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Publicación original: "The Social Shaping of Industrial Innovations", Social Studies of Science 18 (1988): 483-513.
Versión castellana de Marta I. González García.
Los laboratorios industriales son los lugares donde se crean nuevos productos y procesos tecnológicos mediante el uso de métodos y teorías científicas. Conocimiento científico, habilidad tecnológica, consideraciones económicas y estrategias de marketing se combinan dentro del laboratorio de investigación industrial para crear productos y procesos que incorporan la ciencia más moderna, que pueden venderse con provecho en el mercado y que perpetúan el poder económico de la compañía. Los productos y procesos modelan y transforman el mundo tal y como lo conocemos. La tecnología de la información, la biotecnología, los productos químicos y farmacéuticos..., no sólo se venden y se compran en el mercado, sino que también tienen profundos impactos sobre la sociedad. Debido a esto, no sólo es importante estudiar los impactos de estas tecnologías, sino, especialmente, los procesos que las modelan y las posibilidades de aumentar la influencia pública sobre tales procesos de modelado.
La influencia pública sobre el modelado de nuevas tecnologías se ha analizado tradicionalmente de dos maneras: estudiando el control público de las tecnologías por parte de los gobiernos, y estudiando los procesos de "modelado social" de las tecnologías. En la primera tradición, los estudios de regulación gubernamental se han centrado en las actividades regulativas de las agencias del gobierno, principalmente una vez que las nuevas tecnologías se han desarrollado.(2) Se han podido detectar, especialmente en la industria farmacéutica, efectos "contracorriente" de estas actividades regulativas.(3) Sin embargo, lo normal es que se aplique el dilema de Collingridge (1980): en estadios primitivos es imposible regular porque no sabemos en qué dirección se va a desarrollar la tecnología; y una vez que la nueva tecnología se ha desarrollado, está demasiado atrincherada para poder prevenir su introducción.(4) Otro elemento importante en esta tradición es el estudio de las controversias que pueden surgir relacionadas con los efectos de las nuevas tecnologías (Nelkin, 1979). Una vez más, los asociaciones de ciudadanos luchan contra la introducción de nuevas tecnologías una vez que éstas ya se han desarrollado en laboratorios de investigación industrial.
La otra tradición es el "modelado social de la tecnología". El argumento fundamental en esta enfoque es que, en los estadios tempranos de los procesos de innovación, aún es posible elegir entre diversas alternativas. Estas elecciones están influidas por los intereses económicos y políticos de los actores involucrados. Uno de los mejores ejemplos en esta tradición es el análisis de la elección entre dos tipos de máquinas numéricamente controladas, tal y como lo describe David Noble (1979). MacKenzie y Wajcman (1985) ofrecen diversos ejemplos de procesos sociales que modelan nuevas tecnologías o que influyen en la elección entre nuevas tecnologías.
Sin embargo, ambos enfoques prestan poca atención al papel de la investigación científica industrial. En este artículo exploramos el laboratorio de investigación industrial por dos razones diferentes: en primer lugar, porque en los laboratorios de investigación industrial se toman importantes decisiones y se realizan elecciones respecto a las innovaciones y productos industriales futuros; en segundo lugar, porque esperamos que esas elecciones no sólo estén influidas por intereses corporativos locales, sino también, de forma más indirecta, por necesidades e intereses sociales más amplios. Por estas razones, creemos que sería muy útil un estudio cuidadoso de cómo se construyen los "hechos" científicos en la investigación industrial, y cómo estos procesos de construcción están influidos por intereses corporativos y por intereses sociales más amplios.
En los últimos años, se ha dedicado un gran esfuerzo investigador a clarificar los procesos sociales mediante los cuales se construyen los hechos científicos. En 1979, Latour y Woolgar mostraron cómo los científicos negocian y construyen los "hechos" científicos (véase también Latour, 1980). En la misma tradición, Collins (1981) ha defendido el carácter contextual de los hechos y, especialmente, la existencia de mecanismos sociales de "clausura". Sin embargo, parece que los científicos, tal y como los describen estos autores, están de alguna manera separados de sus contextos económicos y políticos: los científicos discuten principalmente con otros científicos, pero raramente con actores políticos o económicos. Aunque Knorr-Cetina (1981) introdujo la noción de "escenarios de investigación transepistémicos", en los que trabajan los científicos, la noción no queda establecida con la suficiente claridad. De este modo, en la tradición de la sociología del conocimiento científico, se acepta ampliamente que los hechos científicos se construyen en procesos de negociación entre científicos, pero la influencia de factores económicos y políticos en estos procesos de construcción permanece sin aclararse.(5)
Un intento interesante de superar las fronteras del enfoque de la sociología del conocimiento ha sido el emprendido por Pinch y Bijker (1984). En su enfoque de la "Construcción Social de la Tecnología" (SCOT --Social Construction of Technology), investigan cómo se construyen los artefactos tecnológicos por medio de procesos sociales. Un artefacto técnico, por ejemplo una bicicleta, no "se inventa", sino que se desarrolla a través de un proceso social en el que grupos sociales de usuarios influyen sobre el posterior desarrollo de los prototipos. Cada artefacto plantea ciertos problemas a sus usuarios, y la solución a esos problemas crea un nuevo artefacto más adaptado a sus necesidades; y así, en cierta medida, "socialmente modelado" por los usuarios.
El mérito del enfoque SCOT es el hecho de que se opone, en gran medida, al determinismo tecnológico implícito en muchas explicaciones del desarrollo tecnológico. Pero también ha sido criticado por varias razones. La crítica de mayor alcance ha sido la suscitada por Stewart Russell (1986), que se centra en dos aspectos: la ausencia de una concepción adecuada de estructura social; y el tratamiento insatisfactorio de los grupos sociales, sus necesidades e intereses, y de su acceso a los responsables de la toma de decisiones. Una situación en la que un grupo social es incapaz de articular sus necesidades, o sus necesidades no son reconocidas por el sistema de toma de decisiones, no aparecería en el análisis de Pinch y Bijer.
Se podría añadir que Pinch y Bijker convierten el proceso mismo de innovación en algo no problemático. Una vez que un grupo social ha formulado un problema, éste se "resuelve" con la creación de un nuevo artefacto. Este proceso parece aprovechar la "base de conocimiento" existente en la compañía industrial. Sin embargo, la base de conocimiento de la compañía industrial no debería considerarse como un input no problemático en el proceso de innovación. Por el contrario, en la compañía industrial se genera conocimiento científico sesgado por ciertos intereses y orientado hacia ciertas soluciones. Pinch y Bijker consideran la analogía de la construcción de los hechos científicos y los artefactos tecnológicos; al hacer esto, sin embargo, parecen pasar por alto el área donde la ciencia y la tecnología se solapan e interactúan profundamente: el laboratorio de I+D industrial.
El propósito de este artículo es investigar los procesos sociales y políticos que modelan las innovaciones industriales dentro del laboratorio de investigación industrial. Estos mismos procesos de investigación han sido ampliamente estudiados en otras tradiciones de investigación. Dentro de la tradición de la "gestión de la investigación", la pregunta ha sido cómo se puede optimizar la investigación para atender a las necesidades de la empresa. En la literatura económica, se han estudiado los factores que influyen en el "éxito" y el "fracaso" de las innovaciones.(6) La innovación se ha analizado en términos del "empuje de la ciencia" o del "tirón del mercado" (Freeman, 1982). En una contribución que ha tenido una gran influencia, Nelson y Winter (1982) describieron las "trayectorias naturales" de las innovaciones y los "ambientes de selección" que influyen sobre ellas. Dosi (1982) ha introducido el paradigma tecnológico; una trayectoria tecnológica es una de las realizaciones del paradigma, influido por el ambiente de selección específico.
