceso, la OEI diseñó un Plan de Cooperación: Fortalecimiento y Expansión de la Educación Inicial en Iberoamérica, que fue aprobado por los Ministros en la XII Conferencia Iberoamericana de Educación celebrada en Santo Domingo, República Dominicana, en julio de 2002.

El objetivo de esta propuesta es cooperar con los países de la región para dotarlos de las herramientas necesarias que les permitan fortalecer, dinamizar y extender la educación inicial. Las instituciones participantes serán los Ministerios de Educación (áreas responsables de educación inicial), agencias internacionales, centros académicos y organizaciones dedicadas a temas de infancia.

Estrategias

Se promoverá el desarrollo de proyectos concertados entre los países y en torno a problemáticas comunes, donde podrán concurrir de forma armónica las distintas líneas de acción y las estrategias del Plan de Cooperación de Educación Inicial aprobado a partir de diseños realizados con los propios interesados.

Se realizarán actividades tendientes al fortalecimiento de las representaciones sociales en torno a la infancia y la educación inicial; además, se fortalecerán los procesos e iniciativas de creación de espacios intersectoriales para articular acciones en el ámbito de la atención a la primera infancia.

La OEI se propone consolidar la Red de Educación Inicial a través de la actualización y difusión de la información relevada, la generación de espacios de debate y de intercambio de estudios e investigaciones y la incorporación de otros actores.
Asimismo, se propone la constitución de grupos interagenciales y de alianzas estratégicas con otros organismos internacionales -tanto técnicos como financieros- y organizaciones dedicadas a temas de infancia, con el propósito de combinar esfuerzos, recursos técnicos y financieros, experiencias desarrolladas y para ampliar los ámbitos de actuación y alcance.

Se realizarán acciones orientadas al fortalecimiento pedagógico de los procesos de transformación del subsistema de educación inicial con el fin de definir criterios de calidad de la oferta educativa.

Sobre tales propósitos, la OEI se plantea:

  • Coordinar y consolidar la Red de Educación Inicial.
  • Generar espacios de comunicación, difusión y debate en torno a las temáticas sensibles de la educación inicial, con objeto de favorecer una mayor participación y compromiso de la sociedad, que permita acompañar la toma de decisiones.
  • Identificar, articular y apoyar proyectos de cooperación a nivel regional y subregional en el marco de las líneas de cooperación identificadas en el plan acordado.
  • Producir y difundir materiales bibliográficos, estudios, investigaciones y análisis de experiencias.
  • Apoyar las estrategias de formación permanente de agentes educativos, haciendo hincapié en las madres provenientes de sectores vulnerables y en familias y comunidades multiculturales y plurilingües, favoreciendo su vinculación con los programas de alfabetización vigentes.
  • Avanzar en los procesos de análisis, discusión y definición de criterios e indicadores de calidad de la educación inicial, con las administraciones de los países de la región y con todos los actores involucrados en la temáticas que favorezcan el logro de los objetivos de la educación para la primera infancia.
  • Constituir alianzas estratégicas con otros organismos internacionales.

Línea de cooperación 4: Innovaciones en la escuela media

Antecedentes y justificación

Los diagnósticos sobre la educación secundaria en Iberoamérica en general, y en América Latina en particular, coinciden en señalar la importancia crucial de este nivel para los procesos de desarrollo social y para el destino personal de los individuos, así como la situación particularmente crítica de su funcionamiento y de sus resultados. En este sentido, en la década de los 90 la mayor parte de los países de la región comenzaron a desarrollar procesos de cambio en sus sistemas de enseñanza media. Dichos procesos intentan universalizar una educación secundaria básica de calidad, dotando a los jóvenes de las nuevas competencias que reclama el desempeño ciudadano y productivo en una sociedad caracterizada por requerimientos complejos y en permanente cambio.

La distancia entre los objetivos postulados y la situación que caracteriza a los puntos de partida es muy grande. Si bien existen diferencias importantes entre países o al dentro de cada uno, la región en su conjunto, en especial América Latina, aún conserva fuertes deudas educativas del pasado. Pero lo específico de este período es que tales deudas deben ser enfrentadas simultáneamente con los nuevos desafíos planteados por las exigencias de las transformaciones en la organización del trabajo, la cultura y el desempeño ciudadano. La relevancia de este nuevo contexto no puede ser subestimada a la hora de explicar los problemas y de definir estrategias de transformación.

