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La percepción de los valores constitucionales en
la infancia a través de las imágenes de los
medios de comunicación*
Fernando Gil 1 , Gonzalo Jover
2 , David Reyero 3
Universidad Complutense de Madrid
* Este estudio forma parte de nuestro programa de investigación
pedagógica sobre los valores en la infancia mediante
la experimentación con metodologías innovadoras.
Véase: Gil, F. y Jover, G. (1998): La experiencia
de los derechos en contextos de aprendizaje escolar: una investigación
a través de las nuevas tecnologías, en
Revista Española de Pedagogía, 211, pp.
561- 585; Gil, F. y Jover, G. (2000): Las tendencias
narrativas en pedagogía y la aproximación biográfica
al mundo infantil, en Enrahonar, 31, pp. 107-122;
Jover, G. y Reyero, D. (2000): Images of the Other in
Childhood: Researching the Limits of Cultural Diversity in
Education from the Standpoint of New Anthropological Methodologies,
en Encounters on Education / Encuentros sobre Educación
/ Recontres sur lÉducation, 1, pp. 127-152;
Gil, F. y Jover, G. (2003): La contribución de
la educación ética y política en la formación
del ciudadano, en Revista de Educación,
número extraordinario, pp. 109-129; Gil, F.; Jover,
G. y Reyero, D. (en prensa): La educación moral
ante las guerras y los conflictos, en Teoría
de la Educación. Revista Interuniversitaria.
El pasado mes de diciembre de 2003 se cumplió el vigésimo
quinto aniversario de la aprobación de la Constitución
Española de 1978. Con este motivo, nuestro equipo de
investigación en el Departamento de Teoría e
Historia de la Educación de la Universidad Complutense
de Madrid ha llevado a cabo un estudio sobre la percepción
que tienen los escolares españoles de los valores cívicos
que estableció el artículo 1 de la Constitución
como marco axiológico del sistema de convivencia:
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"España se constituye en un Estado social
y democrático de Derecho, que propugna como valores
superiores de su ordenamiento jurídico la libertad,
la justicia, la igualdad y el pluralismo político"
(Constitución Española, Art. 11).
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La metodología empleada ha combinado estrategias narrativas
e iconográficas. Nos hemos basado en la presentación
de imágenes reales de los medios de comunicación.
En una época en la que los niños y jóvenes
obtienen, en gran medida, patrones de comportamiento y modos
de estructuración de la realidad a través de
la influencia de los medios, nos ha interesado saber la lectura
que realizan de estas imágenes, cómo interpretan
los recursos iconográficos que aparecen y pueden contemplar
en cualquier momento en la televisión y en la prensa
escrita.
Para conseguir una mayor variedad, las imágenes propuestas
debían reflejar acontecimientos de los que los sujetos
participantes pudiesen tener una experiencia más inmediata
o más distante, en un triple sentido: espacial, temporal
y vital. Queríamos: a) Imágenes de acontecimientos
de dentro y fuera de nuestras fronteras, b) Que abarcasen
temporalmente los 25 años transcurridos desde la aprobación
de la Constitución, con ejemplos de los años
iniciales y de los actuales, y c) Que se refiriesen a situaciones,
tanto lejanas como más cercanas, relativas a las vivencias
cotidianas de los chavales. A partir de estos criterios, se
eligieron cuatro imágenes que representasen los cuatro
valores de la Constitución. 1) El valor de la libertad:
imagen del estudiante que desafía a los tanques en
la plaza de Tiananmen. 2) El valor de la justicia:
imagen de protesta pacífica contra los Grupos Antiterroristas
de Liberación (GAL). 3) El valor de la igualdad:
imagen de una manifestación de alumnos de Educación
Secundaria durante la tramitación de la reciente Ley
Orgánica de Calidad de la Educación. 4) El valor
del pluralismo político: imagen sobre
la noticia de la legalización del Partido Comunista
Español (PCE) en 1977. Cada una de las imágenes
se acompañaba de una pequeña explicación
que contextualizaba ese acontecimiento, y algunas preguntas
formuladas de manera abierta a fin de condicionar lo menos
posible las construcciones narrativas de los sujetos. Las
respuestas se han elaborado de manera individual y anónima,
indicando exclusivamente el género y la edad.
Nuestro propósito con la presentación de estas
imágenes es conocer cómo perciben esos valores
los jóvenes ciudadanos, el significado que les atribuyen,
dónde sitúan su importancia y sus límites,
etc. En definitiva, no buscamos saber si tienen o no una comprensión
teórica de los mismos. No pretendemos averiguar sus
conocimientos políticos sino, como es habitual en las
metodologías narrativas autorreferenciales, captar
su vivencia subjetiva de la libertad, la justicia, la igualdad
y el pluralismo político.
Para completar los objetivos de la investigación,
al final les proponíamos, sin apoyo de ninguna fotografía,
que se imaginaran cómo era la vida de un chico o de
una chica de su edad hace 30 años. El objetivo con
esta propuesta estriba en ampliar el panorama experiencial
detectado con respecto a los valores políticos. A través
de sus relatos, pretendemos reconocer cómo valoran
y comprenden los cambios en diversos ámbitos sociales
(la familia, la escuela, etc.), lo que consideran ganancias
o pérdidas a lo largo del tiempo.
La investigación sigue abierta. Han participado en
ella más de 400 alumnos de varios centros de Educación
Secundaria Obligatoria de la Comunidad de Madrid. A continuación
presentamos algunos resultados iniciales correspondientes
a alumnos de los dos primeros años de esta etapa de
enseñanza, o sea, jóvenes ciudadanos entre 12
y 14/15 años.
El valor de la libertad