Aunque todas estas teorías abren las posibilidades para la "influencia social" sobre las nuevas tecnologías, no escapan por completo al "determinismo tecnológico". El concepto de influencia social permanece bastante abstracto; por ejemplo, en el caso del "ambiente de selección", no está del todo claro cómo el ambiente de selección interactúa con la trayectoria tecnológica. Además, la influencia social sólo es posible en una medida muy limitada; no estaría en condiciones de transformar el paradigma tecnológico. La noción de "trayectoria" implica que son posibles adaptaciones menores, pero que la línea principal de desarrollo está ya determinada.
En contraste con las teorías mencionadas, está la teoría "red-de-actores" de Callon. Callon (1980a) ha estudiado la aparición y fracaso final del coche eléctrico en Francia. Describe cómo tanto las actividades científicas como las tecnológicas que rodean al coche eléctrico están modeladas por las "definiciones del problema" de diversos actores (Callon, 1980b). Estos actores luchan para imponer sus definiciones del problema sobre la situación, y para "enrolar" otros actores que desempeñen los papeles necesarios para obtener sus objetivos, y así satisfacer los intereses de los actores principales.
Callon (1986) ha reformulado recientemente su enfoque en términos de actores, redes de actores y mundos de actores. Sin embargo, los principios básicos de su enfoque permanecen inalterados. Los desarrollos científicos y tecnológicos pueden ser analizados en términos de luchas entre actores para imponer sus definiciones de los problemas sobre la situación, y sobre otros actores. Frente al enfoque de trayectorias, su teoría no da cuenta de la continuidad, a veces sorprendente, en el desarrollo tecnológico. En el caso del coche eléctrico, por ejemplo, Callon argumenta que los actores que querían llevarlo a cabo fracasaron al intentar enrolar otros actores para que desempeñaran sus papeles. La razón de este fracaso, sin embargo, no se explica completamente. Podría explicarse tanto en términos de trayectorias tecnológicas (pero entonces volveríamos a cierto tipo de determinismo tecnológico) o en términos de relaciones estructurales en la sociedad. Pero parece más apropiado explicar el fracaso del coche eléctrico en términos de intereses creados de los actores poderosos, o en términos de las dificultades en crear una tecnología competitiva con base científica. Existe, entonces, cierta continuidad inherente en el desarrollo científico y tecnológico; por una parte, por razones científicas y técnicas, y por otra, por razones sociales y políticas.
En el enfoque adoptado aquí, tratamos de superar tanto el problema de la continuidad planteado por el análisis de Callon, como el problema de la marcada distinción entre trayectoria tecnológica y ambiente de selección, planteado en el trabajo de Nelson y Winter. Además, al centrarnos en el laboratorio de investigación industrial, intentamos superar su ausencia en el análisis de Pinch y Bijker. Utilizamos algunos elementos de la teoría de Callon junto con algunas nociones de sociología del conocimiento, de tal modo que construimos un marco conceptual que permite el análisis de dos casos de estudio.(7) Primero, introduzco la empresa AKZO y sus Laboratorios de Investigación, donde se han llevado a cabo los casos de estudio. Describo después los casos en los que se utilizan términos teóricos como "evento (de investigación) crítico" y otros. Estos términos se explican. Después, ilustro el uso del marco conceptual con referencia a los casos y, finalmente, discuto el potencial futuro de este marco.
Introducción
Los casos de estudio se han llevado a cabo en el Laboratorio de Investigación de la Compañía AKZO, en Arnhem (Países Bajos), con el amable permiso de su director. AKZO es una gran compañía química y farmaceútica, una de las "cinco grandes" multinacionales con sede en Holanda. Se fundó en 1969, después de una serie de fusiones, y ahora consiste en siete divisiones. Para nuestros casos de estudio, las divisiones relevantes son AKZO-Chemie (química) y ENKA (fibras sintéticas). Otras divisiones son la farmacéutica, y las dedicadas a productos de consumo y textiles. La compañía cuenta con alrededor de 80.000 empleados y tiene una facturación total de unos 12 billones de florines holandeses (4 billones de dólares). El laboratorio de investigación se fundó para centralizar la investigación estratégica de la recién fundada compañía; alrededor de la mitad de los empleados trabaja en Arnhem, la otra mitad en Alemania. El laboratorio de Arnhem tiene unos 250 empleados, de los cuales unos 80 poseen un título universitario. El laboratorio tiene dos funciones principales: estratégicamente, investiga nuevas posibilidades para la compañía; y proporciona asesoramiento experto, llevando a cabo investigación especializada para las diferentes divisiones. Cada división tiene sus propios recursos de investigación; en cada proyecto existe a menudo una estrecha colaboración entre el laboratorio de investigación de la compañía y los laboratorios de investigación de las divisiones. La investigación está financiada en parte por el holding de la compañía AKZO y en parte por las divisiones, dependiendo del interés que perciba la compañía como un todo, y de los intereses percibidos por las divisiones.
Los proyectos que se investigan en este estudio fueron escogidos en parte por ser representativos de la investigación general desarrollada en AKZO, y en parte por su accesibilidad. Además, el proyecto sobre las alfa-olefinas y los ácidos teloméricos se eligió porque durante la investigación tuvo lugar un cambio importante en el objetivo y la definición del problema: en un principio, la definición del problema consistía en reemplazar los ácidos grasos naturales como materia prima por una alternativa sintética; al final, se desarrolló un material completamente diferente (ácidos teloméricos), con propiedades diferentes, como aditivo lubricante en los aceites para coches.
El proyecto sobre nailon retardante de las llamas se seleccionó porque el objetivo de la síntesis de material resistente al fuego tiene una amplia relevancia social. Queríamos investigar cómo las demandas sociales entraban en el proceso de toma de decisiones de la compañía, qué transformación ocurría durante los procesos de innovación, y hasta qué punto los resultados del proceso se correspondían con las demandas sociales originales.
La recogida de datos se llevó acabo mediante entrevistas a los participantes, sobre todo personal de investigación de dentro y fuera del laboratorio de investigación de la compañía, y mediante el análisis de informes escritos y documentación diversa. No se llevó a cabo ninguna observación participante. La observación participante tiene la ventaja de destacar los aspectos locales y oportunistas de los procesos de negociación; sin embargo, este método tiende a obscurecer los aspectos estructurales y la continuidad que también están presentes en una empresa industrial. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que el método utilizado aquí corre cierto peligro de ofrecer una visión "racionalmente reconstruida" de los sucesos pasados. Hemos intentado contrarrestar esto mediante las entrevistas a participantes con posiciones diversas respecto a los proyectos, y con puntos de vista a veces divergentes.
Alfa-olefinas y Acidos Grasos Teloméricos
El caso de las alfa-olefinas se refiere a un proyecto diseñado para sintetizar ácidos grasos lineales sobre la base de las alfa-olefinas.
