OEI

Está en:
OEI - Programación- CTS+I - Sala de lectura -


Tecnología, Innovación y Sociedad

Prof. Milton de Abreu Campanário
Septiembre de 2002

Este trabajo fue especialmente desarrollado para la presentación del autor en el seminario VI Módulo de la Cátedra CTS I Colombia, llamado “Innovación Tecnológica, Economía y Sociedad”, patrocinado por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y el Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología de Colombia (Colciencias), en Septiembre de 2002.


Presentación

Actualmente es imposible entender el funcionamiento de las economías capitalistas sin considerar el progreso técnico. Más que nunca, entender cómo la tecnología afecta la economía es vital para la comprensión del crecimiento de la riqueza de los países y la dinámica de las sociedades contemporáneas. Los procesos de globalización traen innúmeros desafíos relacionados directamente a este tema. El esfuerzo tecnológico posee varias dimensiones críticas y, al analizar el origen y la naturaleza de las innovaciones, muchos autores concluyen que las innovaciones transforman no solamente la economía, sino también afectan profundamente a toda la sociedad. Ellas modifican la realidad económica y social, además de aumentar la capacidad de acumulación de riqueza y generación de renta. El presente texto muestra, de forma resumida, las principales contribuciones de la teoría económica para la comprensión de la innovación tecnológica y su relación con la dinámica de crecimiento económico y sus efectos sobre la sociedad. El trabajo realza la importancia de los Sistemas Nacionales de Innovación como concepto fundamental para entender la innovación tecnológica en las sociedades contemporáneas.

Dentro de este concepto, es desarrollado un modelo para la actuación de los Institutos de Investigación Tecnológica. Se tiene como objetivo aproximar tales instituciones de las demandas por innovación de las empresas e incluso del sector público. Tal propuesta arriba de la necesidad de revisar conceptos y prácticas en un ambiente en profunda transformación. De hecho, con el vigoroso proceso de transformación de base tecnológica en curso, promovido principalmente por la abertura de su estructura productiva a la competencia internacional y por la revisión del papel de las instituciones públicas de fomento y de ejecución del desarrollo tecnológico, se torna imperioso revisar modelos y formas de gestión de la tecnología empleada por las entidades públicas y empresas. Esto implica también revisar la estructura de fomento y de oferta de tecnología y servicios asociados, particularmente a aquella de origen doméstico, de institutos y universidades.

I. Economía e Innovación Tecnológica

Para los economistas, la producción de la riqueza de una sociedad depende de innumerables factores. Ella es determinada, fundamentalmente, por la disponibilidad de recursos naturales, stock de capital disponible (máquinas, equipamientos, instalaciones, etc.) y el volumen y grado de calificación de su mano de obra. Para las teorías más tradicionales de la economía, la tecnología establece cómo estos factores podrán ser combinados para la producción de bienes y servicios. De hecho, para los modelos más conocidos de desarrollo económico, como el famoso trabajo de Robert Solow, la tecnología es un factor exógeno al desarrollo, estando relacionado a la simple y natural evolución de los mercados, que responden al crecimiento del ahorro y de la inversión. Ya para los autores schumpeterianos, esa visión neoclásica reduce la importancia que la tecnología efectivamente tiene como motivadora del desarrollo, siendo considerada una variable endógena en la economía. De hecho, para la escuela de pensamiento schumpeteriana, tecnología es la principal arma de los empresarios y del propio gobierno para la promoción de competitividad y progreso social.

Enfoques Económicos Tradicionales

Todos reconocen que existen diferentes orígenes para la innovación tecnológica. Sin embrago, en la literatura económica tradicional hay dos abordajes principales que procuran tratar del asunto. En la década de los 40, se consideraba que las innovaciones seguían un modelo linear conocido como science push”. Las actividades de investigación daban lugar a desarrollos tecnológicos que por su parte llevaron a la producción industrial y posteriormente la comercialización de los productos de la innovación. En la década de los años 60, fue propuesto el modelo demand pull. En este, el proceso de innovación se iniciaba de la percepción de una necesidad o demanda del mercado.

Estos dos abordajes, sin embrago, tienen serios problemas. En el primer abordaje, los procesos de crecimiento, variaciones en la distribución de renta, los precios relativos, entre otros, distorsiona la dirección del proceso de generación de conocimiento, distanciándolo de la innovación. Nada garantizaría que el conocimiento caminaría para innovaciones y que estas estarían relacionadas con los datos o señalizaciones del mercado. Abstrayéndose de la existencia de fuertes incertidumbres en el proceso de generación del conocimiento. Además, muchos frentes de conocimiento (multidisciplinario) son exigidos para alcanzar una verdadera innovación, lo que tornaría el proceso aleatorio. La crítica argumenta que existiría una estructura mucho más compleja entre el ambiente económico y la dirección del cambio tecnológico.

El segundo abordaje remite a otras críticas. Los cambios tecnológicos serían pasivos y reaccionarían mecánicamente a los cambios del mercado. Implícitamente se asume que existe un basto abanico de posibilidades tecnológicas aguardando un uso específico. Eso conduce a un segundo problema. Se descuida el cambio en las capacidades innovadoras que ocurren al decorrer del tiempo, dentro de un largo proceso acumulativo de conocimiento. Indirectamente no está claro cuándo y por qué algunas tecnologías se desarrollan y otras no. Esos son factores que la interpretación demand pull parece no considerar.