Dentro del panorama de la educación media una relación históricamente conflictiva es la educación y trabajo. El grado de deterioro del empleo en la región durante las últimas décadas, su tendencia a la informalización, polarización y precarización, así como su responsabilidad en la distribución cada vez más desigual del ingreso, exige prestar atención a la transición al mundo del trabajo como tema clave para la educación media.

Desde esta perspectiva, investigaciones recientes plantean nuevos interrogantes en relación a si es válido seguir preguntándonos si la pérdida de identidad y la crisis de la escuela media actual son producto de su no articulación con el mercado de trabajo, o si deberíamos preguntarnos cuáles son las condiciones mínimas que deben tener las demandas que provienen del mercado de trabajo para hacer realidad el objetivo de construir una educación media de calidad para todos los jóvenes de la región.

Los cambios sociales, demográficos, laborales, tecnológicos y productivos pueden plantear a la escuela media la necesidad de su transformación para poder formar masivamente a sus estudiantes en las competencias y conocimientos que requieren los sectores modernos de la economía. El advenimiento de la sociedad del conocimiento y su impacto en la oferta formativa hace que se presente como imperativo para la educación media su adecuación a las nuevas demandas, en el marco de las políticas de educación a lo largo de la vida.

Es necesario, además, revalorizar el papel que debe cumplir la enseñanza media en la formación de una conciencia ética, participativa y solidaria en los jóvenes, fundamental para su participación en una sociedad democrática.

Las estrategias de cambio implementadas en la región parecen haber llegado a un punto en el cual, para que se traduzcan en modificaciones en el proceso y en los resultados de aprendizaje, es preciso otorgar prioridad y atención a la dimensión pedagógica y cultural, introduciendo mecanismos de actualización curricular y de capacitación docente.

La OEI, consciente de estas problemáticas, viene desarrollando, desde el año 2001, proyectos subregionales de educación media que tuvieron su origen en las Mesas de Cooperación que la Organización realizó con los ministerios de educación.
Estos proyectos tienen como foco de atención el centro escolar de nivel medio-medio técnico, y sus ejes centrales son la identificación, promoción e intercambio de experiencias innovadoras.

Estrategias

Se impulsará la creación de redes subregionales de cooperación horizontal entre escuelas, ministerios, organismos y especialistas.

Se propiciará la discusión, el análisis y la construcción de interrogantes que abran nuevas perspectivas en el debate sobre la identidad y las funciones de la escuela media y su relación con el mundo del trabajo.

Se realizarán acciones de apoyo a los procesos de actualización y desarrollo curricular en diferentes áreas del conocimiento.
Se continuarán y fortalecerán los proyectos subregionales de innovación en la educación media, que permitan la transferencia y la sistematización de conocimientos entre los distintos actores del sistema y el desarrollo de mecanismos para identificar, promover e intercambiar las experiencias innovadoras

Sobre tales propósitos, la OEI se plantea:

  • Constituir redes iberoamericanas de escuelas medias que se articulen a partir de espacios de trabajo estables y de proyectos concretos, integrados por distintos actores educativos.
  • Generar espacios para el debate, el análisis y el estudio en torno a los nuevos interrogantes de la escuela media.
  • Identificar, sistematizar y difundir experiencias innovadoras.
  • Desarrollar proyectos de pasantías de educadores, directivos, gestores y administradores entre instituciones y/o programas educativos.
  • Brindar apoyo a los procesos de actualización y desarrollo curriculares en diferentes áreas del conocimiento, tales como ciencias, matemáticas y tecnología.
  • Continuar con el respaldo a las olimpíadas y simposios iberoamericanos de matemática.
  • Elaborar bancos de recursos "en línea" que incluyan materiales e instrumentos que sirvan de apoyo a la tarea docente.
  • Promover relaciones de cooperación con otras redes existentes.