En 1970, la compañía Gulf introdujo alfa-olefinas muy puras (95-98%) en el mercado. Las alfa-olefinas son hidrocarburos lineales de longitud variable con un enlace doble en el lugar del alfa. En principio, pueden utilizarse como material de partida para la síntesis de ácidos grasos (lineales).
Los ácidos grasos son una materia prima importante para AKZO; en esa época se utilizaban ácidos grasos naturales, pero el precio de las materias primas fluctuaba. AKZO contrató a un experto en química de radicales al que encargó la misión de investigar las posibilidades de una síntesis de ácidos grasos a partir de las alfa-olefinas. Esta investigación comenzó en el AKZO Corporate Research Lab, el laboratorio central de la nueva multinacional AKZO. Tras algunas investigaciones, parecía que la síntesis era posible utilizando acetato de Mn (III) como catalizador.
Después de presentar los resultados, la división AKZO-Chemie (química) se interesó por ellos. En esa época estaban buscando nuevos productos, especialmente en el campo de las especialidades. En 1972 comenzó una cooperación entre el AKZO Corporate Research Lab en Arnhem y la AKZO-Chemie Research en Deventer. La gestión del proyecto (que por entonces no era un proyecto oficial) la llevaba la división AKZO-Chemie.
En el verano de 1972, se llevó a cabo una primera evaluación económica. El resultado fue negativo. El precio de la materia prima era demasiado alto y la productividad de la reacción demasiado baja. Pese a esto, el equipo de directivos de AKZO-Chemie decidió seguir adelante con el proyecto. A finales de 1972, los resultados de la investigación eran tales que la producción de ácidos carbónicos lineales (ácidos grasos) era del 70%. Este fue un paso importante en el camino hacia la comercialización. Más adelante se exigió que el catalizador, acetato de Mn (III), debía regenerarse de forma económica, emprendiéndose las investigaciones necesarias para resolver este problema.
Se inició una línea adicional de investigación sobre los productos derivados de la reacción, como los ácidos hidrocarbónicos ramificados y circulares y los ácidos teloméricos (que son también un tipo de ácido hidrocarbónico ramificado). Al variar las condiciones de los procesos de reacción, la producción de estos subproductos podría variarse. Entre todos los subproductos investigados, los ácidos teloméricos eran los que tenían propiedades más interesantes. Tienen un elevado peso molecular y, por lo tanto, no son volátiles, pero debido a su estructura, se licúan a temperatura ambiente, mientras que la mayor parte de los compuestos con su peso molecular son sólidos.
La investigación sobre los mecanismos de las reacciones de los ácidos grasos se intensificó en el laboratorio de la compañía con el objeto de optimizar la síntesis de los ácidos grasos y también de mejorar la comprensión de los mecanismos de formación de los ácidos teloméricos. Por otra parte, las condiciones de la reacción se modificaron de tal manera que se pudieran obtener ácidos teloméricos como producto principal. En 1973, la investigación se extendió a otras reacciones, por ejemplo, a reacciones aditivas de las alfa-olefinas. En 1974, se tomaron importantes decisiones concernientes a la investigación de las alfa-olefinas y se organizaron dos proyectos. El primero trataba de la regeneración del catalizador, acetato de Mn (III). Esta regeneración era siginificativa no sólo para la reacción de los ácidos grasos, sino también para otras reacciones importantes. La segunda decisión fue comenzar un proyecto oficial para sintetizar ácidos grasos. Se escogió el ácido laúrico (12 átomos de carbono) para la producción comercial. Parecía que este compuesto presentaba las mejores perspectivas económicas. En el proyecto se consideraba también el proceso tecnológico. Al mismo tiempo, continuó la investigación exploratoria, especialmente en ácidos teloméricos: se trataba de una investigación de química analítica, pero también tenía carácter aplicado. Se contactó con otras divisiones y otras compañías.
En 1975, se continuó investigando sobre teloméricos; se exploraron gran número de aplicaciones posibles en colaboración con otras divisiones de la AKZO (por ejemplo, como un aditivo para el aceite y los polímeros). La investigación sobre la producción de ácidos grasos había alcanzado entonces la etapa en la que la formación de telómeros podía reducirse manteniendo baja la concentración de acetato de Mn (III). La regeneración del acetato de Mn (III) pasó a ser menos importante, aunque se siguió investigando. Sin embargo, el proyecto sobre el ácido laúrico se paralizó: como consecuencia de la crisis del petróleo, los precios del ácido laúrico natural eran tan bajos que sintetizarlo sería demasiado caro. Una posible salida a este problema podría ser una unidad de producción para ácidos grasos diferentes, un "proyecto integrado de ácidos grasos". Se comenzó a investigar esta posibilidad.
En 1976, se emprendió una nueva investigación. Parecía que, por medio de la química de radicales, las olefinas mayores podrían convertirse en los ácidos grasos mayores (con mayor peso molecular). También parecía que estos ácidos grasos resultantes tenían las propiedades de las ceras naturales. En 1977 apareció un entusiasta informe sobre las posibilidades comerciales, pero AKZO-Chemie no se entusiasmó tanto. La investigación continuó, pero sin demasiada intensidad. En 1979, tras una segunda evaluación, fue paralizada.
En 1977, la división AKZO-Chemie se reorganizó, cambiando su estrategia. Se llegó a la conclusión de que seguir investigando en los ácidos grasos no tenía ningún objeto, dado que no tienen propiedades especiales. Pero la investigación sobre teloméricos continuó y se incrementó; se creía que los telómeros tenían propiedades únicas y, después de 1977, se emprendió una extensa investigación y un programa de pruebas.
Para introducir algún orden en esta caótica cadena de eventos, resumimos la historia del caso en un esquema en el que se utlizan los conceptos de "evento crítico", "evento de investigación crítico", "decisión" y "definición dominante del problema" (Tabla 1). Los eventos (de investigación) críticos son eventos dentro o fuera de la investigación que los actores relevantes perciben como críticos, y que los impulsan a tomar una decisión acerca de qué curso tomar. Las decisiones son los resultados implícitos o explícitos de las negociaciones entre actores diferentes relacionados con el programa de investigación. Las definiciones dominantes del problema son los resultados de las negociaciones entre actores relevantes acerca de lo que consideran los problemas más relevantes que deben ser resueltos para continuar el proyecto.
Estos conceptos se desarrollarán más adelante de una forma más sistemática; aquí únicamente nos sirven para proporcionar una representación ordenada del proceso de investigación. Entonces, en la Figura 1, las líneas entre los puntos de decisión representan la continuidad del proceso de investigación entre las decisiones. Los números en los puntos de decisión corresponden a los números de las decisiones en la Tabla 1; entre las decisiones existe una "definición dominante del problema" más o menos estable, tal y como se explica en la Tabla 1.
Nailon retardante del fuego
El caso del nailon retardante de las llamas se refiere a la investigación sobre retardantes del fuego entre 1972 y 1981, un proyecto que obtuvo estatuto oficial en 1978. Los retardantes de las llamas son productos químicos que se pueden utilizar como aditivos, y que convierten los polímeros en no inflamables.
En 1972, en el AKZO Corporate Research Lab, comenzó una investigación sobre nuevos retardantes de las llamas. AKZO-Chemie solicitó esta investigación porque algunos de sus productos son aditivos polímeros, y estaba esperando obtener una participación en el mercado de retardantes del fuego para materiales de construcción y textiles polímeros. Este mercado estaba en alza debido a varios incendios y a la introducción de una legislación más estricta en los EE.UU. La investigación se centró en retardantes de las llamas que contuvieran halógeno, que se habían utilizado en el pasado. Sin embargo, estos retardantes del fuego presentaban algunos problemas, y AKZO-Chemie quería desarrollar nuevos retardantes con halógeno más baratos y no corrosivos.
