El Plan Director de la Cooperación Española 2005-2008 incorpora la dimensión cultural de las sociedades como elemento esencial del desarrollo y considera la cultura como una variable transversal en una triple vertiente: factor de cohesión social, de diálogo entre los pueblos y generadora de desarrollo socioeconómico. La política española de cooperación internacional considera necesario propiciar el desarrollo cultural como un proceso generador de conciencias críticas y creativas que fomenten una ciudadanía responsable, activa y capaz de colaborar en la construcción de una sociedad democrática y participativa. En este marco de reflexión, se hace necesario fomentar la inclusión de la dimensión de desarrollo social en las políticas culturales, así como el que todas las acciones de desarrollo dispongan de una dimensión cultural.
La acción cultural para el desarrollo debe potenciar desde su trabajo prioridades que le son propias: creatividad, identidad y diversidad. Se trata de mejorar las relaciones sociales, potenciando las capacidades de actores que intervienen en las mismas a través del fomento de la creatividad, el estímulo de las políticas de comunicación social, la inserción de las minorías, el fortalecimiento institucional y el fomento del sector económico que le es propio, considerando que la cultura es un factor clave de desarrollo económico.
La cooperación para el desarrollo en este ámbito debe orientarse a actuaciones que superen y diferencien la acción exterior centrada en la difusión de la propia cultura, sin contar con las necesidades del receptor, para incorporar una dimensión de cooperación e intercambio equitativa que permita la presencia de la expresividad propias. Por otra parte, el programa entiende que los programas y proyectos de cooperación cultural deben orientarse a reforzar las señas de identidad cultural, generar puestos de trabajo y revalorizar los activos patrimoniales.
Esta perspectiva, que se incluye por primera vez en un Plan Director, está en la línea de las consideraciones sobre la cultura como elemento fundamental del desarrollo, que se han generalizado en organismos internacionales como UNESCO, PNUD, BM, BID, OEI, CAB o la UA, entre otros, y se recoge en diferentes documentos, publicaciones o estudios que evidencian la necesidad de avanzar hacia una mayor profundización sobre la contribución de la cultura al desarrollo humano sostenible.
El programa concibe el desarrollo no sólo como una mejora de las condiciones económicas sino como un potencial de creación de capital social y, especialmente, como un instrumento de cohesión social y promotor de la ciudadanía activa. En ese contexto, el desarrollo cultural incorpora una atención especial por la diversidad cultural, integra comunidades minoritarias, favorece procesos de igualdad de género, se preocupa de las comunidades urbanas o rurales marginadas, amortigua las desigualdades económicas y sociales y, por tanto, las tensiones en la convivencia y, por último, estimula la autoestima individual y colectiva.
Para fomentar y mejorar las capacidades locales de los países con los que se coopera es imprescindible combinar la realización de proyectos de impacto tangible en los problemas de desarrollo con la formación y creación de capital humano que permita a las personas, grupos, comunidades y sociedades ser cada vez más autónomos en su desarrollo cultural y menos dependientes de la ayuda ajena. Para conseguir este fin, es necesario potenciar y estimular la implementación de programas de formación y capacitación en los diferentes ámbitos y sectores de la cultura. El objetivo es fomentar el conocimiento y la difusión de los elementos comunes a la humanidad en los campos de la cultura al tiempo que se respetan las señas de identidad cultural y poner en valor su patrimonio cultural, generando beneficios tangibles y promoviendo el aprovechamiento de todas sus potencialidades para mejorar su calidad de vida. En este marco, la Agencia Española de Cooperación Internacional ofrece el Programa ACERCA de Capacitación para el Desarrollo en el Sector Cultural que pretende integrar, coordinar y dar coherencia a sus acciones y apoyar e impulsar procesos de formación y capacitación de recursos humanos en el sector cultural como contribución al desarrollo y al bienestar colectivo. Sus objetivos específicos atienden a las especificidades contextuales de cada país, región o situación y buscan propiciar y reforzar programas de capacitación en los diferentes ámbitos y sectores estratégicos para el desarrollo social y económico; contribuir al fortalecimiento cultural apoyando la puesta en marcha de políticas culturales; optimizar los recursos humanos y económicos existentes; apoyar a los agentes sociales y culturales y ofrecer un espacio de formación a los sectores involucrados en los procesos de producción cultural y difusión científica; estimular el establecimiento de programas de formación específicos en las diferentes realidades; así como fomentar programas transnacionales de formación en la especialidad de gestión cultural. El programa considera a la formación cultural como una parte esencial de la estrategia de la cooperación entre países, ya que los contactos que generan las actividades de capacitación facilitan la realización de proyectos internacionales multilaterales. Sus objetivos fundamentales son coordinar, integrar y dar coherencia a las actuaciones de otros agentes incorporando de manera transversal las acciones culturales a los diferentes programas de la cooperación; contribuir a la prevención de conflictos a través de la difusión cultural y de la generación de espacios para el diálogo; introducir la perspectiva internacional en los contenidos y planteamientos de gestión y administración de las políticas culturales y científicas; potenciar el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación, tanto para el establecimiento de redes como para la producción cultural y su difusión; facilitar la transferencia de nuevas reflexiones, tendencias e investigaciones entre los profesionales de los diferentes países copartícipes coordinando la participación de expertos de diferentes procedencias y promover e impulsar el trabajo en red entre los distintos actores de la cooperación internacional en los ámbitos de la cultura y la ciencia.
Temáticas y campos de acción
El Programa de capacitación para el desarrollo en el sector cultural se organiza alrededor de los temas y contenidos que surjen de los procesos de identificación de las necesidades y de las realidades a las que van dirigidas. Los contenidos generales abarcan temáticas como: Diversidad cultural; Derechos y legislaciones culturales; Multiculturalidad, participación social y desarrollo institucional en el sector cultural; Formación en gestión cultural; Diseño y gestión de Políticas Culturales; Participación y democracia en la vida cultural: el Tercer Sector; Planes estratégicos de cultura; Cultura científica; Cultura y empleo; Industrias culturales; Comercio y mercados internacionales; Sectores productivos de la cultura; Patrimonio Cultural; Medios de comunicación; Tecnologías de la información; Turismo cultural; Gestión de recursos culturales; Diseño, elaboración y evaluación de proyectos de Cooperación al desarrollo en ámbitos sectoriales. La amplitud del campo de acción del Programa identifica una variedad amplia de destinatarios que se definen en los procesos de diseño de las actividades de acuerdo a las realidades nacionales, género, territorialidad, contenidos, objetivos y finalidades de los programas.
Desarrollo del Programa en Iberoamérica
Para llevar a cabo los objetivos de ACERCA, la Agencia Española de Cooperación Internacional y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) colaboran actualmente en la ejecución del programa en el espacio iberoamericano, a fin de lograr una amplia implementación territorial y crear sinergias con otras intervenciones institucionales.