| |
IV Experiencia
Experiencia de educación para la convivencia y
democracia con adolescentes de Iquitos, en la selva amazónica
del Perú.
Mª Luz Lorenzo
mllorenzo@navegalia.com
Al hablar de convivencia escolar y democracia, se nos plantea
el hacerlo desde una doble vertiente:
Por una parte, se trataría de plantear una educación
donde desde la convivencia se construye democracia, y que
nos llevaría a plantearnos tanto, sobre los valores
que potencian dicha convivencia como sobre los que la
debilitan llegando incluso a impedirla, así como de
las condiciones y estrategias que facilitarían
el proceso de construcción democrática.
Por otra parte, se trataría de plantear una educación
para la convivencia y democracia en la realidad de nuestro
planeta precisamente, y donde es un hecho la existencia de
países con muy distintos niveles de desarrollo económico
y científico-técnico, con gran desigualdad en
la distribución de los ingresos y con distintas prioridades
ambientales (PNUD, 1992) .
Ello nos dice de la necesidad de ligar la educación
en y para la convivencia al concepto de educación para
una nueva ética global, entendida como un núcleo
de valores éticos capaces de criticar la injusticia
y la falta de equidad vigentes, así como de evitar
una respuesta relativista a la diversidad cultural. Etica
global cimentada sobre los pilares de: 1, Los Derechos Humanos;
2, Democracia y participación real; 3, Equidad; 4,
Protección de las minorías y 5, Resolución
pacífica de los conflictos ( Cambra Bassols, 1999)
y con ello a su vez, avalar la idea de Horkheimer de que progreso
es el mejoramiento de las condiciones de vida de los hombres
( hombres y mujeres).
Pero ¿podemos hablar de progreso, de desarrollo, si
éste no implica la libertad de todos y cada uno de
los seres humanos para elegir conscientemente su destino individual
y colectivo? Pues sabido es que economía y desarrollo
son parte de la cultura de un pueblo y ninguna comunidad puede
ser liberada si no es a través de su propia gente y
de su conciencia ( Cambra Bassols, 1999) . De ahí la
importancia de la exigencia que realiza el Informe Nuestra
Diversidad Creativa ( UNESCO, 1996) en el sentido de asegurar
el acceso universal a la educación como derecho humano
fundamental, fomentando una educación intercultural
que favorezca actitudes de cooperación, solidaridad,
participación y reconocimiento de la diversidad cultural.
Y con ello poder afirmar la necesidad de una educación
para la convivencia y la democracia.
Posibilidad de Educar para la Convivencia y los Valores
que la sustentan: Importancia de las Estrategias y del Estilo
Dialógico en la relación.
El hecho de recordar los cinco pilares sobre los que se cimienta
la ética global: Derechos Humanos, democracia, equidad,
protección de minorías y resolución pacífica
de conflictos, nos hace pensar no sólo sobre el diseño
de estrategias metodológicas adecuadas para
una educación hacia tales logros, sino también,
sobre las condiciones que tanto desde el entorno educativo,
como social, favorecen la asunción de valores y conductas
coherentes con un modo autónomo de pensar, y a su vez,
escolar, social y universalmente aceptable, y por tanto, facilitador
de la convivencia y la democracia.
Pero el hecho de educar supone un PROCESO, proceso en el
que es importante partir de cuestiones que interesan
al alumno y alumna, cuidar un marco justo de relación
así como el estilo dialógico de la misma.
E importante también serán las estrategias
metodológicas que se utilicen, en el sentido de que
contribuyan a partir de su punto de vista, y a situarse en
su campo perceptivo, fenoménico y vivencial, para con
ello posibilitar una reflexión crítica sobre
las propias conductas, en un proceso, en el que una vez establecida
la correspondencia entre los derechos y deberes subyacentes
a la existencia de los Derechos Humanos, se permita, de modo
consensuado, la elaboración de una normativa de aula
basada en la concomitancia entre derechos y deberes que toda
vida en grupo exige. Y también con la finalidad, de
que el alumno y la alumna, de modo autónomo vaya adoptando
compromisos de reparación de conductas y de sustitución
por otras escolarmente aceptables, y con ello, preparar el
terreno para que puedan ser transferibles a otros campos,
además del académico, y responder así,
al objetivo educativo de aprender a vivir en democracia, construyendo
desde el consenso democracia.