Independientemente de esta investigación, en 1975, otra división de AKZO, ENKA, probó oxalatos para ver si tenían propiedades retardantes del fuego. ENKA produce textiles y estaba muy interesada en los retardantes del fuego debido a la superproducción de textiles en Europa y los EE.UU., y la introducción de legislación sobre inflamabilidad de los tejidos. ENKA esperaba que, añadiendo cualidades especiales a sus productos (no inflamabilidad), mejoraría su posición en el mercado. Concluyó que los oxalatos tienen propiedades que retardan el fuego, pero sólo en unos pocos polímeros. En 1976, ENKA decidió empezar una investigación sobre los mecanismos por los que los oxalatos retardan el fuego en el AKZO Corporate Research Lab, con el objetivo de buscar otros retardantes del fuego más satisfactorios.
Desde 1976 hasta 1978, hubo dos actividades de investigación (separadas) sobre retardantes del fuego en el AKZO Corporate Research Laboratory. En este periodo, ninguna de estas actividades obtuvo resultados positivos. Por otra parte, la posición económica de AKZO-Chemie se estaba deteriorando, y también se estaba produciendo un continuo flujo de información acerca de las propiedades venenosas de los retardantes del fuego halógenos (el asunto PBB, Michigan, estudios de salud).(8) AKZO-Chemie abandonó la investigación sobre retardantes del fuego con halógeno en 1978.
Una vez más, en 1978, ENKA decidió intensificar su investigación sobre retardantes del fuego en el laboratorio de la compañía. Al mismo tiempo, se sustituyó el investigador, y la investigación sobre oxalatos se convirtió en parte de un proyecto oficial sobre retardantes de las llamas no halógenos, gestionado por ENKA. El proyecto se centraba en el desarrollo de retardantes del fuego no halógenos (que son efectivos en pequeñas cantidades) y en el desarrollo de nuevos polímeros no inflamables. Para ENKA era importante que los retardantes fueran baratos, no corrosivos y no tóxicos. Los investigadores relacionaron la demanda de retardantes del fuego no venenosos con una posible sustitución de los retardantes del fuego venenosos que contenían halógeno.
El proyecto consistía en tres líneas de investigación:
| (a) la investigación sobre los mecanismos de los oxalatos. En 1981, utilizando espectroscopia infrarroja, los investigadores tuvieron éxito. Pero este conocimiento resultó ser de interés nulo para la investigación de otros retardantes del fuego. (b) la investigación de nuevos polímeros retardantes del fuego. Esta investigación sobre polímeros-poliéster se paralizó en 1980 sin que se presentaran los resultados. (c) la principal línea del proyecto fue la investigación sobre nuevos retardantes no halógenos del fuego. Los investigadores se centraron en la aplicación de compuestos de melamina en nailon no saturado. El nailon no saturado (y, en general, los polímeros no saturados) son polímeros que no están mezclados con otros materiales para proporcionarles propiedades especiales. En 1981, la investigación llevó a la producción piloto de cianurato de melamina para ser aplicado en nailon no saturado. La producción de este retardante del fuego significó que ENKA tenía un nuevo producto (diversificación de la producción). En ese momento, los investigadores propusieron nuevas investigaciones sobre... (d) nuevos retardantes del fuego no halógenos para el poliéster. El poliéster es un tipo de polímero diferente del nailon: de 1978 a 1980 hubo un intento con éxito de desarrollar un nuevo poliéster retardante del fuego. (e) los mecanismos de los procesos de fuego en polímeros saturados. El desarrollo reciente de retardantes del fuego no halógenos sólo funcionaba en polímeros no saturados. Las pruebas con este y otros retardantes del fuego en polímeros saturados no tuvieron éxito. |
Estas dos líneas de investigación sobre retardantes no halónenos del fuego han continuado desde 1981.
La historia de este caso del nailon retardante del fuego nos muestra que los incentivos para la investigación sobre retardantes del fuego vinieron de la dirección de la división (tanto de ENKA como de AKZO-Chemie) y fueron emprendidas por investigadores del AKZO Corporate Research. La investigación tuvo éxito en parte para sus inciadores. AKZO-Chemie no obtuvo resultados, mientras que ENKA obtuvo cianurato de melamina como retardante del fuego para nailon no saturado, pero en 1981 aún existía demanda para retardantes del fuego en poliésteres y polímeros saturados. La investigación sobre oxalatos, iniciada por ENKA, tampoco obtuvo nuevos retadantes del fuego como resultados.
La historia de la investigación sobre retardantes del fuego puede resumirse, una vez más, diagramáticamente. En la tabla 2 se representa el proceso de investigación. En la Figura 2 se ofrece una representación de las "líneas de investigación", los números en los puntos de decisión se corresponden con los números de las decisiones en la Tabla 2.
Un marco conceptual para el análisis de los procesos de investigación innovativa industrial
Las descripciones de los dos casos de estudio mencionados hace uso implícito de conceptos teóricos como "definición del problema" y "evento crítico". Desarrollaré ahora estos conceptos de una forma más rigurosa y los integraré en un marco conceptual de investigación innovativa industrial.
Nuestro interés se centra en la forma en la que se realizan las elecciones en la investigación innovativa industrial. Dos presuposiciones básicas subyacen a nuestro marco conceptual: la primera, que son posibles elecciones entre opciones diferentes dentro de los procesos de I+D (en contraste con el determinismo tecnológico); la segunda, que el resultado de estas elecciones refleja de algún modo intereses y relaciones de poder entre los actores involucrados.
De estas presuposiciones básicas se siguen dos corolarios. Primero, si son posibles elecciones, debería también ser posible identificar esas elecciones. En otras palabras, deberíamos ser capaces de identificar periodos limitados de tiempo en los que se toman la principales decisiones concernientes a los proyectos de investigación. Y segundo, si las elecciones reflejan intereses y relaciones de poder, deberíamos ser capaces de identificar a aquellos actores que están en posición de influir sobre la toma de decisiones.
En línea con el primer argumento, concebimos una "línea de investigación" industrial como una sucesión de decisiones importantes entre opciones. Entre estas decisiones hay periodos de continuidad en los que los objetivos y definiciones de los problemas de los proyectos permanecen prácticamente estables, en las que los científicos trabajan para incrementar su conocimiento y resolver algunos problemas relacionados con las definiciones dominantes de los problemas del proyecto. Como resultado de la toma de decisiones entre alternativas, se crea un nicho (Aldrich, 1979) en el que los científicos trabajan de acuerdo con reglas, procedimientos y estándares científicos.
El concepto de "nicho" se utiliza normalmente en la literatura económica para describir una combinación de producto especializado y mercado. Aquí lo usamos de forma más tradicional para describir una situación similar a la de "ciencia normal" (no sólo los puzzles científicos están claramente definidos en un nicho, sino también las aplicaciones posibles, la percepción de los mercados y la estrategia de la compañía permanecen más o menos constantes). La situación, así, es aproximadamente similar a la ciencia "paradigmática" en el contexto académico. También es en algún sentido similar a la noción de Fujimura de la construcción de un "problema factible" en la investigación (Fujimura, 1987). "Problemas factibles" son el resultado del alineamiento de experimento, laboratorio y mundo social, con los esfuerzos coordinados de varios actores.