- Los miembros más jóvenes de nuestra sociedad
actual valoran la libertad, que identifican con los sistemas
políticos democráticos, y su ausencia con
las dictaduras. Consideran que es un valor individual y
colectivo positivo. Es algo beneficioso para la sociedad
en su conjunto, y su conquista requiere también la
colaboración de todos. Aunque, a veces, puede ser
necesario que alguien se anime a dar el primer paso.
- En la imagen que les presentamos de los acontecimientos
de la Plaza de Tianamen, ven a un joven que se enfrenta
a la opresión entre la heroicidad y el miedo. Esta
imagen les sugiere sobre todo soledad. Al mirar la imagen,
se debaten entre el idealismo utópico, que es la
actitud más frecuente, y un cierto derrotismo, que
puede llegar a convertirse en pasotismo. Pedagógicamente,
debemos enseñarles a vivir en la tensión entre
la realidad y el ideal, entre lo que es y lo que puede ser.
Fuera de la realidad, no cabe ningún proyecto pedagógico,
pero en el puro conformismo con lo que hay, tampoco.
El valor de la justicia

- La justicia se ve como un valor necesario, aunque las
concepciones sobre la misma y su relación con la
legalidad varían. A veces, lo justo y lo legal no
coinciden. Los jóvenes de nuestra investigación
ven que la legalidad ordena la convivencia. Pero, en ocasiones,
especialmente cuando se ponen en el lugar de las víctimas
de determinados actos, el recurso a los cauces legales les
deja insatisfechos porque, o bien no logra erradicar del
todo los problemas y delitos graves, o bien no repara proporcionalmente
el daño que estos actos pueden ocasionar.
- Sin embargo, también comprenden que es un error
recurrir a procedimientos ilegales para resolver los delitos.
Unas veces, los argumentos se basan en consideraciones de
tipo pragmático (espiral de violencia, riesgo de
que te pillen, etc.). Otras veces, estos argumentos responden
a principios éticos generales, que llegan a situar
por encima de sus propios sentimientos de venganza: porque
supone una violación de derechos, porque no respeta
la condición personal del ser humano, porque estamos
en un sistema democrático que garantiza la vida,
etc. Esta postura representa un estadio de madurez moral
más elevado, y es el que deberíamos fomentar
a través de la educación.
El valor de la igualdad