Pero, a la hora de adecuar las actividades, habrá
que conocer el contenido para el que se va a utilizar, y habrá
que plantearse cuestiones como:
- ¿En qué momento del proceso la utilizo? Lo
que nos dice de la necesidad de un orden en el abordaje
de los contenidos.
- ¿ Cómo se acerca a lo que realmente interesa
al alumno o alumna? ( a su zona de desarrollo próximo).
Lo que nos indica la necesidad de una secuenciación
intrínseca de la actividad.
- ¿Cómo responde a un marco de relación
en el que se respeta la autonomía de cada uno de
los que intervienen en el proceso educativo: educando, educador...?
Lo que nos indica de la necesidad de diferentes tipos de
procedimientos, necesitando comenzar con los vivenciales
o que inciden en el campo afectivo, para continuar con los
más racionales.
- ¿Cómo se plantea la reflexión crítica
y autocrítica? Lo que es necesario para potenciar
la autonomía.
- ¿Cómo invita o sugiere un cambio o reforzamiento
de conducta? Lo que es necesario para lograr coherencia
entre pensamiento y acción.
- ¿Cómo contribuye a un proceso, en el que
el consenso permite acuerdos en torno a la construcción
de las normas? Lo que es necesario en el intento de aprender
a vivir y a construir en democracia.
Pero igualmente importante, hemos establecido el marco justo
de relación y el de su estilo dialógico, lo
que en el proceso exige de profesionales coherentes y autónomos,
tanto en el campo de las opciones personales de valor como
en el más estrictamente de la intervención,
lo que supone autonomía en la elección de actividades
y capacidad de adecuación al grupo, al momento y a
los objetivos del proceso y que serían:
- Capacitar al alumno y alumna para una elección
autónoma de conducta.
- Que el alumno y alumna, al realizar una elección,
también lo haga de las consecuencias que implica.
- Elaborar una normativa de aula que responda a las necesidades,
derechos y deberes de los alumnos y alumnas.
- Aprender a vivir en democracia, construyendo, desde el
consenso, democracia.
Como necesario también será que la estructuración
del espacio escolar, del sistema educativo, posibilite la
creación de una democrática comunidad escolar,
pues el marco justo de relación también debe
darse en el nivel alumnado-aula-Centro, lo que nos dice de
la necesidad de introducir aquellas estructuras formales que
asuman y coordinen tal abordaje en los diferentes niveles
que configuran el sistema escolar, pues estaríamos
contribuyendo con la construcción de una comunidad
democrática, nivel éste, que no dudamos como
absolutamente necesario.
Experiencia de aula, para la convivencia y la democracia.
Teniendo en cuenta lo anteriormente planteado y en el intento
de contribuir con una educación para una nueva ética
global, se presenta la experiencia realizada con adolescentes
de 5º curso de Secundaria, ochocientos aproximadamente,
de los Colegios Parroquiales de la ciudad de Iquitos, en la
selva peruana, y en un momento, en que la desmotivación
para el estudio se veía favorecida por la dificultad
de continuar con los mismos, pues la carencia de centros en
el entorno cercano era un hecho. Había que dar sentido
al trabajo y estudio cotidiano del momento.
En el abordaje fue importante: 1, Partir de los centros de
interés del alumnado; 2, establecer un marco dialógico
de relación; 3, la utilización de estrategias
metodológicas y 4, la idea de progreso de Horkheimer.
0.- Presentación del alumnado
Cada alumno es presentado por un compañero o compañera
y señalando aspectos de su personalidad que eran del
agrado del que presentaba, y según la dinámica
El balón mensajero ( Hostie, 1974)
1.- Diagnóstico de situación
a) ¿ Qué trabajo?
Se trataba de reflexionar personalmente sobre el tipo de
trabajo que les gustaría realizar y aportando nivel
de concreción. Por ejemplo: si en la construcción,
de qué modo. ¿Siendo ingeniero? ¿Haciendo
planos? ¿Poniendo los ladrillos?
Lo que se pretendía era orientar la puesta en común
en el sentido de que todos los trabajos, y desde cualquier
nivel, eran necesarios para el progreso y desarrollo común,
y de ahí la necesidad de realizarlos con profesionalidad
y sentido de contribución positiva a la comunidad.