Para establecer tal nicho, debe tomarse una decisión que regule las alternativas y establezca una definición dominante del problema. Estamos utilizando conceptos desarrollados por Callon en su investigación de las células combustibles y el coche eléctrico (Callon, 1980a, 1980b). De acuerdo con Callon, es posible identificar actores diferentes con sus correspondientes definiciones del problema diferentes. El concepto de actor puede utilizarse en el nivel científico, en el nivel intermedio de la política científica y en el nivel más alto de las instituciones sociales. De acuerdo con Callon, cada actor desarrolla su propia definición del problema, pero simultáneamente se define a sí mismo como función de su problematización de cierta situación; de tal modo que los actores y las definiciones del problema, de alguna manera, se definen mutuamente.
En un laboratorio de investigación industrial, los actores obvios son científicos y técnicos. Pero frente a un laboratorio de investigación centífica donde los actores principales son científicos, y donde los "hechos" científicos se establecen mediante procesos de negociación entre los actores científicos (Latour y Woolgar, 1979), en un laboratorio industrial podemos también identificar otros actores no científicos. Estos actores incluyen: la dirección del laboratorio de investigación industrial, los ingenieros, los departamentos de marketing y ventas, el equipo de las divisiones y el equipo de directivos de la compañía. Cada uno de estos actores tiene sus propias definiciones distintivas del problema de cada proyecto de investigación. Daremos más tarde ejemplos del tipo de diferentes, e incluso conflictivas definiciones del problema que pueden surgir en tales circunstancias.
De acuerdo con Callon, cada actor intenta imponer su definición de una situación problemática sobre los otros e intenta enrolar otros actores para servir a sus intereses percibidos e incrementar su poder. Esto es exactamente lo que ocurre en un laboratorio de investigación industrial, donde los diferentes actores intentan imponer a los otros sus definiciones de una situación problemática. De las negociaciones que se originan de estas definiciones del problema diferentes o conflictivas, surge, finalmente, una "definición dominante del problema". Esta "definición dominante del problema" surge cuando las negociaciones acaban, se han tomado las decisiones, y las alternativas se han limitado; determina el curso futuro del proyecto.
La cuestión ahora es qué factores determinan la emergencia de una definición dominante del problema a expensas de las otras. Es difícil establecer una respuesta a priori a esta pregunta. Debería quedar claro que a posteriori, la emergencia de cierta definición dominante del problema indica las relaciones de poder entre los actores. Si, por ejemplo, las definiciones del problme de los científicos se convierten a menudo en las dominantes, entonces, podría concluirse que los científicos se encuentran en una posición poderosa para negociar. Las relacines de poder entre los actores están, a su vez, determinadas por recursos e intereses. Los recursos, materiales (dinero, aparatos, etc.), organizativos (jerarquía) e inmateriales (entrenamiento científico, conocimiento, contactos), pueden contribuir al resultado del proceso de negociación. Los intereses, o los intereses percibidos,(9) junto con los recursos, pueden determinar el vigor con el que los actores han intentado mantener cierta definición del problema.
Debería haber quedado claro que una "línea de investigación" es el resultado de un proceso de negociación entre actores, cada uno de ellos con sus definciiones del problema, intentando enrolar otros actores en su definición del problema. La definición del problema resultante origina la estabilización de una línea y crea un nicho para el científico. ¿Qué origina el fin de un nicho y causa que las negociaciones vuelvan a empezar? Parece haber dos mecanismos, uno asociado con el proceso de investigación mismo, y otro con el medio ambiente.
Consideremos el propio proceso de investigación. Hay tres resultados posibles: éxito, fracaso o cambio de problema. Cualquiera de ellos puede, en la percepción de los actores, considerarse un evento de investigación crítico, y así ocasionar que se abran las negociaciones.
El éxito, o la percepción del mismo, es la solución (percibida) de un problema de investigación. Si esta solución es significativa respecto a la definición dominante del problema, origina que el proceso continúe hasta su siguiente fase. El fracaso, o la percepción del mismo, crea un nuevo problema que ha de resolverse con nuevas negociaciones. A menudo, sin embargo, el éxito o el fracaso son parciales; la solución de un problema puede crear otro, y los científicos pueden encontrarse a sí mismos trabajando con cambios de problema. Estos cambios pueden ser o no ser el resultado de negociaciones. Si el cambio de problema es lo suficientemente significativo, a su debido tiempo ocasionará la reapertura de las negociaciones sobre las definiciones dominantes del problema.
El otro mecanismo que puede dar por terminado un nicho es el cambio (percibido) en el medio ambiente de la compañía. Las regulaciones gubernamentales, los precios, las necesidades percibidas del mercado, las actividades de los competidosres... pueden ocasionar un cambio en la definición del problema de los actores. Si los cambios en el medio ambiente externo son percibidos como suficientemente significativos, como "críticos", los actores se ven obligados a reabrir las negociaciones sobre la definición dominante del problema. Finalmente, dependiendo una vez más de los intereses y las relaciones de poder, puede producirse un cambio en la definición común del problema y entonces, por implicación, una "decisión" que implique un cambio en el curso del proyecto.
Un tercer mecanismo, relacionado con el segundo debido a que es externo al proceso de investigación, es el cambio dentro de la propia compañía: cambios organizativos, sustitución de personal, reformulación de la estrategia y las prioridades (todas estas cosas pueden convertirse, obviamente, en "eventos críticos" respecto al proceso de investigación).
Debería quedar claro que los eventos críticos (de investigación) son críticos porque los actores los perciben como tales. La toma de decisiones se convierte en un proceso muy subjetivo y contingente. Los actores negocian y toman decisiones sobre la base de los intereses, las posibilidades y las limitaciones percibidas. El determinismo tecnológico se evita porque las elecciones entre diversas posibilidades aparecen como posibles. También parece no haber ningún determinismo económico a priori, porque las posibilidades y limitaciones económicas son también percibidas.
Del mismo modo que en la creación de los hechos científicos, la creación con éxito de artefactos tecnológicos justifica retrospectivamente las decisiones que se han tomado como las "correctas", o incluso como "las únicas posibles". Pero un análisis del carácter negociado de estos artefactos revela el carácter subjetivo y contingente del proceso. Esto no es decir, sin embargo, que las presiones económicas o tecnológicas no existen o no son importantes. Regresaremos a este punto en la discusión.
Resumiendo, para analizar las posibilidades de elección en las innovaciones industriales, hemos creado un marco conceptual que consiste en dos elementos: (i) el concepto de "línea de investigación", que nos permite analizar el proceso de investigación como un proceso continuo inherente de puntos de decisión y cursos estabilizados en medio de ellos; (ii) el modelo de decisión dinámica de un proceso de investigación, que se recoge en la Figura 3.