Línea de cooperación 5: Educación superior

Antecedentes y justificación

Reconocida la necesidad de que las instituciones de educación superior e investigación formen a una masa crítica de personas cualificadas sin las cuales "ningún país podrá garantizar un auténtico desarrollo endógeno y sostenible…ni acortar la distancia que separa a los países menos desarrollados de los países desarrollados industrializados" (Declaración Mundial sobre Educación Superior en el Siglo XXI, París, UNESCO, 1998) cobra especial importancia la cooperación internacional basada en la complementariedad de las capacidades de las propias instituciones para la realización de actividades conjuntas y en la asociación para el fortalecimiento y beneficio mutuo, de modo que faciliten la incorporación de la dimensión internacional y regional en sus funciones de docencia, investigación y desarrollo social.

La oportunidad de las acciones iniciadas por la OEI en este ámbito aparece sostenida en el reconocimiento que de forma paralela y coincidente se ha venido dando al tema en diferentes espacios institucionales: Cumbres Iberoamericanas (Panamá 2000, Lima 2001), Cumbres UE-ALC (Río de Janeiro 2000, Madrid 2002) MERCOSUR Educativo, Cumbres de Rectores Iberoamericanos, etc. Se constata, además, una coincidencia en las líneas estratégicas prioritarias de una agenda de cooperación universitaria iberoamericana.

Es por todo eso que, en 1999, la OEI abrió un nuevo ámbito de cooperación en educación superior orientado a promover la cooperación interuniversitaria entre los países de Iberoamérica. Para ello se iniciaron proyectos específicos entre universidades y redes académicas a escala transnacional para el intercambio y la movilidad de sus estudiantes, a través del Programa de Intercambio y Movilidad Académica (PIMA). Estos proyectos garantizan que los estudiantes realicen un período de estudios, reconocido por su universidad de origen, no superior a un semestre, en una universidad de otro país Iberoamericano.

El PIMA ha abierto muchas oportunidades de interés estratégico por la repercusión que el programa tiene en la región, tanto en el ámbito de las universidades como en diferentes espacios de educación superior (MERCOSUR, UE-ALC, Cumbres Iberoamericanas), donde aparece como una realidad concreta que interesa por sus aspectos cualitativos, de avance en temas de comparabilidad entre los estudios, y por su estructura participativa que lleva a las instituciones a comprometerse en el crecimiento del mismo. La estructura del programa, basada en redes temáticas, corrige las tendencias naturales de los flujos de movilidad hacia las instituciones o países más desarrollados y ha permitido que en un período corto de tiempo participen universidades de casi todos los países de Iberoamérica.

Asimismo, la OEI ha ido identificando otras áreas prioritarias de cooperación universitaria en la región: cooperación en el desarrollo de investigación, fortalecimiento de las relaciones internacionales de las universidades, reconocimiento de estudios, acreditación y evaluación de programas e instituciones. En todos estos temas se han realizado diagnósticos y análisis de los modelos de cooperación más pertinentes para el fortalecimiento institucional y el desarrollo regional y subregional.

Estrategias

Se continuará la consolidación y la extensión de las acciones de intercambio y movilidad académica, que permitan a estudiantes de grado efectuar en otro país iberoamericano un período de estudios reconocidos como parte de su titulación académica. Se irá ampliando paulatinamente su cobertura territorial, institucional y temática.

Por otro lado, proseguirá la promoción de estrategias de cooperación interuniversitaria entre los países de la región, para el intercambio de experiencias que permitan avanzar de forma concreta en la convergencia a más largo plazo de los sistemas de educación superior. Además, se apoyará el desarrollo de estrategias conjuntas en la gestión de producción de conocimientos, desarrollo científico y tecnológico, que fortalezca a las universidades frente al proceso de internacionalización de la educación superior.

De esta forma se van a continuar y a abrir líneas de trabajo sobre modelos de cooperación en investigación y desarrollo de doctorados; de cooperación en red de unidades de relaciones internacionales de universidades; de desarrollo de modelos e instrumentos de comparabilidad entre estudios que permitan su reconocimiento en los programas de intercambio y movilidad, etc.

Por último, se apoyará la mejora de sistemas de acreditación y evaluación de instituciones y de programas de nivel superior, que aseguren la calidad y la competitividad de la educación de ese nivel en la región.

