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María Fernanda Ampuero Velásquez

 

Nacimiento: 14 de abril de 1976. Quito (Ecuador)

Lugar de residencia: Madrid (España)

Correo electrónico: mariafernandampuero@hotmail.com

 

Historia de vida / Migración

 

Siempre me llamaron la atención esos personajes que son parte de La historia. Cuando imaginaba mi futuro, siempre me dibujaba como uno de esos testigos de lo que se contará mañana.

 

Entonces Ecuador empezó a emigrar. Primero mil, luego cien mil, luego un millón, dos. El país se convirtió en un pañuelo blanco agitándose en los aeropuertos. Diez años bastaron para dejar un ‘te extraño’ en cada boca y una silla vacía en cada mesa. “Mi hermano, mi amigo, mi mujer, mi hijo”. Se iban todos.

 

“¿Cuándo regresarás?”. No se puede narrar las caras de esos ancianos viendo a sus hijos partir… Ni las de ellos, los viajeros, dejando atrás todo lo querido y lo conocido. 

 

Europa queda tan lejos.

El país quedó en silencio: callaron los huérfanos con padres, los viudos con marido y mujer, los padres sin frente que bendecir. Y sonó un teléfono. Era él, era ella. Desde Madrid, Milán, Barcelona, París, Roma. “Ya tengo trabajo”, “hace mucho frío”, “ahí le mando 200 dólares”.

 

Me acordé de los personajes anónimos que viven épocas extraordinarias. Estaba pasando eso que llaman historia: Europa trasformándose para siempre con sus inmigrantes y Ecuador transformándose para siempre con sus emigrantes. Cuántas historias detrás de cada viaje, de cada fila en extranjería, de cada llamada, de cada envío. Cuántas historias para contarle a la historia.

 

Así que yo también me subí a un avión dejando atrás todo lo querido y lo conocido. Me fui un 31 de diciembre para entrar al año en el nuevo mundo de la Gran Vía.

 

Junto al frío más demencial, conocí la extranjeridad, la pobreza, el miedo. Yo, que quería documentar la migración, no podía documentar mi residencia. Yo, que quería contar la historia del ecuatoriano en España, no podía contar la mía sin llorar a gritos. Trabajé en lo que pude, olvidé mis absurdas pretensiones: tuve que ser inmigrante para poder contarlo. Y fue tan difícil. Es tan difícil.

La escritura, siempre a mi lado, fue la que me salvó y me sigue salvando a diario de la duda omnipresente: ¿y qué diablos hago yo aquí?

 

Formación y experiencia artística

 

Llevo más de 10 años escribiendo, aunque aún no me he decidido a publicar (espero hacerlo este año). He publicado sí, pero a pequeña escala: algún cuento, poemas y ensayos en diferentes revistas. Gané el premio Mujer Imagen y Testimonio con “Veinte reflexiones de una inmigrante” en 2005 y en 2008 la beca Otras Voces ETC de la sala Cuarta Pared de Madrid para dramaturgos extranjeros. Con esa beca actualmente estoy escribiendo una obra de teatro, La Señora Lola, sobre soledades, memorias y necesidades compartidas entre una anciana española y su cuidadora ecuatoriana.