Aplicación del marco conceptual
En términos generales, el marco conceptual desarrollado en la sección previa puede utilizarse para investigar sistemáticamente los proyectos I+D industrial en términos de los siguientes criterios:
| (a) ¿Quiénes son los actores relevantes (personas o grupos)? (b) ¿Cuáles eran las definiciones del problema originales de esos actores? ¿Cómo cambiaron esas definiciones del problema a través del tiempo? ¿Qué originó el cambio? (c) ¿En qué puntos pueden identificarse las definiciones del problema dominantes? ¿Qué actor consiguió que su definición se aceptara como la dominante? ¿Por qué? (d) ¿Qué intereses de los actores es posible identificar y en qué medida están esos intereses protegidos en la definición dominante del problema? (e) ¿Qué recursos de los actores es posible identificar? ¿Qué intercambio de recursos tuvo lugar durante las negociaciones? (f) ¿Han tenido lugar negociaciones defensivas para estabilizar el nicho? ¿Qué se puede decir acerca de la estabilidad del nicho? (g) ¿Qué actores percibieron eventos críticos y eventos críticos de investigación como críticos? ¿Cómo se las arreglaron esos actores para reabrir las negociaciones? |
De una forma más general, un análisis como éste debería ser capaz de iluminar dos cuestiones más básicas:
| (a) ¿Qué actores tienen más éxito (o son más poderosos) en la transformación de su definición del problema en la definición dominante del problema, y cuáles son las fuentes de ese poder? (b) ¿Hay una relación general entre el tipo de evento crítico o evento crítico de investigación y la decisión que se toma posteriormente, esto es, el establecimiento de una nueva definición dominante del problema? |
Aplicación del marco conceptual a las alfa-olefinas
En el caso de las alfa-olefinas, uno de los actores más importantes era el Dr. K, que comenzó la investigación sobre la síntesis de los ácidos grasos a partir de las alfa-olefinas. Su definición del problema cambió numerosas veces en los años siguientes. En un principio, era fundamentalmente científica, y su preocupación principal eran las posibilidades científicas de conseguir la síntesis. Más tarde, cambió hacia cuestiones científicas más fundamentales sobre los mecanismos de reacción en relación con la producción. Pero también evolucionó hacia una definición del problema más comercial, relacionada con las posibilidades económicas del producto. Aunque una de las definiciones posteriores del problema incluía la investigación sistemática de todas las aplicaciones posibles de productos polifacéticos y subproductos, el cambio más importante en las definiciones del problema puede identificarse retrospectivamente como el paso de la síntesis de ácidos grasos a la síntesis de ácidos teloméricos. Esto significó también un cambio de la sustitución de una materia prima por su análogo sintético hacia la síntesis de un nuevo producto especial para un nuevo mercado.
Otro actor importante es el Dr. P, el principal director de I+D en AKZO-Chemie, que actuó en una primera etapa como el "líder" del proyecto de síntesis de ácidos grasos. Su definición del problema fue fundamentalmente económica; durante mucho tiempo, AKZO-Chemie había estado investigando las posibilidades de sintetizar ácidos grasos debido a su casi completa dependencia de los fluctuantes precios del mercado. El Dr. P parecía haber tenido gran confianza en la investigación para resolver este problema; según su punto de vista, la síntesis de ácidos grasos y el desarrollo del acetato de Mn (III) abriría nuevos y amplios horizontes para la química. Hacia 1973, el Dr P (y, así, AKZO-Chemie) consideró que esta invetigación era uno de los objetivos principales de la investigación de AKZO-Chemie:
"Apenas es posible imaginar las perspectivas económicas de esta nueva química, si pudiera basarse en un material de partida tan barato como el etileno, y si pudieran elaborarse ácidos "a medida" guiando la reacción en cualquier dirección deseada con una combinación adecuada de telomerizaciones y otras reacciones".
Nos gustaría ahora considerar algunas de las negociaciones que llevaron a la definición dominante del problema. Una de las decisiones más significativas es la número 3 de la Tabla 1; aunque la evaluación económica fue negativa, se decidió continuar con el proyecto de investigación. Antes de la evaluación económica, la definiición dominante del problema era desarrollar un proceso de síntesis de ácidos grasos técnica y económicamente viable. Mr. B llevó a cabo la primera evaluación económica, a petición del Dr. P. Fue una evaluación "general", técnica y económica, y la conclusión fue que el proceso propuesto de ácidos grasos sería bastante caro en comparación con otros procesos conocidos. Esto es consecuencia de un precio relativamente alto de las olefinas y una producción relativamente baja. Dado que se esperaban altos costes de inversión, se concluyó que el proceso no era económicamente viable.(10)
La reacción del jefe de división de AKZO-Chemie, el Dr. P, no se hizo esperar: "Aunque su informe completamente negativo me ha sorprendido no sólo a mí, sino también a nuestros amigos en Arla (laboratorio de la compañía), estamos convencidos de que sus conclusiones principales no son correctas". Los crudos cálculos que él mismo realizó sugirieron que un proceso de ácidos grasos basado en las alfa-olefinas sería posible. Incluso más: "si esto es cierto, nunca he visto un proyecto mejor en AKZO-Chemie".(11) Mr. B reaccionó con un nuevo modelo de cálculo que presentó a los actores relevantes.(12) Esta vez utilizó datos "muy optimistas", y concluyó que con ciertos precios del mercado sería posible lograr una rentabilidad suficiente. Esto legitimó problablmente la decisión de continuar el proyecto de síntesis de los ácidos grasos.
El análisis del proceso de negociación muestra que (a) existía una fuerte coalición entre los actores principales, el Dr. P (de AKZO-Chemie) y el Dr. K (del AKZO Corporate Research), que empujó el proyecto una vez que acordaron la definición dominante del problema; (b) Mr. B, un subordinado del Dr. P, no fue capaz de sostener su visión negativa frente a esta coalición; y (c) los actores principales tenían mucha fe tanto en el mercado como en las posibilidades de una investigación científica continuada. Se mantuvo una definición dominante del problema, se venció un asalto para demolerla, y se mantuvo el nicho en el que los científicos trabajaban.
Una segunda decisión que nos gustaría aclarar es la combinación 4-5-6 de la Tabla 1. El evento de investigación crítico aquí fue el éxito en la obtención de ácidos carbónicos lineares con una producción del 70%. Este evento de investigación crítico reabrió las negociaciones acerca de cómo continuar. Por una parte, los científicos lo consideraron un logro, pero por otra, la gente de AKZO-Chemie creyó necesario incrementar la producción y regenerar el catalizador para una posible explotación económica. En las discusiones que siguieron a este evento, se adoptaron dos líneas: en AKZO-Chemie en Arnhem se comenzó una línea de investigación para regenerar el catalizador. Se investigó todo un espectro de posibilidades. También en Arnhem, el Dr. K y sus colaboradores iniciaron una línea de investigación (básica), para elucidar los mecanismos de la reacción. El objetivo era tanto incrementar la producción de ácidos grasos como posibilitar el aumento sistemático de la producción de algunos subproductos favorables. La tercera línea de investigación consistió en explorar las propiedades de los subproductos, especialmente los telómeros, que tienen propiedades interesantes (alto peso molecular, no volátiles y bajo punto de fundición).
Como conclusión, vemos que en esta fase del proyecto, un evento crítico de investigación da lugar a algunas definiciones del problema y líneas de investigación que se sostienen mutuamente. Debido a las circunstancias favorables (por ejemplo, dinero suficiente para nuevos proyectos), el apoyo de la dirección de la división y un mercado favorable, no hubo que realizar elecciones auténticas; se toleraron distintas definiciones del problema al mismo tiempo, se consideraron mutuamente enriquecedoras y se llevaron a cabo simultáneamente.