Sobre estos propósitos, la OEI se plantea:

  • Ampliar la convocatoria PIMA a nuevos proyectos, universidades y número de estudiantes (duplicar número de ayudas), consolidando las bases conceptuales del mismo y los procedimientos de gestión de las redes.
  • Desarrollar, sistematizar y difundir metodologías de comparabilidad entre estudios para el reconocimiento académico que faciliten la movilidad de estudiantes.
  • Poner en marcha líneas de acción sobre modelos de cooperación en investigación y desarrollo de doctorados, así como sobre estrategias de cooperación en red de unidades de relaciones internacionales de las universidades.
  • Apoyar el desarrollo de redes existentes de cooperación interuniversitaria en sistemas de acreditación y evaluación de instituciones y de programas de nivel superior.

Línea de cooperación 6: Condición y profesión docente

Antecedentes y justificación

Asistimos a un replanteamiento del ejercicio docente, de las nuevas tareas de la enseñanza y de las implicaciones que tales revisiones tienen en el campo de la formación permanente del profesorado. Este hecho se vincula a los cambios profundos que se están produciendo en diversos terrenos, que ponen en cuestión las propias bases de la escuela y de la formación y práctica de maestros y profesores.

Desde el punto de vista de los gobiernos de los países de Iberoamérica que están implementando políticas de transformación, la formación continua (permanente) del profesorado es entendida no sólo como herramienta de difusión de los cambios e innovaciones introducidos en todos los niveles del sistema para el mejoramiento de la calidad de la oferta, sino como necesidad emergente de los procesos de trabajo para los que deben prepararse continuamente los docentes. De este modo, los procesos que se emprendan resultarán de verdad transformadores en tanto se apunte a generar las condiciones que fortalezcan su profesionalidad.

Sin embargo, tras este consenso visible se albergan no pocos problemas para los responsables gubernamentales de la definición y gestión de políticas que afectan al profesorado. En definitiva, la cuestión última es encontrar las mejores estrategias para que los cambios educativos lleguen a conectar con las múltiples realidades de profesores y de centros, que serán la clave de su puesta en marcha. Tomar como núcleo de cambio la cultura escolar significa priorizar los valores, modos de trabajo y expectativas compartidas sobre la acción diaria.

Durante el bienio 1999-2000 la OEI abordó, a través del programa Desarrollo Escolar, líneas de trabajo directamente relacionadas con el desarrollo y la transposición de las políticas curriculares formuladas en el ámbito nacional hacia las instituciones: el proyecto pedagógico de las escuelas, los textos y otros materiales didácticos, y la formación y condición de trabajo de los docentes.

En un intento de dar respuesta al interés de los ministerios de la región en la formación de docentes con el perfil necesario para enfrentar los retos que el incremento de la calidad educativa requiere, se realizaron diferentes actividades y talleres con el objetivo de intercambiar experiencias y fortalecer iniciativas de diseño y puesta en práctica de estrategias de formación más ajustadas a su realidad nacional.

Utilizando como material de base los insumos obtenidos de dichos encuentros se elaboró el Informe Iberoamericano de Formación Continua, que supuso un inicio en la sistematización y divulgación de información sobre la formación continua del profesorado.

En el marco del programa de Educación Superior y con el fin de apoyar el incremento de las capacidades de gestión de directivos de instituciones de formación docente no universitaria, se han puesto en marcha experiencias piloto de formación, en régimen de pasantías asociadas a proyectos, dirigidas a estos directivos.

Estrategias

La OEI propone la elaboración de un Plan de Cooperación sobre Formación y Profesionalización Docente en Iberoamérica, que tendrá como referente, tanto en las estrategias de diseño y construcción como en las de desarrollo, el plan de Cooperación para el fortalecimiento y extensión de la Educación Inicial en Iberoamérica trabajado durante los años 2001 y 2002.

Se actualizará la información sobre la situación de la región en cuanto a la formación inicial y continua de docentes, tanto curricular como institucional, y de las formas de acceso a la profesión docente. Se abrirán espacios para la discusión acerca de los saberes y conocimientos que debe manejar un docente en su tarea y para la definición del perfil de los formadores de formadores.

Se fortalecerán las estrategias de formación continua del profesorado, y se pondrá especial énfasis en el análisis y discusión de los procesos y estrategias de acompañamiento a los primeros años de desempeño profesional.