Idea ésta, que también ayudaría al profesorado
a la hora de encauzar la orientación profesional, en
el sentido de reconducir aspiraciones harto difíciles
o imposibles de lograr, al no existir lugares de aprendizaje
en el entorno próximo, y valorar como necesario y positivo
el trabajo que desde cualquier nivel, contribuyera al progreso
y desarrollo del lugar.
b) ¿Para qué? ¿Qué quiero conseguir
con ese trabajo?
En la puesta en común, respecto al sentido o finalidad
de lo que querían realizar, aparecieron cuatro grandes
grupos:
- Para lograr un beneficio personal, como obtener
dinero, lograr propósitos, realizarse personalmente,
superarse, estar bien con uno mismo, etc.....
- Para revertir en beneficio de la familia, como
ayudarla a salir adelante, devolver esfuerzos realizados,
satisfacer necesidades del hogar, etc....
- Para lograr el bienestar de otras personas y de
la sociedad, como ayudar desde la educación, sanidad,
defensa de derechos, lograr la comunicación con y
entre otros, etc....
- Para conseguir el bienestar del país y
de la región, contribuyendo a su desarrollo, seguridad
y cuidado. También aparecía defenderlo.
c) Lo que necesitamos
En pequeños grupos, realizando un mural tenían
que reflexionar sobre las necesidades humanas, clasificándolas
en materiales y no materiales y diferenciando a su vez entre
las personales, familiares y sociales.
|
NECESIDAD
|
Personales
|
Familiares
|
Sociales
|
|
Material
|
|
|
|
|
No material
|
|
|
|
En el agrupamiento de las necesidades materiales aparecieron
cinco grandes bloques tanto a nivel individual, como familiar
y social, y que respondían a la necesidad de satisfacción
de necesidades básicas que tenían. Estas
eran:
- De alimentación, como necesidad de comités
de vaso de leche, de comedores populares,.....
- De salud, como necesidad de construcción de postas
médicas, de centros de salud, de aldeas infantiles,
de asilos, de centros de rehabilitación....
- De vivienda, apareciendo la necesidad de agua, luz, servicios
higiénicos, desagües, de habitación propia,
de teléfonos, de albergues para niños de la
calle, de aldeas infantiles....
- De educación, con necesidad de centros educativos,
de universidades, de libros, de bolígrafos, de papel,
de agua....
- De vestido, de calzado, zapatos, sandalias....
También aparecieron otras como piscinas, carro o coche,
museos, campos deportivos, cines, discotecas, parques, centros
comerciales, vías de comunicación, carreteras,
iglesias, dinero, trabajo....
En cuanto a las necesidades no materiales, éstas
fueron: de diálogo, de cariño, de comprensión,
de solidaridad, respeto, amor, comunicación, de ayudar
a los otros, de tener confianza en los padres, de unión
familiar, de vivir en armonía, etc...
d) Ante la realidad
En gran grupo la reflexión estuvo orientada en el
sentido de diferenciar entre:
- Lo básico y necesario, de lo accesorio y no necesario,
como a modo de ejemplo podía ser el bus frente al
carro o coche.
- Lo posible y lo imposible de alcanzar, distinguiendo
a su vez si ello era necesario o no.
Se concluía que satisfaciendo necesidades materiales
a nivel colectivo o social, se satisfacían a la vez
las familiares, y con ello, las personales. A modo de ejemplo,
con teléfono en cuadra, calle o manzana, se evitaba
como necesidad básica la del teléfono individual,
harto costoso y casi imposible para la economía del
lugar. Con bus para los 45 kms que tenía la carretera
se facilitaba el transporte colectivo más necesario
y servicial que el individual o carro. Con biblioteca comunitaria
se evitaban carencias individuales y con ello también
frustraciones innecesarias por no satisfacer necesidades innecesarias.
En cuanto a las necesidades no materiales, se concluyó
sin embargo, sobre la importancia de satisfacer las personales,
y a esta edad básicamente desde el ámbito familiar,
aunque también en parte desde el social, donde la voluntad
adquiría un carácter más prominente,
pues a modo de ejemplo, teniendo necesidad de amigos, no se
podía concluir como necesidad con todos y cada uno
de los miembros del lugar. De ahí la importancia del
compromiso personal con las mismas (comprensión, vivir
en armonía...) si no para logros desde la situación
presente, a veces muy difícil, (organización
familiar) sí para logros en el futuro, donde la voluntad
y capacidad personal influiría en las decisiones y
modos de vida que pudieran adoptarse. Reflexión ésta
que orientó las discusiones del profesorado, en el
sentido de la importancia de mirar hacia los logros que en
el futuro pudieran adquirirse desde el compromiso con la educación
presente, y no tanto, hacia la reestructuración de
situaciones, que la carencia de medios hacía imposibles.