El modelo más aceptado actualmente es el llamado chain-linkeddivulgado por la OECD, en que las repetidas interacciones y retroalimentaciones que caracterizan el proceso de innovación son representadas en torno de la actividad de “design”, el proyecto, tomado como la actividad aglutinante de la nueva tecnología. Para ese enfoque, derivado de la literatura neoschumpeteriana, una innovación científica y tecnológica consiste, básicamente, en la transformación de una idea en un producto nuevo o perfeccionado, introducido con suceso en el mercado. El proceso de innovación tecnológica es complejo y requiere la interacción de un conjunto de instituciones y de competencias. La red de instituciones de los sectores públicos y privados, cuyas actividades e interacciones inician, importan, modifican y difunden nuevas tecnologías puede ser descrita como el Sistema Nacional de Innovación. Ese enfoque será visto más adelante.

El Abordaje de Schumpeter

Los abordajes tradicionales incorporan importantes contribuciones para la comprensión de la tecnología como factor que interfiere en la estructura de los mercados. Una representación de esta contribución puede ser visualizada a través del Flujo Circular de la Renta, representado en el diagrama siguiente.

Diagrama 1: Flujo Circular de la Renta

{short description of image}

Por ese esquema analítico, los mercados de bienes y servicios y de factores de producción caminan para un equilibrio de flujos de recursos, con modelos predefinidos de consumo, gastos de gobierno, utilización de recursos o factores productivos y tecnología. Ese flujo es un modelo no dinámico de producción y distribución de la renta. No existen incertidumbres o riesgos, estando el comportamiento de los agentes “rutinizado”. Schumpeter denomina esos flujos de NORMA. La innovación tecnológica es una ruptura de esta norma pues ella interfiere en la dinámica de la generación de renta de las empresas, afectando directamente la estructura de los procesos productivos, la rentabilidad de las operaciones y la aceptabilidad de los productos por el mercado. Rigurosamente, esa norma es quebrantada por la importancia que el empresario deposita en la innovación tecnológica como medio de alcanzar mayores ganancias en su emprendimiento.

Las innovaciones generan fenómenos dinámicos en la economía, tanto en sus aspectos macro cuanto micro-económicos. En el plano macroeconómico, las innovaciones para ser efectivas demandan de la aplicación de recursos para inversiones productivos. La implementación de nuevos procesos de producción exige la realización de inversiones en la esfera de la producción. Por tanto, una nueva onda de innovaciones genera una onda de inversiones en tecnología que ocurren a lo largo del tiempo. También es verdad que ese comportamiento de las inversiones tecnológicas no es linear, sino oscilante, aunque haya una tendencia de crecimiento a largo plazo.

A partir de las inversiones se inicia un conjunto de movimientos que son caracterizados como el efecto multiplicador (keynesiano). Es decir, la inversión genera demanda para otros sectores, aumenta el volumen de empleo, aumenta la masa de salarios - lo que genera aumento de la demanda por bienes de consumo -, aumenta la demanda por crédito y aumenta el nivel de renta de la economía. Entonces, las innovaciones desempeñan el papel de resorte propulsor del fenómeno del desarrollo con crecimiento económico. Es verdad que a lo largo de ese ciclo de prosperidad la tasa de interés tiende a subir como consecuencia del aumento de la solicitud de crédito, mismo así las inversiones ocurren en volumen elevado porque las perspectivas de ganancia líquida traídas por las innovaciones son bien superiores.

Tal como es descrito, la innovación en el fondo justifica las decisiones de invertir e inician una fase de prosperidad de los ciclos económicos. Es de esa forma que las grandes innovaciones, que constituyen nuevos paradigmas, transforman toda la realidad económica y social. Cuando arrefecer el dinamismo de esa onda de innovaciones, la realidad no será la misma. Nuevos productos surgieron, se modificaron los modelos de producción y de consumo, son diferentes las necesidades de calificación de la mano de obra, las instituciones también se modificaron etc. Nunca, después de todo ese movimiento, cuando el paradigma se tornar maduro, la economía regresa para su punto de origen, anterior a las innovaciones. Ese es un proceso de constante transformación que no permite el regreso al pasado.

En términos micro-económicos, el bloque de innovaciones define un nuevo paradigma tecnológico que termina por constituirse en un modelo tecnológico que genera imposiciones para las empresas. Aunque las empresas siempre tengan autonomía para definir sus estrategias tecnológicas, existen algunos elementos externos a las empresas que reducen el número de alternativas competitivas viables. Ese punto será retomado más adelante.

Por qué una empresa innova? Como ya fue señalado, la innovación de producto o de proceso permite que la empresa innovadora se diferencie de las demás. Siendo más productiva, produciendo con menores costos, contando con productos innovadores, la empresa consigue apropiarse de ganancias generadas a partir de esa diferenciación. Funciona como una especie de renta de monopolio. Así, la generación de asimetrías es un fenómeno natural cuando se observa el proceso de competencia entre las empresas. En la competencia las empresas buscan su diferenciación en relación a sus competidores, procurando la obtención de ganancias extraordinarias.

La contribución schumpeteriana está asociada a la idea de que la empresa innovadora es la que se apropia de esas ganancias extraordinarias. Con esto, ella abre un camino que puede ser seguido por otros competidores. La empresa que innova muestra que es posible la diferenciación y que esto aumenta su potencial de acumulación. Es por esta razón que las empresas defienden el respeto a las leyes de patentes que procuran proteger los intereses de los innovadores. También es por esta razón que las empresas guardan secretos industriales; son formas de intentar prolongar los efectos de la innovación y la renta de monopolio.

La empresa innovadora, con mayores recursos advenidos de las ganancias de las innovaciones, pasa a disponer de mayor aliento financiero para la viabilización de otros proyectos de I&D (investigación y desarrollo), pudiendo lanzarse hasta en estrategias más osadas, más ofensivas, en la realización de actividades tecnológicas.