En 1975 y 1976, la situación era diferente, en parte debido a que las definiciones del problema de los actores principales habían cambiado. El Dr. K, el director de investigación, se interesó cada vez más por los ácidos teloméricos, el producto que originalmente era un subproducto de la reacción de los ácidos grasos. Por otra parte, estimuló la investigación sobre la síntesis de ácidos grasos (de ácidos mayores) y la investigación sobre la regeneración del Mn (III). Pero AKZO-Chemie parecía haber perdido el interés en los ácidos grasos. Primero, paralizó el proyecto del ácido laúrico debido al bajo precio del producto (un evento crítico importante). Otros proyectos como el proyecto de ácidos grasos integrados y el proyecto de ceras (¡muy prometedor!) no recibieron apoyo. Finalmente, la reorganización, junto con un cambio en la política de investigación, terminaron con los proyectos sobre la síntesis de ácidos grasos lineares. Es posible especular sobre los motivos que subyacen a este cambio de política; pero en esta ocasión, la dirección de la división AKZO-Chemie está lejos de ser el principal actor, y los otros actores no son capaces de resistir esta decisión.
Como conclusión, parece que los eventos críticos (como los precios fluctuantes), los eventos de investigación críticos (como la producción y la identificación de subproductos como interesantes) y las cambiantes definiciones del problema de los actores (fundamentalmente bajo la influencia de eventos críticos y/o eventos de investigación críticos), dan cuenta de las decisiones tomadas en el curso del proceso de investigación. Se necesita una investigación mucho más detallada a lo largo de las líneas descritas anteriormente para responder a las preguntas más básicas.
Aplicación del marco conceptual al nailon retardante de las llamas
La historia de la investigación sobre retardantes de las llamas muestra que AKZO-Chemie, ENKA y los investigadores tienen diferentes definiciones del problema. En el comienzo del proyecto oficial sobre retardantes de las llamas halógenos (1978, n. 3), las definiciones del problema de ENKA y de los investigadores eran diferentes. La definición del problema de los investigadores estaba fuertemente motivada por la toxicidad y los riesgos de los retardantes halógenos de las llamas. La opinión de los investigadores recibió diversas influencias, como la información referida al desastre del PBB en Michigan en 1972 --un incidente en el que se produjo un envenenamiento con PBB, un producto químico muy relacionado con los retardantes de las llamas con halógeno (Chen, 1979, Eggington, 1980)--, ciertos informes sobre investigaciones relacionadas con la salud y la introducción de legislación para retardantes halógenos de las llamas. Por otra parte, la definición del problema de la dirección de la división de ENKA, la división que inició el proyecto, se dirigió principalmente a la posición de ENKA en el mercado. Había superproducción de textiles, y ENKA esperaba que la diversificación de los productos pudiera asegurar su posición en el mercado. En el periodo que precedió al proyecto, también había preocupación sobre problemas relacionados con la toxicidad de los retardantes de las llamas, y con la legislación. Así, la dirección de ENKA decidió desarrollar retardantes de las llamas no halógenos.
Un punto interesante es que la definición dominante del problema, "¿es posible desarrollar nuevos retardantes de las llamas no halógenos y nuevos polímeros no inflamables?", sólo concernía a la parte científica de las definiciones del problema de los actores. Ni la estrategia de sustitución ni la estrategia de diversificación están formuladas en la definición dominante del problema. Hay razones para asumir que los actores retuvieron sus definiciones originales del problema durante el proyecto.
El resultado del proceso de investigación no fue la sustitución, sino la diversificación, exactamente en concordancia con los intereses y la estrategia de ENKA. Los intereses de los científicos, la sustitución de aditivos tóxicos corrosivos en favor de compuestos más favorables, no se habían alcanzado. Puede sugerirse que, como consecuencia de lo restringido de la definición dominante del problema, los investigadores no supieron que había un conflicto, y así, fue la problematización de la división ENKA lo que determinó la forma del proyecto.
El proyecto muestra dos maneras en que los problemas ambientales pueden entrar en el laboratorio de investigación industrial. Por una parte, los investigadores adoptaron la sustitución de los retardantes halógenos de las llamas en su definición del problema, pero en la definición dominante no se mencionaba. Por otra parte, la división, ENKA, atendió al problema ambiental: escogieron los retardantes de las llamas no halógenos para la solución de sus problemas económicos. Debido a esta política, no hubo sustitución de retardantes de las llamas con halógeno por no halógenos. Desde un punto de vista social, podemos decir que los problemas ambientales de producción y uso de retardantes de las llamas con halógeno no fueron resueltos.
La otra división, AKZO-Chemie no prestó atención a los problemas ambientales. La toxicidad no era una parte de la definición del problema de AKZO-Chemie, ni la definición dominante de la investigación, dirigida por AKZO-Chemie desde 1972 hasta 1978. Las razones obvias para esto pueden ser que los factores que influyeron sobre ENKA en este punto (problemas ambientales y las actividades de los investigadores) estaban ausentes. Otro factor posible podría ser que AKZO-Chemie vendía los propios retardantes de las llamas, en contraste con ENKA, que los utilizaba en sus productos finales.
El objetivo de este artículo ha sido investigar los procesos de elección dentro de los procesos de innovación en los laboratorios de investigación industrial. Las ideas básicas señaladas fueron que las elecciones entre alternativas son, de hecho, posibles, y que estas elecciones son el resultado de procesos de negociación entre actores acerca de lo que se convierte en la definición dominante del problema. La cuestión de qué es lo que en última instancia determina el resultado de esas negociaciones permanece aquí sin respuesta; tal análisis requiere el análisis de las estructuras de poder dentro y alrededor de la compañía industrial, algo que queda claramente fuera del alcance de este artículo. Tras esta idea subyace la noción de que las innovaciones industriales son susceptibles de recibir influencias económicas, sociales y políticas de la sociedad.
Para investigar estos procesos de elección, se abordaron dos casos de estudio en los que era posible identificar las elecciones. En uno de estos casos, tuvo lugar un cambio completo que alteró tanto el componente químico como la aplicación que se le iba a dar. En el otro caso, se investigó en qué medida fue aceptada por la compañía una necesidad social (la inflamabilidad de los polímeros), y hasta qué punto se mantuvo y transformó durante el proceso de investigación. En ambos casos se ha hecho un análisis detallado tanto de los aspectos científicos y técnicos como de los actores relevantes.
En relación con el análisis e interpretación de estos casos de estudio, se ha desarrollado un marco conceptual para interpretar los procesos de elección en estos y otros procesos de investigación. Además de conceptos ya existentes como actor, definición del problema y negociación, se han creado nuevos concpetos como "evento crítico", "evento crítico de investigación", "definición dominante del problema", y "nicho" (en un nuevo contexto). Algunos de estos conceptos se utilizaron para describir, de forma condensada, la historia de los proyectos de investigación, y el marco fue entonces descrito y desarrollado en mayor detalle. Finalmente, se ofrecieron algunos ejemplos para ilustrar el uso del marco conceptual para analizar determinados aspectos de los procesos de investigación.
Además de este "modelo de negociación" que se centra fundamentalmente en los actores, el concepto de "línea de investigación" se ha utilizado para indicar de forma pictórica donde se realizaban las elecciones y se tomaban las decisiones. Sin embargo, el concepto de línea de investigación debería considerarse más que una simple ilustración pictórica: indica la coherencia inherente, la continuidad y la estabilidad de este tipo de investigación estratégica.