También cabe destacar, la aparición de valores
o necesidades ligadas al patrimonio y valoración cultural
del contexto concreto, como por ejemplo, frente al valor occidental
de la planificación allá surgió
la elección de aprovechar los momentos lindos
del presente calificados por ellos como únicos
en cuanto a oportunidad de volver a presentarse. Y aquí
convendría recordar que la diversidad cultural es una
fuente fundamental de energía social y un factor esencial
de desarrollo humano.
2.- Relación entre esfuerzo, estudio y el logro
de metas futuras: Dilemas
Se trataba de dar sentido al esfuerzo de formación
cotidiana y para el que parecía no haber gran motivación,
pues la dificultad de continuar los estudios era real.
La reflexión venía orientada en el sentido
de si ese esfuerzo cotidiano contribuía a la formación
y era ya necesario para el logro de las metas deseadas y para
dar respuesta las carencias de la realidad analizada, o si
por el contrario, dicho logro era independiente del esfuerzo
cotidiano y presente.
En el intento de abordar la actitud personal de cada uno,
tanto en la vertiente escolar como familiar, se trabajó
con la siguiente historia-dilema:
Imagina que Juan es un chico de tu clase.
Imagina que Juan vive con sus tíos y abuelos, además
de con su mamá.
Juan tiene muchos hermanos y hermanas. Por ello, aunque la
casa es grande, tiene que compartir su habitación con
sus hermanos y hermanas, por lo que el rinconcito en el que
suele estudiar, casi siempre está ocupado: Unas veces
una hermana lee, otras, un hermano hace el trabajo de casa,
otras pinta....y otras muchas se distrae, pues se ponen a
hablar de cosas, o a ver la televisión que está
cerca, o a escuchar alguna cosa de la abuela, o de los vecinos,
etc, etc...
Por eso, puede decirse que Juan no tiene mucho tiempo para
estudiar en casa. De ahí lo importante que es, que
estudie en clase y aproveche el tiempo bien.
Juan sabe lo importante que es aprovechar el tiempo de clase,
pero como a veces está distraído, igual que
otros compañeros, no lo aprovecha del todo.
Imagina que los compañeros de Juan quieren hablar con
él cuando Juan está trabajando.
- - ¿ Tiene Juan que seguir las bromas de sus compañeros
o debe seguir trabajando? ¿Por qué?
- - Si Juan sigue las bromas de sus compañeros, ¿eso
es bueno para el, o no? ¿Por qué?
- - ¿Qué consecuencias trae el seguir las bromas?
Imagina que Juan decide estudiar y que sus compañeros
deciden burlarse de él y que Juan se encuentra sólo
- - ¿Qué opinas de los amigos?
- - ¿Qué tendría que hacer un amigo de
Juan para ser buen amigo?
3.- Valoración
A la hora de realizar valoraciones, el alumnado lo catalogó
como algo novedoso, práctico, excelente, dinámico
e interesante, pues les había ayudado a expresar e
intercambiar ideas sobre:
- Conocer más al grupo, a sí mismos y a los
compañeros.
- Cómo debe ser una verdadera amistad
- Tener conciencia de lo que querían
- Enmendar faltas, bien con ellos mismos bien con los otros.
- Comprender y tomar conciencia sobre asuntos del entorno
social y del cómo solucionarlo.
- Cambiar actitudes en los estudios y ser más amistoso
con los compañeros.
- Aprender a desenvolverse según la propia opinión
Y destacaron la importancia de haber sido ellos mismos los
que habían descubierto, frente a otras orientaciones
en las que se les hablaba e informaba sobre las opciones de
futuro.
El profesorado lo valoró como una buena manera de
abordar, calificando como muy buena la técnica utilizada,
ya que había posibilitado una apertura para responder,
despejar inquietudes y despertar el interés de los
estudiantes, pues se habían tratado temas vivenciales.
También manifestaron haber descubierto aspectos de
los alumnos que desconocían, así como la importancia
de saber qué y cómo piensan ellos. En algún
caso se explicitó, que al día siguiente y en
clase, se habían mostrado menos alborotadores y más
responsables con la tarea de aula, o salón como decían.