Otras empresas que no fueron las primeras innovadoras tratan de seguir el camino de estas, procurando no estar muy desfasadas en relación a las líderes. En este sentido, pueden buscar aprender con las estrategias de lideranza, y a partir de ahí, con gran esfuerzo innovador, procuran responder al movimiento de las líderes, tratando de acompañar su trayectoria, no obstante promoviendo diferenciaciones en los productos y procesos innovadores. En la medida en que en esta disputa por la lideranza, las empresas estuvieron difundiendo tecnologías y en la medida en que consiguieron reducir las asimetrías que existen entre ellas, las ganancias extraordinarias tienden a caer. O sea, así como la innovación genera ganancias extraordinarias, la difusión tiende a anularlas. Por esa misma razón, las empresas más innovadoras no pueden nunca parar de innovar, pensando que su posición de lideranza es duradera.

De esa forma, la busca por la innovación es permanente. Ella es inherente al proceso de competencia entre las empresas y de acumulación de capital. Una economía capitalista dinámica y más desarrollada tiene en la innovación uno de sus principales mecanismos de funcionamiento. La forma de competencia más importante entre las empresas de esas economías es por la innovación, por la diferenciación posibilitada por la incorporación de progreso técnico, sea en el campo de las tecnologías de producto o de proceso de producción.

Innovaciones Ampliadas, Radicales y de Paradigma

Mismo que la estabilidad y la rutina sean objetivos fijados por los agentes económicos “normales”, el capitalismo es marcado por cambios bruscos en la forma de producir, comercializar, distribuir los bienes y en los modelos de consumo. Cuál sería de hecho la motivación para los agentes transgredir la rutina? Por qué los mercados están inestables? Por qué los ciclos económicos ocurren? Respuesta de Schumpeter: la busca por más ganancias y por la diferenciación del desempeño de las entidades económicas o de gobierno encuentra en la tecnología su principal fuente. Esos cambios pueden ser ampliadas o radicales (discontinuas), dependiendo del sector económico considerado. Algunas veces, tales cambios tienen un impacto tan abarcador y profundo que alteran el propio sentido en que la sociedad se organiza. Cuando eso ocurre, estamos hablando de mudanzas de paradigma. En cualquier caso, las mudanzas tecnológicas no afectan solamente la economía. Ellas provocan transformaciones, algunas veces profundas, en las instituciones y en la manera que los hombres controlan el propio proceso productivo. Para muchos autores la innovación tecnológica es uno de los elementos más críticos de cambio tanto en las relaciones de producción como en las relaciones sociales e institucionales.

Innovar no es simplemente crear algo tecnológicamente nuevo. (1) Innovar implica en dar un destino económico para una nueva idea, que puede ser, o no, resultado de un invento genuino. La invención solamente asume mayor relevancia económica cuando se transforma en innovación. Según la literatura económica, existen varias formas de innovación, siendo las principales: producto, proceso, abertura de nuevos mercados y creación de nuevas formas de comercialización de productos.

En muchas situaciones, las innovaciones de producto exigen que los consumidores sean re-educados para que los nuevos bienes puedan ser consumidos de manera efectiva. Otra consecuencia de las innovaciones tecnológicas (ampliadas o radicales) es modificar la forma según con la cuál el producto de una economía puede ser obtenido. Las innovaciones de proceso afectan la forma como los agentes combinan los factores de producción. El proceso que marca el desarrollo económico es la realización de nuevas combinaciones. De esa forma, si los factores de producción se encuentran plenamente empleados en sus usos habituales, realizar nuevas combinaciones significa retirarlos de sus antiguos usos/empleos para la realización de las nuevas combinaciones. De la misma forma la abertura de nuevos mercados y creación de nuevas formas de comercialización de productos también puede ser resultado do progreso técnico.

Sin embargo, no todas las innovaciones tienen la fuerza de transformar la realidad económica y social. Una innovación aislada no tiene condiciones de generar grandes impactos sobre la estructura económica y social. En el mundo moderno podemos tomar las innovaciones basadas en la microelectrónica como ejemplo de una innovación revolucionaria que detiene la fuerza de transformar la realidad económica y social. El surgimiento de innovaciones en las dos últimas décadas, sobre todo las vinculadas al surgimiento e introducción de los semiconductores y circuitos integrados, revolucionó de manera radical todos los sectores de la economía. Este ejemplo fidedigno de innovación tecnológica se encuentra asociado a la emergencia de la llegada de un nuevo y extremamente poderoso paradigma basado en lo que se acordó llamar de “tecnología de la información”. Este paradigma se define exactamente por el poder de penetrar, por capilaridad, en todos los segmentos productivos y de consumo de las sociedades modernas, particularmente después de la llegada de internet y de los nuevos medios de telecomunicaciones.

El paradigma tecnológico tiende a predominar sobre las formas más antiguas de producción y/o sobre una generación más madura de productos. Es posible que un paradigma tecnológico tenga convivencia con otro paradigma, por tanto, la tendencia es de uno predominar sobre el otro. En términos de mercado, esto se traduce en mercados con diferentes ritmos de crecimiento y dinamismo. En términos sociales, un nuevo paradigma puede mudar de forma substancial los mercados, la localización de sistemas productivos, el patrón de reproducción de la fuerza de trabajo, las condiciones de vida de la población. Las instituciones, de una forma general, sufren profundas transformaciones.

II. Determinantes de la Innovación

En este proceso de busca permanente por innovaciones, las empresas trabajan con determinaciones externas e internas a la propia empresa. Entre las determinaciones externas más importantes se destacan: el ambiente económico, el paradigma tecnológico y el sector de actividad industrial al cuál la empresa pertenece. Entre las determinaciones internas se encuentran la trayectoria de la empresa y su estrategia. Cada uno de estos elementos será brevemente analizado a continuación.