El marco presentado aquí se ha desarrollado para proporcionar algún orden al proceso aparentemente caótico y heterogéneo de la creación de innovaciones industriales. Sin embargo, no deberíamos olvidar las limitaciones de este enfoque. En primer lugar, el marco se ha desarrollado sobre la base de dos casos de estudio en una única compañía industrial. Obviamente, es necesaria más investigación para confirmar la utilidad de este enfoque. En segundo lugar, es posible criticar la metodología de este enfoque. Los problemas de analizar retrospectivamente las declaraciones de los actores son obvios y bien conocidos. De todos modos, creo que, dadas las limitaciones de accesibilidad de la investigación industrial, este enfoque es, por lo menos, un primer paso hacia la penetración en la "caja negra" de la I+D industrial.
Con el marco conceptual que aquí se presenta, esperamos poder cumplir tres deseos. En primer lugar, esperamos que facilitará el análisis de los proyectos de investigación industrial, y también de proyectos de otro tipo. Como se ha indicado, es posible derivar, a partir del modelo, una lista de puntos que deberían analizarse en este tipo de investigación. Este enfoque también posibilita una presentación simple de los resultados, y en el futuro se podría llevar a cabo investigación comparativa con la ayuda de esta lista y este marco.
En segundo lugar, esperamos que este marco conceptual permita una mejor comprensión de la naturaleza de la investigación industrial. Esperamos haber demostrado que, frente al determinismo tecnológico y económico, es posible analizar estos tipos de procesos de investigación como actividades de negociación, cargadas de interés. Esto no significa decir que la ciencia y la tecnología son completamente maleables y que el resultado de un proceso de innovación sólo depende de los intereses y definiciones del problema de los actores relevantes. Existen, de hecho, limitaciones y posibilidades científicas y tecnológicas; los científicos las descubren mientras trabajan en las definiciones dominantes de los problemas de sus nichos. Parte de su poder e influencia en las negociaciones procede de este tipo de conocimiento especializado. También existen limitaciones y posibilidades económicas. Actores como los más altos directivos y los departamentos de publicidad y ventas, desarrollan ideas acerca de qué es económicamente posible y qué no. Estas ideas están influidas por las opiniones dominantes acerca de qué es económicamente posible y qué no, y acerca de lo que podría denominarse "trayectorias tecnológicas" (esto es, nociones generalmente aceptadas acerca de la dirección general en la que se mueven las tecnologías).
En tercer lugar, esperamos que este tipo de marco conceptual tenga algo que ofrecer en el nivel teórico. Como hemos afirmado en la introducción, parece que las teorías de la innovación están polarizadas en varios aspectos. Puede percibirse un desajuste entre las teorías con orientación económica, con nociones como "trayectorias tecnológicas" y "ambiente de selección", por una parte, y las teorías de construcción social por la otra. Creemos que nuestro marco es capaz, en principio, de acomodar tanto los aspectos económicos como los sociales.
Otra línea divisoria parece existir entre las teorías de la construción social de los hechos científicos y las teorías que se ocupan de la construcción social de los artefactos tecnológicos, o, en resumen, entre ciencia y tecnología. Como he afirmado en la introducción, la línea divisoria entre la ciencia y la tecnología se difumina en el caso de los laboratorios de investigación industrial. En esencia, el laboratorio de investigación industrial utiliza tanto la ciencia como la tecnología, junto con habilidades organizativas y de marketing, para crear nuevos productos y procesos. Es, entonces, contraproducente separar la ciencia de la tecnología. Una consecuencia de esta división es que en la literatura a menudo no se presta atención a los aspectos tecnológicos o innovativos de la ciencia, y que en la literatura sobre artefactos tecnológicos, los aspectos científicos apenas son reconocidos.
Existe una tercera laguna entre las teorías que se ocupan de las luchas públicas y políticas sobre ciencia y tecnología,(13) y las teorías que se ocupan de los propios procesos de innovación. La política pública y la toma de decisiones políticas se relacionan más a menudo con las tecnologías que ya se han desarrollado (energía nuclear, tecnología de la información), y las controversias acerca de tecnologías apenas se aplican a las innovaciones industriales. Por otra parte, parece que las innovaciones sólo pueden analizarse en términos económicos y tecnológicos. En la clase de teoría desarrollada aquí, intentamos que las innovaciones industriales sean también susceptibles de un análisis político.
La infuencia pública sobre las innovaciones industriales es un problema que debería abordarse tanto en el nivel político como en el analítico. Este artículo sigue el enfoque analítico: esto es, intenta conceptualizar el proceso de I+D industrial como un proceso de negociación entre actores dentro y fuera de la compañía industrial. Una mejor comprensión de este tipo de procesos podría ser útil para estudiar cómo las demandas externas pueden influir sobre los procesos de negociación dentro de la compañía y así, indirectamente, influir la I+D industrial y así, el proceso de innovación.
Me gustaría agradecer la cooperación del director y algunos trabajadores del AKZO Corporate Research Laboratory, Arnhem, Países Bajos. Mark Geerts ha contribuido en el caso de estudio sobre alfa-olefinas y ácidos grasos teloméricos; Jan Bijlsma, en el caso de estudio sobre nailon retardante de las llamas. También me gustaría dar las gracias a Michel Callon, Alan Irwin y Peter Groenewegen por sus útiles sugerencias y sus alentadores comentarios. Alan Irwin y un referee corrigieron el inglés, y Heleen Vos, Gill Miller y Maggie Soltani mecanografiaron diversas versiones del manuscrito.
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(1) Las tablas y figuras mencionadas serán incoporadas en breve.
(2) Véase, por ejemplo, Gillespie, Eva y Johnston (1979) e Irwin (1985)
(3) Véase, por ejemplo, Steward y Wibberley (1980)
(4). En un reciente manuscrito, Irwin y Vergragt (1989) argumentan que la innovación industrial y la regulación gubernamental no deberían analizarse como procesos separados, sino que se debería estudiar su interacción mutua
(5) Bruno Latour, en su reciente libro, Science in Action (1987), ha abordado la pregunta de cómo los científicos son capaces de obtener el apoyo de aliados poderosos. Sin embargo, no parece abordar de forma sistemática la cuestión de cómo la investigación científica industrial está influida por negociaciones con actores no científicos. Para una crítica, véase Vergragt (1987)
(6) Illinois Institute of Technology (1968), Project Hindsight (1969). Véase también Coombs, Saviotti y Walsh (1987)
(7) Un informe preliminar se presentó en el 4S Annual Meeting: Vergragt y Bijlsma (1985)
(8) Véase la historia del incidente PBB en Edwin Chen (1979) y Joyce Eggington (1980)
(9) Adopto aquí una noción de interés similar a la adoptada por Callon y Law (1985). Sin embargo, considero que no es posible ni necesario resolver aquí la controversia acerca de si los intereses deben contemplarse como una categoría analítica, o como un atributo del actor subjetivo. Creo que las definiciones que los actores dan al problema están influidas por la percepción de sus intereses, por su alistamiento con otros actores y también por su posición estructural (y, así, por sus "intereses" estructurales)
(10) Informe interno (24 Agosto 1972)
(11) Nota interna (4 Septiembre 1972)
(12) Nota interna (2 Octubre 1972)
(13) Véanse los trabajos citados en las notas 1-7
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