Que después del éxito no podían seguir
igual y valoraban la importancia de salir del aula, de programar
y planificar en común.
Cabe señalar que en algún grupo hubo alumnos,
que planteándose la opción de trabajar para
la comunidad, preguntaron si era mejor hacerlo desde ya y
renunciando a su formación universitaria.
La respuesta fue, que aunque las decisiones siempre son personales,
sí que era importante aprovechar las oportunidades
que en concreto ellos tenían, pues la formación
nunca es un impedimento para el progreso y bien común,
sino todo lo contrario. Y más, si tenemos en cuenta
que la cultura, el derecho a la educación, no
tiene que estar al servicio del crecimiento económico,
sino a la inversa, ser un elemento constitutivo del desarrollo
humano y por tanto facilitador de la convivencia y la democracia.
Bibliografía:
CAMBRA BASSOLS; J. (1999): Desarrollo y subdesarrollo
del concepto de Desarrollo: elementos para una reconceptualización
en Actas del Congreso: Análisis de diez años
de Desarrollo Humano. Bilbao.
La educación en los Derechos Humanos.(1998):
Bilbao.Euskalerriaren Adiskideen Elkartea.
DELORS; J. ( 1996): La educación encierra un
tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional
sobre la educación para el siglo XXI. Barcelona. Santillana/UNESCO.
FREINET, C. ( 1979): La educación moral y cívica.
Barcelona. Laia.
HOSTIE; R. (1974): Técnicas de dinámica
de grupo. Madrid. Publicaciones ICCE.
KITWOOD, T. ( 1990): Concern for others. A new Psichology
of conscience and morality. London. Routledge.
LORENZO, M.L. (1990): La tutoría como foco
generador básico de un buen clima en Actas del
Simposio Internacional Helios. Problemas de Conducta en el
Aula. Modelos y Experiencias. pp 149-157. Principado de Asturias.
Ministerio de Educación y Ciencia.
LORENZO, M.L. (1996): Conciencia moral autónoma
y conductas socialmente aceptables en Jornadas de Educación
en Valores y Desarrollo Moral; coord. Buxarrais, M.R.; Martínez,
M. pp.189-190. Barcelona. ICE/OEI.
LORENZO, M.L. (1998): Tutoría, clima y conductas
escolarmente aceptables: ¿cómo abordarlo?
en Aula de Innovación Educativa, n.75,pp.68-72. Barcelona.
GRAÓ y en La acción tutorial, el alumnado
toma la palabra de Claves para la Innovación
Educativa, n.9, pp.143-150. Barcelona. GRAÓ/ELR.
LORENZO M.L. (2000): Educación en valores en
la Educación Secundaria Obligatoria: principios, estrategias
y clima en Valores y temas transversales en el currriculum
de Claves para la Innovación Educativa, n.1, pp.137-147.
Barcelona. GRAÓ/ELR. Y en Valores e temas transversais
no currículo , n.5, pp. 151-163. Porto Alegre.
ARIMED
LORENZO, M.L. (2000): Ejemplos para adecuar y diseñar
actividades sobre contenidos de educación en valores
en la E.S.O. en Aula de Innovación educativa,
n.97, pp.45-48. Barcelona.GRAÓ.
MARTINEZ, M. (1995): La educación moral: una
necesidad en las sociedades morales y democráticas
en Revista Iberoamericana de Educación, n.7, pp.13-39.
PNUD ( 1990-1998): Informes sobre Desarrollo Humano, Mundi-Prensa,
Madrid.
PUIG; J.M.; (1998): Construcción dialógica
de la personalidad moral en Educación, Valores
y Democracia. Madrid. OEI.
PUIG, J.M.; MARTIN, X.; ( 1998) La educación
moral en la escuela. Teoría y práctica.
Barcelona. EDEBE:
PUIG, J.M.; y VARIOS. ( 2000): Cómo fomentar
la participación en la escuela. Barcelona.GRAÓ.
ROGERS, C.R. ( 1972): El proceso de convertirse en
persona. Barcelona. Laertes.
"Una escuela comprensiva e integradora, (1990):
Vitoria. Gobierno Vasco. Departamento de Educación,
Universidades e Investigación.
UNESCO (1996): Nuestra Diversidad Creativa. UNESCO. París.
<<
Volver
|