Factores Externos

El Ambiente Económico es el gran escenario en el cual la empresa se encuentra y se mueve. Por tanto, ese ambiente también se encuentra en permanente movimiento, él no es estático y esto exige que la empresa tenga una percepción de este ambiente y que promueva la adecuación de su posicionamiento según los cambios del ambiente económico, externo a la empresa. En un plano más general, está el ambiente macroeconómico, el cual es extremamente relevante pues la innovación relaciona decisiones de inversión, de largo plazo. Así, un ambiente macroeconómico que genera incertidumbres en los agentes económicos, tiende a reprimir las decisiones relativas al desarrollo tecnológico que sean más ambiciosas, que relacionan volúmenes más elevados de recursos. Brasil, en las dos últimas décadas del siglo pasado convivió con una situación de ese tipo; ya sea por la falta de estabilidad macroeconómica, o por las incertidumbres macroeconómicas, inclusive después de la estabilización monetaria, el ambiente fue desfavorable a programas de investigación y desarrollo (I&D) más ambiciosos. El ambiente macroeconómico general también puede indicar direcciones para el progreso técnico. Por ejemplo, un súper calentamiento de la economía con elevación significativa de los salarios, puede inducir al desarrollo tecnológico ahorrador de mano de obra. Por tanto, ese ambiente tiene influencia en la oportunidad y la dirección de las inversiones I&D.

La Organización Industrial y de los mercados es otro elemento relevante a considerar. Si la empresa innova para diferenciarse de las demás y así obtener una ganancia extraordinaria, se desprende que cuanto más estímulos a la competencia entre empresas, mayor es el estímulo a la busca de innovaciones. Fue una relación de este tipo que justificó, al inicio de la década de 1990, la apertura de la economía brasileña como un elemento de una política industrial. La idea era de que sometida a una mayor presión competitiva las empresas instaladas en Brasil asumirían estrategias tecnológicas más ambiciosas y modernas, mejorando la competitividad del aparato productivo industrial brasileño.

Suponiendo un ambiente macroeconómico favorable, la empresa cuando decide por su programa de I&D lleva en consideración, entre otros factores, las tendencias futuras en cuanto al suceso de las alternativas tecnológicas. En otros términos, la empresa se enfrenta con algunas alternativas tecnológicas, la mayor parte de ellas definidas por un Paradigma Tecnológico, que presenta un conjunto de oportunidades para la innovación. En un paradigma que se encuentra al inicio de su instalación y difusión, las oportunidades tecnológicas son mayores que en un paradigma maduro. Así, los nuevos paradigmas, también por ser un padrón tecnológico, presentan mayores perspectivas de desarrollo en el futuro y presentan las mejores alternativas de suceso.

Es verdad que un nuevo paradigma convive con uno viejo, siendo posible a cualquier empresa decidir por permanecer trabajando en el ámbito del viejo paradigma. Entre tanto, como el nuevo tiende a prevalecer sobre el viejo, el nuevo paradigma presenta mejores condiciones de evolución a lo largo del tiempo. Así mismo, las empresas que buscan mantener y reproducir las condiciones de lideranza de mercado siempre procuran incorporar nuevas tecnologías que se encuentran actualizadas en relación a los paradigmas vigentes. Entonces, los paradigmas tecnológicos reducen el número de alternativas tecnológicas relevantes para la empresa.

Los Sectores de Actividad industrial también imponen algunas determinantes externas para el comportamiento de las empresas. Pavitt, a través de un estudio empírico, identificó cuatro patrones sectoriales de innovación. El primero de ellos puede ser denominado de sectores receptores de progreso técnico, pues son sectores industriales en los cuales las principales innovaciones fueron generadas fuera de estos mismos sectores, sobre todo en la industria de máquinas y equipamientos y de insumos. Un ejemplo, es la industria textil en que los telares y las fibras, a groso modo, definen el patrón tecnológico de la industria. Estando la tecnología incorporada en otras mercancías es más libre el acceso a las tecnologías.

Un segundo tipo de patrón de innovación es constituido por sectores intensivos en escala, en los cuales es necesario el dominio de un conjunto de conocimientos relativamente amplio, abarcando la tecnología de proceso y la tecnología de productos. Las innovaciones son tanto de procesos, con el objetivo a reducir los costos de producción, como de productos, principalmente en los segmentos en que la diferenciación y la producción de productos especiales son aspectos relevantes en la competencia. En estos sectores las innovaciones son generadas tanto internamente a las empresas como en cooperación con suministradores, principalmente de bienes de capital. Estos mercados son más concentrados tanto por la escala de plantas y de empresas como por las economías de escala derivadas del aprendizaje tecnológico.

Un tercer grupo de sectores es el constituido por las industrias productoras de máquinas y equipamientos y de instrumentación, consideradas como ofertantes especializados. En este segmento poseer tecnología de producto es estratégico, pues el principal factor de competencia en estos mercados es la “performance” de los productos. Por ser ofertantes especializados no exigen escalas tan elevadas como en bienes de consumo, admitiendo la participación de empresas de pequeño y medio porte, no obstante muy capacitadas tecnológicamente en sus segmentos de mercado. Las innovaciones son generadas internamente a las empresas y en cooperación con sus grandes clientes.

Finalmente están los sectores basados en ciencia, cuyo desarrollo tecnológico es de frontera, utilizándose también los conocimientos científicos que se encuentran en la frontera de las ciencias básicas. Son ejemplos los complejos químico y electro-electrónico. Las innovaciones relevantes buscan el lanzamiento de nuevos productos y nuevos procesos de producción que reducen los costos. Generalmente son grandes empresas, con escala de facturamiento, que invierten elevados volúmenes de recursos en investigación y desarrollo. Algunas de estas empresas se relacionan con programas de investigación científica orientada que exigen largo plazo de maduración. Para amortizar esas inversiones elevadas, es necesario que las empresas estén presentes en mercados globales.