Se animarán espacios de debate acerca de las formas de apropiación de los procesos de transformación por parte de los docentes y de las estrategias institucionales impulsadas por las administraciones en ese sentido con el objeto de orientar las políticas de cambio.

Sobre tales propósitos, la OEI se plantea:

  • Actualizar, sistematizar y difundir información y estudios sobre la situación de la región en cuanto a la formación inicial y permanente de maestros y profesores, así como de las diferentes modalidades de acceso a la docencia y a la carrera docente.
  • Apoyar la construcción de redes para la elaboración y ejecución de proyectos compartidos, fundamentalmente con áreas de formación y capacitación docente de los ministerios e instituciones de formación docente.
  • Generar espacios para el intercambio y la discusión sobre los saberes comprometidos en la práctica docente en los que participen distintos actores: docentes en ejercicio, directivos, supervisores/inspectores del área, universidades y formadores de docentes.
  • Promover y difundir iniciativas innovadoras en lo referente a modalidades de capacitación; dispositivos, metodologías y recursos; estrategias de acompañamiento de los primeros desempeños profesionales; pasantías focalizadas, etc.
  • Identificar, producir y difundir materiales que permitan generar condiciones para un impacto real en las prácticas escolares, que, además, sirvan de insumos para orientar cambios curriculares y estrategias de formación continua del profesorado.

Línea de cooperación 7: Administración y evaluación educativa

Antecedentes y justificación

Hoy la mayoría de las administraciones nacionales de la región, ya sea a través de los procesos de descentralización o de desconcentración, no tienen como responsabilidad la prestación directa de los servicios educativos, lo que implica una fuerte ruptura de la dinámica con la que tradicionalmente se gobernaron los sistemas educativos.

Esta situación, unida a la creciente complejidad de dichos sistemas, ha provocado el surgimiento de nuevos perfiles de administradores de la educación en los ámbitos centrales y locales, junto con la necesidad de profesionalizar las burocracias y de resignificar funciones ya instituidas. Sumados a la tendencia descentralizadora, se generan movimientos que buscan afianzar las funciones de dirección de los ámbitos locales y las tareas pedagógicas de los centros, concediéndose crucial importancia a los procesos de desarrollo curricular y a la formulación de proyectos relevantes para la vida cotidiana de las escuelas y de sus comunidades.

Asimismo, se está llevando a cabo un vigoroso movimiento de renovación de la institucionalidad escolar, en el que múltiples elementos políticos, ideológicos, conceptuales y técnicos de los modelos fundacionales se ponen en juego, frente a ideas y estrategias orientadas exclusivamente a mejorar la efectividad de los centros escolares.

El grado de desarrollo alcanzado en los procesos de transformación de los sistemas educativos iberoamericanos fortalece y reafirma el propósito de consolidar los sistemas nacionales de evaluación de la calidad.

Varios son los países de la región que han realizado importantes avances en este punto, pero es necesario reforzar la construcción de una cultura de la evaluación efectiva y pertinente con los contextos nacionales.

Se hace necesario continuar promoviendo la utilización eficiente y el aprovechamiento de la información producida por los sistemas educativos; y desarrollar alternativas metodológicas con respecto a los procesos evaluativos y a la utilización de los resultados. Fundamentalmente, reforzar y apoyar el intercambio de experiencias y la cooperación entre países.

Entre las iniciativas de cooperación que la OEI ha desarrollado en el ámbito de la administración y evaluación educativa se encuentran, por un lado, aquellas encaminadas a la mejora de los procesos de desarrollo institucional que se están llevando a cabo en los sistemas educativos de Iberoamérica, mediante procesos de fortalecimiento institucional y de innovación organizativa de los niveles central y local, sobre todo en las estrategias de modernización y descentralización.

Por otro lado, se ha promovido el apoyo a los países de la región en la formulación y ejecución de macro y micropolíticas educativas, con énfasis en la contextualización y en la identificación de dispositivos de articulación entre los niveles central, local y de centro escolar. Esta línea se ha acompañado de acciones formativas dirigidas al desarrollo profesional de los administradores que se desempeñan en los niveles de gobierno nacional y local y de los directivos de centros escolares.