- La igualdad no es un valor tan asentado como la libertad.
En sus relatos, los jóvenes reflejan, a su nivel,
el debate acerca de los distintos modos de concretar este
principio, y manifiestan los conflictos de intereses que
aparecen en las políticas acerca de la igualdad y
de la diversificación. Una misma política
les puede venir bien a unos y mal a otros. Otras veces,
la contradicción se produce entre el ideal normativo
y sus condiciones de aplicación. Cuando piensan en
la igualdad como valor, la afirman; pero cuando piensan
en medidas que les pueden afectar personalmente la rechazan.
- Justifican éticamente la posibilidad de una agrupación
diferenciada, como la que pretende la última reforma
de nuestro sistema educativo, cuando es el efecto de una
diferente actitud hacia el trabajo escolar, pero no cuando
es consecuencia de otros factores que caen fuera de la propia
responsabilidad, como la capacidad de aprendizaje. Pedagógicamente
añaden diversos matices: desde la necesidad de una
atención personalizada, hasta la influencia del nivel
del grupo en el aprendizaje de cada alumno.
El valor del pluralismo político

- Los jóvenes reconocen el pluralismo político
como fundamento de la convivencia democrática. El
pluralismo está asumido como algo natural que forma
parte de la vida cotidiana, y que tiene su máxima
expresión en la libertad de pensamiento y en la capacidad
de elección de los ciudadanos.
- En ocasiones, sus construcciones narrativas revelan una
inicial actitud de escepticismo político. La política
institucional se vive como algo lejano, y los partidos políticos
como entidades que no representan la voluntad de los ciudadanos.
Algunos proponen la supresión de los partidos por
modos de participación más directa. Para otros,
esta desconfianza les empuja ya a imaginarse a sí
mismos en el futuro como adultos totalmente desinteresados
por la política. La intervención pedagógica
sobre este valor debe enfocarse hacia la idea de que la
democracia no es simplemente un sistema institucional, sino
algo que debe ser llevado a la práctica de nuestras
acciones cotidianas, por ejemplo, a través de los
modos de participación escolar.
La reconstrucción de la memoria cívica

- Cuando imaginan cómo era la vida de un chico o
una chica de su edad hace 30 años, manifiestan cierta
inclinación hacia el evolucionismo social. Proyectan
en esa vida los aspectos más negativos de su experiencia
y de lo que han oído acerca del pasado. Los padres
eran más severos que los de ahora, y las normas familiares
eran más estrictas, lo que hacía que los niños
fuesen más respetuosos. El entorno era muy machista
y si, en general, no había libertad, en el caso de
las chicas ésta era totalmente inexistente.
- De una manera más clara que en la familia, en
el caso del colegio, una institución oficial, los
chavales incorporan valoraciones políticas del momento,
atribuyendo a la escuela las condiciones de la situación
política del país. De este modo, el papel
de los docentes se encuentra impregnado de esa misma valoración,
al ser percibidos como representantes públicos de
una institución afectada, controlada, etc. por las
ideas políticas dominantes. Los profesores eran muy
severos y usaban frecuentemente el castigo físico.
Algunos dicen que, aunque se aprendiese más, esta
escuela era poco humana. La severidad de los profesores
y de la escuela era justificada y apoyada por los padres.
Intuyen que ahora esa continuidad no existe y que, en general,
ellos cuentan con el apoyo de los padres frente a los profesores.
- Los relatos infantiles sobre el pasado resultan interesantes,
no sólo porque nos sirven para detectar sus lagunas
histórica, sino sobre todo porque nos permiten conocer
cómo imaginan la dinámica del cambio personal,
social y político. Pedagógicamente, debemos
enseñarles a ver las condiciones que posibilitan
las transformaciones sociales, a que ellos mismos se perciban
como partes activas, y no meros receptores, de una historia
que continúa.
Notas:
1Fernando Gil, doctor en Filosofía
y Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense
de Madrid, con premios extraordinarios de Licenciatura y de
Doctorado. Profesor titular de Filosofía de la Educación
en el Departamento de Teoría e Historia de la Educación
de la Universidad Complutense.
2Gonzalo Jover Olmeda, catedrático
de Teoría de la Educación en la Universidad
Complutense de Madrid. Visiting Scholar en las Universidades
de Boston y Queen's (Canadá) y Visiting Professor en
diversas universidades europeas. Forma parte de comités
editoriales de varias revistas nacionales e internacionales.
3David Reyero García, profesor
titular de Antropología de la Educación en la
Universidad Complutense de Madrid. Visiting Scholar en la
Universidad Estatal de Pennsylvania en Estados Unidos y en
la Universidad de Manitoba en Canadá.
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