Esa tipología permite algunas conclusiones importantes para ser consideradas en la definición de estrategias empresariales e incluso de desarrollo nacional:

Factores Internos

La Trayectoria de la Empresa, en última instancia, significa el conjunto de capacitaciones que ella adquirió a lo largo de su historia. El progreso técnico es un proceso acumulativo que es construido a lo largo del tiempo por la capacitación de la empresa. Las decisiones que la empresa tomó en el pasado en relación a su desarrollo tecnológico definen un conjunto específico de conocimientos que la empresa detiene en el presente y es su comportamiento en el presente que irá definir sus posibilidades en el futuro.

De esta forma, a empresa vive un proceso evolutivo que resulta de sus decisiones propias, correspondiendo a lo que se pudiera llamar de evolución natural y de estímulos o presiones generadas en el ambiente externo a la empresa. El paralelo con la biología es muy claro, y este pensamiento constituye el punto de partida de la teoría evolucionista de la firma que tiene en Nelson & Winter el marco teórico más importante. La empresa aunque desee alcanzar niveles tecnológicos superiores y que pretenda desarrollar tecnologías que estén en el centro del nuevo paradigma puede no tener condiciones para hacerlo en la medida en que su trayectoria pasada limita y condiciona sus opciones en el presente. La capacitación tecnológica obtenida por la empresa a lo largo de su trayectoria le concede una característica específica, que la diferencia de todas las otras empresas.

Las opciones de la empresa con relación a sus objetivos y metas constituyen su Estrategia Tecnológica.. Freeman, estudiando el tema de las estrategias empresariales, encontró seis tipos diferentes. El más innovador es el tipo de empresa que siempre tiene como objetivo mantener la lideranza técnica y económica en su mercado; por tanto, invierte pesadamente en investigación y desarrollo y la tecnología es uno de sus principales factores de competencia. Otra estrategia es la defensiva que también es muy innovadora, por tanto busca aprender con la estrategia de la empresa ofensiva y busca diferenciar su tecnología con relación a la ofensiva. Empresas con esos dos tipos de estrategia componen aquellas que son verdaderamente innovadoras.

Las demás estrategias implican en una buena capacidad de producir, es decir, las empresas deben poseer capacitación en ingeniería de producción, por tanto o licencian o copian o aún dependen de diseños y proyectos desarrollados por las empresas que demandan sus productos. Este conjunto de empresas normalmente están desfasadas en relación a las dos primeras estrategias, en general, las ventajas competitivas de estas empresas están en producir con ventajas de costos y no con tecnología avanzada. Las ventajas de costos pueden estar en los bajos salarios, en la disponibilidad de materias primas e insumos con bajos costos, o en la protección de mercado que permite la convivencia de costos más elevados con baja inversión en desarrollo tecnológico.

Existen otros dos tipos de estrategias, las que no privilegian la tecnología en el conjunto de la estrategia empresarial, y las oportunistas que sobreviven en función de la explotación de un nicho de mercado, inclusive sin privilegiar la variable tecnológica. Se nota que las dos primeras estrategias implican una gran capacidad de innovación. Las dos siguientes (que licencian tecnología o que dependen de proyectos de otras empresas) exigen buena capacidad de manufactura, de producción. Y las dos finales no conceden importancia para la tecnología, siendo el tipo de empresa que enfrenta dificultad de sobre-vivencia, son aquellas empresas que surgen y desaparecen con mucha facilidad.

Por tanto, solamente las empresas con capacitación suficiente para innovar y con capacitación productiva es que presentan posibilidades de sobre-vivencia. Así mismo, son las empresas que definen estrategias ofensivas y defensivas a aquellas que verdaderamente disputan la lideranza de los mercados. Las demás se contentan en permanecer desfasadas.

Es evidente que la probabilidad de sobre vivencia y lideranza de las empresas depende del grado de madures del progreso técnico en los respectivos sectores industriales. Aquellos sectores que presentan paradigmas tecnológicos maduros, demuestran mayor tolerancia con las empresas menos innovadoras, aunque con capacitación productiva. Los sectores que conviven con nuevos paradigmas, en los cuales es acelerado el ritmo de incorporación de nuevos productos y nuevos procesos, exigen que las empresas adopten estrategias más osadas, más intensivas en I&D para que sean competitivas en sus mercados.

Resumiendo, son destacados los siguientes puntos, relevantes para el análisis posterior y para la discusión sobre la innovación tecnológica:

III. Sistemas Nacionales de Innovaciones

Bajo la óptica económica, una innovación se hace consubstancial (consolida) en un nuevo proceso de producción sectorial o sistémico, produciendo ganancias extraordinarios de productividad y de penetración de mercado. En el caso de la innovación de producto, los innovadores se apropian de una especie de renta de monopolio, derivada de su originalidad. Así, tanto la innovación de proceso cuanto de producto generan ganancias monetarias a sus propietarios y esta es la razón fundamental para la busca permanente de innovaciones. Sin embargo las ganancias de la innovación tecnológica no se restringen al mercado de bienes y servicios. También son evidentes los impactos sociales de la innovación. Su alcance depende fundamentalmente de variables institucionales. De hecho, la generación de innovaciones tecnológicas carga consigo algunas especificidades que justifican tal presencia de las instituciones, destacándose las siguientes:

No existe una definición exacta del término Sistema Nacional de Innovación - SINI, pues abarca un conjunto de conceptos. Freeman fue quien primero destacó la importancia de ese enfoque para la comprensión del proceso de innovación tecnológica. Según este autor, se trata de reconocer la importancia de una red de instituciones públicas y privadas, dentro de una economía. Esta red dinámica permitiría financiar y ejecutar las actividades innovadoras (proyectos). Estas traducen los resultados de I&D en innovaciones e interfieren en la difusión de nuevas tecnologías. De una forma más específica, el sistema de innovación comprende las agencias públicas de fomento, soporte, apoyo y ejecución de I&D; las universidades y los institutos de investigación que ejercen I&D y forman capital humano para ser empleado en el sector productivo; las empresas que invierten en I&D y en la aplicación de nuevas tecnologías; los programas públicos direccionados a subsidiar la adopción de tecnología; las leyes y regulaciones que definen los derechos de propiedad intelectual, entre otras instituciones. Por tanto, el suceso de las empresas en la competencia no depende exclusivamente de su esfuerzo en investigación y desarrollo y de otras actividades técnicas. Dependen del modo en que los recursos disponibles son administrados y organizados en la sociedad. Sea en el ámbito público o privado. Y esa forma de administrar y organizar la innovación tiene características propias en cada país considerado, tal como fue descrito por Freeman y otros autores. De forma esquemática, se puede vislumbrar diferentes “estratos” que analíticamente deben ser consideradas en esa grande articulación, conforme el Cuadro siguiente.

Dimensiones Críticas del Esfuerzo Tecnológico

Desarrollo Económico
Condicionantes Macroeconómicos
Grado de Apertura Económica
Legislación y Regulaciones
Incertidumbres Técnicas
Paradigma Tecnológico
Leyes de Patentes
Estrategias Empresariales
Incertidumbres de Mercado
Estructura y Organizaciones de Mercado
Institucional y Financiera
Fluctuaciones de mercado
Estructuras Industriales
Condiciones Sociales
Educación / enseñanza
Entrenamiento y Reciclaje de RH
Distribución de Renta
Otros

Las condiciones objetivas de articulación de esas diferentes dimensiones puede generar una gama de situaciones bastante diferenciada, dependiendo del país considerado. Sin embargo, la busca de patrones en esa diversidad de situaciones puede ser hecha a partir del análisis de los modelos de oferta y demanda / asociación, los cuales a continuación serán discutidos.

El Modelo de Oferta

Dentro de una visión más general preconizada por los organismos internacionales que actúan en el área de ciencia y tecnología, la grande directriz es elevar los gastos totales en C&T y, al mismo tiempo, aumentar la participación privada en el segmento - en términos de gastos y ejecución de los programas. Esa meta debe respetar, sobre todo, las llamadas directrices estratégicas nacionales (promover el desarrollo sostenible, reducir las desigualdades inter-regionales, aumentar la autonomía para el crecimiento económico) y los grandes objetivos (ampliar la capacidad de innovación y reestructuración productiva, ampliar la capacitación profesional, crear ambiente macro sustentable, fortalecer la posición de los países en las negociaciones internacionales, fomentar sectores de ciencia y tecnología prioritarios, entre otras). Para que tales directrices puedan ocurrir se torna necesario que los Sistemas Nacionales de Innovación provoquen transformaciones en el modelo institucional, con papeles redefinidos para los agentes relevantes del sistema de C&T y de innovación.

Es interesante resaltar que, como regla en los países latinoamericanos, el apoyo al segmento tecnológico tuvo, y todavía tiene, como énfasis, las actividades vinculadas a la investigación básica y formación de recursos humanos de alta calificación, financiados, básicamente, con recursos públicos. Datos actuales del sector de C&T también destacan que esos países poseen, como regla, relativamente un buen desarrollado del sistema nacional de ciencia y tecnología – SCT careciendo, en contraste con países desarrollados, de un Sistema Nacional de Innovación – SINI. Se verifica que faltan estructuras de financiamiento, comercialización, certificación, políticas públicas y relacionamiento internacional que posibiliten el sistema productivo colocar, en el mercado, productos, procesos, proyectos y servicios innovadores, de forma que permita aumentar la productividad interna y la competitividad externa.

Se constata que esta distancia entre el sistema de C&T y la innovación tecnológica es resultado de un modelo de oferta de C&T (supply push) pues la infra-estructura de C&T, inclusive de las políticas públicas de generación de conocimiento científico y tecnológico, está dirigido fundamentalmente para la formación de una estructura de oferta, relativamente distante de las demandas de mercado y sociales. El diagrama procura representar, de manera esquemática, las inter-relaciones básicas del modelo que aun perdura en nuestra estructura de C&T.

Diagrama 2: Modelo de Oferta de C&T

{short description of image}

Se observa por el diagrama que el enfoque es dado a la capacitación en recursos humanos e investigación básica en detrimento de la transferencia para el uso productivo, sin un destaque institucional para el sistema de innovación. Además de eso, sobresale la importancia de los gastos directos públicos e incentivos directos de la esfera fiscal. Así llama la atención a la inexistencia de intermediarios financieros en el segmento y también la ausencia del empresariado en lo que se refiere a inversiones en el área tecnológica y de I&D; por otro lado, los datos más actuales evidencian que ha ocurrido un aumento, aunque discreto, de la participación de los gastos del sector privado en el total de gastos en C&T hecho que permite proyectar un creciente interés por parte del sector financiero en promover nuevas formas de actuación junto al sector de C&T.