Igualmente, se han emprendido actuaciones orientadas al fortalecimiento de los sistemas nacionales de evaluación e información educativa a nivel nacional y subregional, y también iberoamericano, apoyando las acciones que se han llevado a cabo dentro del marco del Programa Cumbre de Evaluación de la Calidad de la Educación, centrado en la producción editorial, la capacitación técnica, la generación de bancos de información específicos y la asistencia técnica, y al fortalecimiento y apoyo a los sistemas de información educativa.

Estrategias

La OEI, como respuesta al mandato de la XII Cumbre Iberoamericana, incorpora a su programación los temas centrales y las líneas de trabajo que venían siendo desarrollados por los Programas Cumbre "Modernización de las Administraciones Educativas (IBERMADE)" y "Evaluación de la Calidad de la Educación", habida cuenta que las XI y XII Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno han dado por finalizados dichos programas.

Desde el punto de vista de la administración educativa se desarrollarán diferentes tipos de estrategias. Una de ellas se refiere al diseño y desarrollo de una oferta virtual de formación de administradores que recoja y enriquezca la experiencia acumulada durante el desarrollo de IBERMADE.

Por otro lado, se brindará apoyo técnico a proyectos concretos de formación de administradores y funcionarios de los sistemas educativos, centralizados y descentralizados, que tendrán como punto de partida el contexto de acción propio de los participantes, con miras a fortalecer el vínculo entre la formación y el cambio de la organización.

Esta estrategia trabajará sobre tres aspectos: diagnóstico de la situación, formación de recursos humanos y análisis de las prácticas laborales. Su objetivo será convertir a las instituciones, y no sólo a sus miembros, en sujetos y en contextos de análisis y reflexión sobre la acción.

Se trabajará la constitución de espacios de discusión y producción de conocimiento sobre las nuevas claves de interpretación y de trabajo en el área de la administración en los nuevos contextos sociales y productivos.

Uno de los aspectos centrales de los procesos en curso es la articulación de las macropolíticas de reforma del sistema educativo con las micropolíticas de las escuelas. Las investigaciones y experiencias sobre la materia puntualizan un conjunto de factores que hacen compleja la dinámica de las innovaciones en cada nivel, así como las posibilidades de enlace entre ambas instancias.

Con relación a las iniciativas en evaluación educativa, se dará continuidad a la línea de fortalecimiento institucional de las instancias reconocidas como sistemas nacionales de evaluación y de información educativa, mediante el desarrollo de proyectos de cooperación técnica.

Por otro lado, se persigue ofrecer una apertura temática y metodológica de la evaluación en sus diferentes ámbitos de aplicación: en educación, con la incorporación de la evaluación institucional, del desempeño docente, curricular, de los aprendizajes; en políticas sociales, con la inclusión de un espectro más amplio de áreas de atención; y en el de proyectos y programas, con la incorporación y tratamiento de metodologías más específicas de evaluación, seguimiento y monitoreo.

Sobre tales propósitos, la OEI se plantea:

  • Impulsar ofertas de formación virtual con el objeto de cooperar con los ministerios y demás instituciones educativas en la formación y el fortalecimiento de las competencias necesarias para la evaluación y la administración educativa.
  • Desarrollar líneas editoriales en evaluación y administración que abarquen diversos ámbitos de aplicación, metodologías y enfoques.
  • Brindar cooperación técnica para el fortalecimiento de los sistemas nacionales de evaluación y el desarrollo de prácticas de evaluación institucional y del desempeño docente con miras a procesos de mejora continua.
  • Diseñar una oferta de postgrado en evaluación de políticas sociales con énfasis en educación, infancia y género.
  • Fomentar proyectos contextualizados (análisis de las prácticas profesionales) en formación de administradores educativos de distintos niveles y ámbitos.
  • Apoyar técnicamente a las administraciones educativas con el fin de fortalecer sus unidades de trabajo (haciendo hincapié en los procesos de descentralización).
  • Generar ámbitos de debate, de intercambio de experiencias y de estudios con diferentes actores: docentes, directivos, supervisores/inspectores, administradores, representantes sindicales, instituciones académicas, etc., con el objeto de constituir redes de cooperación.
  • Realizar estudios y trabajos de campo sobre la gestión de innovaciones en los centros escolares.


 

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