El Modelo de Demanda (o Asociación)

La gran demanda por el aumento de competitividad de las empresas y los graves problemas sociales porque pasan nuestras economías muestra que hay un gran espacio para el sistema de ciencia y tecnología en enfocarse más para la esfera de la demanda. Si son adecuadamente modelados y oficialmente instruidos, nuevos mecanismos de gestión y fomento de C&T podrán promover, de forma más eficiente, la interacción entre los sistemas de tecnología y conducir la efectividad de un sistema más eficiente de innovación

Diagrama 3: Modelo de Demanda

{short description of image}

En este esquema de demanda o de asociación, el énfasis es dado a la capacitación tecnológica para el uso en el seno del sector productivo. En otros términos, la concepción, el desarrollo, las pruebas en instancia piloto y la aplicación innovadora de tecnología en el proceso productivo de las empresas son etapas concebidas de común acuerdo entre el usuario final y el generador del conocimiento, uniendo centros de I&D y empresas. La transferencia es hecha en la primera fase de concepción del proyecto, con todos los arreglos técnicos y de propiedad intelectual previstos previamente. Se atenúa, así mismo, el problema de la posterior e incierta transferencia de conocimiento verificado en el modelo de oferta, donde se acredita que el conocimiento será inicialmente generado (normalmente en instituciones públicas de investigación) y posteriormente transferido al sector productivo.

Dadas las característica básicas de la actividad de C&T (incertidumbres, existencia de externalidades, plazo de maduración de las inversiones, etc.) hay un natural distanciamiento del sector de los mecanismos de financiamiento de riesgo, lo que exige fuerte presencia del Estado para garantizar el debido incentivo a las iniciativas de innovación. Sin embargo, se constata que hay espacio para la actuación de mecanismos más diversificados y dinámicos en el segmento de C&T. Una investigación tanto del potencial de uso del poder de crédito de las instituciones financieras públicas y del propio poder de compra del Estado, como de la fuerte influencia de las aseguradoras, lo cual se evidencia por la experiencia internacional, fácilmente se demuestra que mucho podría ser ganado por la propia actitud de transformación de los organismos de fomento locales. Pero lo esencial es el direccionamiento estructural del fomento para las empresas y de estas para los centros de investigación. Solamente cuando la innovación requiere más formación de personal e instalaciones de laboratorios, el fomento debe ir directamente para los centros o institutos.

Otra importante característica a ser destacada es el distanciamiento de los programas de innovación relacionados directamente al área de C&T en el ámbito de las instituciones financieras, de una forma general. Existe la posibilidad de incorporar el conocimiento científico y tecnológico en las operaciones de crédito, insertando mecanismos sistemáticos para el financiamiento de proyectos y el aporte de recursos. Cabe destacar que poco o nada ha sido hecho para la incorporación de esas agencias de financiamiento al sistema nacional de innovación, al respecto del enorme potencial que existe. Basta notar, las posibilidades abiertas para el área de crédito agrícola y para los sectores de saneamiento y habitación popular, solamente para estar en las áreas más evidentes, donde existe una fuerte presencia de fuentes de recursos financieros de organismos oficiales internacionales.

IV. Un Modelo de Gestión de la Innovación para los Institutos de Investigación.

Los institutos públicos de investigación han contribuido de forma sistemática para la innovación tecnológica, aunque su actuación haya sido ejercida por medio del sistema dominante de oferta de C&T, analizado anteriormente. El gran desafío consiste en buscar la efectiva asociación junto al sector productivo. Esto conlleva no solo a una nueva postura, sino también la reforma de prácticas operacionales extremamente complejas, particularmente aquellas más directamente dependientes del área pública gubernamental.

Como es visto, el conocimiento tecnológico tiene un carácter acumulativo y multidisciplinario. Empresas, instituciones y hasta países que tuvieron la oportunidad de desarrollar una base de conocimiento sólida tiene mejores condiciones de enfrentar y usufructuar las transformaciones revolucionarias de la tecnología. Pero siempre es necesario que el conocimiento tecnológico sea desarrollado junto al sector productivo, con el riesgo de, en caso contrario, no sirva para la sociedad. Esa característica del desarrollo tecnológico relaciona una amplia gama de agentes de fomento, de generación de innovaciones y de difusión del conocimiento, además del usuario final y de los beneficios sociales difusos. Una posible forma de clasificarlos es la siguiente:

Entre los agentes debe haber la posibilidad de ajustes en el recorrido de los contratos, garantizando agilidad y flexibilidad en la definición de los objetivos, metodologías, proceso de trabajo y formas de comercialización. Dado el alto grado de riesgo de los proyectos, la asociación exige que estos contratos sean permanentemente arquitectónicamente concebidos, con el objetivo de la satisfacción de los agentes involucrados, cada uno colocándose siempre en la condición de cliente preferencial de los demás.

Lo que tiene que ser llevado en consideración es la extrema complejidad del proceso de innovación, que no se restringe a la vinculación de un único agente para cada función anteriormente descrita. Así, para el fomento pueden existir varios agentes, simultáneamente o para cada fase del proyecto. Lo mismo para cada función: equipos de desarrollo de diferentes instituciones y competencias, varias empresas innovadoras, formando consorcios (particularmente cuando los proyectos tienen gran envergadura financiera y alto riesgo) y diferentes usuarios finales.

A pesar de esa complejidad, se torna posible presentar una arquitectura de sociedad entre el agente ejecutor de la tecnología, aquí representado por un instituto de investigaciones, y el agente incorporado, cualquier empresa. Esa arquitectura es esquemáticamente diseñada en el Diagrama 4: Gestión de la Innovación Tecnológica. Para el Triángulo de Generación, existe la lógica de fundirse en el conocimiento de los investigadores y técnicos, apoyados en las estructuras de laboratorios y de investigación. El fundamento es la cuantificación y clasificación de los fenómenos investigados y el objetivo es la generación de conocimiento. Sobre esas bases, la prospección y la viabilidad (que pueden constituirse en instancias formales o informales dentro de las organizaciones) tornan posible el desarrollo de I&D y la innovación.

Vista bajo una óptica isolada, la lógica de I&D, en el seno de la institución ejecutora, depende fundamentalmente de su competencia en recursos humanos, sin que necesariamente la innovación ocurra, pues esa depende de la transferencia efectiva de la tecnología y del conocimiento para su reproducción en la empresa incorporada. Bajo ese tópico, vale recordar que, cuando el agente de fomento actúa solamente del lado del ejecutor (modelo de oferta), I&D depende de complejos e inciertos modelos de transferencia tecnológica al sector productivo. Lo que aquí se divulga es exactamente el modelo de asociación donde todo el proceso de conocimiento que lleva a la innovación tiene que fluir con estricta conexión con la entidad que incorpora la tecnología, atendiendo al final de la línea, al consumidor final. Esa arquitectura requiere que el agente financiero actué preferiblemente del lado del que incorpora, correspondiendo el fomento, eventualmente a fondo perdido, actuar en las capas más altas del ejecutor, eso es, en la formación de recursos humanos y en la estructuración del sistema de Tecnología Industrial Básica. El Diseño de esa arquitectura es presentado a continuación.

Siguiendo el diseño de un ámpula, el triángulo del que incorpora la tecnología debe captar, del ejecutor, los procesos de innovación, siguiendo una lógica fundamental de atender al consumidor/cliente final, dentro de las estrategias definidas de diferenciación del producto o del proceso (costos). Esa vinculación de la innovación a los intereses de la demanda final es una condicionante fundamental para el aporte de fomento en la innovación, que debe redundar en productos más baratos o de mejor calidad.

La gestión del proceso de innovación requiere, de esa forma, una fuerte asociación tecnológica, relacionando diferentes agentes en un proceso interactivo de construcción de medios y fines comunes. Los principales resultados de esa acción son obtener sinergia técnica, financiera y comercial y reducir riesgos o “costos de transacción” asociados a la transferencia de tecnología (y la innovación) entre entidades que desempeñan diferentes papeles en la estructura de conocimiento de la sociedad. La distancia que separa el investigador y sus laboratorios del consumidor final, que en última instancia es el beneficiario del proceso de innovación, debe ser reducida no solo con técnicas de gestión más perfeccionadas técnicamente sino sobre todo a través de la transformación del modelo de fomento sobresaliendo el papel de todos los agentes en la construcción de asociaciones, con énfasis para la demanda.

V. Referencias

BAPTISTA, M.A.C. (1997). A Abordagem Neo-Schumpeteriana: Desdobramentos Normativos e Implicações para a Política Industrial. Tese de Doutoramento, Campinas.

BASTOS, E.M.C. (1994). Ciência, Tecnologia e Indústria no Brasil dos Anos Oitenta - O Colapso das Políticas Estruturantes. Tese de Doutoramento, Campinas.

COUTINHO, L. G. (1992). "A Terceira Revolução Industrial e Tecnológica", in Revista Economia e Sociedade nº 1, Campinas.

DOSI, G. (1984). "Technological Paradigms and Technological Trajectories", in C. Freeman (ed.), Long Waves in the World Economy. Frances Pinter, London.

ERBER, F.S. (2001). “O Padrão de Desenvolvimento Industrial e Tecnológico e o Futuro da Indústria Brasileira”, in Revista Economia Contemporânea, Edição Especial – O Futuro da Indústria. UFRJ, Rio de Janeiro.

ERBER, F.S. e VERMULM, R. (1993). Ajuste Estrutural e Estratégias Empresariais. IPEA, Rio de Janeiro.

FREEMAN, C. (1975). La Teoría Económica de la Innovación Industrial. Alianza Editorial, Madrid.

GUIMARÃES, E.A. (1992). A Política Industrial do Governo Collor: Uma Sistematização. FUNCEX, Rio de Janeiro, mimeo.

GUIMARÃES, E.A., ARAUJO Jr., J.T. e ERBER, F.S. (1985). A Política Científica e Tecnológica. Jorge Zahar Editor, Rio de Janeiro.

NELSON, R. R. e ROSEMBERG N. (ed.) (1993). National Innovation Systems. Oxford University Press, New York.

NELSON, R.R. e WINTER, S. (1982) An Evolutionary Theory of Economic Change. Cambridge Harvard University Press.

OCDE (1999). OCDE Policy Brief. Fostering Scientific and Technological Progress.

OCDE (2000). OECD Science, Technology and Industry Outlook 2000.

OCDE (2001). www.ocde.org

PAVITT, K. (1984). “Sectoral Patterns of Technical Change: Towards a Taxonomy and a Theory” in Research Policy 13.

POSSAS, M. L. (1989). "Em Direção a um Paradigma Microdinâmico", in E.J. Amadeo (ed.), Ensaios sobre Economia Política Moderna: Teoria e História do Pensamento Econômico. Editora Marco Zero, São Paulo.

SCHUMPETER, J. A. (1971). Capitalismo, Socialismo e Democracia. Editora Aguilar, Madrid.

SCHUMPETER, J. A. (1982). Teoria do Desenvolvimento Econômico. Coleção Os Economistas. Editora Abril Cultural, São Paulo.

VERMULM, R. (1994). Estratégias Empresariais no Setor de Máquinas-Ferramenta no Brasil na Década de 80. São Paulo, mimeo.

VIOTTI, E.B. (1997). Passive and Active National Learning Systems. New Scholl, New York, mimeo.

Nota:

(1) Antes de proseguir es importante conocer la diferenciación entre (i) invención, (ii) innovación y (iii) difusión. La invención es la creación de lo nuevo. Puede ser un nuevo producto o una nueva forma de producir p. ej. No siempre una invención será puesta en uso pues ella se debe someter a lo económico. Una innovación es la aplicación de una invención que sea económicamente viable. La difusión es la diseminación de la innovación para el sector productivo.

 

Formulario de suscripción gratuita a las Novedades del Programa CTS+I